Nota del autor: Salud + Universidad + Pascua + Sueño - Muela del juicio = Capítulo 4 extremadamente tarde. Las más grandes disculpas. Fuera de eso, de ahora en adelante, cada capítulo tendrá un título. Enjoy ^-^.


Un paso más allá.
Cuarta parte: El extraño nuevo rival.

Es la mañana del siguiente día de la llegada de Ash y Misty a Norteamérica. Ayer, estos jóvenes conocieron a 2 nuevos amigos; Drigo, mayor a ellos y con una personalidad muy serena, y Sirena, una chica muy alegre y que ama a los Pokémon de agua. Estos últimos se encuentran en un hermoso casino-restaurante en el último piso del monumental Centro Pokémon donde se alojan todos los entrenadores participantes del primer mundial de batallas. El local era bastante amplio, contaba con unos grandes ventanales adornados con un fino cortinaje rojo, piso de azulejo celeste y varios candelabros de cristal en el techo. En el centro había una especie de tarima de mármol. Sirena y Drigo estaban sentados en un sector cercano al escenario de mármol central, teniendo una amena conversación mientras desayunan.

- … ¿No te parece tierno? - pregunta Sirena, poniendo sus manos juntas al lado de su cara, a su acompañante.
- ¿Tierno? - arquea una ceja Drigo del otro lado de la mesa, mientras hace una pausa en su desayuno - ¿Qué cosa?
- Esa pareja que conocimos ayer - sonríe ella mientras le brillan sus ojos.
- ¿Te refieres a Ash y a Misty? - cuestiona mientras muerde un sándwich - ellos no son pareja, me lo dijeron ayer.
- No seas inocente Drigo - hace una pausa la joven - cuando ayer le pregunté a Misty si tenia algo con Ash, ¿Sabes que me respondió?
- 'No lo sé' - responde Drigo mientras hace unas comillas con sus manos en el aire - eso mismo me respondió Ash.
- ¡Es tan romántico! - brilla la mirada de Sirena - jóvenes indecisos en su amor viajando juntos.
- Oh no - se dice en voz baja el joven - esto parece un trabajo para Sirena la casamentera - una expresión muy poco animosa acompaña a la última frase, que dice en español, su idioma natal.
- Dime Drigo - interrumpe el monólogo del joven Sirena - Ash duerme en tu misma habitación, ¿no bajó contigo a desayunar?
- Lo que pasa es que parte del equipaje de Ash se lo llevó Misty a su habitación ayer - responde Drigo - su ropa de ayer, con el viaje y todo eso, no estaba como para volver a ponérsela.
- Jijiiji - Sirena ríe pícara, tapándose su boca con la mano derecha - Misty no bajó conmigo a desayunar porque se estaba dando una ducha.

Drigo entrecierra los ojos adivinando el desenlace que debió ocurrir, cuando una bandeja choca de forma no muy gentil contra la mesa a su lado derecho e igualmente al lado derecho de Sirena, siendo estos Ash, con una marcada palma en su mejilla, y Misty, con el ceño fruncido, respectivamente. Ante las miradas interrogantes de Sirena para Misty y Drigo para Ash, ambos respondieron secamente y con voz molesta: "No preguntes".

El desayuno pasó bastante más callado ante la llegada de Ash y Misty a la mesa, el ambiente era tan denso que Drigo se sentía ahogado y Sirena… feliz; "¿quién entiende a esta chica?" pensaba Drigo. Ash ya había terminado de comer, y eso sumado a que la sobremesa parecía improbable, este se levantó para retirarse del recinto. Sin embargo, un mozo lo detuvo, indicándole que por favor se mantuviera en su mesa, debido que dentro de poco empezaría un evento concerniente al mundial.

Mientras Ash volvía a su asiento, se iluminó el escenario central del local, donde un hombre de edad, de mirada apacible y barba blanca, empezó a hablar a través de un micrófono.

- Entrenadores de todo el mundo, sean bienvenidos al primer torneo mundial de batallas Pokémon. Nuestro país tiene el agrado de organizar esta primera edición, gracias a los esfuerzos realizados por el representante local…
- No puede ser - reclama Drigo en la mesa, mientras el encargado sigue su relato general. Ash y Misty le preguntan que pasaba - el representante local… lo conozco. Es un chico bastante odioso, apuesto que buscó organizar este torneo sólo para probar que es el mejor… es capaz de hacer todo por ganar.

Sirena les contó a Ash y Misty que este tipo había ido a interrumpir el campeonato sudamericano el año pasado. Drigo enfrentaba al representante de Brasil en su primera final, cuando el estadounidense lanzó un hiper-rayo a la mitad del campo con su Tyranitar. Desafió a ambos a una pelea individual, las cuales ganó… "¡ambas!" recalcó Sirena. Drigo mantenía una expresión bastante molesta ante los recuerdos de su frustado primer título. "Sin embargo, conmigo fue muy atento… a mi me cayó bien", finaliza Sirena sonriente, mientras Drigo le susurraba a Ash "y además de todo es un mujeriego".

Si bien Ash esperaba que saliera una especie de Brock local, después de la frase "y sin más preámbulos, los dejo con el héroe local… ¡Sandro Smith!", apareció un tipo de estatura mediana, más o menos como Drigo, pelo castaño claro, ojos claros, y de físico de gimnasio. Las chicas presentes gritan emocionadas, incluyendo Sirena, pero excluyendo a Misty. Mientras Drigo tiene actitud de berrinche, Sirena le comenta a Misty sobre el recién aparecido: "¿Esta bastante bien, no crees Misty?". La última primero hace un movimiento de ojos, mirando a Ash; este último mantenía, aunque por otras razones, la misma expresión de Drigo, denotándose la cachetada en su mejilla. Con eso, Misty vuelve la mirada rauda a Sirena, contestando de forma afirmativa, pero con un deje de enojo claro. No es necesario especificar la disminución clara en el ángulo formado por las cejas de Ash ante la última situación.

- A todos los presentes, les reitero la bienvenida - Sandro levanta la voz, sin necesidad de micrófono, como su predecesor en el escenario - ya todos saben mi nombre… pero quiero que, en especial las personas que presentaré primero, me digan Sandry - dice mientras cierra el ojo izquierdo; las chicas presentes vuelven a gritar, sin incluir a Misty, mientras a Drigo y Ash parece que les hubieran dado Veneno.

Así, Sandry… ehh… Sandro, comienza a invitar a los entrenadores clasificados al escenario, partiendo por las féminas. Por orden de abecedario en el país, pasa primero Sirena, luego la participante de Camerún, China, Francia y finalmente la de México. Según el narrador Sandro, esta hermosa señorita, rubia, ojos de colores, de 18 años y con un hermoso vestido azul, se llama Suki. Tiene una cara angelical que hipnotiza a la mayoría de los hombres del público; incluyendo a Drigo y Ash. Misty expresa su enojo cruzando sus brazos y bajando la mirada, cuando en el escenario Sandro le menciona un piropo inaudible para la mesa de Ash; la cara de Suki cambia de angelical, a un negro eufórico, diciendo con voz medio diabólica "¡mejor cállate acosador!". Segundos después desaparece esto, saludando a sus compañeras de escenario de manera cordial, y con una voz que desearía cualquiera de ellas. Sirena sonríe observando a Suki darle las gracias a un Gengar que se esconde en su sombra.

La ceremonia de presentación sigue sin mayores inconvenientes, pasando al escenario cada uno de los entrenadores de cada país masculino: Australia, Brasil, Chile, Inglaterra, Japón y Nueva Zelanda; salvo cuando Drigo y Ash le dejaron cada uno la mano peor al famoso Sandro al saludarlo. Sin embargo, al pasar todos los entrenadores, el anciano de mirada apacible de antes, le menciona al gringo que la modelo que debía venir a mostrar la copa y hacer el sorteo de los grupos no había podido llegar al Centro Pokémon. El representante norteamericano mira el entorno preocupado, cuando se da cuenta en la solitaria Misty que se encontraba cerca del escenario.

- Bella señorita - Sandro se dirige a Misty, que parece no prestarle atención a él, o a cualquier cosa que no esté en su pensamiento en este minuto. Sandro se acerca - ¿Señorita?
- ¿Me habla a mi? - Misty reacciona y mira al anfitrión. El brillo de sus ojos no pasa desapercibidos para el estadounidense.
- Señorita…
- Misty - responde al dubitativo Sandro - mi nombre es Misty.
- Misty - se regocija Smith - nuestra modelo tuvo un problema para llegar al recinto. Sería un agrado que una chica tan hermosa como tú pudiera ayudarnos.

Misty acepta y hace todo el show junto a un acosador Sandro. Este joven piropea y manosea (no inmoralmente, por cierto) en forma insistente a Misty durante la presentación de la copa, y el sorteo de los grupos. Si no es por la mano de Drigo en el hombro de Ash, este último ya hubiera saltado sobre el dueño de casa. Pareciera que el cielo le da una mano a Ash para apaciguar sus celos, al Misty sacar la pelotita con el nombre 'Japan', y situarlo en el mismo grupo que 'USA'.

La ceremonia "gracias al cielo" según Ash, finalmente termina. Sandro agradece a Misty encarecidamente por su ayuda, besando su mano. Ash observa encrespado y da vuelta su mirada para conversar con Drigo y alguno que otro entrenador.

Entre la camaradería que se da entre los presentes, Ash y Drigo se encuentran con la representante de México.

- Hola Suki - saluda Drigo - un gusto.
- Hola señor - saluda la hermosa joven sonriendo.
- ¿Señor? - pregunta Ash al aire, y luego se dirige directamente a la joven - ¿Qué edad crees que tiene?
- ¿28? ¿30? - responde ingenua, apuntalando la autoestima del joven Drigo y haciendo reír a Ash - no soy muy buena para ver edades niño.
- ¿Niño? - Ash duda en preguntar lo siguiente - ¿Qué edad crees que tengo? - pregunta con miedo.
- ¿13? ¿14? - responde la joven, provocando el mismo efecto en Ash que Drigo sintió, y viceversa.

- Y bueno bella Misty - Sandro mira a los ojos a la joven nipona - sería un honor para mi invitarla a cenar para pagar su indispensable ayuda.
- bueno… yo… no se… - duda Misty, desvía la mirada a su compatriota. Al notar lo que a ella le parece una amena conversación entre Ash y Suki, omitiendo de forma (in)voluntaria a Drigo de la escena, da vuelta, haciendo un sonido de enojo característico - claro… será un placer acompañarte a cenar.
- Muy bien - responde con una sonrisa calma Sandro - te veré cerca de las 7 de la tarde en mi habitación, está en el quinto piso.

Ash deambula de lado a lado en la habitación que comparte con Drigo. Han pasado 8 horas desde que terminó la ceremonia de presentación, y después de que Sirena le contara todo lo sucedido con Misty y Sandro a Ash y cia, sumado a que Misty no le dirige la palabra a Ash desde entonces, este no deja de dar vueltas. Limpia sus Poké bolas, práctica con Pikachu y los Pokémon eléctricos de Drigo en el campo de entrenamiento del piso, etc.; no es capaz de mantenerse tranquilo.

- … Drigo… - Ash llama la atención del joven que comparte su habitación, el cual se encuentra acostado sobre un sofá, jugando con una Poké Bola - … voy a… salir a tomar aire al balcón…
- Claro… - contesta Drigo, atrapando la Poké Bola que acababa de lanzar al aire - … te lo creería, pero ambos sabemos que la habitación de Sandro es la que está justo abajo… - hace una pausa - … ¿quieres espiar a Sandro y Misty, no?
- Yo no…

Ash no termina de reclamar cuando es interrumpido. Drigo le muestra la Poké Bola con la que había estado jugando y libera al Pokémon que contenía; era un Venusaur, que exclamó su nombre feliz al salir de ella. Así, un enrojecido Ash baja junto con Drigo en las lianas de Venusaur al balcón de la habitación que da justo debajo de la de Drigo. Llegan sanos y salvos a su destino, y mientras Drigo guarda a su Venusaur en su Poké Bola y mira el paisaje con árboles de hasta 4 pisos de altura cerca del hermoso edificio, Ash observa la situación en el interior.

Unos momentos antes…

- ¿Cómo está la cena, Misty? - Sandro, con un traje de gala blanco, interrumpe la silente degustación de su invitada.
- … Bien… - responde Misty cauta.

La habitación de Sandro es bastante más espaciosa que las otras. Incluye una sala más grande y un salón comedor ciertamente elegante. Misty se encontraba del lado del comedor que da más cercano al balcón, con una mesa bastante grande que la separa del anfitrión. Candelabros, velas, mantel blanco, luces tenues; el ambiente es perfecto, siempre que estés con la persona que amas. Misty comía su costoso menú muy callada; pensamientos como: "¿Qué estoy haciendo aquí?" o "¿Por qué este don Juan me mira tanto?" pasaban por su mente rauda.

- Sabes - Sandro comienza a acercarse adonde Misty se encuentra - me alegra que haya faltado nuestra modelo…
- ¿Sí? - pregunta ingenua Misty, alejándose lo más que puede para no caerse de su asiento.
- Si - el estadounidense acerca su cara a la de la joven - así pude conocerte e invitarte aquí…

Misty grita asqueada "¡Aléjate!" mientras una sombra se mueve rápido detrás de ella; era Ash, que, entre un "¡¿qué no la escuchaste?!", más un certero golpe en el mentón que no encontró resistencia, dejó en el suelo al famoso joven Smith.

- Misty, nos vamos - dice decidido Ash a la joven dubitativa. El joven nipón extiende su mano a Misty, que si bien duda un momento, los ojos del joven le transmiten una seguridad que no puede negar.

Así, Ash se lleva de la mano a Misty, no sin antes proferirle un desafío bastante cargado a Sandro para el enfrentamiento por el grupo del campeonato que tendrían mañana. Él no pudo responder ante la amenaza de Ash, ya que el golpe en el estómago que le dio Misty lo había dejado sin aliento. "Maldito japonés… sólo te salvó tu fierita… pero ya verás mañana…", después de pensar eso, Sandro sonríe ante sus elucubraciones.

Los jóvenes japoneses se encuentran camino al sexto piso, con Ash por delante.

- … Ash… - Misty intenta llamar la atención de quien la encamina a su habitación de la mano. Al no obtener respuesta, cambia su expresión, frunciendo el ceño - … Sabes, me las pude haber arreglado yo sola… - su interlocutor no muestra ningún cambio y sigue paso firme adelante. Misty cambia de nuevo su tono de voz - … al menos dime como llegaste al balcón… - ante esta pregunta Ash se detiene en seco, provocando que Misty choque con su espalda. El joven vocifera un "Oh, oh", recordando que al salir disparado al encuentro púgil, empujó con su codo la Poké Bola de Drigo al vacio… y después no supo más de él.

En el primer piso del edificio, Sirena conversa amenamente con Joice… obteniendo información; cuando precisamente Drigo pasa con un Poké Bola intacta en su mano izquierda, pero todo lo contrario si nos referimos a su ropa y cuerpo. Con paso firme, pero cojeando, avanza por el lado de Sirena, la que no más bien hace el ademán de preguntar sobre la situación, Drigo contesta cerrado:

- No preguntes…

Continuará…