~Capitulo 4: El Reencuentro~
Era un lindo amanecer en Pueblo Vanitas, los pokémon del tipo volador adornaban el cielo despejado de aquel hermoso pueblito, Pidgeys, Starlys y Flechilings acompañados por algunas de sus evoluciones; mientras el sol brilla con intensidad y sin agobiar, ya que el clima era de lo mas agradable para todo aquel que estuviese dentro de Pueblo Vanitas y quizá, en la mayoría de la región Kalos el clima se sentía igual. Aprovechando esas condiciones climatológicas, nos encontramos a un chico azabache, trotando por algunas calles del pueblo en compañía de su fiel roedor eléctrico.
- Bien Pikachu, sigamos con ese ritmo - le indicaba el joven entrenador a su fiel pokémon, quien corría a su lado.
- ¡PIKA! - exclamó el pokémon, aumentando la velocidad.
- ¡Mas rápido! - gritó el joven entrenador, también aumentando su ritmo y pasando cerca del Centro Pokémon.
Tanto Ash como Pikachu tenían mucha energía esa mañana, mientras, Serena se estaba levantando y al asomarse por un balcón, pudo ver como Ash y Pikachu corrían por el pueblo, ella los observo con una sonrisa, especialmente a Ash quien se perdió entre las casas de Pueblo Vanitas.
- "Ash siempre esta muy activo" - pensaba la chica de cabellos castaños con alegrías, volviendo a la habitación.
Mientras Ash, Serena, Citron y Eureka y sus respectivos pokémon se encontraban en Pueblo Vanitas, el mismo amanecer se estaba atestiguando en la gran capital y metrópolis de Kalos: Ciudad Luminalia, un dúo algo peculiar se encontraba en la Cafetería Solei, ubicada en el Boulevard Sur de aquella enorme ciudad. Paul ya había decidido tomar un café negro con dos cucharadas de azúcar, no tardó mucho en tomar una decisión, mientras Dawn aun se mostraba indecisa.
- ¿Qué debería pedir? - le pidió un consejo la peli azul a Paul.
- Lo que sea que nos haga irnos mas rápido de aquí - le respondió frio, y algo cortante.
- Como te odio - le dijo Dawn con un puchero.
- Si si, lo que digas - respondió con desinterés, haciéndole señas con la mano y bebiendo su café.
- "Ya se que hará captar su atención" - pensó astuta la peli azul, sacando un teléfono inteligente.
Paul desvió su atención de su café al ver el teléfono de Dawn prácticamente en su cara y ver lo que ponía, una actualización del "PokeBook", una red social exclusiva para entrenadores donde la chica le mostraba la ultima actualización del perfil de Ash:
" Ash_Ketchum_Kanto_Trainer:
Excelente ejercicio #PuebloVanitas Ahora a #CiudadLuminalia por mi
siguiente medalla.
- ¿Así que el inútil de Ash esta cerca de aquí? - preguntó Paul ahora con un poco mas de interés.
- Si – le afirmó la peli azul, guardando su teléfono en su bolsa.
- Excelente, entonces me quedare aquí esperando a que llegue – decidió Paul, dejando dinero en la mesa y saliendo de ahí.
- ¡Espérame! - le gritó Dawn, saliendo detrás de él.
Paul, siguiendo las instrucciones que había recibido previamente del Profesor Serbal, quien le había llamado desde Sinnoh con anterioridad, se dirigió al laboratorio del Profesor Ciprés, el experto pokémon de la región de Kalos y actualmente toda una figura en lo que respecta al misterio de la Mega-Evolución y también, ex-alumno del Profesor Serbal, quien de alguna manera lo influencio en lo que refiere al campo de la evolución pokémon. Dawn y Paul no tardaron mucho en llegar, ahi, se encontraban varios asistentes del profesor.
- ¿Se encuentra el Profesor Ciprés? - preguntó Paul inmediatamente, llamando la atención de todos los asistentes del profesor presentes en la recepción.
- Claro, un momento, con gusto los llevare a su oficina.
- Muchas gracias señorita – le agradeció Dawn, al ver que Paul no tenia para nada esa intención.
Ambos jóvenes entrenadores fueron guiados a la oficina del profesor, este se encontraba leyendo algo en una tableta electrónica.
- ¿Puedo ayudarlos? - preguntó Ciprés, dejando en su escritorio su tableta.
- Soy Paul – se presentó inmediatamente el peli morado – soy enviado por el Profesor Serbal – le indicó.
- Oh entiendo, ¿y ella quien es? - preguntó por Dawn, al parecer no la conocía.
- Oh ella – señaló Paul a Dawn – nadie importante – dijo con una sonrisa burlesca.
- Soy Dawn – respondió con un puchero, golpeando con el codo el costado de Paul.
El profesor solo miraba extrañado la escena de ambos chicos, por lo que rápidamente paso a lo importante, tras oír todo lo que Paul tenia decirle de parte del Profesor Serbal, el peli morado saco a su Aggron, y le mostró la llave activadora y la Aggronita, después le explico mas o menos de que iba la mega-evolución y todo lo que se sabia hasta ahora.
- ¿Lazo con los pokémon?, esas son tonterías – se expreso Paul – entrenar pokémon es cuestión de fuerza y la mega-evolución la activare sin necesidad de esas cosas.
- Dije todo lo que tenia que decir – le dijo el profesor, comprendiendo la postura de Paul – si no tienes nada mas que decirme o mostrarme, me retirare a mi investigación.
- Era todo, gracias – le dijo Paul, saliendo del lugar.
Paul salio del Laboratorio del Profesor Ciprés tras oír que este estaría ocupado, Dawn siguió al frívolo entrenador a quien no le parecía grata la compañía de la bella coordinadora, molesto por que esta últimamente lo estaba siguiendo a todos lados desde que iniciaron si viaje de Sinnoh a Kalos.
- ¿Por que diablos te has pasado todo el tiempo siguiéndome? - le cuestionó Paul a Dawn ya enojado.
- Solo quiero ver a Ash, es todo, no tiene nada que ver contigo – le respondió desafiante.
- Esta bien; pero después de ver a Ash me dejaras en paz – le ordenoo Paul, viendo que no tenia ya otra opción.
Paul y Dawn comenzaron a caminar por Ciudad Luminalia, y no encontraron ya mucha cosa interesante pues Paul ya había hecho lo que le habían solicitado y Dawn solo estaba esperando reencontrarse con Ash, así que en un momento de distracción, Paul salio hacia rumbo desconocido "librándose" de Dawn y rompiendo a su palabra de aceptar su compañía hasta el reencuentro con Ash. Pasaron algunas horas y el atardecer se hizo presente en Ciudad Luminalia, Ash, Serena, Eureka y Citron ya habían llegado a Ciudad Luminalia.
- Ya estábamos en Pueblo Vanitas; pero realmente quiero ver tu batalla de gimnasio – le dijo Citron, dando a entender que ya habían pasado por esta ciudad y ocultando su identidad como líder del gimnasio de la ciudad.
- Si, ¿listo pikachu? - le preguntó a su roedor.
- ¡Pikachu! - asintió el pequeño roedor eléctrico.
El cuarteto emprendió marcha a la Torre Luminalia, donde se encontraba el gimnasio; pero antes, se dirigían al Centro Pokémon para reservar una habitación; pero en el camino, Serena se desvió mientras Ash y los demás se encontraban observando una tienda...
"No creo que se enfaden conmigo si hago un poco de turismo" - meditaba Serena observando una Boutique.
Serena observaba algunos conjuntos, no apartaba la mirada de las vitrinas, hasta que se chocó con una chica de cabellos azules...
- Ay me duele – se quejaba Serena sobándose la cabeza.
- Discúlpame no te vi – se disculpó, aparentemente sufrió menos el impacto.
Ya una vez retirado el dolor, Serena pudo reconocer mas de cerca a la chica con la que había chocado.
- De acuerdo, es que me distraje por la boutique – le explicó Serena.
- Es muy bonita esta tienda, por cierto, soy Dawn – se presentó.
En ese momento, Serena comenzó a recordar cuando Ash le contó sobre una acompañante del mismo nombre, y al ver que físicamente era igual a la que Ash le había descrito no puedo evitar la curiosidad...
- ¿No fuiste acompañante de Ash? - preguntó con mucho interés la castaña.
Dawn se quedo pensativa por algunos momentos...
- ¡¿Conoces a Ash?! - le preguntó ilusionada.
- Entonces si eres tu – dedujo Serena al oír la pregunta de Dawn – si, en estos momentos debe estar en el Centro Pokémon – le indicó.
- ¿Me podrías llevar a verlo? - le pidió algo tímida y nerviosa.
- De acuerdo, vamos – aceptó Serena - "no creo que pase nada, solo es un reencuentro de amigos" - pensó inmediatamente Serena.
Ambas chicas ahora se dirigían al Centro Pokémon de Ciudad Luminalia, ahí, como Serena esperaba, se encontraban los chicos...
- Serena, pensé que habías venido al Centro Pokémon primero – la regaño Ash.
- Lo siento, es que vi una tienda – le explicó la castaña.
- ¿Eres tu Ash? - preguntó Dawn acercándose lentamente, y al verlo, le lanzo hacia el abrazándolo muy fuerte.
- ¿Que pasa, quien es ella Ash? - preguntó Eureka bastante curiosa.
- ¡Pi, Pi Pikachu! - reaccionó Pikachu muy contento al reconocer a Dawn.
- Disculpa, ¿tu quien eres? - preguntó Ash a la chica de cabellos azules confundido.
Esa reacción, de alguna manera, provocó que todos excepto Ash cayeran al suelo, impresionados de que Ash no se limite en recordar a alguien que lo estaba abrazando con demasiado cariño; muchos deducirían que para que alguien te abrace de esa manera mínimo debes conocer a la persona.
- Soy Dawn – le respondió decepcionada.
- Cielos Dawn, que gusto de verte – dijo Ash muy feliz.
- No cambias nada Ash, sigues igual de despistado – le comentó la peli azul a Ash.
Todos rieron al respecto; sin embargo, el aura del lugar se transformó cuando un joven de cabellos morados atravesó la puerta, si, este era nada mas y nada menos que Paul...
- ¿Que haces aquí Paul? - le preguntó Dawn.
- ¡¿Paul esta aquí?! - reaccionó sorprendido Ash, al ver a su rival de Sinnoh.
- Así es, y tengo cuentas pendientes contigo – le advirtió a Ash.
