Hola queridos lectores.

Si se preguntan la razón por la cual no é actualizado, es por culpa de mis exámenes. Pero gracias a que exente algunos é podido actualizar esta vez, con más tiempo para ver la redacción y la ortografía. De todos modos perdonarme por algunos fallos que se me pudieran escapar.

Gracias por leer.


El obsequio del bosque acuarela

El grupo de amigos retomaron su viaje para llegar a ciudad novarte lo antes posible, todos estaban ansiosos por llegar a la ciudad, Kalm y Serena tenían planeado ya lo que harían. Lo primero sería buscar el gimnasio de la ciudad, una vez hecho eso, tendrían que prepararse bien para su primer enfrentamiento contra el líder de gimnasio. Cuando le hayan ganado al líder, porque claro que le ganarían, tenían planeado ir a turistear por la ciudad o incluso el atrapar un nuevo pokémon lo cual no les vendrían nada mal. Tal vez entre los dos podrían echar un buen combate mientras sus amigos hacen otro tipo de cosas en la ciudad.

Beni por otro lado, tenía ganas de solo ir a algún restaurante o café con Xana si esta quisiese y después a buscar a los alrededores algún pokémon que se le uniera a su grupo dé súper estrellas pokémon. Quizás un pokémon recién descubierto como eran los tan famosos tipos hadas, si eso de seguro encajaría a la perfección con su estilo.

Respecto a Xana y Trovato. La primera ocuparía toda su estadía en ciudad acuarela para decidirse por lo que aria en su viaje, eso toda vía era muy borroso para ella, no se imaginaba siendo una campeona pokémon como Kalm o Serena, ni tampoco una súper estrella como quería ser Beni. De hecho, jamás se imaginó que sería más difícil de lo que creía el escoger algún sueño por realizar en su viaje.

Trovato mientras tanto, aprovecharía el transcurso de visita en acuarela, para atrapar a la mayoría de pokémon que se encontrase y poder completar su pokédex en su totalidad, quizás llevase mucho tiempo, pero jura que lo haría.

El quinteto de amigos ya se encontraba afuera del bosque novarte desde hace algunos minutos, fue divertido el estar ahí, jamás olvidarían su primera noche como compañeros de viaje, aunque algunos si quisieran olvidar algunas cosas como por ejemplo Trovato que seguía un poco celoso de la cercanía de Serena con Kalm, pero nada de lo que debería preocuparse según él.

-Y ahora ¿Cuánto falta para llegar?-pregunto Beni más estable y feliz ya que esta mañana si había almorzado muy bien.

-Solo falta que pasemos la ruta tres y listo-contesto Trovato mirando su mapa-además la ruta tres es muy pequeña, la pasaremos rápido-

-Eso dijiste del bosque novarte y tardamos un día en cruzarlo-hizo recordar Xana. Si Trovato decía que estas rutas eran pequeñas, no quería ni imaginarse lo que eran las en verdad extensas.

-Pero es lo interesante ¿no creen?-les pregunto Serena. Todos la miraron como esperando a que les dijera el por qué lo creía-Miren, mientras más grandes sean las rutas, más tiempo pasaremos juntos y eso también da espacio a poder entrenar con Kalm para los gimnasios y estar al día-aclaro para todos los demás.

-¡Tienes razón!-la apoyo Kalm-mientras más tiempo pasemos juntos, más nos iremos conociendo-a Kalm le agradaban esas ideas, el poder pasar más tiempo con sus nuevos amigos le agradaba y emocionaba a la vez.

-Además me da la oportunidad de mostrarles mis pasos de baile para que me den sus opiniones-hablo Beni entusiasmado, imaginándose todo aquello-jeje los dejare pasmados, ya lo verán-

-Pues a mí me ayuda en que podre encontrar toda clase de pokémon-Trovato miro su pokédex. Algún día tendría registrados a todos los pokémon en ella.

-Entonces ya todos saben lo que ¿harán?-pregunto Xana un tanto deprimida de su situación. Kalm fue el primero en notarlo así que se le acerco.

-Tranquila, ya verás que con el tiempo sabrás que hacer en el viaje-la animo- solo es cuestión de que pruebes diferentes cosas-Kalm le dedico una de sus ya conocidas sonrisas de "todo está bien" y se alejó de ella para dejarla pensar, mientras este retomaba su lugar al lado de Beni para hablar de algún tema del que habían estado hablando desde hace rato. La chica soltó un suspiro de estar pensando-Ojala y Kalm tenga razón-hablo bajito para ella misma.

El grupo de chicos miro con detenimiento como empezaban a ver el final de la ruta y después de ella, las luces de una pequeña ciudad que era novarte.

-Quien lo diría, esta vez Trovato no nos tomaba el pelo-pronuncio Beni sin pensar, recibiendo una mirada de enojado por parte de Trovato y unas grandes carcajadas de los demás-lo siento Trovi, pero es la verdad-rio el chico nervioso-no te lo tomes tan en serio chico-

-Vamos Trovi, Beni solo está jugando-Serena mostro una sonrisa tan encantadora que hizo que Trovato dejara de estar enojado y cambiar a un modo de embobado.

-Je demasiado obvio-hablo Kalm que solo fue escuchado por Beni quien soltó la carcajada sin poderlo evitar. Las dos chicas y el pequeño de cabello anaranjado miraron a su amigo con preocupación. Tenía la costumbre de reírse demasiado cuando iban Kalm y él.

-Lo siento, es solo que me acorde de un chiste muy gracioso-Kalm lo miro con complicidad. Beni era tan liberal en sus formas de expresión.

-Y de qué trata el chiste-quiso saber Trovato.

-Nada que puedas saber…-menciono Kalm-por lo menos en estos momentos-lo último lo dijo mirando a Beni alzando las cejas, provocando que de nuevo soltara la carcajada. Trovato hizo pucheros, acaso Kalm lo pasaba de niño o ¿qué?

-Miren, ya llegamos-Xana corrió hasta llegar al letrero que decía "Entrada a Ciudad Novarte"

-Bueno, aquí nos separamos-dijeron Kalm y Serena a la vez.

-¿Eh? Como que "aquí nos separamos"-pregunto Trovato.

-Kalm y yo iremos a buscar el gimnasio de la ciudad, mientras tanto pensamos que a ustedes les gustaría pasear por el lugar-explico Serena.

-Y como también estaremos en busca de algún centro pokémon cercano…-hablo Kalm-pues no queríamos ocupar su tiempo, así que siéntanse libres de hacer lo que quieran sin nosotros por el resto del día-termino de hablar.

-Por mi perfecto-Beni miro a Xana-te apetece ir a tomar algún aperitivo y ver que te llama la atención-Xana sonrío con inmensa alegría a su amigo.

-¡Me encantaría Beni!-agradeció la chica abrazando a su amigo. El chico era muy considerado en ayudarla a buscar algo de su interés o que le ayudara a saber que haría en el viaje-y tu Trovato, ¿Qué aras?-

-No se preocupen, yo estaré aquí en la ruta un tiempo más-el chico miro el lugar que tenía mucha hierba alta-a lo mejor hay mucha variedad de pokémon por aquí-se volteo hacia sus amigos-mi deber es capturarlos a todos-

Beni le mostro su pulgar en señal de admiración.

-¡Pues bien, todos en marcha!-grito Beni-Separarnos y quien encuentre un centro pokémon más rápido que avise a los demás-todos dijeron un "está bien" y se separaron.

Trovato le hecho una última mirada de atención a Kalm y Serena que se alejaban riendo de quien sabe qué cosa. Juraba que si no pensara que Kalm no intentaba algo con Serena, quizás ya hubiera hecho algo para evitar que esos dos estuvieran tan juntos. Despejando esos pensamientos el chico, dirigió su mirada a la hierba alta. Y sin más entro en ella.

Mientras tanto con Kalm y Serena, su suerte no estaba muy alta este día según lo pensaban ambos. No podían encontrar el gimnasio pokémon y eso los frustraba, los dos querían liberar toda su frustración en un combate, pero como tampoco habían encontrado un centro pokémon, no se arriesgarían a tener debilitados a sus compañeros cuando encontraran el gimnasio, si es que lo encontraban.

-No es posible que no podamos encontrar el dichoso gimnasio-hablo Serena con pesadez-la ciudad no es muy grande y hemos preguntado a tanta gente se nos ha puesto enfrente-recordó las incontables veces que ella y Kalm habían intentado conseguir información del paradero del gimnasio.

-Espero que a los demás les esté yendo mejor que a nosotros-sonrío Kalm-ojala que Beni y Xana hayan tenido más suerte en encontrar un centro pokémon-

-Eso espero, la verdad es que necesito un buen descanso-repuso ella.

-Hablando de eso, que tal si descansamos un rato-opino Kalm-hace un buen día como para comer helado, ¿qué te parece?-

-¡Sí!-contesto emocionada-me vendría muy bien un helado-

-Bien, creo que pasamos una heladería hace poco-menciono, recordando por donde exactamente estaba el puesto de helados-sígueme es por acá-Kalm tomo a su compañera de la mano y juntos siguieron caminando según las indicaciones y memoria de Kalm. No pasaron ni diez minutos y ya se encontraban enfrente del puesto de helados. Kalm se acercó al señor que atendía el negocio y pidió dos helados, uno de vainilla para él y otro de cereza para Serena. Una vez que regreso junto a su amiga, le entrego su helado y juntos se sentaron en unas bancas cerca de una fuente muy grande. Que al parecer marcaba algo así como el centro de la ciudad. La ralts de Kalm asomo su cabeza mientras escondía su cuerpo dentro de la campera de su amo para ver que era aquel objeto que su dueño se llevaba a la boca. El chico miro como su ralts miraba con detenimiento su cono de helado, el chico aserco el cono hasta la altura de la boca de su pokémon.

-¿Quieres probar?-le ofreció el chico. El pokémon lamio el helado con cuidado y al momento de sentir el sabor a vainilla sus ojos se iluminaron-te gusto no es ¿cierto?-el pokémon movió su cabeza de arriba a abajo-pues es todo tuyo, yo estoy lleno-el chico le entrego todo el cono a la pokémon y lo empezó a consumir con cuidado y saboreando cada lamida.

-Son muy unidos-menciono Serena a su Amigo-no todos los días puedes ver como pokémon y entrenador se llevan así de bien-

-Ciertamente creo que somos muy unidos-respondió Kalm acariciando la cabeza de su ralts-es una gran amiga y también hemos pasado por tanto juntos-

-¿La atrapaste en Kanto?-pregunto la castaña. Sentía cierta curiosidad por saber cómo se había conocido esos dos.

-No creo que haya sido algo como que la atrapa-sonrío el recordado como habían pasado las cosas-la verdad es que ella llego a mí-

-¿Llego a ti?-pregunto la chica.

-Sí, el día que ella y yo nos conocimos, la encontré refugiándose en la entrada de la puerta de mi casa un día que se soltó una fuerte tormenta-le explico-ese día no pude dejarla sola ahí, así que sin que mamá se diera cuenta, la cuide durante una semana y en ese tiempo nos hicimos amigos-recordó aún más como al principio ella no quería de su ayuda, pero con el tiempo, aquel pokémon tan desconfiando fue dándole un poco de respeto por cuidarlo, hasta llegar al punto de encariñarse con él.

-Entonces la conociste cuando eras un niño-el chico asintió con la cabeza.

-Serena, hay algo que quería preguntarte-la chica lo miro con una sonrisa.

-Pues pregunta-dijo simplemente mientras jugaba con el ralts de su amigo, la cual ya se había terminado el helado.

-¿Dónde está ese tal Ciprés?-el muchacho se aserco a un lado de su amiga-según se él es el que nos dio a nuestros pokémon ¿no?-

-Pues…no sé dónde se encuentre ahora-la chica recordó que su ídolo no estaba en un lugar fijo a menos que fuera su laboratorio-quizás este asiendo alguna investigación en la región o en su laboratorio analizando algunas cosas respecto a la mega-evolución-el chico puso gesto de no entender.

-¿Mega-evolución?-pregunto el peli negro.

-La menciono en la última carta que me envió-Kalm la miro esperando a que le contara más acerca de aquella misteriosa evolución-según pude entender, la mega-evolución es una transformación aparte que tiene un pokémon que ya se encuentra en su última fase evolutiva-el chico la miro asombrado. La mega-evolución sonaba muy interesante-lástima que solo pocos pokémon la poseen y los que la poseen ocupan dos cosas muy importantes para llevarla a cabo-

-Y ¿qué son?-

-Primero tener un fuerte lazo de amistad con el pokémon-marco la chica-y segundo, conseguir dos rocas, una para el pokémon y otra para el entrenador-

-¿Rocas?-se extrañó Kalm-algo así como una roca trueno o...-Serena le corto el rollo a su amigo negando con la cabeza.

-No-dijo callando a Kalm-el profesor me dijo que eran unas extrañas rocas que son muy difíciles de encontrar, si no mal recuerdo la roca del entrenador debe ser…la key Stone-

-Key Stone…creo que la había escuchado en algún lado, pero ¿dónde?-Kalm miro como su pokémon estaba recostada en los brazos de Serena-Creo que lo mejor sería rendirnos en lo de encontrar el gimnasio pokémon y mejor encontrar en centro pokémon-la chica asintió estando de acuerdo con su amigo. Ambos recogieron sus mochilas y se dispusieron para ir en busca del centro pokémon, pero antes de que se perdieran de nuevo en aquella "pequeña" ciudad, escucharon que alguien los llamaba.

Cuando se giraron para ver de quien se trataba, vieron con alegría y un poco de risa, como se aproximaba a ellos un Trovato muy despeinado y cansado. El chico de cabellos anaranjados se detuvo enfrente de ellos y respiro hondo para poder llenar sus pulmones de aire.

-Chicos, los é estado buscando durante un buen rato-dijo el pequeño chico-Xana y Beni encontraron un centro pokémon cerca de aquí y como ellos estaban pidiendo los cuartos donde nos quedaríamos, me mandaron a mí a buscarlos-los dos chicos mayores se sintieron unos idiotas, si el centro pokémon se encontraba cercas, enserio que eran un par de despistados.

-Trovi estas ¿bien?-pregunto Serena, un poco preocupada de que su amigo que tomaba grandes bocados de aire-te hicimos buscarnos mucho ¿tiempo?-

-Para…para nada, es solo que…es solo que me la pase capturando pokémon y eso…y eso-Kalm y Serena vieron con miedo como su amigo se desplomaba hacia el piso. Suerte que Kalm lo tomo en el aire.

-Gracias por venir a buscarnos, aunque estuvieras tan cansado-agradeció el peli negro y levanto a su amigo para cargarlo en su espalda. El chico era liviano y no pesaba mucho.

-Pobre, de seguro quería descansar en el lobby del centro pokémon y en vez de eso lo mandaron a buscarnos-menciono Serena-cuando lleguemos recuérdame darles un buen sermón a Beni y Xana-se apresuró a decir la chica.

-Je lo tratas como a un niño, incluso como aun hermano pequeño-dijo Kalm mirando a su amiga con una ceja alzada-¿Lo conoces de mucho?-

-¿Por qué lo dices?-

-Bueno, a diferencia de Beni o incluso Xana que es nuestra vecina…-Kalm se detuvo a ver si Serena hacia algún tipo de mueca que la delatara-lo tratas de manera cariñosa y fraternal-lejos de que la chica lo mirara de alguna forma rara. Lo miro dándole la razón.

-Nos conocimos hace mucho en el laboratorio del profesor Ciprés, él era el protegido del profesor y por lo tanto siempre estaba en su laboratorio-explico la chica-la primera vez que nos conocimos, fue un día que mis padres me dejaron con el profesor y se fueron a una misión de investigación. Ahí fue donde lo conocí, él era muy tímido y sin quererlo un tanto gracioso-la chica recordó como Trovi se escondía de ella en aquellos tiempos-de alguna manera extraña, nos hicimos amigos y ayudantes del profesor-

-A sí que tienen historia ustedes dos-dijo picaron el peli negro-ningún romance de niños o algo por el estilo-quiso saber, ganándose una golpe en sus costillas y una sonrisa macabra.

-Claro que no-respondió la chica un tanto enojada-a Trovi siempre lo é visto como un pequeño hermano menor-Kalm asintió con la cabeza.

-Je él amor es complicado-hablo Kalm con respecto a lo que sabía de los sentimientos de su amigo.

-¿Por qué lo dices?-interrogo la castaña.

-¿Eh? No, por nada-agrego el chico rápidamente-solo lo estaba pensando-la chica no se creyó lo que le decía su amigo.

-A caso alguien que te haya roto el corazón-pregunto con burla la chica.

-Para nada…-Kalm pensó un poco con detenimiento-pero si recuerdo quien fue a la primera que vi con ojos de enamorado-

-¿Enserio? Y era bonita o te atraía su forma de ser-

-No recuerdo muy bien-el chico recordó a cierta niña de cabellos castaños y unos ojos azules muy impactantes-me parece que era castaña-

-A sí que era el físico-pregunto molesta la chica-hombres…-

-Eh yo no dije eso, aunque hay que admitir que era bonita-repuso el chico-aunque un poco loca y le gustaba hacer travesuras-recordó el chico mientras ponía cara de estar asustado. Las bromas de esa chica iban más allá de ser normales y blancas.

-Jajaja-carcajeo la chica-no me digas que las bromas te las hacia a ti-

-A veces, pero cuando no era así., me culpaba de ellas-el chico miro el cielo. Esa atolondrada castaña. Se preguntaba que estaría haciendo en estos momentos, de seguro nada bueno.

-Ahora que recuerdo, Trovi no nos dijo por dónde ir-hablo la chica.

-No te preocupes, si seguimos por donde lo vimos llegar, de seguro que damos con el centro pokémon-la tranquilizo el muchacho.

-Eso espero-

Ambos chicos siguieron caminando durante algunos minutos, Kalm ya iba un poco cansado de cargar a Trovi que empezaba a parecerle más pesado a cada minuto que pasaba. No fue hasta que vieron un tejado anaranjado y paredes blancas con un letrero en grande que decía "Centro Pokémon" y debajo de este un Beni con cara de estar preocupado. Serena levanto sus manos intentando llamar la atención de su amigo quien los reconoció al instante. El chico corrió hasta donde estaban Serena y Kalm. Beni casi arma un alboroto cuando vio el estado de Trovato, pero Kalm se encargó de explicarle todo lo que había pasado haciendo que este se calmara, el trio de amigos llevo a Trovato a la habitación que compartirían los chicos y después bajaron a lobby.

-¿Dónde se metieron todo el día?-interrogo Beni-nadie sabía nada de ustedes, nos preocuparon-les regaño el muchacho.

-¡Lo sentimos!-respondieron los dos apenados agachando la cabeza.

-La verdad es que es una larga historia-comenzó a hablar Kalm-nos perdimos por estar buscando el gimnasio y al final optamos por tomar un descanso, pero el tiempo se nos fue en eso-

-Y además que cómodo de tu parte el mandar a Trovi por nosotros-hablo Serena enojada cambiando los roles de la plática. Beni trago sonoramente-no puedo creer que lo hayas dejado ir así como así. ¡Estaba exhausto!-le grito la chica.

-L-lo s-siento, él dijo que podía y bueno…-

-¡Nada!-sentencio la chica-tu eres un irresponsable-le señalo con el dedo.

-Vamos Serena, Beni no hizo algo malo-la sostuvo por la cintura Kalm para que no alcanzara a Beni quien estaba asustado en un rincón del lobby-el solo dejo ir al pequeño de Trovi que estaba preocupado por ti. No es así Beni-le pregunto animado Kalm a su amigo.

-Sí, eso es lo que le trato de explicar a esta chica-a Beni le brillaron los ojos al ver a que Kalm lo protegía de la furia asesina de su amiga.

-¿Ves?-Kalm soltó a Serena solo cuando está ya estaba más tranquila-ya estas más tranquila, tu "pequeño hermanito" solo fue a tu rescate-le dijo Kalm-y al mío-

La chica miro a Beni que seguía temblando en el rincón del lobby. Dejo salir un poco de aire en un soplido para asegurarse de haberse calmado.

-Lo siento Beni, no debí ponerme así-la chica le extendió la mano, pero este salió corriendo para esconderse detrás de Kalm.

-Disculpas aceptadas, pero para estar seguros…-la chica comenzó a irritarse por el comportamiento de su amigo. Si se había enojado, pero no era para tanto-que tal se lo hablamos mañana-

-Perfecto-acepto la chica de enojada, Kalm rio ante la exagerada preocupación de Serena por Trovato.

-Y ¿dónde está Xana?-pregunto Kalm a Beni.

-Está en su cuarto y de Serena-contesto el chico.

-Bueno, tengo ganas de un té caliente-hablo Serena-y charlar un rato sobre estrategias para nuestro combate de mañana-

-Claro, me apetece una buena taza de té caliente-respondió Kalm.

Ambos caminaron hasta la cafetería del centro pokémon. Beni los siguió en silencio por detrás, esos dos se llevaban tan bien que incluso asustaba. El chico miro a sus amigos con sorpresa, ambos estaban sentados en una mesa compartiendo una charla amena mientras se dedicaban sonrisas amistosas y uno que otro sorbo a sus tazas.

-Oigan…y ustedes…son ¿pareja?-pregunto dudoso el chico.

-¿Disculpa?-pregunto Serena-no te escuche muy bien-Kalm simplemente lo miro con una ceja levantada. Al parecer ninguno de los dos lo había escuchado. Beni respiro aliviado.

-No nada-respondió Beni-solo preguntaba si ya sabían dónde se encuentra el gimnasio de la ciudad-el chico tomo lugar junto a ellos al lado de Kalm.

-Acerca de eso, la enfermera Joy nos explicó por dónde ir para encontrar el gimnasio-menciono Kalm dándole un sorbo a su taza con té.

-Entonces mañana les espera un día muy ajetreado-les dijo Beni.

-Para nada, Kalm y yo entrenaremos en la mañana para asegurarnos de que estemos listos-aseguro Serena con voz enérgica.

-Seguro, estoy muy entusiasmado por retar al líder de gimnasio-dijo Kalm dándole el ultimo sorbo a su taza de té.

-Pues espero que ganen, los estaré animando-hablo Beni entre cortado gracias a un bostezo que se le escapo-bueno chicos, ya me voy a dormir y les aconsejo lo mismo, necesitan recuperar energías-Beni se alejó de ellos subiendo las escaleras.

-Tiene razón mañana nos espera un gran día-Serena termino su taza de té y la llevo hasta la cocina del centro pokémon-hasta mañana Kalm, duerme bien-se despidió ella subiendo las escaleras.

-Claro, igual mente-el chico perdió de vista la silueta de su amiga-bueno, creo que solo quedamos tú y yo-menciono el chico buscando con la mirada a su ralts, el cual para su sorpresa estaba durmiendo en su campera-creo que solo soy yo-dijo riéndose de cómo había acabado.

El chico llevo su taza a la cocina del centro pokémon, miro que solo había otra taza además de la de él, el chico dedujo que era la de Serena así que después de lavar la de él, lavo la de su amiga y salió de la cocina. Kalm regreso a Lobby, tomo a su compañera pokémon y se sentó en uno de los sofás del lobby. No tenía ganas de dormir, aun no. El chico miro por la ventana hacia el bosque acuarela. Kalm tenía ganas de salir a practicar un rato, pero eso no le gustaría a ninguno de sus amigos, sabía que lo regañarían por ser tan egoísta y salir por su cuenta. Lo mejor sería dormir como habían dicho sus amigos y estar descansado para mañana. De hecho empezaba a tener mucho sueño y sus parpados le pesaban, ya ni siquiera tenía ganas de subir a su habitación, el sofá se le había hecho de lo más cómodo así que se acurro en él y abrazo a su pokémon más cerca de él.

A la mañana siguiente en el centro pokémon, la primera en levantarse de las mujeres fue Xana. La chica miro sorprendida y aliviada a su amiga castaña. No sabía a qué horas había llegado, pero estaba feliz de que se encontrara bien. Con un poco de cuidado la chica la comenzó a despertar.

-Serena, ya levántate-le dijo-es de día y el gimnasio pokémon debe estar abriendo sus puertas-la chica de ojos azules solo se acomodó mejor en su lugar-

-Un rato más mami-respondió entre sueños Serena. Xana rio ante su respuesta.

-Serena, si no te das prisa Kalm te mostrara antes su medalla-Serena abrió los ojos de inmediato y se levantó de la cama de un salto y empezó a vestirse.

-Eso jamás, yo seré quien consiga nuestra primer medalla primero-la chica se terminó de vestir y corrió al baño a terminarse de arreglar.

-Eres muy competitiva-le dijo sonriente Xana.

-Y ¿Por qué no serlo?-pregunto la castaña aun dentro del baño-tenemos una apuesta-le recordó Serena a Xana, la cual rodo los ojos. La puerta del baño se abrió para dejar ver a una Serena impecable-además…-Xana miro a su amiga con atención-estoy ansiosa de tener ya mi primer me dalla-sin decir más la chica salió de la habitación para ir a la de chicos.

En el camino Serena se topó con Beni que tenía cara de haberse despertado hace poco. Beni fue el primero en saludarla siendo correspondido con una sonrisa de ella.

-Kalm y Trovi ya se ¿levantaron?-pregunto la chica con sumo interés.

-Trovato ya, justo ahora se está cambiando-le respondió el peli negro, para después cambiar su expresión a una preocupada-a Kalm no lo é visto desde ayer en la noche, pensé que ya se había levantado é ido a buscarlas, pero su cama no parece que alguien la hubiera usado-menciono un tanto serio.

-Entonces el jamás subió al cuarto-pregunto la chica.

-Eso parece-respondió Beni mirando la expresión preocupada de su amiga-aunque lo más seguro es que si haya dormido en la habitación, pero nadie se haya dado cuenta-le intento tranquilizar-pero de todos modos si lo veo te digo-le prometió él-no creo que le pase algo malo, después de todo ciudad acuarela es muy tranquila-

En ese momento salieron Xana y Trovato de sus respectivas habitaciones ya arreglados.

-De todos modos propongo que lo busquemos en los alrededores-hablo Trovato.

-¿Estabas escuchando?-pregunto Beni.

-Sí, me preocupa un poco el paradero de Kalm, aunque no lo conozco de mucho es nuestro amigo y debemos de estar al tanto de él-dijo serio. Beni le aplaudió mientras Serena y Xana le sonreían asintiendo con la cabeza.

-¡Bien pues en marcha!-grito Beni.

El grupo de chicos asintió y empezó a bajar las escaleras de manera acelerada. Los chicos una vez abajo empezaron a buscar dentro del centro pokémon a su amigo. Beni en la cafetería, Xana en la cocina, Trovato afuera de él centro pokémon y Serena en la sala de espera.

-¿Dónde podrá estar?-pregunto Serena-y si le paso algo malo, que tal si lo secuestraron o lo raptaron…secuestrar y raptar ¿no son lo mismo?-la chica seguía haciéndose un lio en su cabeza, si no fuera por una voz que la llamo desde atrás de ella.

-¿A quién raptaron? Y no creo que secuestrar y raptar sean lo mimo-menciono Kalm con una taza de café en una mano.

-¡Kalm!-la chica se le lanzo a los brazos asiendo que Kalm soltara su taza para recibirla en ellos. Fue gracias a ralts quien atrapo la taza con sus poderes psíquicos para que esta no se rompiera-¡¿Dónde estuviste todo este tiempo grandísimo idiota?!-le pregunto ella separándose un poco y golpeándolo como podía en su pecho-me tuviste preocupada-

Las personas que estaban en el lobby y pasaban por él miraron, unos enternecidos con la escena pensando que se trataba de otra cosa, algunos susurrando cosas como "¿Serán novios?" o "Que chico más suertudo", los demás estaban atentos por si la "pareja" de chicos se daban un beso.

-Estaba entrenando afuera-respondió un tanto nervioso. No le gustaba que tanta gente lo mirase.

-¡Y no nos podías avisar tonto!-lo volvió a gritar la chica.

-Je lo siento, es que no quería molestarlos-le menciono con otras de sus famosas sonrisas-además tenía que conseguir información sobre el gimnasio de la ciudad-

-Si fuiste a retar al gimnasio sin mí, enserio que no te lo perdonare-le hablo Serena molesta mirándolo de forma siniestra, mientras a los espectadores de la escena les rodaba una gota de sudor en la cabeza.

-Para nada-le contesto el chico-es solo que regrese en la mañana al bosque de acuarela a buscar esto-el chico saco una pokébola de su bolsillo y se la entregó a Serena.

-¿Una pokébola?-le pregunto la chica a su amigo-¿por esto es que te largaste sin decirnos nada?-menciono de nuevo en su tono enojado.

-No es solo una pokébola-respondió el sin inmutarse ante el tono de su amiga-dentro contiene un pokémon-le aclaro-y antes de que me digas algo como "yo también quería ir a atrapar alguno"-le hablo Kalm antes de que ella si se lo dijera-lo capture para ti-

La chica parpadeo varias veces, después miro la pokébola para volver a mirar a su compañero. ¿Enserio le estaba regalando un pokémon? Y además, ¿por qué lo haría?

-Veras estuve recolectando información sobre el gimnasio y resulta que es un gimnasio de tipo bicho-la chica asintió con su cabeza. Eso toda vía no le decía por qué le daba un pokémon-así que pensé en entrenar a fennekin en el bosque y no fue hasta que vi a un fletchling que recordé que podrías necesitar, una ayuda extra para el gimnasio-le dijo el chico arreglándole un poco el sombrero a la chica, el cual se había descolocado cuando esta se le había lanzado-y bueno, esta pokébola guarda a tu nuevo pokémon-

La chica la miro entre agradecida y avergonzada, por dos cosas, la primera era que el detalle de Kalm le había gustado mucho y además contaba con un nuevo pokémon y lo segundo era que las personas no dejaban de mirarlos.

-K-kalm bu-bueno yo no sé qué decir-el chico le sonrío-gracias Kalm…-

-Ni que lo digas, ahora podemos ir juntos al gimnasio-el chico se le aserco al oído para agregar algo más-y mejor que sea pronto, todos nos están mirando-la chica miro disimuladamente a las personas. Era cierto, ellos eran el centro de atención del momento.

-¡B-bueno va-vamos!-grito entre cortada la chica.

-Eres tan adorable…-hablo Kalm mientras la tomaba de la mano y se dirigían a la puerta.

-N-no soy a-adorable-respondió Serena intentando esconder su mirada en la sobra de su sombrero.

-Entonces eres linda-le contesto Kalm sintiendo como dio un brinquito su amiga. La pobre tenía un sonrojo muy notorio en el rostro como para pasarlo desapercibido. Juntos salieron por la puerta del centro pokémon ante las vistas curiosas de todos-¿Y los demás?-

-Te estarán buscando-

-Entonces hay que buscarlos y decirles que estoy bien-

-Olvídalo, no quiero que me vean como estoy-

-Eres linda-

-Cállate…-


Y bueno, hasta aquí dejo el capítulo de hoy. Espero que les haya gustado y esperen al siguiente cap.

Gracias por leer.