Me levante del suelo y por primera vez en mucho tiempo regrese a casa después de clases. La casa estaba vacía, Aiko en la guardería, Kaoru donde los abuelos por parte de mi padre, mamá y papá trabajando. La casa en completo silencio, me duche con agua fría y cambie mi ropa por una más cómoda, nada exagerado solo una pollera roja y un short negros, regalos de mis primas. Levante el teléfono y le marque a mamá en la oficina.
-Diga- escuche la voz de mamá al otro lado del teléfono.
-soy Haruhi- le avise.
-ah…Haruhi, ya estás en casa- dijo animada- ¿Qué ocurre?- pregunto.
-iré por Aiko a la guardería y pasare donde los abuelos por Kaoru- avise sin gesticular expresión.
-que bien, serás de gran ayuda- mamá estaba contenta y yo necesitaba algo con que distraerme.
-bien, llegaremos por la noche- colgué el teléfono. Tome un cole y amarre mi cabello húmedo.
Colgué un pequeño bolso en mi hombro con las cosas de Aiko. Cerré la casa y fui por Aiko a la guardería. Pase por ella, en ese momento estaba dormida, por lo que me era fácil poder tratar con ella. Tome el metro hasta la casa de mis abuelos. Hace mucho que no voy, comenzaran a hacer varias preguntas, pero no quiero estar en casa ni en el parque hoy. Además pasar tiempo con mis hermanos no me haría nada de mal. Aiko se ve muy dulce cuando duerme, cuando despierta es el problema. Cuatro estaciones para llegar a casa de los abuelos. Un muchacho me dio el asiento al ver que llevaba un bebe. Se afirmó del pasamano y mantuvo la vista sobre mí.
-disculpa- llamo mi atención el muchacho, lo observe desinteresada.
-¿Qué?- pregunte intentando ser amable. El muchacho se sonrojo de inmediato, desvié la mirada hasta Aiko que se movía en ese momento.
-mm… me preguntaba si es que- balbuceo nervioso -¿me podrías decir tu nombre?- pronuncio rápidamente.
-¿para qué?- pregunte seriamente -¿de qué te sirve saber mi nombre?- me observo verdaderamente nervioso, era obvio lo que pretendía.
-pues… eto- balbuceo tímidamente.
-Haruhi- pronuncie con despecho, el muchacho sonrió.
-ohm… Haru-chan, es un lindo nombre- lo observe poco convencida con su expresión ¿para que necesitaba saber mi nombre? –Haru-chan me preguntaba si querías…- me levante de mi asiento, la estación en la que debía bajar era la siguiente.
-lo siento, no me interesa- pronuncie luego de unos minutos, segundos antes de bajar del metro, hombres ¿Qué todos buscan lo mismo?
Camine hasta la casa de mis abuelos, toque el timbre, la casa de mi padre cuando niño es muy grande y viven muchos primos y tíos en ella.
-¿Quién es?- preguntaron por la bocinilla del timbre.
-soy Haruhi- apreté el botón para responder.
-eh… Haru-chan, por favor entra- se abrió la reja automáticamente.
Camine por el jardín hasta llegar a la entrada de la enorme casa.
-Tanto tiempo sin verte Haru-chan- sonrió cariñosamente mi abuela al abrirme la puerta.
-tanto tiempo, abuela- agache la cabeza con respeto, mis abuelos eran muy conservadores.
-hermana- grito animado Kaoru, abrazándome el vientre-y también Aiko- grito sonriente.
-entra, tus primas están adentro- alzo las manos tomando en brazos a Aiko.
-con su permiso- pronuncie sacándome las hermosas sandalias negras. Seguí a mi abuela hasta la estancia, 3 primas y un joven tío se encontraban ahí.
-¡Prima, tanto tiempo sin verte!- me abrazo una de mis primas.
-cuanto has crecido- me observo asombrado mi tío-estas muy guapa, mi primo debe de tener muchos problemas con los pretendientes- expreso sonriente y levantando el dedo pulgar con aprobación.
-papá no pasa mucho en casa- le avise tranquila.
-tu padre está haciendo un gran esfuerzo por ganarse el puesto que tanto quiere en la compañía, siempre ha pensado en grande- alabo el supuesto empeño que mi padre daba cada día.
-bueno, no nos pongamos a hablar de esos temas tan aburridos- protesto Yuzu, una de mis primas que tenía mi edad- ahora dime Haru-chan ¿tienes novio?- sus ojos brillaron por una respuesta favorable.
-¿novio?- exclame incomoda y bajando las cejas.
-Prima, eres tan aburrida- dijo haciendo un puchero- eres hermosa, tus pechos son grandes, tienes buenas caderas, delgada y aun no tienes a ningún interesado, no es para nada creíble- protesto cruzando los brazos sobre su pecho.
-¿de qué sirve tener pareja?- me mantuve tranquila, todas las visitas a la casa de los abuelos terminaban con la misma conversación.
-ah…prima- exclamo disgustada- si sigues pensando de esa forma terminaras en un departamento cuidando a un gato- exagero un poco.
-oh, terminare firmando con una famosa empresa internacional- rebatí su comentario.
-¿pero qué dices?- se acercó a mí un poco sospechosa-a no ser que ya lo hayas encontrado- se abalanzó sobre mí.
-duele- dije irritada- suéltame- intente alejarla.
-valla, cualquier chico amaría abrazarte de esta forma- expreso abrazándome de manera extraña- que celos me das- me soltó un poco y me abrazo el cuello con ternura- deberías venir más seguido- exclamo cariñosamente- te extrañe- dijo aliviada.
-yo también- toque su cabeza con total serenidad.
-ah… Haru-chan, ¿salgamos mañana?- me observo a los ojos expectante.
-¿y a dónde quieres ir?- pregunte extrañada de su invitación.
-da igual, solo quiero presentarte a alguien- la observe frunciéndole el ceño.
-Yuzu-chan llevo una foto tuya a la escuela- me informo mi prima de 25 años- un joven le pregunto por ti y quiere conocerte- expreso doblando la ropa de su esposo.
-¿un joven?- pregunte buscando una excusa para no poder ir, Yuzu asintió con la cabeza.
-no me digas que no puedes, si te opones más vale que no aparezcas más por la casa de los abuelos- me amenazo.
-pero no tengo que ponerme- busque una forma de negarme y que ella no me odiara.
-eso no es problema, ven tengo un vestido perfecto para ti- me tomo de la mano con fuerza y emocionada me llevo a su habitación. Busco entre sus cosas, sacando ropas de todos lados y dejándolas sobre la cama.
-tanta ropa- dije conteniéndome la negativa en la garganta.
-lo encontré- dio la vuelta con un hermoso vestido rojo y un bolso que le hacía juego.
-es hermoso- exclame.
-pruébatelo, lo compre en una tienda mientras pensaba en ti- sonrió inclinando su cabeza.
Cambie de ropa frente a ella, después de todo es simplemente mi prima. Tal y como lo había dicho Yuzu-chan el vestido era perfecto.
-te ves preciosa- me alabo aplaudiendo.
-es hermoso, pero…-
-no te preocupes, tómalo como tu regalo de cumpleaños y este como el de Navidad- me entrego otro vestido, este era blanco y algo más coqueto que el rojo.
-gracias- exclame alegre.
-con esto ya no tienes pretextos para no presentarte- Yuzu amarro todos los cabos sueltos –te esperare fuera del trabajo de mi hermana en el centro, si no vas no volveré a hablarte- volvió a amenazarme.
-iré, solo porque por ti, no tengo intención de ser amigable con tu amigo- pronuncie sin animo guardando los vestidos en una bolsa.
-eres la mejor, llamare a mi amigo ahora mismo- corrió a coger el teléfono. Suspire, me rindo nunca le he podido ganar en estas cosas. Al fin y al cabo mañana no hay escuela.
-hermana- entro Kaoru en la habitación- la abuela te llama- le entregue la bolsa con los vestidos.
-guárdalos en tu mochila, iré a ver a la abuela- camine a la habitación de mis abuelos-soy Haruhi- avise antes de entrar. Aiko lloraba.
-entra Haru-chan- pronuncio con dulzura, deslice la puerta, Aiko lloraba sobre la cama- Aiko, se despertó y no puedo tranquilizarla- me aviso. Entre tranquilamente, me arrodille junto a mi abuela y tome a Aiko con delicadeza.
-veo que ella te quiere mucho- confeso mi abuela al ver que Aiko dejaba de llorar.
-no, te equivocas ella quiere a Tokiya- baje la mirada entristecida mientras lo pensaba
-solo le gusta que le presten atención- susurre sin levantar la mirada, senté a Aiko sobre mis piernas, la mantenía afirmada con una mano.
II.-
-Haru-chan, tu madre va a tener un hijo con nuevo esposo- me aviso la abuela mientras la enfermera cambiaba unos cables que iban conectados a la muñeca de la abuela.
I.-
-tu madre ha hecho un excelente trabajo contigo- dijo de forma cariñosa, apreté los dientes frustrada.
-no, mi abuela hizo un excelente trabajo- le confesé- abuela, ya no me gusta estar en casa, no me gusta pasar tiempo con mi familia- susurre conteniendo el llanto.
-estas frustrada- me abrazo con cuidado- debe ser difícil haber vivido tu niñez con tu abuela y luego de su muerte volver con tus padres, no los habías visto por 4 años- me cobijo en su pecho con ternura.
-la extraño, en ocasiones desearía que hubiese llevado con ella- las lágrimas rodaron descontroladas por mis mejillas.
-sabes que eso no es posible- la voz de mi abuela era tan suave que mitigaba mi dolor-si lo deseas puedes venir aquí cuando quieras, estar con tus primas durante el verano te hará bien- seque mis lágrimas.
-lo pensare- dije un poco más tranquila- gracias, abuela- Aiko sonrió de repente.
Los recuerdos de la abuela, volvían a mí en ese momento. Tenía solamente cuatro años…
II.-
-Haru-chan, ¿ya decidiste que serás cuando grande?- pregunto la abuela con su dulce voz.
-escritora, como mamá- sonreí inocentemente- pero…- baje la cabeza con tristeza, la abuela se sentó a mi lado- tal vez se moleste conmigo- apreté los puños.
-creo que ella estará feliz- poso su mano sobre mi cabeza.
-pero la última vez que vino ni siquiera me miro- susurre con un nudo en la garganta- solo dijo que era hora de comenzar nuevamente, que quería reconstruir su vida con otro hombre- dije sin esperanza.
-tu madre quiere ser feliz, dejar su carrera atrás y construir una familia para ti- intento tranquilizarme.
-no- objete- ella construirá una vida solo para ella, me culpa por que la haya abandonado papá- contuve el llanto.
-Haru-chan, ¿estabas escuchando?- pregunto preocupada.
-cuando escuche el auto frenar supe que era mamá, cuando baje las escaleras ella grito…- una lagrima se desbordo de mis ojos-grito…- repetí desconsolada-"Haruhi solo está estorbando, si la llevo conmigo jamás encontrare marido- grite soltando el llanto.
-oh…Haruhi- exclamo abrazándome con fuerza. Mi abuela ha cuidado de mí durante toda mi vida, ella es mi familia, ya no está papá, ya no está mamá, solo seremos la abuela y yo por siempre. Una pequeña familia de dos.
I.-
-ya nos vamos- avise a la abuela de mis hermanos, pero que digo si no somos hijos del mismo padre, pero…
-vallan con cuidado, procuren no entretenerse en el camino, se van directo a casa- nos ordenó la abuela, a lo lejos nos despedimos con señas.
Aiko jugueteaba con mi cabello, mientras que Kaoru caminaba a mi lado. Observe al cielo ¿Cómo termino esto así?
-Kaoru no te alejes de mi lado- le avise al subir al metro.
-hermana, tus ojos están rojos- me aviso curioso.
-¿sí?- pregunte asombrada, debió de haber sido por el llanto-es que anoche me quede estudiando y no dormí mucho- mentí.
-mamá dice que si sigues así tus defensas bajaran y enfermaras- le acaricie la cabeza con dulzura, si supieras todas las cosas que mamá dice-Aiko se durmió de nuevo- me informo con el dedo en la boca.
-¿Aiko?- la llame- con razón no duermes por las noches- dije rendida.
-faltan dos estaciones- Kaoru comenzó a contar las estaciones señaladas en el techo.
-por favor tenga cuidado al bajar, respete las señales y su viaje será más seguro- avisaron por el altoparlante al detenerse el metro. Tome la mano de Kaoru, la gente bajaba sin precaución. Le solté la mano cuando el metro partió. Observe la oscura ciudad a través de la ventana.
-hola, ¿a qué escuela vas?- sentí la voz de Kaoru a lo lejos. Al buscarlo con la vista, lo encontré hablando con una pequeña niña unos años menor que él.
-no tiene remedio- susurre reanimada.
Al llegar a la estación, tome la mano de Kaoru con fuerza, pidiendo permiso pasamos entre la gente, en la estación anterior el metro se había llenado.
Devuelta en casa, mamá nos recibió sonriente. Deje a Aiko en la cuna y saque mis cosas de la mochila de Kaoru. Poco después me recosté sobre la cama leyendo el tomo de Química avanzada que Tokiya me había prestado. Luego recosté mi cabeza sobre la almohada y recordé…
II.-
-este parque es precioso- sonreí levantando los brazos- ¿podemos venir mañana?- di la vuelta buscando el rostro de la abuela.
-por supuesto, nos queda muy cerca, vendremos apenas salgas de la escuela- se sentó sobre el pasto.
-cuando grande vendré a estudiar a este lugar- me lance sobre el pasto a su lado-para ti- estire la mano con una flor amarilla que arranque del suelo.
