ACLARACIÓN: Los personajes de Dragon Ball, Z y Gt NO ME PERTENECEN EN ABSOLUTO, el señor Akira Toriyama es su dueño.
Tuya por siempre
Un encuentro un desencuentro
Faltaban pocos minutos para la puesta total del sol, Pan caminaba lento sobre la pradera pensando todo lo que le ocurría, si ella no tuviese el apoyo de su familia y de Bra no podría haber seguido adelante, quizás suene exagerado, pero era la verdad. Cuando Goku desapareció junto con el dragón Shen Long, tenía la esperanza de volver a verlo pero luego, entendió lo que significaba su ida y allí cayó en la cuenta que nunca más lo vería de nuevo, eso la había destrozado, Goku se había llevado la mitad de su corazón. Lo echaba mucho de menos, el era su compañero de luchas, su consejero que siempre tenía la palabra justa para cuando la necesitaba, quien la protegía de todo mal y toda travesura. Amaba a su abuelo y le dolía muchísimo no verlo. Sabía que de vez en cuando el podía comunicarse con ellos desde el más allá pero había pasado bastante tiempo que no lo escuchaba. Pudo divisar entre las flores la pequeña piedra dónde se encontraba una placa de plata que en él decía:
"Son Goku, el guerrero más fuerte del universo"
Te echamos de menos.
Tu familia y amigos.
737-793
Recorrió con su mano la placa dejando caer sobre ella una lágrima, pronto se cumplirían 5 años desde su partida, ¡Cómo desearía verlo! Tan sólo unos minutos… quería escuchar su voz. Se arrodilló junto a la piedra y comenzó a llorar silenciosamente, él sabría que decirle o por lo menos él la entendería y estaría junto a su lado abrazándola. Pan miró hacia el cielo nublado, estaba apunto de llover.
— ¡No sabes cuanto te necesito! —Gritó con todas sus fuerzas—. Quiero tenerte conmigo, no quiero que me abandones… abuelo, por favor, pídele a Shen Long que te reviva, te necesito aquí en la tierra no allá arriba.
Golpeó con fuerza el suelo haciendo un hueco sobre la tierra. Comenzaron a caer gotas pronto acompañadas por una fuerte ráfaga de viento. El celular de Pan sonó y sin darle importancia a ello, siguió golpeando la tierra.
¿Quién podría consolarla? Los únicos que calmarían sus penas ya no estaban con ella, Goku había desaparecido y daba señales de que nunca jamás volvería y la dejaría sola, mientras… él otro. Ya todo había terminado, ¡Nada sería lo mismo! Todo había llegado a su fin. Estaba sola.
Sola.
Temía la soledad, le daba pánico sentirse en algún momento de esa forma. ¿Qué haría ahora? Nadie podría entenderla, ni siquiera su abuela Milk. Los dos hombres más importantes de su vida desaparecieron y la abandonaron. No había vuelta atrás, se había quedado sola.
— Videl, ¿Qué te sucede? —Preguntó Gohan acercándose a su mujer que caminaba de un lado a otro.
— Pan ha ido a ver a tu padre, ¡mira como esta lloviendo!, espero que se encuentre bien.
— No te preocupes, volverá pronto, de no ser así iré a buscarla —La besó en la frente—. La he notado en estos días extraña, ¿No sabes que le pasa? —Se preocupó.
Trunks había quedado en trance, si bien había oído mil y una veces la historia de Mirai Trunks, encontrarse con él allí nunca se lo hubiera esperado. Solía soñar ser como él, durante los entrenamientos de chico su padre le contaba la historia del fin de Freezer a manos de un joven guerrero saiyajin, quién además había viajado en una máquina del tiempo para advertirles del ataque de los Androides. Trunks quedaba fascinadísimo con aquellas historias, desde entonces, añoraba ser como él. Le tenía una gran admiración. Al escuchar la historia del futuro de Mirai se entristeció mucho pues, pensó la idea de no tener a su padre ni a Gohan ¡Ni siquiera a Goten que no había nacido allí! Junto con Goten miles de veces habían querido colarse a una máquina de su madre y viajar hacia el futuro.
Mirai recordó cuando Trunks era apenas sólo un bebé cargado en los brazos de su mamá y que lo conoció cuando salvó la vida de él y a su madre. No se sentía tan incómodo estar con su otro yo bebé pero ahora debía admitir que se sentía extraño y sorprendido.
Parecía un reencuentro de gemelos.
Trunks salió del trance a notar como Mirai rió.
— Sé que es extraño —Rió.
— Lo siento, me quedé pensando. Escuché mucho de ti, papá siempre me contaba tus historias. Eres muy valiente Trunks —Al decir esto último hizo una mueca, había sonado como si él mismo se lo hubiera dicho.
— Dime Mirai si quieres, vaya que has crecido, me fui al futuro saludándote como a un bebé.
— ¡AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH! —Antes que Trunks contestara alguien gritó.
— ¡Goten! —De tras de Trunks había aparecido Goten.
— ¡Pero que diablos! ¡NUNCA ME CONTASTE QUE TENÍAS UN GEMELO, TRUNKS! —Gritó alterado.
— ¡Ya cállate! No es mi gemelo, Goten, ¿Te acuerdas lo que te contaba de niño? De aquel muchacho quien vino del futuro y se parecía mucho a mí, era mi yo del futuro y aquí está, él es Mirai.
— Creo que eres Goten… un gusto —A Mirai le sorprendió mucho su parecido con Goku—. Tú eres el hermano de Gohan, ¿No?
— Si… Trunks, eh, digo Mirai. ¡Vaya! ¡Esto si que es sorprendente! ¿También hay un Goten del futuro? — Preguntó emocionado.
— Me temo que no.
— Oh que aburrido —Se decepcionó.
— Si me disculpan iré a dormir un rato —Comentó Mirai mientras que Trunks asintió.
— ¡Nos vemos luego Trunks del futuro! —Le gritó Goten mientras Mirai se iba riendo—. Eso si fue raro.
— Demasiado…
— No todos los días se encuentra un clon.
— ¿Qué hará aquí? —Se preguntó intrigado—. Seguro mi padre lo sabrá, iré hablar con él luego de bañarme.
— Hija, ¿A quién llamas tanto? —Bulma había terminado de programar a los robots para que hicieran la cena mientras tomaba asiento al lado de su hija en la sala de estar.
— Estoy preocupada con Pan, no atiende su teléfono ni tampoco su celular, temo que le haya pasado algo, mira afuera —Ambas miraron hacia la ventana mientras un rayo aparecía seguido de un trueno.
— Pan… hace mucho que no sabemos de ella.
— Estuve con ella hoy en la Universidad, estamos en el mismo curso. Había ido a entrenar al Templo, es por eso que desapareció de la nada, sabes, cada vez está peor.
— Entiendo a lo que te refieres, estoy segura que todo se va arreglar, lo conocemos hija, todo esto va a solucionarse —La tomó de la mano.
— ¡Pues entonces que sea pronto porque no quiero perder a Pan! —Bra furiosa se levantó y se fue a la habitación pero en el camino se encontró con Mirai.
— ¡Mirai, ¿Qué no ibas a dormir? —Le gritó enojada.
— Bra ¿Qué sucedió? —Preguntó sorprendido por su reacción, ¿Había pasado algo?
— Lo siento —Agachó su cabeza—. No tienes la culpa de esto, el problema es con mi hermano y tú físicamente te pareces tanto a él que… ni lo pensé y te traté mal. Iré hablar por teléfono.
Mirai quedó asombrado mientras que veía a Bra marchar hacia su habitación y dando un breve portazo. Había dicho que el problema era Trunks, ¿Qué habría pasado entre ellos? Decidió no molestarla y seguir con lo suyo, se le había pasado el sueño por lo tanto no tenía ganas de acostarse pero fue hacia su habitación y abrió la puerta que daba a un balcón. La noche había caído en la cuidad y ya se podía disfrutar de las enormes estrellas que el cielo ofrecía.
— Que maravilla de estrellas, tú seguro que andas por ahí entre ellas revoloteando como de costumbre, ¿No? Mírame —Sonrió—. De nuevo estoy aquí con mi otra familia y ¡una hermana! ¿Quién lo hubiera dicho? Tanto la había soñado. ¿Tú como andas? Dímelo amor, ¿Me extrañas? Porque yo a ti sí. ¿Me sigues amando? Porque yo sigo amándote desenfrenadamente, y no soy el único que lo hace… —Sacó de su bolsillo una foto—. Hay alguien más que te extraña y te necesita mi amor.
Vegeta había salido de su Cámara de Gravedad, paso la mano por su frente y vio hacia arriba a Mirai muy concentrado con un papel en las manos mientras de vez en cuando echaba un vistazo al cielo. Tenía muchas ganas de hablar con su hijo, quería que le contase todo lo que había vivido en el futuro luego de que se fuera del presente. Entonces voló hasta el balcón y lo sorprendió al pisar el suelo.
— Papá…
— ¿Qué estás haciendo? —Le preguntó tratando de ver la fotografía de Mirai.
— Hablo solo —Rió—. ¿Qué tal tu entrenamiento? Tengo muchas ganas de pelear contigo, aunque dudo que pueda ganarte, lo admito —Vegeta se rió.
— Tu ki se ha incrementado mucho, aún así ganaré pero acepto pelear contigo.
— Eres muy modesto —Sonrió—. Te echaba muchos de menos.
Pan había vuelto a su casa, empapada de los pies a la cabeza, Videl corrió con una toalla y la envolvió entera. Pan le sonrió desganado y se acomodó la toalla sobre sus hombros.
— Gracias mamá.
— Pan no me preocupes así, te llamé varias veces hasta Bra está histérica porque no les contestas sus mensajes. ¿Qué te ha pasado?
— Quise quedarme con el abuelo, lo extraño —Agachó su cabeza—. No tengo hambre, iré a dormir y mañana voy a la Corporación Cápsula para hablar con Bra, debe estar enfadada.
Así se marchó hacia su cuarto. Se dio un buen baño con agua caliente y se acostó quedando profundamente dormida.
Mientras que en Corporación Cápsula todos habían terminado de cenar, Mirai luego de estar junto a su padre se había ido a dormir, no tenía ganas de comer y no se sentía muy bien. Trunks y Goten tuvieron que suspender su salida debido al mal tiempo.
— Mañana me despertaré temprano a entrenar, comienzo mí con mi nueva rutina, dejaré la empresa por un tiempo y me dedicaré a entrenar duramente —Comentó Trunks mientras marchaba a su habitación.
— Oh rayos, será aburrido el trabajo, ¿Con quienes hablaré? —Goten decepcionado preguntó.
— Vamos, si no dejas de hablarle a las muchachas ni un segundo, de que te quejas, seguirás bien todos los días.
— ¿Y tú donde irás a entrenar?
— Lejos de aquí por los desiertos o bosques que queden a lo lejos de la capital, quiero alejarme absolutamente de todo.
A la mañana siguiente, la tormenta ya había pasado y de a poco el sol comenzaba a salir. Pan se levantó y se vistió rápidamente. Quería desayunar lo más pronto posible para ir a la Corporación para hablar con Bra antes de que se marcharan a la Universidad. Luego del rico banquete de todas las mañana partió hacia la mansión nerviosa. Hoy era diecinueve. No estaba de humor, estaba mal mucho más que ayer. Descendió hasta pisar la tierra del patio y tocó la puerta de los Briefs. Uno de los robots le abrió las puertas mientras Bulma se acercaba, al verla a Pan corrió abrazándola.
— ¡Pan, cuanto tiempo ha pasado desde la última vez que te vi! Estás mucho más grande.
— Estuve en la habitación del tiempo, ahora soy mayor que Bra —Rió—. Por cierto, ¿Está?
— Me temo que se acaba de ir a la Universidad, quería llegar temprano para hablar contigo.
— Oh… yo también quería hablar con ella por eso he venido antes aquí, creo que… —Estaba apunto de marcharse hasta que se acordó de algo—. ¿Vegeta está aquí?
— Se encuentra en la Cámara de gravedad, como de costumbre —Bufó Bulma.
— Ya que estoy aquí necesito preguntarle algo.
— ¿Preguntarle algo? Pasa… ya sabes donde queda.
— Gracias, Bulma.
Pan se encaminó hasta la Cámara de Gravedad cuando de pronto se chocó con alguien.
El muchacho levantó la vista y no pudo creer lo que sus ojos veían, comenzó a sonreír y comenzó:
— ¿Pan?, eres tú —Era Mirai quien le sonrió feliz, pero luego cambió a una sonrisa melancólica, sin poder decir una sola palabra más, salió a su encuentro y la abrazó acariciándole el hermoso cabello sedoso, él notó que Pan temblaba entonces la abrazó mucho más fuerte. Quería tocarla, quería olerla, su olor, aquel perfume tan embriagador en ella que tanto extrañaba. Pan al ver esta reacción se ruborizó y luego se detuvo a mirarlo.
— ¿Trunks? — ¿Por qué la abrazaba así? Después de todo lo ocurrido pero, al mirarlo notó algo era muy extraño en aquel Trunks, ¿Su cabello estaba distinto? Era mucho más alto y flaco, su energía no era la misma y su mirada tampoco lo era, pues éstos delataban soledad y sobre todo mucha tristeza—. ¿Quién eres y por qué te pareces a Trunks?
— Mi nombre es Trunks, mejor dime Mirai, soy el Trunks que conoces pero del futuro. —Pan se quedó pensando hasta que recordó años atrás a su padre que les contaba a ella y a su madre sobre aquel joven que había viajado del futuro para advertirles de fuertes rivales.
—Ahora recuerdo, me hablaron de ti cuando apenas era una niña. Me llamaste Pan, ¿Cómo sabes mi nombre? —Fue entonces cuando Mirai se arrepintió de haberla llamado así.
— Quizás te confundiste, yo no te llamé así —Contestó mirando hacia un lado de Pan, estaba muy nervioso e iba a irse pero la joven se lo impidió.
— No soy sorda, escuché que me llamaste por mi nombre, dime cómo lo sabes —Pan alzó la voz en forma amenazante.
— ¿Importa realmente? Eres hija de Gohan, por lo tanto tú eres Pan, ¿No? Tengo que irme.
— Entonces si sabes quien soy, ¿Por qué te sorprendiste tanto al verme y me abrazaste de esa forma?
— ¿Siempre interrogas de tal forma a quienes se acercan a ti? —Sonrió recordando a una muchacha que vivía en el futuro, era morocha, de tes blanca y con un temperamento especial, susurró despacio—. Eres igual. Un gusto en conocerte… Pan. —Dicho su nombre claramente, se marchó.
Continuara
Nota de la autora:
¡Hola! ¿Todo bien? Volviendo con un nuevo capítulo, ¡no saben como disfruto escribir esta historia! Algo que quiero destacar en este capítulo es la relación de Pan y Goku, pienso que con el único que podía hablar, descargarse era con el propio Goku, era su mejor amigo además de su abuelo, ¿quien no ama asi a su abuelo? Que por cierto, ¡feliz cumpleaños al mio! Siento que Pan al saber que Goku no regresaría más quedaría destrozada y no se recuperaría del todo y se sintiera sola y eso quería escribir, ¡no es que me gusta escribir haciendo sufrir a los personajes! solo que el drama me gusta a veces y mucho jajaja.
Volveré actualizar en una semana y media, ¡no se pierdan el siguiente! Ya lo tengo preparado. Bueno dentro de unas horas salgo de viaje asi que deseenme suerte :)
Saludos!
