Hola, espero que esten bien. Bien, aquí está el cuarto capítulo. En mi opinión, esta algo corto (fueron como 10 páginas de word) pero creo que tengo mis razones...
1-En primer lugar, este será un episodio meramente de fanservice personal, ¿Qué quiero decir? Pues que la mayoría del capítulo es sobre el encuentro "pasional" entre Rocinante y Law. Y como saben, amo esta pareja. Son mi OTP. Y el próximo 5 de Agosto es mi cumpleaños, así que quise darme mi regalo adelantado haciendo esta escena. En parte disfrute mucho escribiendo, la música con la que escribi la escena, el imaginarme a ellos en esta situación tan delicada. Bueno, algunas entenderan.
2-Estaba a punto de seguir escribiendo, para ahorrar capítulos, pero no quise arruinar la atmosfera de solo "Rocinante & Law" escribiendo escenas donde estuviera Doflamingo, así que lo deje así... Un capítulo solo de ellos. Para las fans de Doffy, no se preocupen, ya les tocara su dosis de fanservice.
En fin, espero que les agrade. De hecho debo decir que me arrepentí del final del capítulo anterior, apresure las cosas y me puse la dificultad más alta.
Como sea, saludos a todas, espero que pronto pueda ver "One Piece Film Gold", con los spoilers que he visto, ya me gusto el villano: Tesoro. Su historia es muy trágica.
Law y Rocinante iban de regreso a la mansión, ninguno de los dos se había dirigido la palabra desde que se alejaron de la piscina.
Cuando entraron a la casa, Rocinante se detuvo al ver a una de las mujeres que realizaban la limpieza. Se dirigió a ella y ambos se alejaron una distancia considerable de Law. Tardaron un par de minutos. Law solo observo seriamente la escena. Cuando el rubio regreso le dio la siguiente indicación:
-Law, ¿podrías esperarme en la biblioteca? Necesito hacer algo, trataré de no tardar mucho.
-Sí, claro-respondió Law de manera casi indiferente. Echo una última mirada escrupulosa a Rocinante y se dirigió a la biblioteca.
Law llegó al aula mencionada, cerró la puerta y dejo la toalla que traía consigo sobre una silla. Se fue directo a tomar un libro del área de salud y medicina.
Tomo asiento en uno de los pequeños escritorios que había ahí y se dispuso a leer para esperar. Pasaron unos 10 minutos y de pronto la puerta se abrió, Rocinante había regresado, ya estaba de nuevo cuenta vestido con una sencilla bata blanca.
-Law, lamento la espera…
-Sí, bueno, ¿Ya podemos ir a tu habitación?
-Sí, vamos, adelante…
Llegaron frente a la puerta de la habitación, Rocinante abrió la puerta, le cedió el paso a Law y este se quedó estupefacto al toparse con un montón de flores adornando los alrededores de la habitación. Igualmente noto que la iluminación solo la proporcionaban grupos de largas velas blancas que emanaban discretos aromas. La (ya elegante) habitación de Rocinante lucía como un embriagante sueño, un lugar donde podías tenderte y dejarte llevar hasta llenarte de paz y placer.
Los ojos grises de Law se quedaron quietos observando un gran ramo de flores blancas que se encontraban muy cerca de la cama.
-Law… Law…-y Rocinante carraspeó para llamar la atención del muchacho.
-¿Por qué? ¿Por qué hiciste esto?-comento Law llevando su vista hacia el suelo.
-¿Estas enfadado? Lo sabía… Esto fue una mala idea, solo quería hacer todo esto un poco más agradable y digno para… lo que vamos a hacer-respondió con la voz impregnada de pena.
-Pero esto es…
-Iré a pedir ayuda para quitar todo esto ¿Aun quieres que haga…?
-Rocinante, cálmate y guarda silencio-declaró Law-. Ven…-y tomo la mano de Rocinante dirigiéndolo hacia la cama.
Law se sentó sobre la cama. El muchacho de cabello negro miraba ambiguamente al rubio. No se podía definir con qué intención le dirigía esa mirada gris:
¿Acaso significaba que lo detestaba? ¿Qué sentía algo por él? ¿Qué?
-Law ¿qué pasa?-musito Rocinante sintiendo la agonía apoderarse de él.
-¿Acaso eres demasiado ingenuo y tonto? ¿No puedes captar que quiero que empieces esto de una vez por todas?-inquirió Law con un tono cínico de desesperación que era causado por la torpe inocencia de Rocinante-. Ignorare el ambiente, así que puedes comenzar.
-¿Quieres que…? Oh cielos, perdóname. No, no soy bueno en esto-balbuceó inmediatamente-. Nunca lo he hecho, ya sabes…
-Sí, es por eso que decidí que hiciéramos esto-y Law avanzo hacia él, hasta quedar separados por unos centímetros-. Quiero saber, ¿Cómo podemos estar seguros de que Doflamingo no nos descubrirá?
-Eso… Ordene avisarme en cuanto mi hermano arribe a los alrededores de la casa. En cuanto lo vean venir, no importa si es a lo lejos, les dije que quiero que me avisen en cuanto llegue a la cerca, en cuanto entre el carruaje, en cuanto este por llegar a la puerta principal…
-Bueno, gracias-y Law empezó a quitarse los pantalones húmedos que traía desde la piscina.
-No hay porque…-y Rocinante enmudeció al verlo desnudo. El rubor se apodero de su rostro.
-Ahora hagámoslo, rápido-dijo Law volviendo a tomar asiento en la cama.
Y Rocinante comenzó a temblar. Con lentitud se acomodó cerca de Law y con mucho miedo junto sus labios con los de Law.
Rocinante seguía temblando, movía torpemente sus labios y creía que en cualquier momento haría algo estúpido.
Por su parte, Law cerró sus ojos tratando de imaginarse cualquier otra cosa, pero no pudo aguantar mucho tiempo…
-Espera, no me beses, por favor-dijo Law secamente mientras alejaba su cara de la de Rocinante-. No lo hagas…
-Pensé que sería…
-Sí, lo sé. Pero por favor, no lo hagas.
Rocinante se sentía confundido, no sabía que hacer a continuación. Solo se le ocurrió abrazarlo, los grandes y fuertes brazos del rubio abrigaron el cuerpo del joven moreno.
-¿Puedo besar tu cuello?-pregunto el rubio con un hilo de voz lleno de miedo.
-Agh… Está bien, no importa…
Y Rocinante llevo sus labios a su cuello. Movía sus labios torpemente pero con mucha dedicación. Pronto el aire se volvió pesado; la respiración de Rocinante se dificultaba y se separó un instante de Law. Por su parte, Law, se sentía aturdido por las sensaciones, el abrazo de Rocinante le había resultado algo sumamente cálido y hasta reconfortante.
-¿Estas bien? ¿Se siente bien?-pregunto el rubio con un hilo de voz. Su rostro estaba completamente ruborizado.
-Escucha… No te preocupes por mí, solo continua y trata de terminar rápido-musito Law, también en su voz comenzaba a notarse la respiración afectada por el acto.
-No podré seguir si no me aseguro de que te encuentras bien…-contestó el rubio empezándose a sentir valiente gracias a las fuertes emociones que comenzaban a aflorar en él-. Mientras estés conmigo, quiero que te sientas bien-murmuro Rocinante mirando a Law con una pasión de la que él no era consciente.
Law sintió una poderosa atracción, más que las caricias y los besos, esas palabras le provocaron un ligero vuelco en el estómago; esa clase de vuelco que se crea al sentir la emoción del amor o la pasión de alguien más. Law no quiso responder a las palabras de Rocinante, y solo decidió ignorar y reprimir, en lo más posible, sus emociones.
Rocinante continuo, volvió a besar el cuello de Law con mucha ternura, sus manos empezaron a recorrer el torso del muchacho. Muy pronto una erección se presentó en el cuerpo del rubio. Law lo sintió.
-Ya es hora…-musito Law. Rocinante estaba inmerso en besar su cuello-. Hazlo ya…
Rocinante se detuvo. Sintió la dureza que estaba entre sus piernas, se apartó de Law y observo como su rígido miembro se asomaba entre su bata blanca. Su rostro se impregno de vergüenza.
-No te pongas así, por favor-comento Law levantándose de la cama-. Si no puedes continuar, dilo y esto se acaba.
Rocinante observo el cuerpo desnudo de Law con mucha atención, miró cada detalle con lentitud para grabarlo en su memoria. Su erección creció más y tomo más fuerza después de esto. Sentía la urgencia de acabar con la agonía.
-No… Yo estoy bien…Si lo haré.
-¿Estás seguro?
-Sí, de hecho… Olvide esto, me dijeron que usara esto-y Rocinante fue hacia una mesita de noche y tomo una pequeña cajita junto con una pequeña botellita azul-. No recuerdo bien como me dijeron que…
Law miro con cierto fastidio la escena; aquel empaque que no traía otra cosa más que preservativos y el pequeño envase azul no era más que lubricante.
-Yo me hare cargo de eso-le interrumpió el muchacho de cabello negro sintiéndose sumamente incómodo.
Se tendió en la cama, acostándose del lado izquierdo y dirigiendo su vista hacia las flores y velas que circundaban esa dirección.
El rubio lo siguió, se acostó a un lado de él. Observo que Law era demasiado pequeño para él, así que Rocinante pregunto sobre la posición que tomarían.
Finalmente acordaron que Law se colocaría encima de él, Rocinante se quedó quieto por un buen lapso de tiempo.
-No tengas miedo… -murmuro Law con calma-. Hazlo… Estoy seguro que sabrás que hacer una vez empieces.
-No puedo creer que estoy aquí… Contigo… -musito Rocinante mirándolo directamente a los ojos.
-Supongo que tuviste suerte…-respondió Law fríamente.
-No lo creo… Hubiera deseado que no fuera así…-dijo Rocinante con una voz triste y suave, la tristeza que llevaba su voz también se vio reflejada en sus ojos, llevo su mano derecha hacia la cara de Law y acarició su mejilla.
Law apartó su mirada con indiferencia. Aparto con cuidado la mano del rubio.
No sabía si seguir tratando de ignorar los amables gestos de Rocinante o darle una pequeña oportunidad, después de todo, había sido su idea de que ese gentil y torpe rubio fuera el que le quitara su virginidad en lugar de aquel rubio desquiciado de las gafas.
-Cierra los ojos-pidió Law suavemente.
Rocinante obedeció. Law fue por aquel pequeño empaque cuadrado, lo abrió y con cuidado coloco el preservativo sobre la enorme erección del rubio.
Realmente le alivió el hecho de contar con esa clase de protección, ahora se sentía un poco más capaz de llevar a cabo aquel acto.
-¿Me colocaste una de esas cosas…?-pregunto Rocinante con algo de nerviosismo sintiendo una rara sensación en su miembro.
-Sí…-y Law prosiguió a untar un poco de lubricante sobre Rocinante y finalmente un poco sobre él mismo-. Bien, ya está. Ya puedes abrir los ojos.
-¿Qué…?-y Rocinante observo que su pene estaba cubierto por una delgada funda de plástico que relucía gracias a una especie de gel-¿Ya está todo bien, entonces?
-Si…-y Law levantó un poco sus caderas, tomo el miembro de Rocinante para dirigirlo hacia su entrada y poco a poco comenzó a introducirlo.
Law abrió muchos sus ojos, su boca estaba entreabierta, una expresión de absoluto asombro combinada con un espasmo de dolor impregno su rostro: Era mucho más intenso de lo que se había imaginado. Sentía que todo su cuerpo se llenaba gracias a esa gran erección que entraba en él.
Por su parte, Rocinante, cerró fuertemente sus ojos, apretó los dientes y un gran rubor adornado de fuertes gotas de sudor invadió su rostro. Dejo escapar un gran gemido.
Era lo mejor que había sentido en su vida…
Una gran sensación de calor, una exquisita sensación causada por la tremenda estrechez que le proporcionaba el interior de Law, sentía que le oprimían a más no poder.
-Esto… Esto es…-jadeo Rocinante cuando recupero un poco de conciencia-. Es realmente… Lo más genial que he sentido… ¿Estas bien, Law?
-Sí…-contesto con un hilo de voz el joven moreno. Apenas comenzaba a tolerar la sensación de tener dentro a Rocinante-. Vamos… Muévete…
-¿Puedo?-pregunto tímidamente el rubio, apenas se podía escuchar.
-Esa es la idea… Para que puedas terminar esto… Agh…Tienes que moverte…
Y el rubio comenzó a empujar sus caderas, con un poco de torpeza, no sabía que ritmo seguir, solo sabía que, al más mínimo movimiento, sentiría la sensación de estarse derritiendo adentro de Law.
Pronto encontró un ritmo específico, y con mucho valor, decidió posar sus grandes manos sobre el trasero del joven Law.
-¿Qué haces?-cuestionó el moreno con voz ronca y con una clara expresión de desagrado.
-Lo siento… Solo… quise hacerlo…-respondió el rubio jadeando y sin parar su rítmica penetración.
-Agh… ¿Podrías quitarlas?
Rocinante tardo unos segundos en retirar las manos. Pronto comenzó a empujar con más fuerza. Y de pronto…
-¿Qué ocurre?-pregunto Law al ver que Rocinante se incorporaba y acercaba a Law hacia su pecho para abrazarlo.
-Creo que ya voy a terminar… Siento que voy a explotar… Quiero sentirte cerca, por favor…
Law solamente miro al rubio con cierta desconfianza, ya no quiso replicar más.
Dejo que Rocinante lo abrigara entre sus fuertes brazos y siguiera introduciéndose en él.
Por fin, comenzaba a sentir un poco de ese éxtasis. Comenzaba a sentirse bien.
Podía escuchar el fuerte palpitar de Rocinante.
-Law… Law…-gemía Rocinante mientras sujetaba con más fuerza al muchacho.
-Sí, aquí estoy…-respondió en un murmuro el moreno. Pronto sintió que su corazón también comenzaba a latir con fuerza y su miembro comenzaba a erguirse.
-Siento que voy a morir…Mi corazón… Todo mi cuerpo… Agh…No puedo más…
Y con una última y potente estocada, Rocinante llego a su clímax. Soltó a Law de sus brazos y cayo rendido en la cama.
Law observo como la expresión del orgasmo aún seguía en el rostro de Rocinante…
Sus ojos cerrados, rendidos ante el placer, el rubor pintando sus mejillas, su rostro cuyo color perlado era causado por una delgada capa de sudor, sus labios entreabiertos tratando de tomar aire con apuro. Su pecho subía y bajaba con rapidez.
Cuando finalmente recupero la calma, Law le indico que se quitara el preservativo.
Rocinante se fue al cuarto de baño y mientras tanto Law tomo asiento en la orilla de la cama y, dado a que ahora él tenía una erección, decidió masturbarse.
Pronto Rocinante regreso.
-¿Podría ayudarte?-pregunto Rocinante tímidamente.
Law se detuvo, miro consternado al rubio. No sabía si decir sí o no…
Suspiro y finalmente decidió hacer lo siguiente: Tomo otro preservativo y se lo colocó a sí mismo.
-Acuéstate, boca abajo-dijo Law secamente.
-¿Qué?-Rocinante se había sorprendido por la indicación.
-Ven aquí, acuéstate boca abajo-repitió Law mirándolo seriamente.
-Está bien…-y Rocinante fue a su encuentro.
El rubio se recostó y sintió una tremenda descarga de nervios al sentir que Law se colocaba encima de él. Law con mucho cuidado comenzó a entrar en el cuerpo de Rocinante.
Rocinante abrió mucho sus ojos, en una expresión atónita.
Eso definitivamente se sentía incómodo.
Se sintió un poco culpable al pensar que Law debió pasar un mal rato si tuvo que soportar que entrara en su cuerpo. Y no quiso replicar, pronto se aferró a las sabanas, tratando de soportar la sensación.
Mientras tanto, Law sentía la maravillosa sensación de entrar en alguien, por primera vez.
No era algo que había estado planeando pero aun así se sentía sumamente bien, el calor de Rocinante y su evidente estrechez le hicieron perder la cabeza. Pronto comenzó a embestir enérgicamente.
-Law… Agh… Law…
-¿Qué sucede?-respondió Law casi obligatoriamente, en realidad le fastidió un poco tener que interrumpir su torbellino de placer.
-¿Estas disfrutándolo…?-pregunto con un hilo de voz.
-Agh… Por favor, no hables…-y Law dio un empujón sumamente fuerte.
-Lo siento… Solo quería… Agh…
Pronto Law comenzó a jadear, su rítmica era mucho mejor que la de Rocinante.
El rubio comenzó a sentir oleadas de placer, el dolor poco a poco comenzaba a disiparse.
Sentía que con cada estocada que le propinaba Law, una ráfaga de deleite llegaba a su cuerpo.
-Más… Más fuerte…-jadeo Rocinante.
-¿Qué pretendes…?
-Por favor… Úsame más…
-Eres un tonto…-respondió Law jadeando y a pesar de haber respondido de mala manera, decidió cumplirle su deseo.
Los gemidos de Rocinante aumentaron de intensidad, cada vez más aludían a la fuerza de Law y a su manera tan rítmica de tener sexo.
Y eso no fue en vano, Law sintió una inesperada e intensa excitación al escucharlos.
*Puru puru puru*
Un den den mushi empezó a sonar. Rocinante alargo el brazo hacia la mesita de noche que estaba a un lado de la cama, tomo el pequeño artefacto y, aunque en ningún momento Law detuvo su tarea, se dispuso a contestar.
-¿Si…?-respondió el rubio con voz afectada.
"Joven amo Rocinante, su hermano ya está por arribar a la mansión. Su carruaje ya se ve a lo lejos…"
-¿Sí…? Agh… Bueno… Gracias… Agh…
"¿Quiere que le continuemos informando de su locación?"
-Sí… No te detengas…-jadeo Rocinante, ya no sabía si eso que había dicho era para Law o para la gente del servicio de seguridad. Dejo el den den mushi a unos centímetros de él y continuo oyendo las indicaciones. Al final no le importaba si ellos escuchaban sus gemidos, ellos no podrían decirle nada, ni criticarlo. Por primera vez en su vida, agradeció un privilegio de ser un dragón celestial.
-¿Así que ese imbécil ya casi está por llegar?-inquirió Law con una voz suave y un tanto escalofriante.
-Sí…
-Tendré que acabar pronto con esto…
-No quisiera que se terminara… Nunca…
-¿Me quieres dentro de ti siempre, cierto?-inquirió Law dejándose llevar por el ambiente y su creciente excitación.
-Sí…
Y Law se abalanzo sobre el rubio, juntando su pecho contra la blanca espalda de Rocinante, sus embestidas aumentaron de velocidad.
"El carruaje ya está frente a la cerca…"
Y finalmente Law sintió ese maravilloso estado llamado orgasmo. Salió con cuidado del cuerpo de Rocinante y se dejó recostar sobre la cama, tratando de recuperar el aire.
"El carruaje ya entro a la mansión…"
Y con esa última frase, la conciencia de ambos por fin volvió a la realidad.
Rápidamente Law se puso de pie, se dirigió al cuarto de baño a retirarse el preservativo, se aseo un poco, se vistió y se miró en el espejo.
¿En serio había tenido sexo? Sentía una terrible vergüenza al recordar el comportamiento estúpido que había tenido hace minutos: La manera tan arrogante y sucia con la que había tratado a Rocinante y peor aún, la manera a la que había reaccionado a la conducta sumisa que había decidido adoptar aquel rubio al que consideraba ingenuo y torpe.
-Debí estar completamente idiota…-menciono para sí y rápidamente salió del baño.
Se encontró con Rocinante, quien también ya estaba vestido con su túnica blanca.
Al parecer el rubio también sentía esa horrible "resaca" provocada por el suceso.
No podía verlo directamente y claramente la vergüenza estaba dibujada en todo su lenguaje físico.
-Doffy ya está por llegar a la mansión…-dijo finalmente el rubio.
-Sí… Bueno, tengo que irme, ya…
-Law… Gracias-dijo Rocinante-. Espero poder cumplir mi promesa pronto.
Law no contesto, solo hizo un pequeño gesto con los labios, casi como una sonrisa fugaz.
Se dirigió hacia la salida y se detuvo para decir:
-También te agradezco… Siento haber sido tan rudo.
-No te preocupes por eso…
-Nos vemos luego, Rocinante-y finalmente salió del cuarto a toda prisa.
Y Rocinante se quedó ahí, quieto, mirando la puerta por donde había salido su primer amante.
Nos vemos en la próxima entrega, gracias por seguir leyendo esto, y muchas gracias en especial por sus comentarios.
Como dije al principio, el próximo capítulo ya les tocara a las fans de Doffy tener sus escenas fanservice.
Atte. Levita Hatake
