Pensé mucho en este capítulo, entenderán porque al final, vamos a ver qué les parece ¿vale?
Syaoran recordaba el día como si hubiera sido ayer, siempre pensaba en eso y se atormentaba con el "hubiera"
Aunque sabía que de nada sirve quedarse atrapado en el pasado, no lo podía evitar.
Un favor, un minúsculo favor que le hizo a Tomoyo que pareció ser una bomba que arrasó con todo.
Hasta la fecha no sabía a quien quería poner Tomoyo celoso, ni siquiera sabía porque se lo pidió a él de entre tantos.
Peor tantito, no sabe porque dijo que si.
Y Sakura vio todo, lo mal interpretó y le pidió que se diera una oportunidad con Tomoyo.
Y él no tuvo las agallas de negarse o de explicarle todo.
¿Cómo le niegas algo a la persona que amas?
Además no sé imagino que al salir con Tomoyo ella iría y aceptaría la propuesta de Ryo.
Pues llevaba negándose más de medio año.
Syaoran vio la práctica de porristas, siempre practicaban al aire libre, extrañaba ver a Sakura ahí.
Era de las cosas que más le emocionaban así que se sorprendió mucho cuando renunció al equipo hace un año.
Escuchó un ligero gemido y miró a su alrededor, a veces las parejas se metían abajo de las gradas a besarse.
Pasó su mano por su cabello y sacudió su cabeza.
«Que incómodo» pensó levantándose y caminando al final de la grada donde estaba sentado, se metió por debajo del barandal y saltó.
Cayó de pie, se dispuso a alejarse para darle privacidad a quien quiera que fuera.
—Ryo por favor —escuchó.
Pero la voz no estaba llena de pasión, excitación o deseo, estaba llena de miedo.
Pensó un poco en lo que iba a hacer, puso su mano en su sien y suspiró, giró y caminó hacia donde había escuchado la voz.
El lugar estaba oscuro, así que lo costó un poco ver las siluetas, pero definitivamente ahí estaban, cuando se acercó un poco dudó de lo que había escuchado.
Pues definitivamente no parecía que fuera algo que le causara dolor.
Y si de por si su corazón ya estaba roto, al ver la escena se rompió más.
Ryo tenía sus manos en los brazos de Sakura y le besaba el cuello, la tenía recargada sobre uno de los gruesos tubos que sostenían las gradas; se iba a regresar por dónde había llegado pero notó que Sakura tenía los ojos cerrados y veía al lado contrario.
Como no queriendo ver lo que Ryo estaba haciendo.
Ryo bajó un poco sus manos y subió su rostro hasta su oído, le susurró algo y Sakura negó con la cabeza rápidamente.
Entonces Ryo se separó un poco de ella la jaló hacia el frente y la azotó al tubo, Sakura no pudo callar el pequeño gemido de dolor.
—¡Oye! —Syaoran le gritó casi corriendo hacia ellos.
Ryo y Sakura lo miraron, ella tenía una cara de terror y él de odio.
—¿Qué le haces? Suéltala —Syaoran le ordenó.
Ryo miró a Sakura y ella, si era posible, se acobardó con la mirada.
Syaoran llegó a ellos y se metió entre los dos.
—Métete en tus asuntos Li —Ryo murmuró con un inmenso odio.
Syaoran se paró en frente de Sakura.
—Es mi asunto que lastimes a mi amiga —él respondió casi temblando del coraje.
Ryo hizo su cabeza a un lado para mirar a Sakura.
—¿Te lastimé amor? —le preguntó con un tono de voz gentil.
Syaoran miró a Sakura, ella vio a Ryo mientras sacudía la cabeza.
—No —susurró.
Syaoran la vio con ojos entrecerrados ¿por qué no le creía?
Ryo lo miró con una cara de triunfo y estiró su mano.
Sakura la tomó y viendo hacia el suelo se puso junto a él.
Ryo casi la jaló para que caminara.
—Sakura —Syaoran la llamó.
Ryo y Sakura se detuvieron, ella nunca levantó la mirada.
—Estoy bien Syaoran —murmuró antes de alejarse con Ryo.
Syaoran no les quitó los ojos de encima, hasta ese momento no se había puesto a pensar en que tal vez Tomoyo tenía razón.
Había estado tan concentrado pensando en el pasado que dejó de notar el presente.
Y en el presente Sakura estaba metida en algo que tal vez ni ella entendía.
Sakura odiaba ir a casa de Ryo.
Sus padres se la pasaban viajando así que prácticamente nunca estaban.
Si los había visto 10 veces en esos tres años era mucho.
Y como no había nadie en casa, Ryo siempre dejaba salir su verdadero yo.
—Ryo detente —le rogó con lágrimas en los ojos.
La tenía atrapada en su cama, estaba sentada sobre sus piernas y la besaba con agresión.
Ryo dejó salir un gruñido y le mordió el hombro con fuerza.
Sakura dejó escapar un gemido de dolor.
La llevó a su casa e inmediatamente la metió a la recámara, la despojó de su blusa y la tiró en su cama.
—No te resistirías si fuera Li —espetó presionando sus brazos al colchón.
—Ryo me lastimas —ella le dijo con la voz ahogada.
—De seguro desearías que fuera él sobre ti, todas las veces deseas que sea él sobre ti tomando tu cuerpo —espetó juntando sus manos y sosteniéndolas con fuerza arriba de su cabeza.
Sakura negó con la cabeza, Ryo la besó con agresividad, y le mordió el labio con suficiente fuerza para sacarle sangre.
Sakura hizo su cabeza de lado y lágrimas recorrieron su rostro.
Sintió la mano de Ryo bajar hasta sus jeans y empezar a desabrocharlos.
Trató de moverse pero Ryo la presionó con más fuerza al colchón.
Sus besos eran agresivos y posesivos, cada que podía la mordía.
Desabrochó sus jeans y empezó a jalarlos hacia abajo.
—Ryo no, por favor —le pidió entre lágrimas.
—¡Cállate! —le gritó tomándola de sus brazos levantándola y azotándola en el colchón.
Sakura empezó a llorar con más fuerza, de por sí ya tenía el brazo lastimado.
Ryo trató de meter su mano en sus jeans y Sakura arqueó la espalda tratando de evitarlo.
—¡Ryo por favor, detente! —gritó.
Y fue como si de pronto Ryo regresara en sí, la vio con algo como sorpresa.
—Sakura, lo siento —susurró poniendo sus manos en sus mejillas y besándole la cara con cuidado.
Sakura no dejaba de llorar, sólo hizo su cara de lado.
Ryo la ayudó a sentarse en la orilla de la cama y se hincó frente a ella.
—Perdóname, te amo —le dijo poniendo su cara en sus rodillas y con las manos en su cintura.
Sakura puso sus manos en su cabeza pero no dejó de llorar.
—Me haces enojar mucho, no me puedo controlar —él murmuró—. Pero sabes que te amo ¿verdad? —le preguntó mirándola desde donde estaba.
Sakura sólo asintió, él tomó sus manos y las besó una y otra vez.
—No soporto la idea de que estés con alguien más, menos con él, debes entender.
Sakura lo dejó hablar sin decir nada.
Siempre era lo mismo, le hacía algo y luego se arrepentía y decía amarla y actuar así porque ella lo empujaba a hacerlo.
Por fortuna esta vez lo estaba haciendo antes de y no después.
Por su mente pasó la mirada de Syaoran al acercarse a ellos.
Tal vez si era su culpa, pues amar a otro mientras estaba con una persona no era algo aceptable.
Pero nunca podría estar con Syaoran, ya no.
«Si no eres mía, nunca serás de él»
Eriol se enorgullecía de saber hacer varias cosas gracias a sus padres, sabía tocar el piano, el violín, cocinar y hablar cuatro idiomas.
Pero lo que más hacía sentir a sus padres orgullosos era que siempre ayudaba en las tareas del hogar.
Ambos trabajaban así que sólo llegaban a cenar.
Aunque a veces su madre se sentía culpable por no poder estar con él; pero a Eriol no le afectaba, disfrutaba de la quietud en su casa.
Le ayudaba a estudiar más y últimamente a aprenderse más rápido las partituras para el próximo concierto.
Su quietud se vio interrumpida por el sonido del timbre.
Eriol cerró el cuaderno de partituras y se levantó a abrir.
Se llevó una gran sorpresa al ver a Syaoran del otro lado de la puerta caminando de lado a lado.
—Syaoran ¿qué haces aquí?
No era que nunca lo visitara, pero siempre llamaba antes de hacerlo.
Syaoran se detuvo y lo miró, Eriol pudo notar que tenía ansiedad en la mirada.
—¿Hablaste con Tomoyo? —le preguntó preocupado.
Eriol cruzó sus brazos y se recargó en el marco de la puerta.
—No de ti —mintió.
Syaoran asintió aliviado.
—¿De Sakura?
Eriol asintió lentamente.
Syaoran pasó su mano por su cabello y suspiró.
—La vi hace rato con Ryo —murmuró, Eriol esperaba que no empezara con su balbuceo de como había arruinado todo—. La azotó en un tubo —susurró.
Eriol lo vio con sorpresa.
—¿Y no hiciste nada? —preguntó algo enojado.
—Obvio si, pero ella negó que algo pasara —Syaoran respondió frustrado.
—No le creíste —Eriol murmuró.
Syaoran sacudió su cabeza y lo miró preocupado.
—Con lo que me dijo Tomoyo y lo que vi no pude creerle que no pasa nada.
Eriol hizo su cabeza de lado.
—¿Crees que Ryo abuse de ella? —la pregunta que no habían querido hacerle a Tomoyo se le escapó con Syaoran.
Syaoran se recargó en la pared junto a su amigo y vio hacia arriba.
—No lo creo, lo sé —susurró.
Eriol lo miró con confusión.
Syaoran suspiró.
—No sé cómo me tardé en notarlo, no sé cómo me perdí de las señales, pero ahora están claras.
Eriol lo vio extrañado.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
Syaoran lo vio con pesadez, había cosas de él que nunca les contó.
—Solía tener una hermana mayor, se llamaba Fuutie —le contó con pesadez.
Eriol lo vio con sorpresa, Syaoran se mudó a Tomoeda cuando iban en la secundaria, a los 13 años para ser más exacto y en esos 5 años que llevaba de conocerlo jamás había mencionado a su hermana.
Syaoran miró al suelo.
—Su novio la mató —susurró—. Era celoso y posesivo y en un arranque de celos la asfixió.
Eriol miró con lástima a su amigo, de pronto lo veía con otros ojos, con razón Syaoran era tan reservado cuando recién se transfirió a la escuela.
—Por eso nos mudamos de Hong Kong —Syaoran concluyó.
—Lo siento mucho —Eriol le dijo.
—Tomoyo tiene razón, estoy tan absorto en mi drama que no me di cuenta de lo que pasaba con Sakura —murmuró con pesadez.
—¿Qué piensas hacer?
Syaoran se quedó pensando, no pudieron salvar a su hermana, pues ella siempre negó que algo pasara y cuando sus padres amenazaron con llevarla a la fuerza a denunciar ella prefirió irse a vivir con su novio.
¿Todas las personas abusadas seguían el mismo patrón?
Syaoran se puso en cuclillas y entrelazó sus manos en su nuca, Eriol lo vio preocupado.
—No sé, obligarla a contarnos podría ser contraproducente —murmuró.
Eriol puso su mano en su sien y pensó con detenimiento.
—Podríamos hacerle ver que no es normal la actitud de Ryo, o que no está sola —Eriol murmuró.
Syaoran puso sus manos frente a él y miró a Eriol con preocupación.
—¿Cuándo la hicimos sentir que estaba sola?
Eriol lo miró, tenía razón, jamás la hicieron sentir que estaba sola.
¿Cómo sacas a una persona de una relación tóxica?
Para ahora deben de tener una idea de porque esa frase se repite tanto en la cabeza de Sakura, si no, pronto lo sabrán.
¿Les gustó este capítulo?
Quiero aclarar un punto sobre la persona abusada, en la mayoría de las relaciones, no se da cuenta que está siendo abusada, cree que se lo merece y que es su obligación estar con el abusador, el caso de Sakura es aún más complejo, ya verán porque.
watercircle: ¡Wow spin! ¡Hace años que la subí y aún tengo que corregir los errores! Amo esa historia, tal vez algún día la traduzca al español ¡gracias por tus comentarios y por leer!
LiaIceFenix: Efectivamente le trajo problemas, y no pienso abandonar no te preocupes, este capítulo fue ligeramente más largo espero te haya gustado.
marie: Así es, el detonante es lo que callaron y ahora bueno, a ver si pueden arreglar este embrollo ;)
ssyu: Todas tus dudas fueron aclaradas en este capítulo jeje espero te haya gustado.
Noir: No fue para unir a SS jeje pero si la regó, en cuanto a Sakura, es difícil estar en una relación tóxica y salir de ella, mucho más aceptar que está en una.
Guest: ¡Gracias!
