Aquí está otro capítulo más, con la pequeña diferencia que no es de romance :(

Este es un capítulo de Courtney, inspirado en la Navidad, en un cuento que leí y una idea que me dio Lolitaluv12.

La historia en sí es más como un drabble. Espero les guste ;)

Y me olvidaba, felicidades a DaniDxC por ganar el "concurso", y pensé en Geoff fporque en IDD dibujó muy bien la cara de Bridgette. (Ahora si pudieras especificar un poquito más de que quieres la historia, sería bueno :) MarilynDxC también adivinó, pero DaniDxC adivino primero. Lo siento :(

Ahora si… ¡A leer!


Era la víspera de Navidad, y a pesar de que las costumbres de los dioses no eran las mismas que las de los humanos, Zeus había decidido hacer un gran festín cada, año, para pasar tiempo juntos todos los dioses, y le pareció que el 24 de diciembre seria una fecha adecuada. Todos los dioses ya estaban reunidos en el comedor divino, bueno todos excepto una: Eris.

Eris había estado un poco molesta por lo que pasó con Afrodita y Hera unos días atrás, pero no podía negar que enviar campistas a distintos lugares y tiempos la divertían mucho, así que se escabulló a la habitación en la que estaban petrificados los campistas y escogió a una sola, para que, si Afrodita o Hera entraban, no se notara la diferencia. Eris salió de la habitación y se fue a una alcoba en lo alto del Olimpo, allí abrió un portal mágico y envió a Courtney a donde ella creyo conveniente.


España 1815

Punto de Vista Normal

Courtney era una duquesa española que desde muy pequeña había tenido todo lo que quería: dinero, joyas, servidumbre, ropas, etc. Pero rodeada de tantos bienes, nunca había sido completamente feliz, siempre estaba rodeada de amigos falsos y convenencieros, la gente solo la buscaba por sus riquezas. Tenía fama de ser una chiquilla malcriada arrogante y tal vez era verdad, pero eso no significaba que no tuviera sentimientos. Ella sufría cada Navidad porque, cuando ella tenía unos quince años, por esas mismas fechas (navidad), sus padres fueron apuñalados y asesinados por un barón vecino, que estaba celoso de ellos. Tampoco había verdadero amor en su vida, tenía novio, si, pero ella bien sabía en el fondo de su ser, que él, al igual que todos, solo la quería por su dinero.

Faltaban sólo cuatro días para Navidad. Courtney bajó a la tienda más cercana, en el centro del pueblo a comprarse algo para ella misma. "¿Para qué vine hoy a la ciudad?" Se preguntaba ella. Le dolía mucho la cabeza y no veía razón lo suficientemente buena para salir de su cálido hogar. "Supongo que el regalo que me compraré deberá ser muy hermoso y valdrá la pena"
Escogió un hermoso vestido de seda y unos pendientes de rubí que le combinaban. Se formó para pagar y delante de ella había un niño y una niña. El niño tenía unos cinco años y la niña era un poco menor. Ambos llevaban ropas viejas y sucias, además de que no eran servían para cubrirlos del frío invierno. El niño tenía en sus manos, que estaban muy sucias, unas cuantas monedas que no valían mucho.

La niña llevaba en las manos un hermoso par de zapatillas doradas (bañadas de oro o algo así) para la casa. Esta puso los zapatos con mucho cuidado sobre el mostrador. Los sostenía como si se tratara de un tesoro.

-Esas cuestan ocho monedas de oro. –Dijo el encargado. La cara del niño se llenó de tristeza al oír esto.

-Supongo que tendremos que devolverlas -dijo. En cuanto oyó eso, la niña dijo con un leve sollozo:
-Pero a Mamá le habrían encantado esas zapatillas.

-Bueno, volveremos a casa y trabajaremos un poco más. No llores, volveremos después -le aseguró su hermano.

En ese instante Courtney se sintió un poco conmovida por los pequeños. "Que mas da" se dijo, y decidió pagar por las zapatillas, después de todo, ella tenía mucho dinero y era Navidad. El encargado aceptó el dinero, un par de brazos le rodearon y una vocecita exclamó:

-Muchas gracias, señora.

-De nada. –Dijo Courtney. –Ahora llévaselos a tu madre. –La niña esbozo una pequeña sonrisa y dijo:

-Mi madre está en el cielo ahora, peo el doctor nos dijo que estoy muy enferma y pronto estaré con ella, tal vez antes de Navidad. Entonces se los daré y le contaré acerca de la buena mujer que los compró.

-En la iglesia dicen que las calles del cielo son de oro, así que harán juego con las zapatillas. –Agregó el niño abrazando a su hermana.
Los ojos de Courtney se aguaron y abrazó de nuevo a los dos pequeños. En ese momento le agradeció en silencio a esos niños por recordarle lo que significa verdaderamente dar y la Navidad.


Eris decidió regresar a Courtney con ella, petrificada. Eris derramó una pequeña lagrima y se sorprendió de que esa historia con su personaje favorito hubiese podido conmoverla tanto. Ella salió rápidamente de la alcoba, ya eran pasadas de las doce, y se dirigió al comedor. Allí se sentó, comió y disfrutó de la fiesta, sin dejar de reflexionar en lo que los humanos llaman Navidad. Vio que Afrodita pasaba cerca de ella.

-Hola. –Dijo Eris a Afrodita.

-Hola… -Dijo un poco desconfiada Afrodita.

-Ya que es Navidad, sólo quería darte un regalo. –Dijo Eris, y se quitó el collar de perlas que traía puesto. –Espero que te guste. –Concluyó dándoselo en la mano. Afrodita la miró desconcertada pero aceptó el regalo agradecida.

-Gracias, ¿pero porque? –Preguntó.

-Es Navidad, ¿Qué no?

-Eso creo… Feliz Navidad Eris.

-Feliz Navidad Afrodita.


Ojala y les haya gustado. El próximo capítulo no será en Europa, que ya me harte de ese continente XD.

Pásensela súper, que todas las personas que he conocido en FF son increíbles ;). Muy feliz Navidad (o lo que sea que celebren) a todos ;D

(Y por cierto, me voy de vacaciones y no voy a poder subir nada hasta… ¿mediados de enero? Lo siento, no es mi culpa)