Ok, me convencieron…

Pero para que sepan, no, no se me había olvidado este capítulo final, es solo que, no sabía cómo hacerlo, o más bien terminarlo, tanto así, que el lemon final no fue escrito por mi…así que si deben agradecer, agradézcanle a StEpHyGrOcK3107 sino fuera por ella, hubiera visto muy lejos poder terminar éste capítulo.

Disclaimer: MSLN no me pertenece, ni sus personajes obviamente, sino que son propiedad de sus propios autores.

Por SotaElderSoldier & StEpHyGrOcK3107

Capítulo 4

Nanoha fue la primera en despertar ese día, como cada día, y todavía estaba oscuro, la madrugada apenas si alejaba la noche. Miró hacia la ventana y se dio cuenta que no había mucha claridad, pero no era necesario ver para sentirse bien, estaba casi orillada al extremo de la cama y podía sentir como era abrazada por la espalda por la persona que se había convertido en el amor de su vida.

Antes estaba tan sola y tan vacía, aquellos días se miraban ya muy lejanos, le parecía muy extraño, cómo había llegado esa persona para darle un vuelco total a su vida, y lo agradecía. Recordaba que siempre había caminado, desde que perdió a su familia, con una mirada sin vida, manipulada por el rencor, no le parecía que hubiera otro motivo para vivir, lo cierto es que estaba tan centrada en su deseo de venganza, que nunca se preguntó cómo sería su vida después de eso, pero sin pedirlo Fate se lo mostró, todo aquello que no tenía, no sabía exactamente si había perdido todos aquellos años, pero no importaba, ahora solo significaban todo lo que tuvo que esperar para poder conocer a Fate.

Su lazo había nacido desde las miradas que se brindaron en aquel lugar lleno de lujos y diversión, nunca pudo comprender exactamente por qué esa desconocida se había interesado en ella de esa forma tan sincera, y no podía creer en el amor a primera vista, no es que Fate se hubiera enamorado de ella, su modo de ser y su manera de pensar era tan peculiar, no era por un simple "tener sexo sin importar nada" que se había fijado Fate en ella, era por un "quiero hacerte el amor" dicho de una forma muy bonita, no parecía significar diferente a lo vulgar de otras proposiciones, pero sonaba diferente, y lo era, tal vez porque lo dijo ella, no sabría decirlo, pero la forma en que la Fate la miraba era tan evidente, con ese lívido tan sincero en su mirada, que hasta resultaba gracioso.

La deseaba con sinceridad, nunca le pareció tan agradable que alguien la deseara como lo hacía Fate, aunque eso no era lo único que veía en Fate, para ella, Fate era simplemente maravillosa, no todo el tiempo miraba su cuerpo, sino que lo que más le gustaba es que la mirara a ella, a sus ojos, viéndose inevitablemente reflejada en ese mar escarlata, su interés y preocupación por ella era evidente "Ne, Nanoha ¿Estarás bien aunque me vaya al trabajo y te deje sola?" era tan tierna, por supuesto tuvo que responderle que ya era una adulta y que la esperaría como toda una buena esposa, cosa que hizo sonrojar a Fate, sus sonrojos eran adorables, y eso que tenía muy presente que no estaban casadas.

…Y así poco a poco, Fate la había enamorado, así como vio crecer los sentimientos de Fate a su lado "Nanoha quiero vivir contigo" y se lo permitió "Nanoha ¿Qué tal si almorzamos juntas todos los días?" se miraba tan impaciente por verla que no podía creer que descuidara su trabajo por ella "Si te falta algo, solo dímelo que yo lo conseguiré por ti" pues no le faltaba nada que ella supiera, tenía todo lo que podía desear "Si mi familia no te acepta, me escapar contigo muy, muy lejos de aquí Nanoha" solía ser tan romántica a veces "No, te equivocas Nanoha, yo solo tengo ojos para ti" ella se había enfurecido al ver que Fate se le quedo viendo a una extraña, que tenía un cuerpo de modelo, y se encargó de que a Fate le costara conseguir su perdón "…por todo eso y más, sé que te amo Nanoha" le había dicho que era muy pronto para decir aquello, pero era increíble haber escuchado todas esas cursilerías sin que Fate sostuviera un trozo de papel en sus manos "Nuestra hija, se escucha muy bien ¿No lo crees así, Nanoha?" si, era grandioso decir que tenían a su propia hija "Solo un beso más…" así como era divertido hacer suplicar a Fate por más.

Nanoha amaba a Fate por su tenaz sinceridad y valor, ante la vida y ante todo, no le importaba que fueran chicas, ni a ella, simplemente se trataba de aquella vez en que Fate la había hecho sonrojar…

Antes de que la casa estuviera en perfectas condiciones para poder vivir allí nuevamente, tuvieron que pasar muchas cosas, en ese entonces vivían separadas pero se encargaron de uno que otro arreglo ellas mismas.

Por lo que ese día Nanoha estaba sobre una escalera tratando de arreglar algo en lo alto del techo, no dejando que Fate lo hiciera, alegando que ella misma podía hacerlo.

-Eso que pasó ¿No era una ratón?- susurró inocente.

-¡Kyaaaaaaaaaa!- Nanoha gritó del susto a pesar de no haber visto al animal, se deslizó e iba caer de la escalera, pero afortunadamente cayó en los brazos de Fate, que se encontraba abajo sosteniendo la escalera.

Se aferró a Fate rodeando su cuello con sus brazos, mientras era sostenida como una novia cuando sale de la iglesia y es cargada por la persona que ama.

-Ya todo está bien, no pasó nada, tal vez solo fue mi imaginación…- Fate sonaba tan dulce y cariñosa, le había agradado ese lado asustadizo de Nanoha.

Nanoha sintió alivio, y de repente se dio cuenta de la situación en la que se encontraba, sintió sus brazos desnudos al contacto de la piel de Fate rodeando su cuello y su rostro oculto en el mismo, se sentía agradable, al igual que su respiración chocando con esa piel, lentamente se fue separando, sintiendo a Fate mover su cabeza para quedar frente a frente con sus rostros, Fate le sonreía y ella se ruborizó, le pareció tan agradable que no trató de ocultarse de Fate, sino que se acercó más a ella, terminando en un apasionado beso. Tomando por sorpresa a Fate pero que sin dudarlo correspondió alegremente.

De esa manera su agradecimiento y la agradable compañía de Fate, comenzó a ser algo más, antes había besado a Fate porque le gustaba, ahora lo hacía y perdía el sentido, haciéndola llegar a la locura, al deseo. Así comenzó a sentir todo aquello que decían y que había escuchado una vez, al darse cuenta que le agradaba demasiado el contacto con Fate, un simple roce de manos, sus abrazos, sus besos, su compañía, hablar de lo que fuera con ella, sin forzarse a sí misma, como creyó que tendría que hacer en un principio, se convirtió en la amiga y, hasta ese momento, la "compañera" de Fate T. Harlown.

Llegó el momento de vivir juntas, ese día preparó todo perfectamente para que saliera bien, preparó la mejor comida, y la esperó, de verdad parecía que fuera su esposa, las cosas de Fate ya estaban en la casa pero esa era la primera noche que llegaría del trabajo. El momento fue muy agradable, verla llegar, pareciera que estuviera recibiendo a su esposo, aunque pensar eso le pareció raro, era mucho mejor de lo que había pensado.

Nanoha siempre rechazaba a Fate en la intimidad, en el aspecto de llegar más allá, no es que no quisiera, pero por alguna razón que ni ella misma entendía, o que prefería ignorar, pero sabía que no podría hacerlo para siempre, y a partir de esos pensamientos, jugar con Fate se convirtió en algo muy divertido. Pero solo hubo una ocasión, que parecía haber acabado con la espera final, no lo evitó, y tampoco quería evitarlo, pero no fue ella la causa, de no poder concluir con el deseo tan anhelado de Fate…

Flashback

-Fate-chan tengo mucho sueño por eso me bañaré contigo en esta ocasión- Fate estaba tomando el baño antes de dormir, cuando de repente había entrado Nanoha con esa excusa barata, Nanoha no tenía sueño, solo quería jugar un poco con Fate, como tantas otras veces, entró con una toalla que apenas cubría lo esencial de su cuerpo y cuando se dispuso a tomar el baño como debía se deshizo de ella, dejando frente a Fate a la gran Diosa con la que soñaba cada día.

Nanoha no sentía vergüenza, se movía muy tranquilamente, siendo consciente de que Fate había quedado paralizada de solo verla, tanto así que Nanoha ya estaba terminando su baño.

-Fate-chan, ¿Me frotarías la espalda?- petición inocente, claro que no. Nanoha no sabía que tanto estaba tentando a Fate pero era divertido verla moverse como un robot.

Fate estaba a punto de terminar su baño cuando Nanoha había entrado, y ya no pudo disfrutar de la parte final de su relajante sesión adentro de la tina caliente, en cambio el espectáculo que estaba mirando era suficiente para rechazar cualquier otra cosa. Fate también estaba desnuda, pero para ella solo Nanoha existía y el deber que tenía) de frotar su espalda.

Fue algo lento y despacio el que Fate realizara la acción de frotar la espalda de Nanoha, la sensualidad nata de Nanoha era embriagadora, ni qué decir de lo que causaba en Fate los pechos y el trasero desnudo de Nanoha, el tiempo parecía pasar muy lentamente, y los ojos de Fate se oscurecían de a poco con el deseo, un rojo intenso, con ese brillo vivo y puro, se detuvo solo un instante, y se movió hacia adelante para besar por detrás el cuello desnudo de Nanoha, pegando al instante su pecho en la espalda de ésta.

-¿F-Fate-chan?...- preguntó pensando qué haría reaccionar a Fate, el límite había llegado, sin saber que Fate ya lo había cruzado, y el beso de Fate le había erizado la piel.

-Eres tan hermosa Nanoha…- decía Fate abrazándola por la cintura quedando más pegada a ella, mientras seguía dándoles pequeños besos y lamidas al cuello, al tiempo que tocaba su firme vientre, sus pechos, sus piernas.

-F-fa-te-chan…- era caliente, ella se sentía caliente de solo sentir como Fate la exploraba, rápidamente la había hecho caer en el deseo, que en ese instante se había convertido en lo único que importaba, su pensamiento se nubló por completo, no podía evitarlo siempre que Fate se ponía cariñosa.

Fate iba lento, acariciaba a Nanoha suavemente, de tal manera que hacía caer a Nanoha en delirio, por sus simples y sencillas acciones. Se encontraban aún agachadas y Fate levantó a Nanoha aún entre caricias, y la hizo caminar al frente, hasta topar con la pared del regadero, quería sentir a Nanoha completamente, y al llegar ahí Fate no pudo evitar sonreír, por fin enía Pasado de tener) completamente dominada a Nanoha, por fin su trasero se pegó a ella, sobre su pubis, mientras seguía moviendo sus labios del cuello de Nanoha hasta su oreja, mordiéndolo una que otra vez, y acariciaba cada uno de los pechos de Nanoha con sus manos. Nanoha sentía que no podía sostenerse sobre si misma mientras gemía y sentía todo ese placer que Fate le estaba brindando, y sin quererlo movió su mano sobre la llave haciendo abrir un poco el grifo de la regadera y Fate se deleitó más con esa acción.

-Ah…hm…Fa-t-te-chan- Nanoha gemía, y a Fate no podía encantarle más. Hasta que decidió avanzar un poco más. Soltó el pecho derecho de Nanoha, y con su mano fue bajando lentamente, haciendo que Nanoha se estremeciera de placer, de anticipación, lo quería, por lo que con su brazo derecho alcanzo a Fate, volteo su rostro y la besó en los labios, le hacía falta, y a Fate también, pero sobre todo lo hizo para amortiguar lo que venía, y justo al sentirlo se estremeció fuertemente, y ahogó un gemido en los labios de Fate, de quien sintió llegar ahí, a su lugar más íntimo. Con sus dedos, Fate la recorría, y Nanoha abrió un poco más sus piernas.

Sus labios mayores, sus labios menores y su clítoris eran recorridos por entero, pero Fate siempre se detenía en su clítoris más tiempo, haciéndole sentir descargas agradables en al cuerpo de Nanoha, pero aún sin entrar en ella.

De alguna manera Nanoha empezó a sofocarse, el placer la estaba haciendo perder el control, se cansó de aquella situación y se volteó para estar de frente a Fate, y la abrazó quería sentirla de esa forma, y esta vez fue ella quien comenzó a besar el cuello de Fate, lenta y suavemente subiendo y mordiendo ligeramente el lóbulo de su oreja, hasta llegar a sus labios y entregarle a Fate un beso apasionado, cargado completamente de deseo, al terminar, regresó nuevamente a la oreja de Fate y le murmuró…

-Tócame…quiero hacer el amor solo contigo...- y fue ella misma quien guió la mano de Fate al lugar que había abandonado cuando se volteó.

Fate estaba un poco impactada, pero no perdió la noción del momento, saber que Nanoha era así, le alegró, por un momento de verdad pensó que Nanoha no quería estar con ella de esa forma, así que sin dudarlo comenzó a moverse nuevamente, dispuesta a hacer disfrutar a Nanoha y a fundirse con ella, la besó nuevamente e intensificó la presión de su mano, esta vez dispuesta a atravesar cualquier barrera.

Y sin duda alguna así hubiera sido si…

-¡FATE-CHAN! ¡NANOHA-CHAN!- ese grito las hizo separarse sin desearlo, se vieron a los ojos, Nanoha quitó su mirada y vio al suelo, cosa que le extrañó a Fate, quien por fin se daba cuenta de que su corazón latía a mil por hora, pero luego Nanoha subió sus brazos rodeando el cuello de Fate atrayéndola para regresar en lo que se habían quedado, sus cuerpo comenzaban a moverse al compás cuando…- ¡NO ME IGNOREN! ¡SÉ PERFECTAMENTE QUE ESTÁN AHÍ!

-Hayate...- inevitablemente volvieron a separarse nuevamente, su pulso era rápido y su respiración también, pero al paso de unos segundos hasta que una de ellas trató de controlarse lo suficiente.

Con toda la fuerza que le quedaba, Fate se separó de Nanoha, se sentía muy enfadada con Hayate, al fin pudo conseguir que Nanoha nublara su juicio y se descontrolará, pero tenía que venir ella y arruinárselo. Sabía que si no salía Hayate entraría por alguna ventana para ver lo que hacía e igualmente les arruinaría el momento. Lo mejor era atender a su desconsiderada amiga.

Así Fate se secó rápido y se colocó un pijama rápidamente…

-!AÚN SIGO ESPERAND…!- Hayate no terminó la frase ya que en ese mismo instante se abrió la puerta.

-¿Qué quieres Hayate?- dijo con la cara molesta y de fastidio.

-Fate-chan ¿Es esa la forma de tratar a tus amigos?

-Bueno, los amigos no suelen molestar a estas horas de la noche…

-Pero si apenas son las 10:30pm.- declaró triunfante Hayate, que al ver la cara que puso Fate, mejor se colocó seria-…disculpa por venir a estas horas Fate-chan, sobre todo…si he interrumpido algo- Fate se ruborizó de la furia y la vergüenza y Hayate supo que esa era su mayor molestia-…pero necesitaba hablar contigo.

-¿De que podrías necesitar hablar?

-¡Hola Hayate-chan! ¡Qué gusto verte!- Fate enarcó una ceja, no estaba muy segura de si estaba fingiendo, pero Nanoha no parecía molesta por la interrupción de Hayate. Al irse Fate, Nanoha recobró la conciencia y recordó el motivo de porque evitaba a Fate.

-¡OH! ¡Así es como se debe saludar a la gente! ¡Buenas noches Nanoha-chan! ¿Será que puedo pasar?

-Adelante.

-¡Nanoha!- Fate sin quererlo se enfadó un poco con ella, mientras Hayate se abría paso hacia uno de los sillones de la sala.

-Está bien Fate-chan, ya tendremos tiempo para eso ¿ne?- le dijo de manera suave y dulce a Fate para después darle un pequeño beso fugaz en sus labios.

-Y bien ¿De qué es lo que querías hablar Hayate-chan?- le preguntó Nanoha después de que ella y Fate llegaran a donde estaba Hayate.

-Pues verán…- puso cara triste y se abnegó en lágrimas-…Signum, terminó conmigo…

Cualquiera que no la conociera, sentiría lástima de la pobre mujer que lloraba desconsoladamente, Nanoha que apenas la estaba conociendo se sintió un poco conmovida, aun así no se convencía del todo, mientras que Fate la miraba indiferente, alegando que "era obvio que eso algún día pasaría", que nadie querría estar con alguien que te engaña con medio mundo, Hayate trató de defenderse que no lo hacía con cualquiera y que solo eran aventuras, y que "no tratara de lavarse las manos cuando ella (Fate) era justo del mismo charco" y que en verdad amaba a Signum y no quería perderla, y Fate le respondió "pues, que era su culpa por no cambiar su forma de ser y que ¡ahora Nanoha era la única para ella!"

-¿No sabes a dónde fue?- a Fate le parecía extraño que no mencionara buscarla.

-Alaska, dijo que tal vez de verdad "not infection" de mi parasito y se fue, pero no está ahí, mandé a buscar por ella, pero me mintió, no está en ese lugar, y buscarla en todo el mundo sería como buscar una aguja en un pajar…

-Signum te conocía bien, sabía que eras una loca obsesiva e irías a buscarla y por eso se fue a perder al fin del mundo, tal vez sea ahí donde debas irla a buscar…

Nanoha regañó a Fate por lo que había dicho, ya que eso hizo llorar a Hayate mucho más. Luego de esa conversación prepararon una habitación para Hayate para que descansara, y se fueron a dormir, y lo último que dijo Fate a Nanoha fue…

-Ya verás como anda tras de otra dentro de un par de semanas…

Y no se equivocó, evidentemente Hayate encontró a otra persona que hizo latir su corazón, a pesar de que quería a Signum, bueno, ella ya no estaba, se auto convenció de que, quien rechazaba a la persona más bella del mundo, esta no tenía por qué esperarla.

En cuanto a Nanoha y Fate, el día que siguió fue muy cansado, para ser más exactos, por alguna razón el trabajo fue más agotador así que se conformaron con los besos y pequeñas caricias antes de dormir, aunque a Nanoha no le molestaba mucho ese hecho y justo al siguiente día encontraron a Vivio, que se convirtió en parte de sus vidas.

Fin del Flashback

Así después de ese episodio, por fin había llegado el momento, ella nunca había estado con una chica y no es que hubiera estado con muchos, si le confesara a Fate que solo fueron dos, y que con uno, ni siquiera logró sentir nada. Quizá no le creería, que no tenía experiencia, lo único que sabía era que nunca había deseado a nadie, tampoco recordaba bien la razón de haberse enrollado con dos personas por las que no sentía nada. Sabía también que Fate fue alguna vez como Hayate, y cuando comenzó a sentir sentimientos profundos por Fate se había molestado y había sido un poco fría con Fate en aquellos días, más de lo común. Pero tuvo que comprender que ella no formó parte de ese pasado, tal vez si hubiera estado ahí…, pero no fue así, además la misma Fate le había dicho que solo lo hacía para complacerse, algo como un juego y un reto, de saber qué tan bien podía ser en él, pero que nunca en su vida había dicho a alguna persona amarla, la amaba a ella y que por eso, esa vida había quedado atrás.

Parecía que no hubiera cosa que Fate le dejase oculta de sí misma, y aunque la duda y el dolor atosigara por un segundo a su pecho, ahí estaban los ojitos de Fate suplicando que creyera en ella, y quién no lo haría al revelar no solo su pasado sino sus sentimientos, malos o no, pero era la verdad, por eso más allá del cariño Nanoha podía sentir su amor y su protección en esos fuertes brazos al abrazarla de forma tan segura.

Seguridad, nunca lo había sentido hasta ahora, y sin saberlo Nanoha tenía en sus ojos un brillo especial, sobre todo ahora que podía apreciar a Fate dormir, el sol ya había salido y aún seguía durmiendo, pero era una adorable y tierna vista para Nanoha.

Nanoha tenía miedo de que Fate la abandonara si se entregaba a ella, y por eso la había evitado, más que cualquier otra cosa, dentro de su corazón tenía miedo de que Fate se escapara de su vida, aun cuando le juraba amor, aun después de todo, su corazón seguía siendo inseguro y cobarde.

Se acercó a Fate viéndola dormir, y decidió despertarla de forma especial, como sabía que a ella le gustaba. La besó, juntando sus labios, de forma lenta y pausada, sin quererlo la añoranza le llegó a ella, el hecho de tener a alguien y poder hacer lo que hacía, la hizo sentir especial, feliz, no quería perderlo, así que sin poder evitarlo, aquel beso llevaba un significado más grande del que quiso dar, su amor, porque ese día no sería como cualquiera.

Sin esperar mucho tiempo comenzaron a corresponderle el beso, y eso la hizo sonreír, eso también era maravilloso. Fate, sin embargo, solo correspondió despacio y con sumo cariño.

-¿Sucedió algo?- fue su pregunta al separarse-…no sueles corresponderme de esa forma…

-Claro que no, sabes que me gusta mucho despertar de esta forma, pero...

-¿Si?...

-Creo que soy yo quien debería preguntarlo…

-¿Eh?

-¿Sucedió algo? Sentí que ese beso iba cargado de muchas emociones, me hizo sentir…un poco triste…y melancólica… ¿Te sientes triste Nanoha?

-No- Nanoha se sonrojó un poco al escuchar a Fate, no esperaba que sucediera eso- ¡No! ¡Claro que no! ¿Por qué iba a estar triste? Qué cosas dices Fate-chan…

-Pero yo…

-Nada de peros, estoy bien, yo te amo Fate-chan y me siento feliz contigo…

-¿Estás segura?- Fate no estaba muy convencida de su respuesta…

-Quizá pensé en lo mucho que te quiero y por eso…pero te aseguro que no es nada, ¡Ah! Creo que iré a preparar el desayuno ahora…

-No…- Fate la había tomado de un brazo, deteniéndola…- quiero tomar el baño primero…contigo- Nanoha se sonrojó inesperadamente y recordó aquel suceso de cuando entro al baño con Fate…

-Etto, yo…

-Por favor, te prometo que no haré nada.

Lo que había pasado aquella vez comenzó como una broma, pero desencadenó deseos y sentimientos profundos, esa vez no había podido evitar dejarse llevar, guiada por el deseo no intentó detener a Fate, pero al irse Fate, regresó el temor y la inseguridad, su conciencia estúpida le recordó que tal vez ella no podía detener a una persona que había sido tan libre en toda su vida, sobre todo porque siempre se quedaba mirando a cada chica con buen cuerpo que se le atravesara, cada vez se convencía menos, y de esa manera la interrupción de Hayate se convirtió en su escape.

Afortunadamente Fate cumplió su promesa y no intentó hacer nada, solo trató de que Nanoha no notara tanto su sonrojo y su mirada, en cuanto a Nanoha evitó también el contacto visual, no sucumbir al deseo con la mirada de Fate era algo muy difícil, el día no era precisamente para pensar en algo como eso, pero se sentía débil, y no quería comenzar de esa manera.

-¿Oye?

-¿Si?

-No te enfadaste…esa vez cuando Hayate…- Fate sacó a relucir aquel día y sin poder evitarlo Nanoha se sobresaltó.

-¡Ah! Bueno, se trataba de Hayate-chan…

-Sí, pero…, es solo que tú, no te enfadaste, ni un poco…

-¿Te molesta?

-Tal vez…

-Pero hoy es el día ¿no?…- escucharla decir eso le dio un vuelco al corazón de Fate, no lo había olvidado, pero imaginarse con Nanoha, sentía que no podía aguantar, se sonrojó más, no sabía hacia dónde mirar, sus ojos se movían erráticos de un lado al otro por el nerviosismo y…, y al ver a Nanoha sus ánimos parecieron desaparecer, no se miraba nerviosa o ansiosa, estaba de espaldas, pero no notaba ninguna reacción en su cuerpo, ni porque había sido ella quien dijera esas palabras…eso era raro.

-Dime ¿De verdad te encuentras bien Nanoha?- hubo un pequeño momento de pausa…

-¡Claro!- le respondió con ánimo, y volteó para verla, Nanoha tenía una hermosa sonrisa en sus labios. Y Fate no comprendía porque esa mujer era capaz de hacerla sentir así, primero la provocaba haciendo fluir sus deseos más carnales y mundanos, y luego la bajaba de esa nube para hacerla subir a otra, donde se sentía feliz y solo quería abrazarla y decirle que la amaba…así de simple…

-Ammm…

-Iré a preparar el desayuno- diciendo esto Nanoha finalizó su baño y se dispuso ir a la cocina.

Fate se quedó ahí, pensativa, no se había percatado de la actitud de Nanoha hasta ese momento, a lo mejor estaba insegura por algo, así que decidió hablar con ella, si había algo de lo que debían hablar, ella quería escucharlo.

Se encontraba un poco seria después de terminar el desayuno, en el cual no habían hablado mucho, sino solo de cosas simples y triviales, Fate esperaba el momento adecuado para hablar, y preguntar eso que siempre quiso que Nanoha le respondiera con sinceridad, y no con algo tan sencillo y ambiguo como hasta ahora lo había hecho. Así que estaba ahí esperándola.

-Ya terminé- Nanoha regresó con Fate al terminar de lavar los platos.

-Me alegro.

-Y bien ¿Qué hacemos ahora?

-Pensé que ya lo sabías.

-Fate-chan…- Nanoha pronunció su nombre sonrojándose, al mismo tiempo que se formaba en su mirada ese mismo sentimiento que Fate siempre veía. Nanoha estaba consciente, cosa que nunca pasaba cuando la tomaba por sorpresa y se dejaba llevar, y sus ojos no reflejaban ese sentimiento.

-¿No tienes algo que quieras decirme?, Nanoha…

-No…- le respondió Nanoha con timidez.

-¿Estás segura?- diciendo esto se levantó de su lugar, hasta llegar donde Nanoha.

-S-sí…- tomó a Nanoha de su mano y la levantó de su asiento.

-¿…completamente?- rodeó con un brazo su cintura y con la otra mano acariciaba su mejilla.

-P-por supuesto- Nanoha se sentía débil, y como caía, así como no sabía la razón por la cual no había sucumbido a Fate en todo este tiempo, quizá su convicción ciega de evitar algo que siempre pasaría.

-Entonces ¿Por qué veo miedo en tu mirada?

-¿Qué?...

-Me ha costado un poco, pero al fin me he dado cuenta, me deseas, pero también tienes miedo, en tus ojos lo veo, no digas que no…- escuchar eso de Fate en una situación como esa…

-Fate-chan…yo…- …la hizo sentir vulnerable.

-Si de alguna manera te he forzado, o sientes que te estoy forzando, simplemente di que no, yo no quiero obligarte a hacer algo que no quieras…

-No es eso…

-¿Entonces por qué?- Fate dejó completamente de lado la acción de seducir a Nanoha, y concentrarse propiamente en sus sentimientos.

-¿Realmente soy bonita?- esa pregunta fue extraña.

-Qué dices Nanoha, claro que sí, por qué me preguntas algo como eso…- ¿tenía algo que ver?

-Pero yo no soy la única chica que soy bonita…

-¿Qué?...-Fate ahora sí que no comprendía.

-Yo tengo miedo…de no ser la única persona en tu vida a partir de ahora, no podría soportar no serlo…- diciendo esto Nanoha agachó su rostro, y sus ojos a punto de llenarse de lágrimas, sentía que no tenía derecho de decir eso a Fate, de sentir que la presionaba.

-Qué…no…pero qué…no comprendo… ¿Crees que yo sería capaz de traicionarte?- esta vez Fate colocó sus manos en cada hombro de Nanoha, tratando de que le confirmara su sospecha.

-Tú lo eres todo para mí, pero no sé si yo…- sus lágrimas finalmente cayeron, haciendo ver que su tristeza era real y profunda.

-Nanoha ¿Acaso he hecho algo que te hiciera sentir que yo he estado con alguien más estando ahora contigo?- decir eso fue tan doloroso como saber que Nanoha la creía capaz de eso.

-Yo nunca he estado con nadie, nunca había sido tan feliz, y nunca había imaginado sentirme tan triste de pensar que me me podrías abandonar, o el solo hecho de pensar que puedas estar con alguien más…

-¡Nanoha yo no he estado con nadie más! Todo el tiempo he estado contigo…

-Lo sé…- eso sí que desconcertó a Fate. Si lo sabía, entonces ¿Por qué?

-No comprendo… ¡¿Qué es lo que sucede entonces?! Yo no sería capaz…

-…de estar solo conmigo- Nanoha terminó su oración interrumpiéndola, Fate la miró desconcertada y con tristeza, Nanoha la creía una persona así, y pensándolo bien no le extrañaba.

-Así que eso es lo que has pensado todo este tiempo, por eso no…- Fate ocultó sus ojos en su cabello, sentía que no podía ver a Nanoha, y no sabía si era por decepción o vergüenza.

-Perdóname…

-¿Por qué te disculpas? ¡No te disculpes!- no quiso gritar, pero su voz salió por sí sola- soy yo, es por mi culpa, por el tipo de persona que soy…, soy horrible para ti…

-Te equivocas…

-¡No me equivoco!

-¡Fate-chan!- Nanoha alzó un poco más la voz, ya que Fate quería escucharla, la obligaría a hacerlo hasta el final, las cosas se estaban saliendo un poco de control- yo de verdad te amo, de verdad te deseo, pero tengo miedo de perderte, quiero estar segura de que al entregarme, solo estarás conmigo, que solo seré yo, solo prométemelo…eso es lo único que quiero…

-Pero esa es la percepción que yo te he dado, ¿Estas segura que puedes confiar en mí?

-Si tú me dices que puedo, entonces lo haré…

-Aun así, veo la duda en ti…

-Pero cómo quieres que no lo haga, siempre te quedas viendo a cada chica bonita que pasa frente a ti…- Nanoha cerró sus ojos de resignación y tristeza al recordar aquello.

-Eso es…- Fate recordó, las veces en que salía con Nanoha y hacia justo lo que ella había dicho-…cierto. Tal vez no vas a creerme, pero te diré lo que pienso cada vez que las veo…

-¿Qué?- Nanoha no estaba segura de querer saber.

-En ti…siempre pienso que no puede haber persona más hermosa que tú, que…ninguna de ellas se compara a mi Nanoha porque, si yo las sedujera para que estuvieran conmigo, de seguro lo harían, y…mi Nanoha es la única que, piensa…en entregarse a mí de verdad. Ellas solo lo harían por sexo y nada más. Sé que es así, y mi Nanoha al parecer piensa tanto en eso que, porque me ama, me esquiva…

-Lo que has dicho es…- ¿absurdo?

-Gracias Nanoha, por amarme tanto, ojalá yo pudiera hacerte sentir lo mismo, demostrarte que, solo te amo a ti, y a partir de ahora solo seré tuya…- no solían hablar mucho de esa forma, pero Fate se sintió bien, de conocer a Nanoha un poco más, y de decirle lo que de verdad sentía, aunque no le creyese- este día era especialmente para eso, veo que te incomodó, pero podemos hacer otras cosas si quieres, si es contigo, yo seré feliz…- soltó a Nanoha, y trataba de pensar en algo que pudieran hacer.

-Fate-chan…- la llamó.

Al voltearse se encontró con los labios de Nanoha, la buscaban, fue algo corto, ya que Fate no comprendía, y fue ella quien la separó.

-¿Por qué…?

-¡Perdóname Fate-chan! Soy tan tonta…

-Claro que no ¿Por qué dices eso?

-Todo este tiempo tú, me has esperado, no es justo que lo sigas haciendo, incluso me dejas decidir…siempre piensas en mí…y yo no me doy cuenta, nunca has intentado forzarme…

-Pero yo te hice sentir incómoda, está bien, no importa…

-¡Claro que sí! Porque es hora de que yo piense en ti Fate-chan, así como tú piensas en mí…

Fate no estaba muy segura de la situación, no comprendía del todo a Nanoha…

-¿Por qué haces esto? Lo que dijiste…acaso ya no significa nada.

-No es eso. Es solo que, tengo miedo, y pienso que es un complejo, por ti, de no perderte, pero lo cierto es que yo…quiero hacer el amor solo contigo…- esas palabras hicieron estremecer a Fate, volviéndose así a besarla.

Despacio, se besaban solo por encima de sus labios, Fate no cerró sus ojos, y al verla, Nanoha tampoco lo hizo. Quería asegurarse de que Nanoha no tenía ninguna duda. Pero Nanoha le correspondía, y también la provocaba, abriendo más de lo que debía sus labios. Entonces Fate se dio cuenta, que el temor de Nanoha era como el de una niña pequeña, temerosa de que su cuento de hadas no fuera real, pero ella, quien había vivido en el toda su vida, le demostraría, que no solo en los cuentos hay un final feliz y perfecto.

Finalmente sucumbió a todo, a su deseo y al de Nanoha, cerró sus ojos, y saboreando un poco más los labios de Nanoha, se introdujo entre ellos, haciéndola volar otra vez, sus lenguas se rozaban, se buscaban, peleaban por tratar de dominar, cada vez que besaba a Nanoha podía notarlo, la diferencia de un solo beso con Nanoha, con el de cualquiera, es como si ella tuviera todo y más, un elixir, donde se sentía ahí, dentro de Nanoha, esa era la sensación de ser correspondida, y que solo Nanoha por amarla podía brindársela.

Se separaron, no queriendo, pero debían respirar, permaneciendo lo más cerca que podían de la otra.

-¿Nunca te dije que yo era maga?- le preguntó y pudo ver dibujado su propio deseo en el de Nanoha.

-No… ¿Y qué es lo que puedes hacer?

-Que el día sea como la noche…

Fue entonces cuando Fate tomó a Nanoha de la mano y rozó sus labios en el dorso de ésta, dicha acción causó que el rostro de la ojiazul se ruborizara y le dedicara una pequeña sonrisa a su amada, la cual le transmitía que las dudas que tenía, habían sido despejadas y que se encontraba dispuesta a entregarse en cuerpo y alma a la rubia. Tomadas de la mano y sonriéndose mutuamente, se dirigieron a la habitación que compartían, para así, de una vez y por todas, consumar el amor que se profesaban.

Cuando ya se encontraban dentro, Fate se puso en frente de Nanoha y le acarició la mejilla delicadamente como si de un pétalo de rosa se tratara, lentamente acercó su rostro al de su amada, uniendo sus labios en un tierno beso, cargado de amor, así fue en un principio, intercalaban sus labios superiores e inferiores entre sí suavemente y a medida que el beso avanzaba en el tiempo, se volvió más demandante y apasionado hasta que llegó al punto en que las manos de ambas ya no se quedaron quietas.

Fate, quien había mantenido sus manos en el rostro de Nanoha, ahora las usaba para delinear el contorno de la figura de la última, pasando por su cuello, después por sus hombros y las hizo descender hasta llegar a la espalda baja de la pelirroja, en donde tomó el borde de la blusa de Nanoha para empezar a levantarla y de esa manera, poder acariciar directamente su piel. Dicho toque le enviaba corrientes eléctricas por toda la espina dorsal a Nanoha, haciéndola estremecer.

La pelirroja también comenzó a acariciar a su bella rubia, pasando su mano por encima del pecho de ésta pero sin darle un agarre como tal, tan solo pequeños roces que produjeron que Fate gimiera suavemente.

Finalmente, Fate le quitó la blusa a Nanoha y acto seguido, Nanoha hizo lo mismo con Fate. La rubia volvió a besar a Nanoha mientras que al mismo tiempo la encaminaba hacia la cama y de manera muy sutil, la depositó en ella. Se miraron mutuamente, observando cada una el sonrojo de la otra. En el pensamiento de Fate solo había una cosa y es que quería que aquello fuera memorable…

-Fate-chan…- esa era voz ronca y sexy de Nanoha, por un momento se había distraído pero ese brillo en los ojos de Nanoha le hizo comprender, que mientras ellas se amaran, aquello igual sería memorable.

Sin pensarlo más Fate se posicionó a horcajadas de su amada para luego volver a estrellar sus labios con los suyos en un nuevo beso lleno de frenesí. La temperatura en sus cuerpos aumentó considerablemente en cuestión de segundos y la ropa que aún conservaban se habían vuelto un completo estorbo por lo que rápidamente se deshicieron de ellas, cuando por fin estuvieron desnudas, estando Fate arriba, se quedó admirando el cuerpo de Nanoha, sus senos eran simplemente hermosos, tenían el tamaño y la forma perfecta, definitivamente, nunca había visto unos así, sus pezones rosados estaban bastante erectos y parecían hacerle una invitación a que les diera la atención que ella se moría por darles. Antes de tomar cualquier acción, volvió sus ojos a los de Nanoha y se encontró con que ésta, estaba observando su cuerpo, el deseo que en ella había, se desbordaba por cada uno de sus poros, así que sin darle más vueltas al asunto, Fate atrapó el pezón derecho de Nanoha y comenzó a lamerlo suave y lentamente, queriendo darle el máximo placer a la pelirroja. Usando los dedos índice y pulgar de la mano izquierda, Fate empezó a estimular el pezón izquierdo de Nanoha, causando que ésta se arqueara y le aprisionara la cadera con las piernas, de modo que sus pelvis se rozaron.

Nanoha sentía que ya no podía más, necesitaba más de Fate, necesitaba que le diera atención a ese botón palpitante que estaba entre sus piernas.

- Fa-Fate-chan… por favor, te necesito… - Fate encaró a Nanoha y le dijo

- Tus deseos son órdenes, mí princesa...

Acto seguido, Fate le dio besos cortos y suaves por todo el abdomen a Nanoha, bajando hasta llegar a donde su amada tanto esperaba con ansias. Con su lengua, lamió, mordió y succionó el clítoris de Nanoha que estaba supremamente hinchado y erecto

- Ah..ah Fate-chan, más rápido – la experta lengua de Fate hizo tales movimientos que en pocos segundos estaban llevando a la pelirroja al borde del éxtasis, pero antes de que Nanoha llegara a ese punto, Fate introdujo, sin ningún tipo de recato, dos dedos en la vagina de Nanoha y, sin detener lo que hacía con su lengua, empezó a mover sus dedos hacia afuera y hacia dentro, al principio suave pero luego las embestidas se volvieron más bruscas y rápidas hasta que finalmente Nanoha llegó al orgasmo, empapando así, la boca de Fate con sus fluidos.

- Nanoha, sabes delicioso, esto es mejor que cualquier néctar de los dioses – ese comentario hizo que Nanoha se pusiera más roja de lo que ya estaba debido a la agitación que tenía después de haber hecho el amor.

- ¡No digas cosas tan vergonzosas de esa manera!

- Pero si aquí solo estamos tú y yo, no hay nada de qué avergonzarse, además, créeme, no quisiera que nadie escuchara cosas que solo te las podría decir a ti en la intimidad.

- Fate-chan, te amo – Nanoha abrazó a Fate, quien ya se encontraba acostada a su lado.

- Yo también te amo a ti, Nanoha – Fate cerró los ojos, queriendo sumergirse en el mundo de los sueños pero un zarandeo se lo impidió.

- Mou, Fate-chan, no te he dado permiso para dormir, aún hay mucho por hacer

- Pe-pero Nanoha, ¡tengo sueño!

- Pues, conozco una forma de hacer que te despiertes…– la mirada de Nanoha denotaba una nueva lujuria, cosa que definitivamente hizo que el sueño quedara en un segundo plano para así dar rienda suelta a todo el deseo y la pasión que la una sentía por la otra y, de esa manera, comenzaron un nuevo ciclo en el que durarían largo y tendido, haciendo el amor.

¿Fin?

Notas:

¿Qué más puedo decir? ¡Espero que les haya gustado! ¡Y gracias por leer!

PD: A quien interese…esta historia continuará…con un último capítulo más que será especial…