Disclaimer: Boys over Flowers o Boys before flowers, no me pertence (naturalmente, porque si no haria una segunda parte) Le pertenece a KBS y esta historia es por diversion y sin fines de lucro.
Capítulo 4: ¿Tregua?
-Noona eso es muy fácil de averiguar.-le dijo Kang sang a su hermana, tornaba los ojos figurándose que ella era realmente un poco obtusa a veces.-Internet.-le sonrió mostrándole su laptop.
-¿Puedes encontrar algo de ellos? No son coreanos.-Jan Di se sentó a su lado mientras su pequeño hermano abría su ordenador portátil.
-Ya antes te mostré información sobre los F4, definitivamente podre encontrar información de esos gemelos que dices, ¡gracias por existir Google!-sonrió ampliamente el chico. Con habilidad tecleo en la barra de buscador: Collete Company. Inmediatamente muchas webs aparecieron dando información, pero el chico escogió la oficial.-Aquí dice que es una compañía inglesa que dirige el campo bancario de Collete Bank, finanzas y seguros; es patrocinador oficial de Stewart Grand Prix de la formula 1 desde 1998…-los ojos del niño casi se desorbitaban.
-¿Te refieres a esos autos de carreras?
-Si noona.-apenas susurro el chico.-Están en la industria de las finanzas y seguros, están en el puesto número 10 de las mayores empresas con mas acciones en el mundo. En los últimos años su mayor ingreso se deben a operaciones realizadas en Asia.-silbo para luego sonreír.-Su sede esta en Londres y aquí dice que por el triunfo económico que esta teniendo en este continente, la segunda sede mas importante de Collete Company se abrirá en Seúl.
-Wao…
-Con importantes operaciones en banca personal, comercial, corporativa y de inversión y en el negocio asegurador, Collete Company tiene más de 10.000 oficinas en 75 países en territorios de Asia, Europa, Américas y el Medio Oriente, con ya varias oficinas en África, con convenios bancarios.-parloteaba Kang Sang como hipnotizado.-Y aquí dice que esta compañía no solo incursiona en el campo financiero, sino que también al estar en el entretenimiento como la formula 1, es patrocinador y socio de…-se quedó callado.
-¿De que?—codeó a su hermano.
-Es uno de los socios del Manchester United.-hiso un puchero refiriéndose al equipo de futbol ingles.-No envidiaba así desde los F4 ¿Y dices que uno de los herederos te hablo… a ti?
-Si.-le miro de soslayo.-¿Hay algo de ellos… los gemelos?
-¿No se sabe nada de los gemelos?-preguntó Yi Jung sentándose al lado de Joon Pyo.
-No, yo creo que…-el chico movía frenéticamente el mando inalámbrico de su Playstation home.-Creo que aprendieron la lección, sobre todo esa chica… Lily.-se burló mientras sonreía al ganar otro juego.
-¿En serio? ¿No crees que este tramando algo?
-Woo Bin…-dijo cansadamente el heredero Shinhwa.-Ya pasaron dos días que no se aparecen por la escuela, apuesto que cuando retornen sabrán quien es el que manda.-Sonreía al empezar a jugar nuevamente.-Si me piden disculpas, quizás hasta los perdone…-Los F4 le miraron algo dudosos, la confianza de Joon Pyo era algo preocupante ¿Acaso un helado sobre unas botas caras era suficiente para vencerla?-Ya verán… ellos no están tramando nada.
-Claro que estoy tramando algo.-dijo energúmena Lily Collete dando vueltas mientras su hermano movía frenéticamente el mando de su Xbox 360 edición especial.-¿Me estas prestando atención?
-Si.-le empujaba con una mano porque la chica estorbaba su vista de la pantalla plasma.-¿Qué?-preguntó cansado y poniéndole pausa a su juego.
-Tu hablaste con esa niña, Jan Di… ¿Tiene una relación muy fuerte con Goo Joon Pyo?-le exigió.
-Le gusta.-Luke quitó la pausa y continuó.
-¿Sólo eso? ¿Nada más?
-Nada más…
-Pues necesito que vayas a conseguir más información…-se sentó a su lado.
-En mi auto hay una carpeta amarilla, el asistente Mckinie averiguó todo, lee lo que quieras acerca de ella.-dijo sin importarle.
-¡No!-se puso frente a él.-Hay algo que ese asistente jamás podrá averiguar…
-¿Qué cosa?-suspiró agotándosele la paciencia al chico.
-Cosas como querer entablar una relación con Geum Jan Di ¿No te preocupa eso?
-Yi Jung, no lo harían.-sonrió Joon Pyo.-No podrían atreverse a usarla para molestarme.-reanudo su juego.—Luke Collete no se atrevería…
-Te vas a atrever.-desenchufó la pantalla.
-Bloody Hell (maldita sea)-se enojo su hermano.-¿Tanta estupidez por unas botas? Créeme que invertiría mejor mi tiempo en vengarme de ese bastardo, pero no usare esa patética excusa… unas botas.
-¿Crees que eran unas botas que compras en un maldito almacén al 2x1?—Se acerco a él con una vena palpitante en su sien.-¡Eran unas hermosas botas Chanel! Pero eso no importa, incluso no importa si era edición limitada, incluso no importa si las compre en la semana de la moda en Paris, incluso no importa que se las gane a Kate Moss por 900 euros más, incluso no importa nada de eso.-frunció su ceño.-Lo único que importa es que él esta ahí en su casa pensando que me ha vencido, y no es cierto ¿Acaso no eras tú el que quería demostrarle quien mandaba en el proyecto y en su propia escuela?
-Si.—evadió esos ojos de su hermana tan iguales a los de él.-Entonces…-bostezó aburrido.-¿Quieres que hable con esa chica? ¿Exactamente qué…?
-Nos volveremos amigos de ella, eso reventará de cólera a Joon estúpido, tú te tienes que acercas mucho a ella.-se tumbó en el sillón blanco de su cuarto de juegos.-Eso es lo único que el asistente Mckinie no puede hacer.
-Supongo que no hay nada mas interesante que hacer por ahora.-se sentó al lado de su hermana.-Lily…
-¿Qué?
-¿Por 900 euros se los ganaste a Kate Moss?-preguntó incrédulo.
-Si, del precio oficial, tuve que aumentarle esa cantidad…
-Las botas de Katte Moss…
-Eran las botas de Lily Collete.-se puso triste, pero la verdad era que aunque esas invaluables piezas estaban en la basura, su aparente espíritu materialista no se comparaba a su dolor por las burlas.
-Luke y Lily Collete son los hijos del magante Auguste Collete Shilton y de la finada soprano Amanda Shilton. -le narraba Kang Sang a su hermana.-Ambos son naturales de Londres, Inglaterra. Estudiaron juntos la primaria, pero en la secundaria estuvieron dos años en distintas escuelas. Lily fue al Riddlesworth Hall y Luke a Eton College.-acercó su rostro a la pantalla.-Escuelas internados.
-¿Y luego?
-Luego comenzaron a estudiar los últimos tres años en New York, Francia, Japón y por último en…-rio y continuo.-ya figura acá que están estudiando su ultimo año en la Escuela Shinhwa en Corea del Sur. Noona, son muy famosos en su país natal.
-¿Por qué siempre es lo mismo con los ricos?-encogió los hombros Jan Di. El dinero, la fama y belleza casi siempre iban ligados, claro que muchos de la especie de "ricos" carecían de otras cosas que a ella le abundaban.-Eso quiere decir que hablan ingles, claro… se daba un coscorrón en la sien.-Ingles, coreano…-contaba con sus dedos.
-Francés y japonés… aquí dice que fluido.
-Vaya…-se puso de pie aun rumiando varias cosas sobre lo increíble de la vida de aquellos gemelos acaudalados. Busco su abrigo y su mochila.-Pues los que tuvieron suerte, que lo aprovechen y agradezcan.-hiso una mueca de no importarle y se ponía sus zapatos en la entrada.-Me voy a la Tienda de avena.-se despidió mientras su hermano le correspondía al adiós para luego concentrarse en la pantalla.
-¿Eh?-miraba la web.-OTRO ESCANDALO ENCUBIERTO DE LOS HERMANOS COLLETE.-decía un titulo oculto en la pagina. Kang Sang le dio un click.-Noona no creerás lo que estoy leyendo…-sonrió.
Yoon Ji Hoo estacionaba su moto cerca de la entrada de la escuela, su acompañante se bajaba y mientras le devolvía el casco, se acomodaba su uniforme. Trataba de arreglarse la corbata y el chico le miraba de soslayo, con los ojos como si le tuviera una fijación fascinante con ella, torno los ojos a sus dudosas manos, siempre dudoso él cuando estaba con Jan Di.
Tenía miedo de si mismo, solo cuando estaba ella a su lado.
-Gracias, Ji Hoo sumbae.-le dio una reverencia sonriente. Su bicicleta la había dejado en su casa por falta de aceite en las ruedas, no había bus que la llevará desde la estación del subterráneo a la Escuela Shinhwa por ser una zona totalmente residencial y exclusiva. Ella estaba caminando algo distraída hasta que el claxon de la motocicleta del F4, le anuncio que su ángel salvador había llegado para llevarle a la escuela y así ahorrarle el extenso camino que le hubiese tocado caminar.
-De nada.-le respondió bajando de su vehículo. Ella no podía ser tonta al no presenciar la forma en la que el chico le miraba, una forma que él luchaba por amainar ese sentimiento, pero que a veces sucumbía a dejarse llevar. "Es la chica que le gusta a mi amigo", pensaba, "¿A ella realmente le gustará?", pensaba aún, "Porque Joon Pyo la quiere." Luchaba en su mente, "Pero ella… Jan Di… ¿Le corresponderá de la misma forma?", era una guerra entre dos voces para él, "A pesar de todo, ¿le querrá?"
-Ji Hoo sumbae ¿Estas bien?-preguntó ante el silencio del chico, y no era que sus silencios no fueran comunes en el solitario F4, pero este había durado mas de lo normal en él.
-Si…-susurró.
-En serio que aunque estamos en Otoño, hoy es un lindo día.-le sonrió estirando sus brazos tratando de que él riera, cualquier cosa que le preocupará, ella podría ayudarlo a asimilar mejor.-Si que es un lindo día.-se estiro aun mas haciendo que Ji Hoo esbozara una sonrisa de esas que a ella aún le estremecía el corazón.-¡Ahhh!-se quejó bajando su brazo rápidamente.
-¿Otra vez?-preguntó con una alarma sosegada, no podía exponerse tanto ante ella, aunque sus ojos le entregaran todo el amor que sentía por ella.-¿Jan Di?
-No es nada.-se tocaba su hombro adolorido.-Es que fue un calambre.-sonrió nerviosamente.-Muchas Gracias Sumbae, debo entrar a clase.-se despidió y corrió a la entrada. Ese dolor en el hombro de Jan Di sólo hacia que la preocupación de Yoon Ji Hoo creciera mas.
Luke Collete daba vueltas en el vestíbulo de una de las piscinas de la escuela, tenía en mente la petición de su gemela hermana, entablar una relación amical-convenenciera con la chica Geum Jan Di, con el objetivo mayúsculo de hacer reventar el tensiómetro frágil de su enemigo mortal, Joon el estúpido, como le decían.
Él no estaba tan seguro de aquel plan, desde la ultima vez que hablo con aquella chica, no le había gustado mucho aquella sensación de cercanía con la chica, porque era demasiado diferente a cualquier persona que habría conocido en sus casi 18 años de vida. No le asustaba lo inusual, sólo que siendo él de una clase alta y teniendo una visión del mundo social, algo restringida a pesar que había viajado mucho, pero sólo conociendo la misma porción elegante y millonaria, pero con diferentes culturas; Jan Di era como un safari a lo desconocido, donde las sonrisas espontaneas, los comentarios simples, calaban mas fuerte que cualquier imagen impactante o persona fascínate que jamás conoció.
Se armó de valor, porque no se definía en ser un huidor, aunque jamás había huido de algo verdaderamente ahuyentador, y decidió entrar. Era simple y sencillo, por mas diferente que podía ser, plebeya o multimillonaria, era una mujer y él no era un inexperto en esas andadas, aunque no había tenido muchas a pesar de las historias que se contaban a su alrededor, cuando la mayoría eran solo patrañas. Sus constantes viajes le habían impedido hacer amigos duraderos, sólo estaban esos conocidos que nunca faltaban a una fiesta suya, claro que él no se ponía a pensar en esas cosas. Y chicas, no tenía amigos duraderos, y las mujeres caían en el mismo destino.
Y se quedo estático al ver una escena que lo marcaria de por vida. Supo que era Geum Jan Di porque el protector de sus ojos los tenía en la mano y pudo detectar rápidamente aquellos ojos valientes que ya antes había conocido. La chica estaba mojada y goteando, sentada y agitada en el borde de la piscina, golpeaba con su puño la húmeda mayólica a un lado de ella. Estaba como frustrada y asustada, hasta que decidió echarse al agua nuevamente. Su nado era muy bueno al principio, pero a mitad del recorrido, de un punto a otro, se hacia torpe y forzoso, ella se detenía a mitad del agua y volvía a al punto de partida, repitiendo siempre aquella frustrante rutina involuntaria, no lograba completar un recorrido. Ni de mariposa, ni de costado, ni el convencional, ningún tipo de técnica o forma le funcionaba, algo en ella no estaba bien. Pero seguía intentando.
Luke Collete no había llevado la cuenta del tiempo que la llevaba observando, quizás una hora. Pero estaba pasmado y fascinado con la escena, que los minutos perdían su significado. Jamás había visto tanta determinación, nunca antes de esa forma. Esa chica tenia más pasión y fuerza en una sola porción de su vida que él en todo su ser. La veía volver al agua, equivocarse y volver al agua. Sin rendirse, sin entender el cansancio. Lo mas impresionante era que a pesar que perdía la esperanza en el agua, a continuar, lo hacia. Ella era más fuerte en su propio fracaso que él en un efímero éxito que ya nadie recordaba.
Trago saliva saliendo inmediatamente de ahí al escucharla quejarse pero continuar. Cuando llego a su auto, no entendía porque buscaba la foto de las investigaciones del asistente Mckinie, al encontrar una donde ella caminaba con su uniforme de la escuela, algo taciturna pero imponente, su corazón latía tan fuerte que parecía faltarle el aire, pero las ventanas de su Bentley estaban abiertas. Seguía mirando la fotografía, y parpadeando varias veces, guardo la foto en la guantera, estaba temeroso de seguir viéndola. Pero lo que más temía no era a la foto sino a la imagen mental de la chica plebeya, su silueta mojada, su determinación y esa forma en que había hecho que su corazón latiera, como nunca pensó que podría latir.
Song Woo Bin, desde hacia ya dos años, vivía en la casa de la piscina de la mansión Song. Su padre le había permitido instalarse ahí para tener mas libertad en cuanto a sus femeninas visitas, pero con la condición que no fueran muchas y jamás descuidara su instrucción académica y su responsabilidad como heredero, él entendía las necesidades de un chico joven y como lo era su hijo, guapo y popular. Claro estaba que le había recalcado que en cuanto a las quejas de su madre por las constantes citas que tenia su mayor hijo, le había recomendado ser más cauteloso y sobre todo, nunca armar escándalos. Sin embargo la libertad que le concedió su padre estuvo en peligro la vez que armó aquella fiesta privada en uno de sus tantos clubes nocturnos exclusivos, al lado de su compañero de conquistas. Gracias a su ingenio logró mantener su espacio, pese a los reproches de su madre la cual nunca fue molestosa o interfería en su vida, siempre trataba de respetar los discernimientos de sus hijos, lo que no le gustaba eran sus salidas libertinas, aquella mujer, su madre, no era tonta.
Teniendo este espacio de libertad, aunque controlado, había decidido que para no hacer enojar a su madre, la mayoría de las amigas con las que salía las llevaba a casa de Joon Pyo, ahí no había ni una presencia adulta-aburrida que los molestara, el chico heredero Shinhwa no le importaba, es mas parecía a gusto entre tanto bullicio, Woo Bin sabia que a pesar de ser un chico que convivio con la soledad, por sus ausentes magnates padres, de vez en cuando necesitaba el bullicio humano, hasta que se satisfacía y era en ese momento en que Woo Bin despedía a las compañeras y se quedaba con los F4 haciendo compañía mas fraternal y verdadera al chico heredero.
Estaba tumbado en su amplia cama, él siempre era así. Eran raras las ocasiones en que compartía sus problemas personales con sus amigos, quizás era que siendo su padre algo estricto y su madre tan ocupada en la imagen del hogar y en su pequeña hermana menor, no podía quejarse del entorno "normal" y familiar que sentía en su casa, suponía que entre todas las cosas que sabia de su progenitor, era mejor no pensar mucho en la situación sentimental o acabaría uno demasiado angustiado, era un buen ejemplo Joon Pyo. Así que hablar mucho de él era una opción que la utilizaba cuando se sentía demasiado agobiado, lo cual era muy raro. Sin embargo la posibilidad de mejor escuchar y ayudar, era su excelente opción de escoger, era el porque de su reservada y misteriosa vida, pero no tan exagerado en aislamiento como su amigo Yoon Ji Hoo; era casi una proeza que siendo tan distintos los F4, se complementaran de una forma congruente y placentera.
Ese mundo ya había sido sacudido por una chica que aunque no tenia nada que ver con ellos en clase social, los había emulado en carácter y representación en sus vidas, de alguna forma Geum Jan Di se involucraba en sus vidas, y era divertido.
Le gustaba como habían estado sucediendo las cosas, hasta que llegaron los chicos ingleses, lo cual pudo ser divertido hasta que descubrió que no solo eran pesados u odiosos, sino que además de ser obstinados, podían ser crueles, mas de lo que podría imaginar. Woo Bin no confiaba en la relajación de Joon Pyo de haber vencido a la niña gemela, él mas bien pensaba que una mujer enojada podía ser peor que un tanque de guerra o quizás dos. Y aunque su política personal era la de no involucrarse en algo llegando a cierto punto, por los F4 podría transgredir sus propios preceptos personales.
No solo estaba en juego aquella misión de trabajo que les habían impuestos sus tutores, con respecto al "Palacio de las Artes", sino que también estaba en juego la tormentosa tranquilidad de Goo Joon Pyo, el cual arrebatado y siempre indomable, podía cometer actos de los cuales se arrepentiría luego.
Pero aun así, se sorprendió a si mismo cuando le solicitaba al chofer disponible que le llevara al Hotel Shinhwa en un exclusivo distrito en Seúl. A punto de subir a la camioneta negra, no deseaba conducir y mientras se ponía sus guantes, la voz de su pequeña hermana de once años le hiso detenerse.
-¡Oppa! ¡Oppa! ¿A dónde vas?-dijo la pequeña saltando los escalones de la entrada de su mansión.-¿Vas al centro comercial? ¿Vas al cine?-Era una niña de cabello castaño oscuro, piel muy blanca, ojos grandes y de facciones bellas, como su hermano.
-No, Sun Mye.-le contestó su hermano acariciando la cabeza de la niña.-¿Por qué quieres salir a esta hora?-dijo mirando su rolex.
-Es que estoy aburrida, quería ir al cine hoy ¡Se estreno otra película de Piratas del Caribe!.-le contó muy emocionada.
-¿Por qué no le dices a mamá que te lleve? ¿O a Jiyu?-preguntó refiriéndose a la niñera-guardaespaldas de tiempo completo de su hermana.
-Nadie me llevara, sigo castigada.-le respondió Sun Mye muy triste.
-Sigues castigada.—Woo Bin reía.
-No te rías Oppa.-le golpeó indignada su hermana.-Yo como iba a saber que esa cosa valía mucho para mamá.
-Pues era muy antiguo ese jarrón.-recordó el chico con una sonrisa.-Ya se le pasará.
-¿Por qué no le dices a Yi Jung Oppa…?-calló avergonzada. Woo Bin sonrió aun mas, a su pequeña hermanita le gustaba uno de sus mejores amigos, y no la culpaba, siempre que él la veía le sonreía o le traía dulces, aun no le salía lo "hermano celoso", quizás en unos años mas, cuando Song Sun Mye fuera adolescente, llegada esa etapa haría que las visitas de Yi Jung fueran pocas, aunque confiaba que su amigo jamás intentaría algo con su hermana, por la ética de la amistad, nunca se sabia con la necedad de Sun Mye.-Es decir a Yi Jung sumbae, ¿Por qué no le dices que le de uno de sus tantos jarrones que tiene? Los de él son mas bonitos.
-Pues si… quizás eso funcione.-le volvió acariciar el sedoso cabello de su hermana.-Me voy y no hagas mas travesuras.
-¡Oppa! ¿A dónde vas? ¿A ver a los F4?
-No…
-¿Cuándo viene Joon Pyo Sumbae o Ji Hoo Sumbae?—preguntó emocionada.
-¿No los viste la semana pasada?
-Mis amigas quieren saber cuando vienen para venir también.-reía pícaramente.
-Pensé que venían a verme a mí…
-Oppa, mis amigas están tristes porque saben que tienes muchas amigas y que no les harías caso…
-Eso es cierto, Sun Mye, porque seria un delito salir con niñas de once.-rio.-Nos vemos…
-¡Oppa!
-¿Qué, Sun Mye?-su hermana, cuando se lo proponía, podía ser muy molestosa.
-No me has dicho a donde vas.-Woo Bin bostezaba.-¿Los F4?-Woo Bin negaba con la cabeza ya dentro del auto y con la luna de la puerta baja.-¿Alguna de tus novias?—Woo Bin se horrorizaba.
-No, no es mi novia.-¡Gracias a Dios! Exclamaba el príncipe.
-Entonces debe ser un enemigo.-acertó su hermana.
-Pues voy a que se acabe eso.-sonrió por última vez y su hermana se despedía con la mano.-Ve a estudiar.-y el carro salía de la mansión.
La lujosa camioneta negra se estaciono frente a la entrada principal, el valet le abrió la puerta y Song Woo Bin salió sobriamente vestido de negro y sus gafas oscuras. Atravesando el umbral de la puerta del Hotel Shinhwa se dirigió directamente hasta la recepción, se identificó con el encargado y haciéndole una reverencia el empleado le dio el número de habitación que requería, próxima parada veinteavo piso del gran edificio.
Las puertas de metal se abrieron y desplazándose por el alfombrado piso, llegó a la puerta deseada, toco el timbre y espero.
-Mr. Song?-preguntó una mujer de ropas oscuras, Woo Bin asintió y entendió que era la guardaespaldas.-May you wait a moment, please? Miss Collete is going to be here (¿Puede esperar un momento, por favor? La Señorita Collete estará aquí.) El chico asintió entendiendo y dejando el vestíbulo, donde la guardaespaldas tenía una mesa y sillón y un walkie talkie, camino hasta la sala. Era un pent-house muy lujoso, la vista mostraba toda la ciudad iluminada, como una constelación terrenal, quizás lo era. Moderno y a la vez clásico, el lugar era realmente opulento, digno de dos herederos… de cualquiera que pudiera pagar caoba, cuero fino, decoración exquisita, artefactos de última generación, y el color, el color era acogedor. Totalmente alfombrado.
Woo Bin estaba con las manos en los bolsillos y podía escuchar lo que identificaba una parte de una opera. En realidad era la voz de Maria Callas, "Addio del passato", un aria de "La Traviata." Era escuchado en alto volumen. El príncipe noto claramente que al lado del equipo musical, estaban unas torres de CDs de música clásica, Operas, Operetas, Zarzuelas.
-¿Qué haces aquí?-fue la voz de Lily Collete hablándole desde la puerta que daba a su habitación. Estaba vestida con una blusa negra, falda escocesa mostrando sus mallas negras y unos zapatos de tacón alto. Su cabello castaño un poco corto tapaba sus orejas, y sus ojos azules vislumbraban la pregunta. Woo Bin volteó y por fin la miró.
-¿Esta tu hermano?
-¿A eso viniste? ¿A preguntarme dónde esta mi hermano?-espetó bajando los tres escalones que daban a su habitación.-No está.
-Quería hablarle también.-respondió él.-No importa, te diré igualmente a ti.-Lily cruzó de brazos esperando.-¿Qué haces aquí?
-¿Qué?
-Escuchaste bien ¿Qué haces aquí?
-Pues la presidenta Kang nos dio el pent-house mientras compran una propiedad para nosotros.-contestó cansadamente.-Por último eso no es asunto tuyo.
-No me refería a este lugar, sino a este país ¿Qué hace alguien como tú en Corea?-le sonrió.
-Negocios.
-¿En serio? Porque no pareces muy interesada en los negocios.
-¿Crees que sólo soy zapatos caros y ropa de diseñador?-le miró molesta.
-No, no lo creo.-volvió a sonreírle Woo Bin mirándole de pies a cabeza.-Debes ser algo más.-toció divertidamente.
-Tu sentido del humor me mata. —Esgrimó la gemela.-¿Qué quieres?
-¿Por qué no le has hecho nada aún a Joon Pyo?-fue directo.-¿Qué estas planeando?-avanzó hacia ella suspirando.
-Pues tengo una vida también.-se quedó estática en la cercanía del F4.-¿Pero crees que burlarse de mi, amerita una venganza?-levantó su ceja recordando que el chico frente a ella se había reído también de su desgracia.
-Supongo, pero tu empezaste.-ladeó la cabeza divertidamente.-¿Qué esta maquinando tu mente?
-Eso es algo que no te importa.-se alejó de él para apagar la música.—Si eso era todo…
-Joon Pyo puede ser malvado cuando se lo propone.-dijo Woo Bin.
-¿Eso es una amenaza?
-No, no. Esas cosas no van conmigo.
-¿En serio? Claro que no van con la familia Song, el hacer amenazas.
-Veo que sabes un poco de nosotros.-le sonrió Woo Bin, no era la primera vez que un extraño hacia referencia a sus lazos con la mafia de forma sarcástica.-Toma lo que te dije como un concejo amistoso.
-¿Tú vas a ser mi amigo?-se volvió a cruzar de brazos bufando.
-No.- se volvió a desplazar elegantemente hasta ella.-Lo que sea que estés pensando, medítalo dos veces antes de hacerlo.-se refería a la posible venganza de la chica inglesa, ella reía.-Pues eso es todo, María Antonieta.-le calló la risa.
-¿Qué? ¿Cómo me llamaste?
-No se porque.-miró al techo como pensando.-Me haces acordar a la delfina de Francia.-le sonrió seductoramente.
-Well, Well… sweatheart.-echó los ojos a un lado.-No todos los que venimos de Inglaterra somos de la realeza.
-Eso no importa, pero ahora mismo creo que estoy viendo a la reina de Francia. María Antonieta. Ha dejado Austria para llegar a Francia, no esta muy segura en que se esta metiendo.- se refería a que ella había dejado Inglaterra para estar en Corea, Lily Collete le miraba sorprendida.-¿Qué? ¿Crees que sólo soy trajes de diseñador y porte?-rió y Lily tuvo que toser para que él no notará que quería reír también, pero en la experiencia de Woo Bin, sabia ese truco en las mujeres, pero era algo que no veía hace mucho, porque hace mucho que ninguna mujer ocultaba una sonrisa ante él.
-No pensé que fueras un tipo de metáforas.-tomó el bolso del sillón.-Lucias mas como un chico analítico y frío.
-Pues déjame decirte que en las metáforas está el análisis.-sonrió para volver a acercarse a ella, parecía un cazador al que la liebre se rehusaba a dejarse disparar.-Si tienes razón, soy un tipo analítico, y tu archiduquesa, esto es Versalles.-carraspeó.-Es decir, un infierno si así lo quieres.-sonrió para luego irse.
Lily Collete parpadeó varias veces para tratar de deshacerse del encantador aura de Song Woo Bin que aun se sentía en el ambiente. ¿Ella María Antonieta? No había amenazas que valieran, su plan seguía en curso.
-¿Qué quería? ¿Tregua?-se burló mirándose en el espejo antes de salir.-El auto, tengo una cita con la presidenta Kang.-se dirigió a su guardaespaldas quien ya se movilizaba.-Y con Goo Joon Pyo, aunque él no lo sabe.-sonrió triunfalmente.
Una hora después aunque Jan Di se rehusará, sollozaba silenciosamente bajo las sabanas de su cama; Joon Pyo destruía los muebles de su lujosa sala en su mansión; y Lily Collete reía divertidamente mientras el chofer le llevaba de regreso al Hotel.
¿Qué había pasado?
Continuará...
¿Qué creen que haya pasado? ¡Me encanta escribir de Woo Bin! Es por eso que siempre saldrá en este fic, ya que en el dorama no le dieron todo el protagonismo que me hubiese gustado ¬¬ En fin, el proximo capitulo seguirá esta guerra, ¿A quien creen que se les dará la targeta roja de los F4? ¡ja! Esa gemela se lo ha ganado, sin embargo leyeron que hay datos muy curiosos y que los gemelos tienen secretos que Joon Pyo podrá usar para vengarze o tenerlos en su mano. Se acercá la fiesta de la firma de contrato con los F4 ¿Quién llevará a Jan Di? ¿Joon Pyo, Ji Hoo o Luke? Lily tiene un gran secreto... y muchas mas cosas xD
Gracias por sus comentarios, aunque claro me gustaria saber que opinan todos aquellos que leen o tienen en favoritos este fic, en serio! Sus comentarios es el unico motivo para continuar la historia, asi que sean lindos y dejenme sus opiniones, Ahi esta el link de review ^^! xoxo
Billie.
