¿Que les esta pareciendo la historia? ¿Si les gusta?

Bueno acá otro capitulo, lo mas probable es que si termino trabajo de la U hoy mismo, también termino la historia. Si no entre hoy y mañana.

Disfruten el capitulo...


- Hey Kurt, saliste corriendo de allí como si tu pelo estuviera en llamas y tu culo quemándose. ¿Cuál es el problema? –Blaine estaba tratando de actuar con normalidad pero Kurt podía ver la preocupación en sus grandes ojos verdes.

-No hay ningún problema. Acabe de tomar la ducha, eso es todo –mascullo antes de volver a los libros dispersados por toda la mesa de la pequeña cocina. Tenía una horrorosa lista de trabajos finales alineados para la próxima semana y aunque ya había sido aceptado en la Escuela de Farmacia, no quería tirar la bomba sobre los exámenes finales porque no había estudiado.

-Vale, de acuerdo, porque simplemente parecías un poco… no sé, asustado o algo. –dijo Blaine alcanzando en la nevera un litro de leche.

-¿Por qué habría de estar asustado? –Kurt había estado preguntándose lo mismo de regreso a casa. ¿Por qué había salido disparado de las duchas del vestuario de chicos de esa manera? ¿Era en realidad tan perturbador que Blaine lo hiciera considerar seriamente en conseguir una mamada? La mayoría de los chicos obtendrían más que leña, ¿verdad? Y una mamada era una mamada, no importaba quien se la diera. Incluso si esta persona fuera tu mejor amigo… tu mejor amigo hombre. No es que Blaine se haya ofrecido, pero Kurt estaba bastante seguro que su compañero de cuarto se ofrecería si hubiera algún tipo de desafío.

-No lo sé. Quizá porque…

-Supongo que estaba pensando acerca de lo que vimos en la sesión de fotos –Kurt lo interrumpió. –Tú sabes, ¿los otros dos tipos?

-Oh –Blaine bebió un gran trago de leche directamente del envase antes de decir un poco demasiado casual. – ¿Te refieres a los chicos gay?

Kurt asintió –Uh-huh. Me hizo pensar en algo que vi en línea el otro día en este sitio web. Era, eh, "Te reto doblemente punto COM" o algo así. De todos modos, estaban estos dos chicos (aunque chicos totalmente heteros) y estaban haciendo este tipo de sexo algo atrevido. –Miraba a Blaine cuidadosamente por el rabillo del ojo mientras hablaba, tratando de medir su reacción.

-Oh, ¿sí? –Blaine comenzó a parecer interesado. –Entonces, ¿Qué era? –Kurt cerró el libro que había estado estudiando y frunció el ceño. –Bueno, era algo así como el Gay Chicken, pero no exactamente.

-¿Cómo no exactamente? –ahora Blaine estaba definitivamente interesado. Puso la leche detrás y se sentó en la mesa frente a Kurt, escuchándolo atentamente.

-Bueno, como que yacían en una especie de cama, uh, de-cabeza-a-los-pies. –Kurt hizo un gesto con una mano, tratando de encontrar la manera correcta de describir el escenario compuesto. No quería ser demasiado obvio. Pero estaba claro que no tenía que preocuparse por que Blaine cogiera el punto.

-¿Qué, como, como si estuvieran haciendo un sesenta y nueve o algo así? –pregunto, un poco demasiado entusiasmo.

Kurt asintió. –Uh-huh. Y la idea era que cada uno de ellos vieran cuan cerca podían llegar a la entrepierna del otro sin que se les pusiera dura. Quiero decir, ellos estaban completamente vestidos y todo…

-Ah, sí, por supuesto –Blaine asintió. -¿Así que uno de ellos ganó?

-Bueno… -Kurt se detuvo, como si estuviera tratando de pensar. –Creo que en parte fue un empate, por lo que tenían que hacer ronda de eliminación. Simplemente los llamaron la ronda de ropa interior porque se quitaron los vaqueros.

-Lo hicieron, ¿huh? –Los ojos de Blaine estaban medio-cerrados ahora, un tipo de interés completamente diferente llenando sus profundidades – ¿Qué paso entonces?

-Creo que uno de ellos termino poniendo la boca sobre los boxers del otro tipo y ese fue el tipo que gano. –Kurt hizo su voz casual, como si no le importara de un modo u otro quien había ganado la competencia. Lo extraño de aquello era que él estaba afectado debido al giro inesperado de su propia mentira. Se imaginaba a los dos contendientes acostados en una cama, de-cabeza-a-los-pies- con las bocas cada vez más cerca de los duros ejes de cada uno. Solamente que su fantasía no era de dos contendientes anónimos, eran él y Blaine.

¿Por qué haces esto? ¿Qué estas tratando de probar?, se preguntó, pero no tenía una respuesta. Así como no tenía respuesta del por qué se había hecho tan fácil besar y tocar a su mejor amigo de una manera más amistosa últimamente. Supuso que podría analizar los últimos días y averiguar lo que estaba pasando, pero la idea le hizo sentirse incómodo. Mejor solo ir con la corriente. Así que en lugar de pensar, siguió hablando, escuchando su boca decir cosas que parecían haber dado vueltas su cerebro completo.

-De todos modos –dijo, mirando hacia en sus libros cerrados. –Cuando los vi, me dio risa, porque estos chicos pensaban que eran calientes, mierda. Como si estuvieran haciendo gran cosa. ¿Sabes?

Blaine asintió. –Si, como poner tu cara cerca de los boxers de algún otro tipo. ¿Y qué? Eso no es la gran cosa.

- Exactamente. –Kurt miraba al suelo mientras hablaba, sin atreverse a mirar a Blaine a los ojos. –Así que estuve pensando que cualquiera podría hacerlo. Quiero decir, lo más difícil seria hacerlo sin boxers de todos modos. Como en lugar de una ronda sin ropa interior, una ronda de desnudos. Ahora que eso sería como la final del Gay Chicken. No es que cualquiera lo jugaría.

-¿Por qué no? –Blaine frunció el ceño un poco.

Kurt vio que su amigo lo estaba observando de cerca. Casi tan cerca como Kurt estaba viendo a Blaine. Tenía la sensación de que los dos querían lo mismo, pero ninguno de ellos podría admitirlo. En su lugar, tenían que atreverse a ello entre sí. ¿Atreverse a que, exactamente? se preguntó, pero realmente no quería saber la respuesta.

-¿Por qué no? Vale, porque sería demasiado gay y extraño, supongo. –Kurt se encogió de hombros. –Incluso para ti sería demasiado raro como para intentarlo.

-¿Ah, sí? Pruébame. –Había un brillo competitivo en los ojos de Blaine, y algo mas también. ¿Lujuria? ¿Amor? Kurt no sabía y no quería saber. Todo lo que necesitaba saber en ese momento era que su pene estaba duro como una roca y apostaba a que Blaine también lo estaba.

-Entonces, ¿piensas que podríamos hacerlo? –pregunto con naturalidad, dándole a Blaine una mirada desafiante. -¿Crees que podrías soportar tener tu cara cerca de la polla de otro chico sin asustarte?

-Sé que podría –Blaine arqueo una ceja. –La pregunta es, ¿podrás tú?

Kurt se inclinó hacia delante, mirando fijamente a los ojos a su mejor amigo. –No tengo miedo.

-Pues yo tampoco –Blaine se levantó de la silla, cruzando los brazos sobre su pecho. –Solo hay una manera de resolver este conflicto, Kurt.

-Justamente, Blaine, quiero que recuerdes que soy el campeón del Gay Chicken, desde que nuestro último encuentro fuera empate. –Solo pensar en el "último encuentro" hacia que Kurt se sintiera caliente por todas partes.

-¿Si? Pues te vendrás abajo esta noche –Blaine le sonrió.

Abajo en más de un sentido Kurt, no podía dejar de pensar. Se levantó de la mesa lentamente. Su polla estaba tan dura que dolía, punzando detrás de la cremallera de sus vaqueros para la liberación. Asintiendo en dirección a su dormitorio dijo: -Vamos.

No les tomó mucho tiempo a ambos desnudarse y meterse en la cama, acostados uno frente al otro en una postura sesenta y nueve. Pero por algún tipo de consentimiento de mutuo silencio ninguno hizo nada. Por un instante, fue suficiente para Kurt estar tan cerca de la polla de otro hombre. No, la polla de Blaine, sentir el calor de la piel de su mejor amigo irradiar contra su cara.

Se preguntó qué pensaba Blaine mientras miraba la polla de Kurt por primera vez.

¿Le gustaba? ¿Le desagradaba? ¿Qué? Le habría gustado preguntar, pero estaría bien supuestamente ser un –a-que-no-te-atreves, bien, nada más.

Estuvieron en silencio durante un momento, solo respirando y estando cerca. Como siempre, Kurt probo el tacto de la piel de su amigo en contra de la suya. También se encontró con que le gustaba el olor de Blaine, un –cálido y almizclado aroma que era completamente masculino y totalmente atractivo al mismo tiempo, al menos para él. No estaba muy seguro de como comenzar de modo que se sintió aliviado cuando Blaine rompió el silencio.

-Bueno, ¿listo para hacerlo? –Las palabras que estaban, sin duda destinadas a sonar burlonas salieron más como una pregunta. Kurt se preguntó por qué su amigo, incluso sentía que tenía que preguntar. Era evidente que él estaba "arriba" para lo que estaban a punto de hacer. Estaba duro como una roca, su polla palpitando justo en la cara de Blaine. Por supuesto, Blaine estaba sorprendentemente duro también.

-Demonios, sí. –Trato de sonar despreocupado pero era difícil de hacer en circunstancias como estas. -¿Cómo empezamos? –añadió, ya que Blaine parecía ser mejor que el orquestando este tipo de cosas.

-Tómalo con calma. –La voz de Blaine era suave y reflexiva. –Un desafío a la vez. No hay necesidad de apurar las cosas. Sabremos cuando uno de los dos gane.

-Suena bien –mascullo Kurt. Tenía la sensación de que era algo que Blaine quería sacar fuera, para saborear y se sorprendió al darse cuenta de que sentía lo mismo.

-Okay, entonces… -Blaine cambio de posición a modo que su cara quedara más cerca de la polla de Kurt. Su aliento cálido soplaba sobre el caliente eje de Kurt mientras hablaba, provocando en Kurt un escalofrío de placer. Repentinamente, sintió que iba a explotar.

-Tócame. –Las palabras fueron forzada a salir de el por la necesidad que sentía cada vez más feroz en la base de sus pelotas. Una cosa era tomar las cosas con calma, pero tenían que empezar de alguna u otra manera y estaba dolorido de sentir las manos y boca de su mejor amigo sobre su palpitante polla. Entonces se dio cuenta de lo que había dicho y se apresuró a expresarse de otra manera. –Uh, quiero decir, te reto a que me toques.

-No hay problema. –La voz de Blaine era baja y sensual. Alargando una mano, palmeo el dolorido eje de Kurt cuidadosamente y acarició desde la raíz hasta la punta.

-¡Dios! –Las caderas de Kurt corcovearon hacia adelante involuntariamente con el placer de la mano de su amigo y él no pudo reprimir el gemido que subió a los labios.

-¿Se siente bien? –pregunto Blaine en voz baja, acariciándole de nuevo.

-Sabes que si –Kurt, casi jadeo a medida que su amigo, continuaba la larga, caricia perezosa. -¿Me atrevo a tocarte también? –preguntó, queriendo ver como reaccionaria Blaine al ser tocado de la misma forma que él le tocaba.

-Sí. –La voz de Blaine temblaba un poco. Kurt alcanzo el grueso eje frente a él, cogiéndolo un poco incómodo ya que él y Blaine estaban, básicamente al revés. El gemido que escucho de su amigo le dijo que no importaba si su apretón se sentía incómodo, era estupendo para Blaine.

-¿Se siente bien? –Inquirió, lanzando la pregunta de nuevo a su amigo.

-Mmm hmm. –Blaine lo acaricio un poco más antes de respondes realmente. –Sabes, Kurt, tienes un montón de pre-semen saliendo de aquí abajo –frotó con el pulgar la cabeza de la polla de Kurt, extendiendo el líquido pegajoso sobre su eje, como para probar su punto.

Kurt jadeo y empujo la mano caliente de su amigo. -¿Si? ¿Y? –Se las arregló para preguntar mientras Blaine acariciaba el pene suavemente pero con firmeza.

-Así que, –Blaine frotó la sensible cabeza otra vez. -¿Te atreves a probarlo conmigo?

La suave pregunta hizo que Kurt sintiera como cada musculo de su cuerpo se había cerrado a la vez. Pero trato de parecer indiferente cuando respondió -Seguro. –si crees que estas a la altura.

Blaine no respondió. En cambio, saco la lengua y traslapo suavemente en la ancha y llorosa cabeza el eje de Kurt. Era todo lo que Kurt podía hacer para evitar venirse abajo, asiendo el cabello de su mejor amigo, y empujando todo su dolorido pene, profundo en la boca de Blaine. Solo una cosa le detuvo –si hiciera tal cosa seria admitir que lo que realmente quería no era ganar el desafío sino ver a su mejor amigo chupándole la polla. La delgada excusa de su reto se rompería completamente si lo hiciera, Kurt tendría que enfrentarse a algunas preguntas difíciles. Tales como por qué estaba haciendo esto en primer lugar y lo que esto decía acerca de su verdadera orientación sexual. Así que en vez de seguir sus instintos, retrocedió y solo miro en sus cuerpos como Blaine continuaba acariciando suavemente la cabeza de su pene.

- ¿A que sabe? –No pudo evitar preguntar. No era de esos tipos que habían probado su propio semen o el de alguien más pero Blaine parecía estar disfrutándolo por la forma en como lo lamia, como si comiera su sabor favorito de helado.

Blaine se detuvo por un momento respondiéndole. –No sabe mal… saladito… y un poco amargo –miro a Kurt inseguro. -Te reto a que pruebes el mío.

¿Quería chupar la polla de su mejor amigo? Porque eso era sin duda a lo que esto llevaría. Poco a poco y lentamente pero seguro se irían acercando. Kurt apenas tenía que pensarlo.

-¡Sí! –Se llevó la amplia cabeza del grueso eje de Blaine a los labios y lo envolvió con su lengua sobre las perlas de pre-semen que había ahí. Sintiendo los temblores de Blaine y escuchándole gemir su nombre, lo calentó lo suficiente como para hacerlo una y otra y otra vez.

Blaine sabía mucho mejor de lo que olía, tibio, como agua salada en la lengua de Kurt, que lo empujaba a querer más y a hacer más. Aparentemente su mejor amigo se sentía de la misma forma. –Por Dios, Kurt –sollozo mientras empujaba en la mano de Kurt. –Creo… creo que tendríamos que ir más allá o esto se convertirá en un empate.

-No puedo permitir eso –Kurt se detuvo de lamer por un momento y miró a su amigo. -¿Y ahora qué?

-Ya que ambos estamos dispuestos a lamer, tendremos que ir al siguiente nivel, chupar… -Blaine acaricio el pene de Kurt mientras hablaba con la voz ronca de deseo. –Voy a poner la cabeza de tu polla en mi boca y chuparla. Puedes hacer lo mismo con el mío. Si te atreves.

-¿Qué pasaría si… -pregunto Kurt mientras le daba un beso a la punta del pene de su mejor amigo. -¿Qué si no quiero dejarte ganar?

-Entonces tomare más de tu verga en mi boca –dijo Blaine suavemente. –Haz lo mismo si te atreves. Sin embargo quien llegue más lejos gana. Pero te advierto –acaricio el eje de Kurt suavemente mientras hablaba. –te chupare hasta la raíz si tengo que hacerlo. Me niego a perder.

-Ya veremos. –Kurt froto la cabeza de la polla de su amigo de nuevo. –Porque yo podría estar dispuesto a lo mismo.

Blaine no contesto con palabras. En su lugar, abrió la boca y tragó la cabeza en forma de durazno del pene de Kurt dentro de su caliente y húmeda entrada. Kurt mantuvo el aliento y movió sus caderas, incapaz de contenerse.

Dos centímetros más del eje se deslizaron dentro de los labios de Blaine pero a su amigo no pareció importarle. Inclino su cabeza y tomó aún más, chupando a Kurt hasta la raíz como había prometido.

Kurt sintió que no podría dejar de mirar. Ya se la habían chupado antes pero nada como esto.

Nada tan caliente y sensual como ver a su mejor amigo, la persona más quería en el mundo, bajando sobre él, chupando su verga cada vez más y más profundo en su boca, agarrando todo lo que tenía y pidiendo más. Sabía que se suponía debía estar chupando a Blaine al mismo tiempo pero se sintió paralizado por la visión de mejor amigo tragándolo todo, trabajándolo con su boca, tratando de hacerle correrse.

Dios, ¿y si quiero dejarlo hacer esto? ¿Hacer que me corra? ¿Y si quiero correrme con él? Una vez más, apenas tenía que pensar en ello. La idea de chupar a otro chico lo dejo helado, nunca hubiera considerarlo hacerlo siquiera. Pero este era Blaine, su compañero de cuarto durante los últimos cuatro años, su mejor amigo en el mundo. El chico que le importaba más que a nadie y quería dar el mismo placer que Blaine le estaba dando.

Bajando la cabeza, Kurt tomo la amplia ciruela del pene de su mejor amigo lentamente con su boca. Blaine estaba chupándolo con un constante ritmo ahora, pero se detuvo ante el repentino placer. Dejando escapar un suave gemido mientras tenía su boca medio llena del eje de Kurt. Kurt gimió suavemente, atrapado en un ciclo de placer y necesidad que había crecido entre ellos. Blaine sabía bien –Salado y caliente y su pene parecía ajustarse perfectamente en la boca de Kurt. Se había estado preparando para la incomodidad -después de todo- nunca había chupado una polla antes y nunca había esperado querer hacer algo por el estilo. Lo que pudo prever fue la corrección del sentimiento de profunda conexión que tenía con Blaine cuando él lo chupaba y sentía su propio tronco siendo succionado por Blaine al mismo tiempo.

Justo cuando estaba realmente perdido en el momento, sintió la increíble sensación de placer deteniéndose. Miro abajo, vio que Blaine le estaba viendo, sus ojos avellanas parpadearon llenos de placer.

Kurt demostró deliberadamente que podía chupar a Blaine tan profundo como él lo hacía y dejo de lamer su pene mientras se lo sacaba lentamente de la boca.

-¿Qué? –Su voz era ronca y sus labios se sentían hinchado de succionar. -¿Por qué paramos? –Tuvo la vana idea de que estaban llevando las cosas demasiado lejos pero no parecía importarle demasiado.

Ahora no estaba preocupado por las consecuencias de lo que estaban haciendo, sólo quería saber por qué su mejor amigo le había puesto fin al placer más intenso que alguna vez hubiera sentido.

Blaine se lamio los labios, que parecían estar hinchados y rojos y besables -al menos para Kurt- y se aclaró la garganta. –Nuestro reto o apuesta, o como quieras llamarle, "La final Gay Chicken".

-¿Si? –Kurt estaba aturdido por el placer. Vagamente recordó que había estado estudiando antes de que Blaine llegara y pretendiera estudiar la mayor parte de la noche. En vez de eso estaba en la cama con su mejor amigo, haciendo cosas mucho más que amigables. ¿Cómo había pasado? No lo sabía, y de momento no le importaba. Solo sabía que le dolían las pelotas por la necesidad de correrse y no sabía por qué se habían detenido.

-Bueno… -Blaine se aclaró la garganta de nuevo. –Me refiero a cómo vamos a saber quién es el ganador.

-¿El ganador? –Kurt estaba confundido.

-Sí, el ganador –Blaine habló pacienzudo como si se tratara de lo más importante. –Me refiero a que hemos demostrado que estamos dispuestos a acercarnos, estamos dispuestos a probar. Y ahora ambos estamos dispuestos a chupar –metió sus caderas una pulgada más adelante y Kurt envolvió la cabeza de su miembro casi por acto de reflejo. Por un instante se le ocurrió que debería estar preocupado de la fácil que era lamer el pen de otro hombre – incluso si ese hombre era Blaine -mira nada más en lo que me he convertido por él pero empujo ese pensamiento desagradable y se concentró en lo que era de verdad importante, aliviar la opresión y el dolor en sus bolas.

-Sí, ambos estamos dispuestos a chupar –masculló, empezaba a enfadarse con Blaine por estar tan estrictamente apegado a las reglas del juego que supuestamente debían estar jugando -¿y qué?

-Qué pues… -Blaine le miró a los ojos. –En caso de ganar esta cosa, creo que voy a tener que chupar hasta que te corras.

-¿Cómo… como correrme en tu boca? –Kurt se sintió inseguro por eso. Por supuesto, eso era lo que estaba muriéndose por hacer más temprano pero ahora que Blaine lo había hecho en voz alta, no sabía si sería capaz de atravesar por eso. ¿Podría correrse en la boca de otro hombre? ¿Y podría devolverle el favor y chupar a Blaine hasta que se viniera también?

Al parecer, Blaine no tenía problemas con el concepto. – –murmuro, apretando el pene de Kurt suavemente pero con firmeza. –Sí, Kurt, quiero que te corras en mi boca. –Luego le pareció darse cuenta de lo que había dicho porque su cara se puso roja y agregó. –Digo, voy a chuparte tan duro que no tendrás opción que correrte y luego voy a ser el supremo campeón reinante de la final Gay Chicken.

Kurt de repente decidió –Si tú lo dices –dijo, tirando de su amigo más cerca –no hay forma de que me ganes. Hare que te corras y me tragaré hasta la última gota. De hecho, el primero que haga acabar el otro gana.

-¿Qué es lo que gana?

Las palabras de Blaine lo sorprendieron – nunca establecieron ningún tipo de premio o penalidad en sus retos anteriores. Por supuesto, los retos últimamente se habían vuelto demasiado personales. Demasiado sexuales. –Uh, ¿qué te parece? –preguntó. Por el brillo de sus ojos avellanas, Blaine ya tenía algo en mente. Pero a pesar que Kurt tenía la idea de que su mejor amigo estaba tramando algo, las siguientes palabras de la boca de Blaine le dejaron completamente en shock –El ganador se folla al perdedor –miró a Kurt con una mezcla de incertidumbre y deseo -¿qué dices Kurt? ¿Preparado para puntos de ventaja?

-Uh… -Kurt tenía que pensarlo por un momento. Supuso que debería haberlo visto venir desde el primer momento que su amigo le agarró el pene. O quizá incluso antes de eso, cuando Blaine se sentó demasiada cerca de él, lo tocó demasiado, desde que comenzó a compartir su cama. Pero de repente la idea de uno follándose al otro todavía le sorprendía. Después de todo, no te follas a otros chicos – ni siquiera a tu mejor amigo.

Desde luego, la mayoría de la gente te diría que no debes besar y acariciar y chupar el pene de tu mejor amigo tampoco y Kurt había hecho todas esas cosas en el último par de días y las había disfrutado todas inmensamente.

¿Es esto lo que quiero? Trató de imaginarse así mismo rindiéndose, entregándose a Blaine y descubrió que no podía… no del todo. Supuso que Blaine se correría fácil sobre el – de la misma forma en que él fácilmente se correría sobre su mejor amigo sí ganara el reto. Pero aun así… abrir las piernas y dejar que otro chico entrara en él e invadiera su cuerpo, lo llenara y lo follara y se corriera dentro de él… era difícil verse haciendo eso, sin importar el chico que fuera.

Pero luego traro de imaginarse él follando a Blaine y de repente el "NO" que estaba a punto de salir de su boca se convirtió en un: -Sí –o por lo menos un – tal vez. –Podía ver a su mejor amigo desnudo en la cama, sus piernas abiertas, como ofreciéndose para Kurt, ofreciendo su cálido cuerpo para tomarlo, follarlo. La idea era atractiva. ¡Mierda! Más que atractiva, era ardiente. Quería eso, se dio cuenta. Quería tomar a su mejor amigo de esa forma, quería estar más cerca de Blaine en un nivel que nunca se hubiera imaginado antes. –Cuenta con ello –las palabras apenas salieron de su boca antes de que Blaine estuviera chupando a Kurt de nuevo, tomándolo profundo en su garganta, rodeando y envolviendo su lengua alrededor del miembro de Kurt en una forma que parecía diseñada para volverle totalmente loco. El placer era tan intenso que Kurt apenas podía hacerle lo mismo, pero sabía que si no lo hacía, correría el riesgo de arruinar el escenario sobre el que suponía, debían estar jugando. Tomando un profundo respiro, se inclinó y tomó todo lo que podía de la polla de su mejor amigo dentro de su boca como pudo.

Se lamentó de no tener más tiempo para disfrutar del delicioso sabor de Blaine, deseaba poder tomarse su tiempo y hacerle sentir placer a su mejor amigo de la forma que quería, pero no había modo de poder hacerlo – no cuando se suponía que estaban teniendo una carrera. En cambio, se concentró en chupar entero el eje de Blaine hasta adentro de su garganta puliendo la cabeza debajo de la corona, que era el punto más sensible de su propia polla.

Aparentemente era demasiado para Blaine porque su amigo gemía y empujaba hacía adelante y sus caderas se movían rítmicamente con la succión de Kurt. De hecho, ambos se estaban moviendo, empujando con total abandono mientas se mamaban mutuamente hasta el límite… y más allá.

¿Qué hare si él gana? No puedo dejarlo ganar. Kurt no podía decir exactamente por qué se sentía tan fuerte al respecto, solo que así se sentía. Tal vez porque en el fondo de sus pensamientos, follar a otro chico no era una mala idea como lo era dejar que otro chico lo follara. Follar a otro tipo era como sentirte poderoso, disparar tu semen. Pero dejar que otro tío te follara, eso era innegablemente gay. Y al parecer, eso era lo que estaba haciendo actualmente. ¡Mierda!, nunca estaría preparado o dispuesto a llamarse así. Así que chupó frenéticamente y todo el tiempo concentrado en contenerse, manteniendo el semen en su verga, donde pertenecía, donde debía estar, fuera de la boca de Blaine. Aun así el dolor tan placentero de sus bolas seguía creciendo y creciendo con cada segundo que pasaba y no sabía cuánto tiempo más sería capaz de contenerse.

Al parecer, Blaine estaba teniendo el mismo problema y controlándose con un éxito considerablemente menor. Justo cuando Kurt estaba seguro que no podía contenerse un segundo más, sintió la vibración de Blaine mientras gemía con su boca aún envuelta alrededor del pene de Kurt. Y luego sintió su propia boca llena con un salado pero caliente fluido un segundo después de que su mejor amigo se hubiera corrido.

Lamiendo y tratando de mantenerlo, Kurt tragó como pudo, succionando el goteante eje que seguía presionando entre sus labios, prolongando el placer de Blaine tanto como podía. Podía escuchar a Blaine gimiendo mientras se corría y se regocijaba con la sensación de empujar a su amigo hasta hacerlo correrse tan fuerte.

Y luego, finalmente, se había terminado. Blaine salió de los labios de Kurt y se apartó de su miembro al mismo tiempo. Se quedaron ahí, suspirando en la cama, y Kurt sintió que sus pelotas iban a explotar. Nunca en todo el tiempo que había tenido citas -saliendo con chicas- había deseado tanto a alguien como deseaba a su mejor amigo.

Pero ahora esa presión en las bolas de Blaine se había aliviado, se preguntó si su mejor amigo estaba dispuesto a cumplir el reto.

-¿Blaine? –dijo el nombre de su amigo en voz baja y con incertidumbre, mirando como Blaine se desprendía de la postura "sesenta y nueve" y se le unía al cabecero de la cama. Blaine no respondió con palabras. Lo primero que hizo fue envolver sus brazos alrededor de Kurt y atraerlo lo más cerca que pudo para darle un prolongado beso. Se le ocurrió a Kurt que su mejor amigo estaba buscando huellas de sí mismo, queriendo probar su propio semen en la boca de Kurt y él amablemente le devolvió el beso a Blaine, enredando sus lenguas por lo que parecieron horas aunque probablemente solo había pasado un minuto. El largo y sensual beso solo hizo que le dolieran más las pelotas y su duro eje latía con frenético con necesidad. Dios, ¿cuánto tiempo más podría su amigo mantenerlo en suspenso? Pero el suspenso no duró para siempre.

-Vale –Blaine se hizo para atrás, rompiendo el beso y mirando a Kurt a los ojos. –Parece que perdí el reto, Kurt. Supongo que vas a tener que follarme.