Hola! Siento mucho no haberlo subido ayer, pero fanfiction no me iba T.T
En este capitulo mi prima Miria-chan insistió en ayudarme y me dio varias ideas que llevare a la práctica. Bueno espero que os guste.
Disclaimer: ya sabéis que Inazuma eleven no me pertenece, pertenece a level-5.
Ah, u tiene un lenguaje muy al estilo Fudou. Ya me entendéis.
El secreto de Atsuya. Comienza la venganza.
Atsuya se despidió con la mano y volvió a correr a toda velocidad dejando a Fudou un poco desconcertado.
-Este chico es muy raro, he tenido que pedir una cita para poder matarlo. En fin...
Fudou levantó la vista y vió como Atsuya cruzaba la calle sin mirar, no vió ese coche, no tuvo tiempo a reaccionar, lo único que pudo hacer es dejar que lo atropellaran.
-¡Atsuya!- gritó Fudou. Entonces quedó en shock al ver quienes iban dentro del coche.- No puede ser...
Fudou salió disparado hacia donde estaba el cuerpo de Atsuya tirado en el suelo con un charco de sangre a su alrededor.
-Atsuya- llamó Fudou mientras se arrodillaba sobre el cuerpo. Le tomó el pulso, era muy débil. La gente se empezaba a reunir alrededor de ellos y Fudou seguía medio en shock al recordar quienes iban dentro del coche.
-LLamad a una ambulancia.- Ordenó Fudou mientras el cogia su propio móvil y llamaba a Sakuma.
-Sakuma, necesito tu ayuda.
-¿Que? ¿Se puede saber que has hecho?
-Es Atsuya, él...
-¿Atsuya? ¿Que le ha ocurrido?- Preguntó con un tono preocupado en su voz.
-Lo han atropellado.
-No puede ser...
-Sí puede ser. Yo estaba en el momento en el que lo atropellaban. Soy un testigo.
-¿Donde estás?
-Estoy con él. Un hombre calvo está llamando a una ambulancia.
-Nos vemos en el hospital. Ah, y no llames a Shirou por el momento.
-¿Por qué?
-Porque hay algo que debes saber. Ya hablamos despues del tema, ahora te dejo.- Y Sakuma colgó.
La ambulancia llegó unos pocos minutos despues.
-Yo voy con él.- Dijo Fudou a uno de los médicos que venían en la ambulancia.
-Lo siento, eres demasiado joven.
-Te he dicho que voy con él- dijo Fudou con cierto toque amenazante en sus palabras.
-¿Es que no lo entiendes? Eres demasiado joven.
-No, eres tú el que no lo entiendes. Voy a ir con él te guste o no. Me importa una mierda lo que vosotros opineis. Y si no quieres que te pegue la paliza más grande de tu puta vida, me dejarás subir a esa maldita ambulancia sin mediar palabra y sin oponer resistencia. ¿Me has oído?- Amenazó Fudou mientras sus ojos adquirían un tono más oscuro con ciertos destellos rojizos. Esto asustó al médico que lo dejó subir a la ambulancia sin ninguna objeción más.
En la enfermería del instituto...
Cierto estratega de rastas abrió los ojos lentamente. Estaba desorientado y no se acordaba de nada de lo que había pasado. Miró a su alrededor y pronto dedujo el lugar en el que se encontraba.
-Ah, estoy como si me metieran una paliza y luego una apisonadora me pasara por encima.
Intentó levantarse pero se mareó y se la habría pegado de no ser porque le dió tiempo a sujetarse a la camilla.
-Vamos a recapitular- se dijo a sí mismo mientras se volvía a acostar en la camilla.
-Atsuya me trajo un refresco y me lo bebí. Ese refresco debía tener algo porque enseguida me entraron ganas de reir como un poseso. Atsuya y Shirou se pusieron a discutir, o eso creo, sobre lo que había en esa bebida. Yo me levanté y me fuí en busca del baño, pero con lo ido que estaba llegué a la azotea. Me dispuse a bajar las escaleras y seguir buscando el baño, pero perdí el equilibrio y alguien me sujetó a tiempo. Ese alguien era ¿Fudou? Y me dijo que estaba muerto pero me protegía igual y luego me besó ¿dulcemente?. Vale, la droga hizo que alucinara, Fudou está muerto y enterrado. Además, él nunca me besaría como me besó en mi alucinación. ¿O sí?
La puerta se abrió en ese momento dejando ver a una enfermera. Esta se acercó a él.
-Ya estas despierto. Veo que ultimamente no duermes muy bien ¿no es así?
-Bueno...
-Además de que te has drogado.
-Yo no me he drogado, ha sido Atsuya.
-Bueno, quien fuera. Lo que importa es que esa droga era muy fuerte y no sé hasta que punto pudo afectar a tú sistema nervioso.
-¿Que quiere decir?
-Que será mejor hacerte unas pruebas para saber realmente el daño causado.
-Me niego, Atsuya no sería tan idiota como para tanto.- O eso espero.
-Pero...
-Pero nada. Estoy harto de los hospitales ¿sabe? No pienso volver como paciente en una larga temporada.
-Está bien, pero te recomiendo no volver a drogarte ni a consumir alcohol.
-No se preocupe enfermera, no soy de esa clase de chicos.
En el hospital...
Fudou se encontraba en una sala de espera tomando un café, esperando a Sakuma y esperando a saber como estaba Atsuya.
Un doctor apareció y no traía muy buena cara.
-¿Hay algún familiar de Atsuya Fubuki?- Preguntó. Fudou se le acercó.
-No doctor. Su hermano puede que tarde en llegar. Pero yo soy uno de sus mejores amigos. (Que mentiroso)
-De acuerdo. El paciente está muy grave. Creemos que no pasará de esta noche. Necesitaríamos un milagro o que tuviese un ángel de la guarda.
Fudou sintió como si le acabaran de dar un golpe en el corazón. Sentía una opresión enorme en el pecho. El doctor se fué sin decir nada más y el se quedó ahí, paralizado. ¿Por qué sentía aquello? A él jamás le importó lo que le pudiera pasar a Atsuya. ¿Por qué entonces sentía que se le iban a saltar las lágrimas? ¿Es que resucitar cambió su forma de ser?
-Hola Fudou- escuchó una voz a sus espaldas. Se giró y se encontró con la mirada burlona de Sakuma.- ¿Y esa cara? ¿Vas a llorar?- dijo Sakuma a punto de echarse a reír.
-Como se te ocurra volver a hacer alguno de esos comentarios. Te juro que te asesino.- Susurró Fudou a la vez que sus ojos se volvían a oscurecer y volvían a adquirir los destellos rojizos. ¿Por qué tenía ganas de llorar y de asesinar a Sakuma al mismo tiempo?
-Fudou, lo que te ocurre, ya que seguro te los estás preguntando, es que eres semi ángel de la guarda.- Fudou lo miró sin entender- Verás cuando eres un ángel de la guarda primerizo, no controlas tus sentimientos y te vuelves sensible y sentimental.- Ahora Fudou lo miraba alucinado.- El problema, es que tambien eres semi vengador, por lo que tu instinto sádico y asesino sale a flote. Eso hace que estes sentimental y con ganas de moler a palos a alguien.
-Entiendo. Pero Atsuya...
-Estará bien.
-¿Como lo sabes?- Dijo al borde de las lágrimas mientras se imaginaba como torturar a Sakuma.
-Pues porque es un ángel de la guarda.- El semi vengador abrió la boca en señal de sorpresa.
-Él es el ángel de la guarda de Shirou. Por eso no morirá, no te preocupes.- Aclaró Sakuma.
-¿Cuando murió?- Preguntó Fudou anonadado.
-En la avalancha en la que murieron sus padres. Atsuya murió también, pero resucitó. Su misión es ser el ángel de la guarda de Shirou hasta que éste muera. No puede hacer su vida como antes. Lo tiene que proteger a toda costa. El pasado no volverá, hay que afrontarlo. Al igual que tú tampoco volverás a tu vida, sabes de sobra que no volverá a ser como antes.
-Sí, lo se.
-Por cierto. ¿Sabes quien o quienes iban en el coche?
-Sí.
-¿Y quienes iban?
-Los hijos de perra a los que tengo que matar.- Suspiró Fudou haciendo gala de su fino vocabulario.
-Tienes que acabar con ellos de una vez.
-Lo sé.- Dijo sonriendo- Lo tengo todo planeado. Además también se como va a ser mi nuevo look.
-Me alegro.
-Tú encargate de todo lo referente a Atsuya. Yo tengo una venganza que comenzar.
-OK
O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O_O
-Ahhhh- suspiró Kidou enfadado- Mira que salir así de tarde del instituto y tener que ir al hospital. Es que solo a Atsuya se le ocurre dejarse atropellar.
Siguió caminado y llegó a una calle poco transitada.
-Odio estas calles. Y las odio más si está anocheciendo.
Aceleró el paso, pero entonces escuchó un ruído procedente de un callejón. Se giró y se asustó al ver a aquellos tipos. Eran los que lo habían violado. Empezó a caminar con rapidez para que no lo vieran pero...
-Eh, mirad, es aquel chico con el que lo pasaramos tan bien.- Dijo el rubio violador/asesino.
-Es verdad. Oye tú detente.
Pero Kidou siguió avanzando.
-Detente si no quieres que nuestra próxima víctima sea tu hermana.
Kidou paró en seco. ¿Como era posible que supieran eso? Los cuatro hombres se empezaron a acercar a él. Kidou estaba entrando en pánico. No quería tener que pasar por lo mismo. ¿Por qué a él?
Solo faltaban unos metros para que esos tipos lo pudiesen tocar. Pero en ese instante un chico se interpuso entre Kidou y los cuatro hombres. El chico tenía el pelo entre rojizo y anaranjado y le llegaba a los hombros. De ojos verdes, tez muy pálida. Llevaba ropa negra, una máscara y unos guantes de cuero.
-¿Quien eres tú?- Preguntó el pelinegro. (el jefe ¿recordáis?)
-Soy un ángel de la guarda vengador- respondió el chico.
-Está loco- le dijo el encapuchado a sú jefe.
En ese momento el chico de pelo rojizo tomó unas finas agujas pero muy largas. Y se las lanzó a los cuatro sujetos acertando de lleno en las piernas de los cuatro. Las agujas llevaban un veneno que no era mortal, pero que producía un intenso dolor.
-Escuchádme bien los cuatro. Hoy no os voy a matar. En primer lugar porque estamos en presencia de una mente frágil.- refiriendose a Kidou- Y en segundo lugar, porque mataros aquí y ahora, no sería divertido. Pronto iré uno por uno torturándoos y matándoos para divertirme. Ahora me voy, hasta dentro de poco supongo.
El chico pelirojizo se acercó a Kidou y se lo llevó de ahí dejando a los cuatro hombres en el suelo retorciendose de dolor.
Kidou estaba en shock. Un chico de su edad, había dejado a los tipos en el suelo mientras gritaban de dolor. Para colmo ese chico se lo llevaba con él como si lo conociera de toda la vida. (No pero casi)
Kidou, ya recuperado, se paró en seco.
-¿Quien eres y a donde me llevas?
-Soy tu salvador y te llevo fuera de esta peligrosa calle.
-¿Quien te ha dicho que necesito tú ayuda? Además, ellos ahora irán tras mi hermana- le recriminó con lágrimas en los ojos- ¡no quiero que le hagan nada!
-¿Y qué querias que hiciera? ¿Que los dejase violarte de nuevo?- Él se dió cuenta de su error y Kidou lo miraba sorprendido.
-¿Como sabes tú eso?
-Me lo imaginé por lo que te dijeron y porque tú estabas aterrado al verlos.- Kidou ya no sabía si creerle y, para colmo de males, tenía ganas de llorar al recordar una vez más todo lo ocurrido aquella noche.
-Y-yo...me tengo...q-que ir al hospital. ¿Podrías a-acompañarme?- Preguntó con miedo a que se negara. El chico pelirojizo dio unos pasos más hasta casi rozar los labios de Kidou. Éste se sorprendió y entonces lo miró a los ojos.
Kidou se volvió a sorprender. ¡Tenía los ojos exactamente igual a los de Fudou! Estubo a punto de desmallarse. ¿Como era posible? El pelirojizo lo abrazó y Kidou se sintió como en los brazos de Fudou. El chico se acercó a su oído y le susurró:
-Claro que sí.
Kidou sintió un escalofrío. Todo lo de ese chico le recordaba a Fudou. Sobre todo sus ojos y su voz. El pelirojizo se separó y tomó a Kidou de la mano.
-Ahora vámonos. ¿No tenías que ir al hospital?
-S-sí.- Tartamudeó.
El pelirojizo no soltó su mano hasta que llegaron al hospital.
-Gracias- dijo Kidou.
-De nada- le respondió el otro mientras sonreía.
Kidou entró y el otro fué por otra puerta. Tenía que hablar urgentemente con Atsuya. Además tenia que decirle que ya no lo tenia pensado matar.
Se dirigió a la habitación donde tenían a Atsuya, luego de "convencer" a un doctor para que le dijese donde estaba, y entró. Pecho la puerta ya que no quería interrupciones.
Atsuya abrió un poco los ojos para luego abrirlos de golpe. Ante él un chico de cabellos rojizoanaranjados (no tengo la menor idea si existe esa palabra) ,y con una penetrante mirada ojiverde, que no conocía de nada. Además del extraño atuendo que este presentaba.
-¿Y tú quien demonios eres?- el pelirojizo sonrió y se quitó la máscara y la peluca. Atsuya abrió los ojos por pura sorpresa.
-¿Fudou? ¿Eres tú?
-No, tu primo de la Antártida.- dijo sarcásticamente.
-Vaya, eres más guapo con peluca y máscara.- dijo Atsuya esbozando una sonrisa burlona.
Fudou reprimió las inmensas ganas de abalancearse contra Atsuya y cargárselo sin miramientos. Pero eso era técnicamente imposible ya que era un resucitado, por lo tanto no podía morir.
-Calla y no me arruínes la noche.
-Está bien. A todo esto ¿que querías?
-Nada, decirte que ya sé que eres el ángel de la guarda de Shirou y que no te voy a matar.
-Uff, que alivio saber que no me matarás- dijo ironicamente.
-Cállate Atsuya que hoy estoy de buen humor y no quiero cambiar mi estado de ánimo.
-No me digas. ¿Y se puede saber por que estas de tan buen humor?
-Pues que he comenzado mi venganza y he tenido la oportunidad de estar muy muy cerca de Kidou.
-Pervertido.- Susurró Atsuya.
-¿Y no hay nadie que haya conquistado tú corazón?- Preguntó Fudou de pronto.
-N-n-no- respondió Atsuya sonrojado y nervioso.
-Sí ya, seguro.- Fudou lo miraba con la mirada acusatoria.
-Está bien. Me gusta un vengador. ¿Contento?- Fudou se quedó un poco sorprendido con la respuesta.
-Pero...
-Sí lo se. Se que como es un vengador y no tiene sentimientos, ¡jamás me corresponderá!
-Es que solo a tí se te ocurre fijarte en un vengador- suspiró Fudou.
-Pues te recuerdo que tú casi lo eres.
-¿Y tú como sabes eso?
-Sakuma- respondió tranquilamente Atsuya.
-Debí habermelo imaginado. Pero da igual. Por cierto ¿Puedo saber el nombre del vengador que ocupa tu corazón?
-Sí, total ¿que mas da? Total jamás me corresponderá. Su nombre es...
Disculpad si tuve faltas de ortografía. Y gracias por leer.
Os adelanto que en el próximo capitulo aparecerá un vengador.
¿Quien será el vengador del que está enamorado Atsuya? ¿Será el mismo que va a aparecer en el próximo capitulo? ¿Kidou tendrá mal su sistema nervioso? ¿Se dará cuenta Kidou de que el pelirojizo y Fudou son la misma persona? ¿Me dejáis algún review?
Agradecimientos: Alone Darko, AL3X LINTU, Pau-chan Espitia, Shaty Ana, Itami-chan, Shouko-Marigold y a todos los que leeis os animo a dejarme un review. Porfis.
Una vez más pido disculpas por tardar tanto.
Nos vemos. BYE!
