Capitulo 4
Camino a Hogwarts
La noche antes de tomar el tren y partir a Hogwarts, los Weasley habían hecho una cena con toda la familia; conversaron, rieron y bromearon entre ellos. Al final de la cena Harry había desaparecido sigilosamente con Ginny, salieron a los jardines y se quedaron varias horas acurrucados dialogando y observando el cielo estrellado.
Al día siguiente había sido el mismo caos de siempre: maletas por un lado y por otro, gritos por aquí y por allá, y como ya era costumbre estuvieron a punto de perder el expreso. Con el tiempo justo Harry y sus amigos habían llegado para abordar el tren, se despidieron de los señores Weasley, y de Bill y Fleur quienes habían decidido acompañarlos también.
El tren ya se había puesto en marcha cuando los chicos comenzaron a caminar por el pasillo en busca de un compartimiento vacio. Mientras avanzaban les saludaron Seamus Finnigan y Dean Thomas (quienes habían decidido regresar a Hogwarts). También en uno de los cubículos miraron a Parvati Patil y a Lavander Brown, quienes les saludaron con la mano. Harry se sentía muy emocionado por ver a muchos de sus compañeros, sonreía feliz por ver que habían decidido regresar a Hogwarts.
Mientras avanzaban Harry noto como muchos se pegaban a las ventanillas para verles pasar, murmuraban y les señalaban, ya se imaginaba que eso pasaría; después de todo, El Profeta, había sacado articulo tras artículo sobre la derrota de Voldemort, y especialmente de él, Ron y Hermione. La mayoría de los vagones ya estaban ocupados por alumnos, así que los chicos eligieron uno de los últimos. Para sorpresa de todos, este, estaba ocupado por Neville y Luna.
Neville y Luna les sonrieron muy animados. Entraron y se saludaron entre abrazos y apretones de manos, no se habían vuelto a ver desde la batalla contra Voldemort.
― Sabia que regresarían a Hogwarts –Comentó Neville, mientras se corría de asiento para que los chicos se sentaran-
― Me imagine que también ustedes regresarían –Dijo Ginny-
Los chicos se la pasaron conversando de todo. Se podría decir que el compartimiento de ellos era el más animado de todo el expreso, constantemente se escuchaban las risotadas de Ron, Neville o Harry mientras una vez más comentaban sobre la derrota de Voldemort (Harry, Ron y Hermione habían perdido la cuenta de cuantas veces lo habían contado). Esta vez lo narraban con gracia, riéndose de situaciones graciosas que en su momento se dieron pero que no lo habían percibido de esa manera.
Una hora después, seguían hablando de las hazañas que habían hecho hasta que Parvati Patil y Lavender Brown entraron al cubículo muy emocionadas, prácticamente gritando:
― ¡Tienen que verlos! –Exclamaron las dos chicas al mismo tiempo, al parecer se dirigían a Hermione y a Ginny. Ron se removió un tanto incomodo al ver a Lavender-
― ¿A quién? –Pregunto Ginny muy curiosa-
― A los chicos... ¡Los nuevos! –Contesto Parvati casi fuera de sí por la emoción-
Hermione la observo con el entrecejo fruncido, pensando que lo que decía Parvati era bastante estúpido:
― Los nuevos –Repitió Hermione- Los de primer curso -Ironizó.
― No –Dijo Lavender- Esos chicos tienen nuestras edades. ¡Vengan!
Hermione se vio arrastrada fuera del compartimiento por Lavender, mientras que Parvati cogía de la mano a Ginny. Ginny astutamente cogió de la mano a Luna, pues no pensaba dejarla. Las chicas desaparecieron en medio de comentarios animosos por parte de Parvati y Lavender.
Harry y Ron se quedaron muy extrañados con la noticia, pero al parecer Neville no lo estaba.
― ¿De qué chicos hablan ese par? –Preguntó Ron intrigado. No le agradaba que su novia fuera a ver otros chicos, por muy nuevos que fueran, y mucho menos que fuera con su ex novia-
― No sé –Dijo Harry encogiéndose de hombros-
― No es la gran cosa –Comentó Neville- Solo son unos cuantos chicos y chicas que a mi parecer son tan comunes como nosotros, no se a que se debe tanto escándalo.
― ¿Ya los vistes? –Pregunto Harry-
― Si. –Contesto Neville- Trevor se me había vuelto a perder, así que lo tuve que buscar por todos los vagones. Justo lo encontré en el cubículo de esos chicos.
― ¿Vamos a ver? –Dijo Ron a Harry. Este asintió con la cabeza- ¿Vienes? –Se dirigió a Neville-
― No. Aquí los espero.
Harry y Ron salieron del compartimiento, mientras caminaban por el pasillo no les fue difícil adivinar en cual se encontraban los "nuevos" había un grupo numeroso de alumnos apiñados entre sí tratando de verles. Ambos chicos se acercaron a Hermione, Ginny y Luna quienes estaban un tanto rezagadas del grupo.
― Les digo, yo no los quiero ver –Decía Luna- Imagino que son chicos como nosotros, no tienen nada de extraordinario… Así que no se me apetece verlos.
― Ni a mi –La secundo Hermione, Lavender le dio una mirada reprobatoria-
― ¡Las acabo de ver! –Les interrumpió Seamus saliendo del tumulto de chicos- Hay unas chicas bellísimas ahí dentro, debo decirle a Dean que venga a verlas –Comento sin detenerse en busca de su amigo-
― Vámonos –Dijo Ginny exasperada por ver tanta gente- En el Gran Comedor los podremos ver.
Los chicos se disponían a regresar a su compartimiento cuando de pronto se escucharon varias murmuraciones y suspiros, justo se giraban para ver que sucedía cuando alguien dijo:
― ¿Ginny? ¿Eres tú?
Ginny se giro completamente al escuchar que alguien le hablaba, pero no solo ella volteo a ver sino que Hermione, Luna, Ron y Harry hicieron lo mismo.
― Hola –Dijo un poco sorprendida por reconocer quien le estaba hablando-
― Hola
― ¿Vas a Hogwarts?
El chico sonrió de lado.
― Bueno… Es obvio ¿No? Estamos en el expreso de Hogwarts.
― Cierto –Afirmo Ginny-
Harry observaba la escena perspicazmente, fijo sus ojos en el chico que tenía a unos cuantos metros: era un poco más alto que él, de piel clara, su cabello castaño oscuro y sus ojos de un color azul como el cielo de la mañana. Más allá de su buen parecido Harry percibía en él un aura diferente, un aura de misterio… Pero no solo era eso, ese chico le recordaba a alguien. Pero ¿A quién?…. Y había algo mas; no le agradaba.
― ¿Se conocen? –Pregunto Ron, sacando a Harry de sus indagaciones-
― ¡Oh!... Algo así –Contestó Ginny- El es Sam –Luego observo a Sam y dijo:- Sam ellas son mis amigas: Hermione y Luna, y ellos son Harry y mi hermano Ron.
Harry frunció el ceño ¿Por qué Ginny no había dicho que él era su novio?
― Mucho gusto –Dijo Sam amablemente-
Harry noto como el dichoso Sam se fijaba en Ron, Luna, Hermione y luego en él. Decidió sostenerle la mirada comprendiendo que definitivamente había algo que no le gustaba de ese chico, presentía que ocultaba algo.
― Sam –Dijo una chica que apenas se lograba ver por el grupo apretujado de alumnos que les miraban- Debes cambiarte, muy pronto llegaremos a Hogwarts.
― En seguida voy Lizzy –Dijo Sam. Luego se dirigió a los chicos- Espero verlos luego. Nos vemos Ginny –Agregó-
Harry junto a sus amigos comenzaron a caminar, ninguno comento nada. Cuando pasaban por uno de los tantos cubículos del tren, Ron le dio un codazo y le señalo el compartimiento por el cual pasaban en esos momentos, para sorpresa de todos; ahí en el compartimiento se encontraba Draco Malfoy; Solo.
― ¿Por qué regresa a Hogwarts? –Preguntó Ginny-
Harry se encogió de hombros y siguió caminando, Draco no era importante en esos momentos. Por curioso que fuera en su cabeza solo estaba ese chico; Sam. Estaba seguro que le recordaba a alguien pero no sabía a quién. Y no solo eso, tenía una fuerte corazonada de que ese chico ocultaba algo. ¿Se estaría equivocando?
Una vez que los chicos llegaron al compartimiento donde les esperaba Neville, Ginny les relato como había conocido a Sam; les conto el choque que había tenido con unos de Slytherin y luego como Sam gentilmente le había ayudado con los pergaminos. Harry no comento nada sobre esto, solo se limito a escuchar a su novia.
Un rato después, los chicos comenzaron un debate sobre cómo estaría el castillo de Hogwarts; Neville opinaba que estaría exactamente igual, como siempre lo recordaban, Ron opinaba que quizás McGonagall le habría hecho unos cuantos cambios, sin embargo, Luna había sido la única en asegurar que era imposible reconstruir todo un castillo nuevamente, aunque supieran hacer magia.
Mientras seguían debatiendo sobre Hogwarts, el tren comenzó a detenerse pues habían llegado a Hogsmeade. Una vez que el tren se detuvo por completo y que todos los chicos estuvieron listos con sus uniformes puestos, descendieron del tren. Harry lo primero que vio fue a Hagrid, el cual hablaba con su voz potente:
― Los de primer año, por favor, reúnanse conmigo –Grito- A todos los chicos que vienen por primera vez a Hogwarts los quiero aquí conmigo.
Hagrid observo hacia donde se encontraban: Harry, Ron, Hermione, Ginny, Neville y Luna, les saludo con la mano y Harry sonrió feliz de ver a su amigo.
― Los veré en el Gran Comedor –Les grito Hagrid, haciéndose oír sobre el bullicio de los alumnos-
Los chicos se dirigieron hacia donde estaban los carros que los trasportarían al castillo. Al llegar observaron el que salía en esos momentos, (ya lleno) era ocupado por Pansy Parkinson, Vincent Crabbe y otros de Slytherin.
― ¡También regresaron ellos! –Exclamo Ron indignado-
― Me pregunto porque regresaron –Comento pensativa Hermione- Draco también está aquí –Medito- Es muy extraño.
― Yo creo que es bastante obvio –Dijo Luna-
Todos los chicos la voltearon a ver, pues saltaba a la vista que para ellos no era nada obvio.
― Piénsenlo –Prosiguió- Son Mortífagos arrepentidos que actualmente tratan de reintegrarse a la sociedad; que mejor manera de hacerlo enviando a sus hijos nuevamente al colegio.
― Nadie los va aceptar nuevamente –Dijo Ron con rotundidad y lanzándole una mirada severa a Luna-
― Eso no lo sé –Dijo esta encogiéndose de hombros- Pero creo que según ellos, (los padres), piensan que valdría la pena intentarlo.
Harry pensó que Luna tenía razón, o por lo menos, eso era lo que estaban haciendo los Malfoy quienes en más de una ocasión, según El Profeta, han tratado de ganarse la confianza nuevamente de la gente.
El siguiente carro que era jalado por un thestral llego y los chicos se montaron, Ginny se sentó junto a Harry quien la tomo de la mano. Mientras el carro avanzaba Harry observo a sus amigos; Neville ayudaba a Luna a contestar un crucigrama que salía, en El Quisquilloso, y Ron le apartaba un sucio de la mejilla a Hermione mientras esta le sonreía amorosamente. El carro bordó una curva, y ante ellos apareció el castillo tan elegante e imponente como siempre. La vista era espectacular, las luces que salían del castillo daban un toque romántico. El panorama, pensó Harry, era digno para plasmar en un cuadro. Aparto los ojos del castillo y observo a Ginny, quien iba recostada en su hombro.
― Que vista tan hermosa –Susurro Ginny, solo para que le escuchara Harry-
― Si…. –Dijo Harry- Tan hermosa como tú.
Harry puso delicadamente sus dedos bajo la barbilla de Ginny e hizo que esta le mirara.
― Te amo Ginny –Susurró mientras acercaba sus labios a los de ella-
― Yo también te amo Harry. –El resto del viaje lo hicieron acurrucados-
Llegaron al castillo, el cual, no parecía que ahí se hubiera llevado la batalla del siglo. El colegio era exactamente como Harry lo recordaba, no había ventanas rotas o paredes destruidas, sino el mismísimo castillo de los años anteriores. Entraron al Gran Comedor, y mientras se dirigían a la mesa de Gryffindor todos en el salón les miraban.
Por mucho que Harry no quisiera llamar la atención era imposible, El Profeta y El Quisquilloso se la habían pasado hablando de él, Ron y de Hermione el resto de los meses siguientes al derrocamiento de Voldemort. También Neville se había visto asediado por los medios de comunicación; le daban honores por haber sido, él, quien montara una ardua resistencia dentro del castillo durante el régimen de Voldemort. Y Luna también había figurado en los periódicos, era mencionada por mostrar una sincera amistad a Harry Potter aunque le costara un secuestro por ayudarle.
Los chicos llegaron a su mesa y se sentaron en esta, Harry trato de no prestar atención a las miradas furtivas que les lanzaban sus compañeros. Decidió mirar hacia McGonagall que estaba sentada en el centro de la mesa de profesores. Como se lo imaginaba habían varios profesores nuevos, pero por el que mas sentía curiosidad era por saber quién sería el nuevo maestro de Defensa Contra Las Artes Oscuras.
Las puertas del Gran Comedor se abrieron y los alumnos de primer año entraron por esta, para sorpresa de los chicos y emoción para las chicas, tras los alumnos de primer año venían los otros alumnos nuevos, aquellos que habían causado tanta emoción y curiosidad en el expreso. Todos ellos seguían a la profesora Pomona Sprout, quien era la jefa de Hufflepuff y ahora encargada de repartir a los alumnos nuevos a las diferentes casas.
Era inevitable darse cuenta que el chico que mas miradas atraía era Sam para disgusto de Harry. Sam caminaba con paso seguro por el Gran Comedor, y quiérase o no, su presencia eclipsaba sobre los demás. Caminaba sin mirar a nadie específicamente.
La profesora Sprout, les indico que se pusieran en frente, y luego con el sombrero seleccionador entre sus manos comenzó a llamar a los alumnos que iban a primer año. Cada estudiante que le era asignado su casa correspondiente era recibido entre aplausos y vítores. Cuando ya no había ningún niño de primer año se hizo un silencio en el comedor, solo quedaban los otros estudiantes, aquellos que obviamente no iban a primero.
― Buenas noches –Saludo la profesora Sprout a todo el alumnado- Como imagino que se debieron de dar cuenta, estos jovencitos –Señalo a los nuevos- No van a primer año. Ellos estudiaron sus seis años anteriores en otro instituto: en el colegio Durmstrang, pero este año, han decidido estudiar en Hogwarts.
La profesora tuvo que guardar silencio al torrente de murmuraciones que se dejaron escuchar por todo el salón, y es que la fama del colegio Durmstrang, sobre que servía como instructor para Mortífagos, había aumentado durante el periodo de Voldemort. Harry frunció el ceño, ¿Por qué habían venido a Hogwarts? Se pregunto. Esperó a que la profesora Sprout agregara algo más pero esta solo se digno a recalcar que Hogwarts les daba la bienvenida.
Pomona Sprout comenzó a llamar a los nuevos alumnos, estos iban siendo colocados en cada casa, que según el sombrero, les era conveniente. Observo su lista una vez más y llamo al siguiente alumno:
― Liz Brandel -Dijo la profesora Sprout-
Harry estiro el cuello para ver mejor a la chica que en esos momentos se estaba sentando en el taburete para ponerse el sombrero, sino mal recordaba ella era la chica que el tal Sam había llamado Lizzy, justo cuando esta le avisaba que ya llegarían a Hogwarts.
― ¡Slytherin! –Grito el sombrero una vez que había deducido cual era la mejor casa para la chica-
La profesora continúo llamando a otros alumnos, los cuales fueron enviados tanto a Hufflepuff, Ravenclaw y Gryffindor. Siguió llamando a otros hasta que dijo:
― Sammael Brian Elddir.
Harry levanto la cabeza y con sus ojos siguió el avance de Sam, el cual se dirigía al frente. Noto como todos observaban al chico con mucha curiosidad, muchos se pusieron de pie con tal de verle mejor. Parecía que todos habían estado esperando impacientemente el llamado de Sam para saber a qué casa sería enviado.
― Nunca había visto tanta expectativa por ver a qué casa sería enviado un chico –Les murmuro Hermione a sus dos amigos- No desde que tu, Harry, viniste a Hogwarts.
Sam camino con gran seguridad, se sentó en el taburete y le dio una rápida mirada al comedor, mientras la profesora Sprout se acercaba con el sombrero seleccionador.
Harry estiro un poco más el cuello, observo como la profesora Sprout extendía su brazo y lo acercaba a la cabeza de Sam, el sombrero que apenas le había rozado la cabeza, de pronto, había gritado a todo pulmón:
― ¡Slytherin!
Harry no dejo de ver a Sam hasta que llego a la mesa de Slytherin. Las chicas de esa casa lo recibieron de pie aplaudiendo sin ocultar la emoción que sentían, mientras que las chicas de las otras casas protestaban, al parecer, desanimadas por no tenerle.
― Nunca había visto, aparte de Malfoy, que el sombrero medio rozara la cabeza de un estudiante y gritara con tanta convicción –Dijo Ron sin dejar de ver a Sam-
― El es muy raro –Murmuró Harry-
― ¿A qué te refieres con raro? –Preguntó Ginny-
Harry la vio y luego miro a sus amigos, no estaba seguro de expresar el presentimiento que tenia acerca de Sam.
― Bueno… -Balbuceo- Solo digo que tiene algo.
― Hmmm… Si –Dijo Hermione pensativa- Creo que es demasiado seguro de sí mismo.
― No. No me refiero a eso… Sino… Es como si ocultara algo.
― ¿Algo? Pero…. ¿El qué? –Dijo extrañada Ginny-
― No estarás pensando que es una persona mala o malvada ¿cierto? –Intervino Ron observando a su amigo-
― ¿Por qué no? –Dijo Harry sosteniéndole la mirada- Esta en Slytherin –Concluyó-
― Harry –Dijo Hermione- Eso no quiere decir nada.
Harry guardo silencio, en realidad no estaba tan seguro.
Antes que alguien pudiera decir algo más la profesora McGonagall se puso de pie observando todo el salón, de inmediato los estudiantes guardaron silencio.
― Buenas noches –Saludo la profesora McGonagall- Sean bienvenidos un año más al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Antes de comenzar –Dijo- Quiero que guardemos un minuto de silencio por nuestros guerreros caídos en la batalla contra Voldemort.
Después del minuto de silencio la profesora continúo:
― Ahora quiero que nos demos un fuerte aplauso por los que hoy estamos aquí.
El salón se lleno de aplausos ensordecedores, los cuales resonaron hasta en el último rincón de la sala.
― Quiero que les den la bienvenida a nuestros nuevos profesores –Prosiguió y señalo al cuerpo docente- La profesora Agripina Vercelli quien será la nueva maestra de transformaciones y la nueva jefa de la casa Gryffindor.
La profesora Vercelli se puso de pie y saludo con la mano. Los alumnos aplaudieron mientras la miraban.
― El profesor Gustav Murray quien dará la clase Defensa Contra las Artes Oscuras y la profesora Lynn Allard que impartirá la clase de Estudios Muggles.
Se volvieron a escuchar muchos aplausos. La profesora Mcgonagall sonrió y continúo:
― Les recuerdo que el bosque prohibido esta obviamente prohibido para todos los alumnos y el señor Filch me recordó que les informara que todo producto de broma está prohibido, especialmente los de Sortilegios Weasley. –Hubo una pausa- Pasando a otro tema –enfatizo- Este año se llevara a cabo por primera vez el Mundial Intercolegial de Magia y Hechicería: Primera Generación.
Hubieron muchas exclamaciones de asombro por todo el comedor. Harry miro a sus amigos asombrado por la noticia.
― ¿Ustedes sabían algo de esto? –Pregunto-
Ron negó con la cabeza.
― Junto con el Ministerio –Siguió McGonagall- Hemos decidido realizar este primer Mundial Intercolegial de Magia con el propósito de fortalecer los lazos de amistad entre los jóvenes magos. Este mundial tendrá muchas diferencias con el Torneo de los Tres Magos, el cual se ha decidido eliminar y llevar a cabo esta nueva actividad.
Los alumnos comenzaron a comentar entre sí muy emocionados por la noticia que estaba dando McGonagall. La profesora tuvo que levantar los brazos y pedir silencio ya que los estudiantes no paraban de hablar entre sí.
― Mañana se llevara a cabo una fiesta de bienvenida –Los pocos estudiantes que habían seguido hablando entre ellos, guardaron silencio de golpe- De bienvenida –Continuo McGonagall- Y celebraremos el derrocamiento de Voldemort.
Las mesas estallaron en gritos de emoción, el inicio de McGonagall como directora estaba siendo recibido de la mejor manera.
― ¡Fiesta! –Dijo Neville- Y habrá un Mundial Intercolegial… ¡McGonagall se esta luciendo!
― Si que ha salido de lo tradicional –Dijo Hermione- Siempre ha habido una cena de bienvenida pero ¿Fiesta?...
― Y que mas da –La interrumpió Ron- Este año apunta a que será ¡Genial!
― Mañana, sábado, antes de la fiesta –Grito McGonagall pues se tenía que oír sobre el bullicio del alumnado- Les explicare las reglas del mundial. Ahora a ¡Comer!
Como arte de magia apareció las distintas clases de comida en todo lo largo de las mesas, entre comentario y comentario los chicos comenzaron a comer. Harry se olvido en esos momentos de Sam o de cualquier otro chico de Slytherin, en esos momentos solo quería comer. Confiaba en que este curso sería diferente, lleno de emociones pero sobre todo, lleno de alegrías que esperaba compartir con todos sus amigos, especialmente con su novia.
En el otro lado del comedor, en la mesa de Slytherin, Sam apoyaba su codo en la mesa y sostenía su barbilla perezosamente con la mano. Observo a la mesa de Gryffindor y diviso a Harry quien en esos momentos conversaba con Ginny. Liz que estaba a su lado, le siguió con la vista y también miro a Harry.
― Todo irá bien –Murmuro luego de un momento Liz-
― Si –Afirmo Sam- Todo irá bien –Repitió apartando la vista de Harry-
Hola amigos y amigas!
Aqui un poco a la carrerita les dejo el siguiente cap (por falta de tiempo no lo habia subido antes).
¡Ya estamos en Hogwarts! :)
AnelheH y Ginny-ForEver: Gracias chicas por sus comentarios... Me lleve una sorpresa con eso de que sintieron los cap cortos hehehehe ¡Yo que pensaba que estaban super largos! Espero que les este gustando, solo les digo: no juzguen tan rapido a Sam... y si, me temo que Harry tendra que luchar con sus celos hihihihi.
Sin mas, espero sus reviews... definitivamente son mis volteos de energia para seguir escribiendo.
Saluditos!
