N/T: Bueno, aqui estamos con otro capitulo mas... FMA le pertenece a Hiromu Arakawa, la historia a Cutebutdeadlyalchemist.
Aradecimientos especiales a:
midori mitzuki 2: No, no queremos que de entre todas las personas, ella muera! Aunque siempre queda la puerta abierta a los finales tragicos :P
Cutebutdeadlyalchemist: Thanks, again, for let me translate this! En serio. Y lee todos los comentarios, que en el fondo, siempre seran para ti! :))
hina hatake: Toma tu galletita sabor a fresa! XD En fin, que de ser cualquiera Riza se habria quedado mas sorprendido, no crees? Y ademas el Coronel se llevo un gran disgusto... Solo por eso ya se merecen la muerte.
Andyhaikufma: A mi tambien me gusto mucho escribir los puntos de vista de estos dos, es muy bonito. Aunque ahora Riza este en plan Casper, que en serio, tiene que ser horrible estar delante de alguien y que ni te vea ni na'.
fandita eromena: Nunca la he visto, pero ahora ni siquiera puedo verla por Internet Eso si, si acaba mal mas vale que esto no sea asi, no?
Y... Gracias por todos los comentarios a todos!
N/A: ¿Sabéis qué? *Mira de forma extraña a la persona* ¿Qué? ¡FMA no me pertenece! *se marcha*
Dos hombres, tal vez en sus tardíos veinte, primeros de los treinta, se acercaron nerviosamente a una silla que estaba colocada en medio de una amplia habitación de un almacén abandonado. La persona que estaba sentada en la silla estaba escribiendo en una máquina de escribir y cada vez que ella pulsaba un botón, los hombres se mostraban más y más inquietos. Su jefa parecía enfadada y eso era malo, muy malo.
"¿Habéis acabado el trabajo?" Sonó una voz femenina, haciendo que ambos hombres saltaran.
"Sí, señora, estrellamos el coche, justo como ordenaste." Tartamudeó uno de los hombres.
La mujer de la silla se volvió para verles, apoyándose en su silla. La mirada en su cara mostraba signos de diversión. "Eso no es lo que os he preguntado." Dijo calmadamente. "Os he preguntado si lo habéis acabado."
"Bueno, están en el hospital." Le dijo el otro hombre.
Su rostro se mostró enojado. "¡No están muertos" Entonces, ¿en qué estado se encuentran?"
Los hombres se miraron entre si y tragaron saliva. "Bueno, Hawkeye está en un coma del cual los doctores no creen que despertará." Dijeron.
Su jefa les sonrió levemente. "¿Y qué hay de Mustang?" Les preguntó casi amable, como si le estuviera hablando a un niño que estuviera al borde de las lagrimas.
"Bueno, uhm, verás." Empezaron. Le miró de tal manera que les tuvo inmediatamente diciéndole que sabían. "Golpeamos el lado de Hawkeye, lo que le causó más daño a ella que a Mustang. Lo ultimo que he oído es que él estaba hablando y andando un poco. Tenia a sus hombres yendo hacia el Fuhrer para comenzar una investigación, la cual sería Mustang el que la llevaría."
La mirada de su jefa era letal. Si las miradas matasen, aquellos dos ya estarían hechos cenizas y pudriéndose en el infierno al que pertenecían. "Bien, al parecer me habéis fallado. Esto es, a menos que penséis que podéis parar su investigación y después matar a Mustang."
"Podemos matar a Mustang ahora mismo, señora." Dijo uno de ellos.
"Sí, está herido y en el hospital. No puede ser muy difícil matarle." Dijo el otro.
"Idiotas." Bramó la mujer, haciendo que los dos cayeran sobre sus rodillas. "Aunque matáramos a Mustang ahora mismo, eso no pararía la investigación. Sus leales subordinados seguirían investigando. No, Mustang está demasiado desesperado por conseguir información y nosotros nos vamos a aprovechar de esto. No le mateis todavía."
Los dos hombres se inclinaron levemente ante su jefe y abandonaron la habitación apresuradamente. La mujer de la silla se volvió a su máquina de escribir de nuevo y comenzó a escribir otra vez, golpeando las teclas más fuerte de lo que realmente oretendía.
¡Mataré a Mustang, pensó, debe pagar por lo que hizo y la venganza será mía! La justicia hace pagar a todos los que se oponen, es solo cuestión de tiempo.
Roy Mustang se despertó sobresaltado, boqueando en busca de aire. Su cuerpo estaba cubierto en sudor y su corazón estaba bombeando. Eso ha sido una pesadilla horrible. Pensó mientras trataba de tranquilizar su respiración. Había soñado sobre todo lo que él y Riza habían hecho juntos; desde su primer encuentro, pasando por la muerte de su padre, Ishval, la milicia, los Homúnculos, los Elrics, hasta el accidente de coche que sucedió el día anterior. Eso ha sido raro.Pensó.
Echó una mirada a la cama que estaba a su lado. No había ningún cambio en la apariencia de Riza. Seguía tan pálida como las sabanas que la cubrían, cubierta en vendas, y las maquinas seguían pitando y zumbando, haciendo saber que seguía viva.
Roy se levantó a trompicones de su cama tan silenciosamente como pudo y se acercó cojeando a la silla que estaba al lado de la cama de Riza. Cogiendo su mano entre las suyas, tendió su cabeza cerca de su cuerpo. Mañana, pensó, mañana coenzaré la investigación. No me importa lo que los doctores digan, tengo que encontrar a esos bastardos. Con ese pensamiento, Roy se deslizó en sus sueños, sin soltar la mano de Riza en ningún momento.
Punto de vista de Riza
Roy estuvo agitándose y volteándose toda la noche, murmurando para sus adentros. Me sentí mal por él, se culpa a sí mismo y tenía pesadillas sobre ello. Deseé poder ver lo que él veía, pero estaba claro que eso era imposible. Maldita sea, odio esto. Pensé. Odiaba ser inútil. Supuse que era eso lo que sentía Roy cada vez que le llamaba inútil bajo la lluvia. Tendría que recordarlo la próxima vez.
Tras lo que pareció una eternidad, Roy se sentó, respirando pesadamente. Pude oir como su corazón latía anormalmente rápido. Si no tenía cuidado, le daría un ataque de pánico. Sólo tú Mustang, pensé mientras me acercaba a su lado de la cama. Calmadamente alcé mi mano y la cerní justo sobre su corazón. Noté que su respiración se volvió más calmada, así como sus latidos. Extraño, pensé. Parecía como si mi presencia le calmara aunque él no pudiera verme. Lo que fuera, siempre y cuando funcionara.
Rápidamente se levantó de su cama y se acercó cojeando a la mía. Coronel idiota, la enfermera te dijo que te quedaras en cama, pensé.
Lo que hizo a continuación me dejó sin palabras, mi superior, me cogió la mano entre las suyas y se tumbó con la cabeza al lado de la mía, durmiéndose. Siempre creí que el pensaba en mi como su subordinada más cercana, nunca así. Si pudiera haber llorado, lo habría hecho, pero en cambio, miré este intercambio entre Roy y yo, demasiado sorprendida como para decir nada.
Punto de vista de Havoc
Eran las ocho de la mañana y fui a visitar al Coronel y ver el estado de Riza. Estaba preocupado por su condición y estaba constantemente preocupado porque tal vez fuera la última vez en la que la viera. Me detuve en seco en la puerta. Roy Mustang estaba profundamente dormido, con la cabeza descansando en una de las camas del hospital. Estaba aferrando la mano de Hawkeye entre las suyas y murmurando en sueños. Riza, por otra parte estaba inalterada; todavía fantasmagóricamente pálida y herida, pero viva.
Caminé hacia Mustang y le agité suavemente el hombro, no había necesidad de asustarle y que le hiciera daño a Hawkeye, eso era la última cosa que yo querría. Perezosamente volvió su cabeza hacia mí, y una vez me reconoció, se levantó para encararme.
"Woah." Dije y él casi se cayó. Le cogí y le llevé hacia su propia cama. "¿Cómo demonios consiguió llegar a su cama? ¿Y cuánto tiempo ha estado ahí?"
"Toda la noche, me desperté y estaba preocupado por ella así que cojeé hasta su cama." Dijo adormilado.
"Todos estamos preocupados por ella, señor." Le dije. "Pero no puede hacer eso. No queremos que las enfermeras le manden a otra habitación."
Los ojos de Roy se agrandaron ante esta sentencia y dijo "Prometo no hacerlo más." Sonreí satisfecho. El Coronel parecía un niño pequeño al que habían pillado cogiendo una galleta del bote. Era difícil creer que era mi superior. Lo que me recordó a…
"Señor, necesito que firme unos papeles y necesito que haga una declaración." Le expliqué cogiendo un bloc de notas y una grabadora de voz. Comenzamos, Roy me contó toda la historia y copié todo. Una vez acabado, me volví para irme.
"Espera, ¿adónde vas?" Me preguntó Roy.
"Tengo que volver a la sede, señor, para darle esto al equipo." Le respondí sonriendo. ¿Acaso quería que me quedara más? Estaba ya en la puerta, con una mano en la manilla cuando oí el crujir de su cama mientras lentamente se bajaba al suelo, agarrándose a la cama y haciendo muecas de dolor. Me abalancé hacia él y rapudamente lo puse de vuelta en su cama. "Que demonios, señor." Dije enfadado, "Pensé que ya habíamos hablado de esto."
"Havoc, necesito encontrar a esos bastardos, por favor, déjame ir." Dijo.
No pude evitar sentirme enfadado con él. "No, se que vas a liderar esta investigación pero hasta entonces tienes que recuperarte. Si algo te pasara, se que Riza se culparía y no es algo que quiera en especial si es por tu maldita culpa. ¡Así que haz lo que es mejor para ella y quédate en cama!" Le dije, dejando a mis emociones fluir libremente. Fue como si un dique se habría roto y las aguas que eran mis sentimientos fluyeran libremente dentro de mí.
Roy se dejó caer pesadamente en la cama, derrotado. Podría decir que lo que le dije le tocó un nervio, uno muy profundo. Me volteé para irme y en mi camino hacia la salida no pude evitar notar que el Coronel Roy Mustang estaba llorando suavemente.
N/A: Awww Roy tiene sentimientos *sollozos*. Y a Riza le gustan. En el equipo de Roy realmente se cuidan entre ellos, por ello todo el ser de Riza estaba calmando a Roy y Havoc le gritaba que parase de ser tan idiota.
Cambiando de tema, ¿Quién era esa misteriosa mujer? ¿Qué quiere? ¿Por qué está tan cabreada? ¿Por qué os estoy preguntando todo esto si probablemente no sabréis las respuestas? Solamente tendras que leerlo y descubrirlo.
¡Gracias a todos vuestros fantásticos reviews! ¡Me hacen querer escribir todos estos capítulos súper rápido! Y como nota futura, he estado escribiendo estos capítulos realmente rapido porque es lo que suelo hacer de normal cuando empiezo una historia y entonces las voces de mi cabeza me ordenan que escriba. Seguramente se vuelva lento una vez empiece el colegio otra vez… Me disculpo (lo siento*)… ¡Pero hasta entonces debo escribir un montón!" XP
N/T: El asterisco de la nota de autor es que en el original estaba en castellano.
