Normalmente pedimos Reviews en nuestros fics pero pocas veces nos molestamos en dejar uno.
Rr's
Zanzamaru Si lo escuché alguna vez :$$ que las chicas con anorexia terminan quedando "chiquitas", porque es una enfermedad tratable mas no curable. Pobre Naru de chiqui, le tocó sobrevivir a punta de Ramen xd chizuruchan1999 Te sorprenderías, chicas que pesan como 50 kg y están "gordas", no sé, yo ni las culpo, es todo cosa de un afán de perfección que ni siquiera se estableció tan "así", quizá es la misma sociedad. Ah, claro, ese x2 era porque les debía dos Rrs por responder xd. Goten Trunks5 un poquitín más adelante contaré un poco más de las razones de Naruto para ayudar a todos esos chicos ;) jennitanime Jaja, eso me sonó a un Naruto espía por alguna razón, pero no creo, las cosas se unen de una manera muy misteriosa xD Alligator-DeathEnd yo diría que tiene su razón de ser, pero que al final lo que desencadena la trama es lo que pasa en este capítulo(¿hablé de más?) amante-animeid Esstoy actualizando hoy c: (muy tarde), pero lo que importa es que estoy acá. Sasuke comenzará a enloquecer más desde este capitulo, ya lo digo yo xd.
.
A los que leen, gracias chicas y chicos, son geniales xd
Autora: PauYh796
Rating: K+
Advertencia: No pretendo decir qué está bien o qué está mal, no quiero decir nada que pueda transtornar la forma de pensamiento de alguien. Esta es una obra de ficción situada en el tiempo real de nuestro mundo demasiado real.
Numero de palabras del capítulo: 1.671
¿Quieres ser un príncipe?
Ana y Mia crean príncipes y princesas.
Uno, dos, tres… —¡lo siento!
Naruto miró a Sasuke con una sonrisa amenazando con salir —¿qué? —preguntó aguantándose la risa.
—Por mi actitud del otro día, lo siento por eso.
—No te preocupes, arreglé las cosas con los chicos y ahora todo retomó de nuevo su curso.
—Espero no haber cometido un grave error.
—No es así, ya lo dije, no te preocupes —Sasuke suspiró aliviado, pese a todo había tenido que obligarse a sí mismo a ofrecer esas disculpas—. Olvidemos que esto pasó —pidió Naruto, Sasuke asintió sonriendo.
— Entonces… —siguió Naruto—, ¿quieres ir a comer?
—Tsk —chistó Sasuke— ¿por qué siempre quieres ir a comer?
—¿Acaso comer no es lo mejor del mundo?
—Sí, sí… lo que sea —Sasuke miró a otro lado y Naruto sonrió—, hoy no puedo, ya iremos otro día.
DC&A-DC&A-DC&A
La pelea pasó a términos pasados y los días volaban con rapidez. Sasuke se enteró que su padre hace poco había llamado y preguntado por él, se sintió mal en ese mismo instante, quiso llorar, pero no se lo permitió.
Sasuke recordaba a su padre como alguien oscuro y sombrío. Era un hombre en busca de la perfección cual Hitler; cuando Sasuke era pequeño era caprichoso a más no poder, y Mikoto —su madre— cumplía todos y cada uno de sus caprichos. Así Sasuke se convirtió en un niño caprichoso y gordito… muy gordito.
Fugaku Uchiha manejaba y maneja grandes empresas de nivel nacional, su reputación es más valiosa que cualquier sentimiento, así que necesitaba tener a su familia en la perfección, incluyendo a su esposa Mikoto, quien siempre vestía las mejores ropas, o a su primogénito Itachi, siempre en escuelas de élite. Ver a su hijo menor volverse gordo e ir en contra de toda estética enfureció a Fugaku.
Y Sasuke recordaba eso.
Las peleas se formaron en su casa, Sasuke no podía comer nada o Fugaku lo castigaría severamente; así poco a poco fue adelgazando al punto de llegar a la desnutrición, fue ahí cuando Mikoto por fin intercedió. Nunca se divorciaron pero Fugaku abandonó la casa, y secretamente aún los mantiene mandándoles una mensualidad.
Sasuke volvió a ser un niño caprichoso y pronto ganó peso. Itachi entró a la universidad y pocos años después Sasuke lo imitó, estudiando arquitectura, carrera que le apasionaba desde niño. Mikoto vivía en tranquilidad, mimando a sus dos hijos. Fugaku había desaparecido del mapa, de él sólo quedaban sus llamadas ocasionales.
Pero todavía así Sasuke es la imagen de su padre, y no es raro que de vez en cuando se encuentre con reporteros que le toman fotos por la calle. Es una celebridad sin serlo. Es una vergüenza no honrar a tu padre.
Sasuke todavía recuerda los gritos, y cómo Fugaku lo obligaba a no comer. Ahora come todo el tiempo pero… otra vez se está engordando. Él no quiere que Fugaku le vuelva a gritar.
DC&A-DC&A-DC&A
—¿Te parece si vamos al centro esta noche? —preguntó Naruto.
Por lo menos no es a comer, pensó Sasuke para sí, luego asintió varias veces. —Seguro.
—Entonces espérame y paso por mi facultad un momento para recoger unas encuestas.
—No te demores mucho. Odio esperar.
—¡Entendido! —Naruto echó a correr hacia su facultad mientras Sasuke comenzó a caminar en dirección a una banca cercana, sólo que no esperaba que alguien le saltara encima y se le colgara del brazo.
—¡Sasuke-kun! ¡Tiempo sin verte! —Sasuke viró para encontrarse con una chica de ojos verdes y cabello rosado, torció la boca en lo que pretendió ser una sonrisa—. Venía a buscarte específicamente a ti, tengo algunas cosas que comentarte.
—Sakura —Sasuke frunció el seño—. ¿Qué quieres?
—Un pajarito me contó que el gran Sasuke está haciendo dieta porque se siente un poco mal con su cuerpo.
—¿Quién te contó ese chisme tan malo y rebuscado?
—De hecho —la chica sonrió—, no necesito que nadie me lo cuente, sé que es verdad porque llevas queriendo bajar esos kilos de más desde el instituto, y parece que te ha quedado grande.
—No te metas —chistó—. Lo que haga o no con mi cuerpo no te incumbe.
—¿Quieres ser un príncipe?
—¿De qué hablas?
—Para personas como tú y como yo no sirve hacer dietas o hacer ejercicios, es como si nuestro cuerpo se resistiera a perder peso con métodos así. Y para esta clase de personas siempre queda una alternativa.
—¿Alternativa?
—¿Logré llamar tu atención, príncipe? —pese a que Sasuke se sentía incómodo con la presencia de ella ahí simplemente asintió.
—Dime.
—Estoy segura que has escuchado hablar de ello pero… te lo deletrearé para que lo entiendas: a-no-re-xia.
—¡¿Qué?! ¿Anorexia? —Sasuke rió— ¿me tomas por tonto? ¿Por qué me metería con esa clase de cosas?
—Sasuke-kun, álzame.
—¿Qué?
—Álzame —repitió Sakura, y Sasuke asintió después de unos segundos; tomó a Sakura por la cintura y la alzó por el aire, no le costó nada de esfuerzo ¡esa chica pesaba menos que el papel! Una vez abajo Sakura sonrió—, ¿cómo crees que llegué a tener este peso? En el instituto pesaba más de 60 kilos y ahora ¡mírame! Anoche llegué a los espléndidos 43 kilos.
—¿Eres anoréxica?
—No —Sakura negó varias veces—, sigo a Ana y a Mia. Eso es diferente.
—¿Ana y Mia? ¿Ustedes están locas? ¿Por qué le ponen nombre a una enfermedad?
—Porque Ana y Mia son un estilo de vida. Son lo que somos. Ana es anorexia y Mia es bulimia, ingenioso ¿verdad?
—No sé de qué hablas. Estás enferma.
—Estoy delgada —rebatió Sakura sin quitar la sonrisa de su rostro, y Sasuke debía aceptar que las cosas eran así; Sakura estaba delgada, hermosa.
—¿Por qué intentas meterme a tu mundo?
—Las personas no entienden por qué llevamos esta clase de vida, nos ven raro y creen que estamos enfermas, pero nosotras somos princesas, ustedes son príncipes. Vivir con Ana, con Mia, con cualquiera de ellas no es algo soportable para todo el mundo. Adelgazamos para volvernos princesas y príncipes. Tú tienes que convertirte en un príncipe.
—Eres patética.
—Soy una princesa —Sakura levantó una de sus huesudas manos y la posó en la mejilla de Sasuke—. Se mi príncipe.
De un golpe Sasuke quitó la mano de Sakura de su cara. —No necesito ser nada para ti.
—Puedes decir lo que quieras ahora, pero vas a ver que lo que digo es verdad. Te sorprenderías de lo que se encuentra por internet, cuando quieras saber más del tema busca en internet por las reglas de Ana y Mia. Encontrarás más gente como yo.
—Más locas y locos como tú.
—Quizá —hizo un mohín—. Cuando comiences puedes pedirme consejos cuando quieras.
—¡Sasuke! —Naruto llegó corriendo y Sakura se alejó un paso atrás, como defendiéndose—. Estoy listo —el rubio percató la presencia de Sakura y sonrió—. Soy Naruto.
—Sakura, mucho gusto —respondió ella con timidez.
Naruto sin reparo alguno sonrió abiertamente. —¡Eres tan adorable! —y Sakura levantó la vista hacia Sasuke, sonrió.
—Bueno Sasuke-kun, Naruto, un placer hablar con ustedes pero me tengo que ir —dijo Sakura y se empinó para darle un beso en la mejilla a Sasuke, pero se quedó más tiempo ahí del esperado—. ¿Ves? —le dijo contra el oído— todos aman a las princesas. Se alejó de Sasuke y le sonrió a Naruto, sacudió su mano varias veces—. ¡Adiós chicos! —se fue corriendo.
—Tu amiga parece una buena persona —comentó Naruto.
—Parece —chistó Sasuke.
—¿Qué?
—Nada, nada. Ven, vámonos.
DC&A-DC&A-DC&A
Horas después, cuando Sasuke ya estaba en la comodidad de su habitación se permitió pensar con claridad en la conversación que había tenido con Sakura. —Tonterías —refunfuñó—. No es posible que yo haga semejante estupidez.
Pero entre más lo pensaba más se metía a su cabeza. Bien era cierto que a nadie le gustaban los gordos, y él entraba en esa categoría; luego recordó a la chica que había visto con el grupo de Naruto. Eso hacía tener anorexia. Pero… viendo a Sakura, las cosas no parecían tan malas ¿entonces?
Internet definitivamente sería una buena opción.
Frustrado lanzó su almohada contra la pared, tuvo la mala suerte de que su almohada aterrizó contra la lámpara y la rompió en mil pedazos. Fue cuestión de tiempo para que alguien golpeara a su puerta.
—¿Sasuke?
—¡¿Qué?! —gritó el aludido estresado.
—¿Estás bien?
—No Itachi, ¡no estoy bien! —lanzó su otra almohada contra la puerta cerrada y el cuadro cayó al piso haciendo un estridente ruido—. ¡Déjame en paz! —luego no escuchó más, y supuso que su hermano mayor ya se había ido. Itachi podría llegar a ser fastidioso, muy fastidioso.
Itachi, otro Uchiha como Sasuke, sólo que más en sus cabales, preocupado optó por llamar a su madre que seguía en el trabajo, y ella prometió volver lo más pronto posible. Itachi, sabiendo que no obtendría respuesta de Sasuke simplemente se fue a su habitación.
Sasuke esperó a que no se sintiera ruido alguno para prender el computador portátil; la pantalla se iluminó dolorosamente cuando abrió su explorador de internet preferido y la pantalla se puso blanca, sus manos eran inseguras ante lo que comenzaba a escribir, incluso le daba pena pero en el motor de búsqueda escribió pocas palabras:
"Ana y Mia, reglas"
El hecho de que minutos después se encontrara metido en un foro pro Ana y pro Mia fue sólo cuestión de destino, cuestión de Mikoto, cuestión de Sakura e Itachi. De Naruto, de todos los que lo habían llevado a ese punto. Tenía el apoyo, creía tener el valor, no le faltaba nada para comenzar, convertirse en un príncipe tal y como decía Sakura.
Antes de irse a dormir dejó otro mensaje en la página.
"Gracias por su ayuda. Comenzaré con… Ana, y si tengo dudas preguntaré"
Se sentía muy, muy raro decirle Ana a la anorexia, pero sí de esa forma suavizaría el golpe, gustoso comenzaría a llamarle así.
Definitivamente, Sasuke era una persona muy influenciable.
Me retrasé MUCHO con esto, no tengo excusa que valga, lo que importa es que acá esta.
Creo que se entiende que este final es prácticamente el mismo prólogo ¿verdad? Si no lo recuerdan tanto vayan a leerlo xd
Lo siguiente que se viene es el drama, y mostraré como se afianza más la relación de Naru y Sasuke. ¿Vaale?
Próximo capítulo entre el 12 y el 15, eso si no me secuestran extraterrestes ;)
¿Alguna duda? ¿Comentario? ¿Golpe?
Adiós, cuídense.
