Algodón y una guitarra.

- ¡Eres un tonto Finn! Dijo Quinn riéndose también. – Iré a buscar otro café adentro.

- Es simpática cuando quiere -. Dijo Finn mirando hacia donde Quinn había ido.

- Si lo es, solo con quien le agrada, pero conmigo es como una hermana, está en todo momento.

- Siempre está igual Quinn, lo único que le cambió fue el pelo, antes lo tenía más largo y luego se lo cortó al ras de la mandíbula.

- Es cierto, pero la verdad es que a ella le queda todo bien.

"Al igual que a ti" Pensó Finn para sus adentros, luego de maldecirse por pensar así.

Vino una ráfaga de viento y Rachel apretó más las manos a su café. Mientras Finn se le quedó mirando, cuando de la nada se escucharon un par de aplausos los cuales provenían de una persona que se paraba a varios metros de ellos.

- ¡Aplausos para la parejita feliz! Por lo menos podrían evitar hacerlo en la vía pública, bueno, de ti me lo pude esperar Finn, alguna vez ibas a querer venganza por aquella vez, pero TÚ Rachel, con esa cara de niña quien diría que podrías ser tan…¿Cómo se dice? ZORRA.

Finn se levantó de golpe y se paró en frente de Jesse. ¿Qué mierda te pasa? No entendés nada Jesse.- Dijo elevando la voz.

- Ja ja ja -. Mira como me rio Hudson. ¿Qué quieres que entienda? ¿Qué me doy vuelta por dos segundos y tu ya estás saliendo con mi chica?

- ¡No estamos saliendo!-. Gritó Rachel de repente acercándose.

- ¡Tú no te metas!

- ¡Y tú no le hables así! -. Dijo Finn comenzando a ponerse más nervioso.

- ¡No entiendes nada Jesse! Finn salía con Quinn, la que está de más aquí soy yo.

- ¿Disfrutas de mentirme en la cara?

- Jesse.- Susurró Rachel

- ¿Acaso Quinn estás dentro de la cartera? ¡Perdón por no verte! – Dijo irónico Jesse.

- Está adentro ¿No lo ves? –Dijo Finn totalmente sacado.

- ¡Estás equivocándote Jesse!- Exclamó Rachel y Finn se acercó más a Jesse.

- Eres un traidor -. Dijo mientras lo empujaba.

- ¡No lo entiendes Jesse!- Finn dijo empujándolo un poco al igual que Jesse lo había hecho.

Empezaron a empujarse, o más que todo Jesse lo empujaba y Finn se defendía.

- ¡Jesse ya para! Deténganse

Jesse queriendo empujar a Finn, empujó a Rachel.

Rachel no cayó al piso ni nada por el estilo, solo la tiro varios pasos atrás.

- ¡Pero qué haces Jesse! Discúlpate

- ¿Sabes qué Rachel? No era para vos, pero después de todo te lo mereces.

- ¡Eres un idiota! – Dijo Finn gritando, sacándose totalmente.

Jesse lo miró y le dirigió su puño directamente a la nariz, Finn no tuvo tiempo de defenderse y sufrió las consecuencias.

- ¡Finn! -. Gritó Quinn a lo lejos mientras caminaba rápidamente a donde estaban ellos con los cafés en la mano.

- ¡Que le hiciste Jesse! Dijo Rachel mientras corría a Finn, a quién le sangraba fuertemente la nariz.

Jesse abrió los ojos grandes cuando vio llegar a Quinn.

- ¿Saben qué? ¡Termino con todo esto! ¡Púdranse!

A Rachel se le llenaron los ojos de lágrimas por ver aquella escena y mirar cómo estaba Finn.

- ¡Finn tenemos que ir a un hospital! –Exclamó Quinn nerviosa

- No hace falta dijo mientras se limpiaba un poco la sangre de ahí.

- ¿¡Qué no hace falta!? Mira como quedaste Finn, es un idiota Jesse, ¿Por qué hizo eso?

- Él pensó que yo estaba con Rachel, y cuando le dijimos estabas allí dentro no nos creyó.

- Mira, ojalá Rachel estaría con un chico como tú, antes que con ese idiota de St James

Rachel pasó de estar roja a violeta.

- Finn…deberíamos desinfectarte la herida ¿Por qué no pasas por casa?

- Creo que va a ser lo mejor, no quiero que mis padres o mi hermano me van así.

- ¿Hermano, tienes un hermano?

- Es mi hermanastro, nuestros padres se conocieron hace algunos años atrás en una reunión de padres, y desde ahí comenzaron a salir.

- ¿Cuál es su nombre? – Preguntó Rachel

- Kurt, Kurt Hummel. Pienso que podría caerte bien, sueña con Broadway y musicales, y todas esas y por lo que me ha contado Quinn tú igual.

- Rachel lleva Broadway en sus venas -. Dijo Quinn mientras comenzaba reírse.


Llegaron a la casa Quinn, y mientras cerraba la puerta Finn se sentó en el sillón.

Quinn le alcanzó el algodón a Rachel y como lo recibió se lo pasó a Finn. Quinn se dio media vuelta y se dirigió para otro lado.

- ¿Podrías? – Dijo Finn mientras le devolvía el algodón a Rachel.

- Claro.- Aceptó ella mientras lo tomaba y se sentaba al lado de ella en el sillón.

- Me siento tan mal. – Dijo ella mientras le pasaba el algodón por donde estaba lastimado.

- Rachel tú no hiciste nada.

- Lo sé, pero él está enojándose contigo, cuando en realidad solo querías ayudar.

- Rachel, yo soy él que está enojado con él desde lo que te hizo en tu cumpleaños, y ahora más todavía.

- Pero no mereces pelear con él

- ¿Y tú mereces que te trate así? – Dijo Finn mientras se incorporaba un poco más.

Rachel lo miró y se maldeció una y otra vez pero se sentía tan bien estar ahí, con él. Pero esto estaba mal, muy mal.

Quería tirarse encima de él y abrazarlo con todas sus fuerzas, pero no. Le encantaba que él sea tan lindo con ella, que la protegiera tanto y sobretodo le encantaban esas sonrisas que le dedicaba.

- ¿Puedo preguntar algo?

- Claro. – Respondió Finn.

- Cuándo estabas peleando con Jesse el mencionó algo de que estabas vengándote. ¿Por qué dijo eso?

- Sabía que en algún momento venía esa pregunta

- Si no quieres…

- No no, es que, solo son tonterías.

- Puedes confiar en mi Finn.

- Sí, y lo hago, pero prefiero no hablar de esto ahora, sería como echar leña al fuego.


Quinn subió a su habitación dejando un poco a Finn y Rachel solos. Cerró la puerta, se recargó en ella y quedó unos segundos ahí.

Le dio una mirada a su habitación y se quedó mirando un punto fijo. Su Armario. Se acercó allí y tanteó que había detrás, y tomó lo que había allí.

Quinn sacó una guitarra de allí, tenía algo de polvo que lo sacudió con su mano y la apoyó sobre su cama.

La admiró por unos segundos y luego se acercó. Acarició un poco aquel objeto y se puso en posición para tocarla, tocó las cuerdas en vano porque nunca había aprendido como hacerlo.

¿Por qué todavía la conservaba? Simplemente por qué cuando quiso devolvérsela él nunca se la aceptó de vuelta. Aquel objeto era como su tortura personal, lo que le hacía acordarse de que aquello había sido real.

Sintió sus ojos llorosos, así que simplemente guardó la guitarra donde estaba y se fue rumbo al comedor donde estaban Rachel y Finn.


Millones y millones de disculpas. Creo que entro en el top ten de las personas más colgadas de este mundo, hacía demasiado tiempo que no subía un capítulo, me alegraría saber que no perdí los seguidores de la historia, aunque con lo que tarde, sería lo más normal.

Ojalá les haya gustado este capítulo, si siguen ahí les prometo que voy a actualizar más rápido. Además esta es la parte de la historia que más me gusta, hay varias cositas que no se saben y ya se van a ir descubriendo, y estoy intentando mechar un poquititito algunos personajes.

Un saludo enorme a todos, y prometo que nos leemos pronto!

20/01/2013