-¿A que hora dijiste que salia el vuelo?- Una rubia caminaba rápidamente hablándole a otra persona mientras echaba un vistazo a su reloj.

-A las 17:00 pm en punto Ayase-san.-

-Muy bien.- La nombrada le dedico una sonrisa triunfante, el portero del gran edificio de donde salía estaba llegando en su convertible. Llevaba una gran vida.

-¡Ayase-san! ¡Ayase-san!- La joven que antes la acompañaba llego hasta su auto jadeando por la reciente carrera. -La señorita Nozomi dijo que la esperaría donde siempre.-

-Gracias Sakura.- Eli le dedico otra sonrisa provocando que la joven se sonrojara.- ¡Ah! Y ya te he dicho que me llames Eli, no es necesaria tanta formalidad.- Después de ver como su joven asistente asentía, apretó el acelerador para ir a su destino.

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Nico estaba esperando que su reloj marcara las 13:00 pm, lo que consideraba una hora prudente, para tomar su teléfono móvil y escribir un mensaje a quien no la había dejado dormir muy bien.

"Hola." Listo, lo había hecho, ahora solo faltaba que le respondieran.

"Hola.." Eso había sido rápido, la pelinegra solo quería comprobar algo. "¿Como dormiste?" Escribió. Tenía que preparar el terreno.

"No muy bien la verdad ¿Tú?"

"¿Sucedió algo después de que me fuera?" No respondió, solo quería saber si le decían la verdad.

"Vino el hermano de Tsubasa, antes de que lo preguntes, ella le dio su dirección, fue extraño."

"¿Intento...hacer algo?" Nico sonrió aliviada y con un poco de culpa por haber dudado en algún minuto de Maki.

" No, gracias por preocuparte..." La mayor observaba como el chat decía "escribiendo..." y luego no, después si y desaparecía otra vez, se estaba hartando hasta que descubrió que Maki dudaba en mandar un emoticón con forma de corazón. Sonrió ante el valor de la chica. " De hecho vino para hacer las pases...aunque me inquieta que se haya encontrado contigo..."

"¿Que?" Obviamente Nico debía fingir sorpresa. Esperaba paciente a que Maki le contara de como se entero de el pequeño encuentro entre ella y su ahora "amigo"

flashback

-Amigos.- Dijeron al unisono.

-Creo que esto me alivia un poco...bastante.- Soltó Maki mientras iba por una botella de vino. Daisuke la miró extrañado.-Vivo sola, lo merezco.- Respondió la pelirroja ante la mirada.

-Si tu lo dices...- Respondió el castaño al mismo tiempo que recibía una copa.- Estaba pensado y creo que sufrí contigo una idealización.- El menor de los Kira ya había tomado confianza para aclarar el tema.

-Osea que no soy lo que esperabas...- Maki ladeó la sonrisa mientras acariciaba su copa.

-No hagas que suene así...-

-¿Como debería sonar?- Preguntó un poco traviesa, algo en su interior, aunque fuera en contra de ella, disfrutaba de jugar con el Daisuke que perdía el sueño por ella.

-Yo le llamaría...revelación. - El castaño siguió su juego mientras llevaba un sorbo a su boca.

-¿Me la dirás?-

-Hoy, cuando venía hacia aquí.- El muchacho se acomodo en el asiento para mirarla mejor a la cara, parecía bastante entretenido contando lo que le paso.- Me tropecé con una muchacha, decir que era hermosa es poco, sus ojos, su cabello...todo, parecía un Ángel caído del cielo y tropezó conmigo.- Maki observo sus ojos mientras contaba todo eso, ese niño de verdad había caído por otra persona y en su mayoría le aliviaba.

-Dime como es...- Le dijo la pelirroja en un arranque de curiosidad.

-¿Celosa?-

-Curiosa.-

-Era pequeña, quizás sea una estudiante de secundaría, llevaba tomado su cabello negro y tenía una intensa mirada, sus ojos rojos parecían que quemaban cada vez que te miraban.- Daisuke hablaba ilusionado. Por otro lado Maki pensaba muchas cosas en ese instante, cuando comenzó a describir a la chica misteriosa, ella la reconoció enseguida, su boca se le secó entonces tomó su copa de un solo trago. Daisuke se había flechado con su chica y ella solo quería advertirle que mas vale no lo hiciera.

-¿No dirás nada?- Dijo el chico en una carcajada - Voy a comenzar a creer que si estas celosa.-

-N-no, quiero decir ¿No sabes su nombre?- Maki quería averiguar que tan lejos había llegado, no tenia porque decirle que ella la conocía.

-No, solo pude hablarle un poco, aun así planeo buscarla.- Maki se sirvió mas vino, en cualquier momento podrían descubrirla saliendo con ella.

-Espero la encuentres...- No sabia que más decir.

-Eso espero...- Ambos se quedaron en silencio. Uno de verdad deseaba encontrar a esa persona y otra solo pensaba en como alejarla.- Bueno, ya es tarde, fue un gusto aclarar las cosas Maki, espero nos sigamos viendo, como amigos, claro.- El joven se paró y Maki lo acompaño hasta la puerta.

-Lo mismo digo.- Fue lo ultimo que le dijo antes de que el castaño saliera de su apartamento.

Fin del flashback

"¡Que!"

"No puedes negar que es raro." Maki había terminado de contarle lo sucedido a Nico o al menos un poco.

Por su parte, Nico no sabía que hacer, bueno, por un lado estaba mas tranquila porque ese chico había perdido total interés en Maki, pero se imaginaba siendo buscada por ese tipo y había que agregar al otro idiota, ella estaba segura que iba a comenzar a ser acosada.

"Ven..." Nico sonrió al escuchar la vibración del teléfono y leer la pequeña notificación que aparecía en la pantalla. No respondió nada.

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El viento golpeaba en la cara de Eli ya que se encontraba en la azotea, luchaba por mantener su cabello en su lugar, pero nada importaba porque observando Moscú, se encontraba la figura que amaba.

-Aquí estoy...- Dijo en forma de susurro para la persona que se encontraba de espalda a ella mientras la rodeaba con sus brazos, aspirando su aroma.

La otra persona recibió gustosa el abrazo mientras seguía observando aquella gran ciudad que se convirtió en su hogar hace un poco mas que un año.

-Nozomi, esta todo listo, nada podría salir mal.-

-Lo se...- Respondió la pelimorada y en verdad lo sabia, lo sentía.

-¿Las cartas?- Preguntó la rubia observando el mismo panorama.

-Mi corazón.- La rusa soltó una carcajada y estampó un pequeño beso en su cuello, amaba lo positiva que podía ser Nozomi, ella simplemente hacia mejor sus días. -Son las 14:00, tu esposo llegara y yo debo servir el almuerzo.- Dijo la otra tomando las manos de Eli.

-Hoy se terminaran tus días de "sirvienta" No sabes lo culpable que me siento por que tomaras es posición. - La rubia tomo la cara de su amiga con ambas manos para que mirara su rostro o mejor dicho, para ella mirarlo.

-No te sientas así Elicchi, podría servirte toda la vida.-

-¿Tienes que convertirlo todo en romanticismo?- Dijo provocando que Nozomi riera.

-Puedo hacerlo aún más...- respondió antes de acercarse para besar a aquella rubia que nunca iba a dejar.

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-Vamos...- Una pelinegra miraba a otra chica invitándola a que tome de su mano y acepte su invitación.

-¿Y que tal si nos ve?- Ese era un buen punto, no por el idiota de Daisuke sino su ex-estupido-Katashi. Por otro lado, Nico no quería que uno de ellos dos interfiriera en...bueno, lo que sea que tengan. -Solo un helado.- Sentenció Maki, quería cuidar algo que no sabia aún que era y además, quería estar a solas con Nico.

-Así me gusta, podemos tomarlo en el parque...- Probó Nico.

-Eso es más que un helado.- Maki entrecerro sus ojos al no estar tan de acuerdo con Nico.- Pero podemos tomarlo en el parque.-

-Nadie se puede resistir a la gran idol numero...- Decia Nico con brillo en sus ojos mientras ponía sus manos en la cintura, en una pose victoriosa.

-Si, si, claro, vamos...- Maki rodó los ojos interrumpiendo su celebración

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-Mmm...Esto esta muy bueno.- Un hombre de mandíbula cuadrara y pelo cano con destellos rubios limpiaba los restos de comida de su bigote mientras que miraba a una rubia que no subía su cabeza.

Eli no respondía nada de lo que decía aquel hombre de bastante más edad. Irvin Rechnikov era un socio de su padre con el cual habían arreglado un matrimonio con fines financieros unos meses después de que ella naciera.

-¿Nunca puedes contestar cuando te hablo?-

-Claro, sabes que lo hizo Nozomi.-

-Debí casarme con ella en vez de con un niña inútil como tu.- El hombre clavaba sus ojos como el hielo en la otra mientras miraba a la pelimorada que estaba parada ahí, serena, esperando que se les ofreciera algo.- Observandola bien, es mas sensual que tu.-

-No la veas así...- Dijo entre dientes, clavando el azul en la cara de aquel hombre. No le asustaba lo agresivo y machista que podía ser.

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-¿Lo ves? Es un día muy lindo.- Nico trataba de calmar a Maki ya que unas dos cuadras después de su apartamento, la pelirroja no paraba de mirar hacia todas partes.

-Ignorando el hecho de que "accidentalmente" hayas tirado mi helado...si.-

-¡Hey! Debía llamar tu atención.- Nico daba lamidas a su helado después de cada palabra, sin saber que a Maki, secretamente, le despertaba algo no muy sano dentro de su cuerpo y mente.

-Pudiste...- Maki soltó un suspiro, en verdad se sentía como un adolescente hormonal viendo a Nico.- ...haberlo hecho de otra forma.- Su tono de voz cambió a uno mas grave y dirigió sus ojos hasta la boca de la mayor mientras sentía que lamía ese helado solo para provocarla, de pronto sintió curiosidad de saber que tal sabría el chocolate de sus labios.

-Además, te compré otro y se esta derritiendo en tu mano.- Nico no era inocente, se había dado cuenta de la mirada que la menor le estaba dando, si tan solo tuviera una cámara, tomaría una foto de su expresión. Cuando Maki tomó el helado con la otra mano alejando la sucia mientras buscaba con que limpiarse, se le ocurrió una idea.

Maki se sintió extrañada, pensó que algo había hecho mal, Nico solo la miraba y la estaba poniendo nerviosa. Entonces la pelinegra tomo la palma de su mano y miro hacía todas partes antes de lamer cuidadosamente el helado de vainilla de los dedos de la menor al mismo tiempo que le dedicaba una mirada provocativa y juguetona, haciendo que la otra diera un brinco. Los arboles del parque se movían al compás del viento, siendo testigos de ambas jóvenes.

-¿Q-Que haces?- Preguntó la otra en un suspiro mientras veía embelesada como la boca de su acompañante borraba el rastro de helado que antes había estado en sus dedos.

-Solo te estoy limpiando.- Dijo en todo sensual. Aquí era cuando se notaba la diferencia de edad y lo vivido entre ambas, Nico, aunque nadie lo pensara, había vivido muchas cosas en la universidad y había adquirido la experiencia necesaria para hacer que la mente de su enamorada quedara en blanco y no dudaría en usarlo. La mayor se acercaba cada vez más, no le importaba para nada que las vieran, dejó que la menor cumpliera sus deseos y acariciara con su índice por encima de sus labios, iba a hacerlo pero el sonido de su celular interrumpió aquel momento. Molesta lo sacó de su bolsillo y notó que era un numero no archivado, habría temido que fuera katashi, pero aquel numero lo conocía muy bien. Este numero lo recordaba y solo significaba una cosa.

-Lo consiguieron...- Maki solo la observaba mirar a la nada, obviamente le llamó la atención que contestara de aquella forma, sin saludar primero, es más, se veía ansiosa. -Esta bien, a las cinco...si...si...no he movido nada...si, me alegra mucho, hay demasiado de que hablar.- Esas palabras tendrían sentido si supiera quien rayos estaba en la otra linea, frunció el ceño al ser invadida por la curiosidad.

-¿Quien era?-

-Una amiga...Consiguió unos libros de la universidad.- Respondió Nico un poco distraída. Maki pensaba que era demasiada efusividad para una amiga , aun así decidió no preguntar más.

-¿Vamos?-

-Vamos.-

-¿Decidiste donde quieres ir la próxima vez?- Una castaña ocultaba sus el brillo de sus ojos verdes bajo una gafas para no ser reconocida.

- Podríamos...mmm...- Honoka llevó su dedo al mentón en un gesto pensativo mientras comía palomitas.- ¡Ya sé! Salgamos con Nico y Maki a algún lugar divertido...- La ojiazul decía con entusiasmo hasta que capto un poco de inseguridad en la boca de Tsubasa. - Entiendo si te incomoda, con lo de tu hermano y maki...-

-No, no es eso...- Tsubasa la interrumpió, en verdad se sentía un poco incomoda por otra cosa, cuando vio a Nico el primer día que fue al apartamento de Maki, hizo un esfuerzo para casi parecer totales desconocidas, claramente ese no era el trato.

-¿Entonces?- Insistió Honoka. Caminando habían llegado hasta un auto donde un chofer las esperaba, la castaña lo saludo y abrió la puerta trasera para que su acompañante ingresara primero. Al estar dentro, se saco todo lo que tenia para ocultarse y golpeo el vidrio polarizado que daba hacia el chofer para indicar que partiera.

-No creo que haya problema...- Dijo sonriendo y pasando uno de sus brazos por sobre los hombros de la otra, en ese acto recibió un mensaje que decidió no abrir.

-¿Que día es hoy?-

-Jueves.- Contestó la de A-rise en una pequeña risa, llevaban saliendo unos días y ya le encantaba como Honoka tenia esa habilidad para perderse en el tiempo.

-¿Esta bien que le diga a Maki para el sábado?- Honoka posó una de sus manos en la pierna descubierta de la ojiverde mientras susurraba esas palabras en su cuello antes de darle pequeños besos.

-Maravilloso...- Dijo lánguidamente la otra debido a la atención que le estaban dando. Tsubasa se acomodó para acercar su boca a la ex líder es u's y encontrarse en un beso apasionado.

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Nico movía el secador en diferentes secciones de su cabeza para secar su cabello lo mas rápido posible, se encontraba vistiendo solo una camisa que cubría hasta sus muslos, ya que Maki había puesto su ropa y la de ella a secar mientras se daba un baño.

-Aun no entiendo como paso esto, no tiene lógica. - Dijo Maki vestida igualmente.

-Yo tampoco lo se...- Nico observo por el reflejo del espejo la expresión seria de Maki que iba dirigida hacia ella.- Bueno, si lo se, pero ellos fueron los imprudentes.- Dijo Nico un poco soberbia.

Lo que había pasado es que en el camino a casa, se encontraron con unos adolescentes que lavaban un auto en el jardín. Cuando ellas pasaron, los chicos hicieron comentarios grotescos, según ella, hacia Maki. Si algo le molestaba a la pelinegra eran los hombres sin respeto y si algo le sacaba de sus casillas eran los adolescente, sin respeto, que moraban y hacían gestos obscenos hacia alguna chica, más su Maki. Por lo que Nico se paro frente a ellos para darles una charla sobre como iban a ser malos hombres si seguían así, Maki solo observo como uno de los mocosos apuntaba a la mayor con la manguera y la empapaba. La ropa de ella se mojó al sentir un abrazo por la espalda de Nico cuando llegaron a su apartamento.

-Esos niños no llegaran a ninguna parte.- Seguía quejándose la pelinegra. Maki se reía al escuchar como se refería a ellos, como si fuera una anciana hablando sobre la juventud de hoy en día, perdida en sus andanzas.

Se acerco a Nico que se encontraba frente al espejo que reflejaba su silueta completa y la vio sonreír cuando llegó por su espalda, abrazándola. Ambas veían sus reflejos que casi se convertían en uno al estar así de cerca.

-Gracias por ...defenderme así.- Susurro Maki haciendo que se volteara.

-No lo hice por ti...-Nico rodeo su cuello con sus brazos.- ¿A que hora dijiste que era tu clase?- Suspiró al sentir la mano de la más alta en su cadera, que subía hasta sus costillas por de bajo de la tela.

-A las siete.- Maki respondió en forma de ronroneo rozando su cuello con su nariz. Nico corrió su cara para que sus labios se unieran en un beso suave, que cada vez se volvía mas ferviente. Sus lenguas chocaban en un vaivén exquisito donde inevitablemente una marcaba el ritmo y la otra lo seguía con gusto. Nico levanto sus brazos obedeciendo a las manos de Maki que intentaban arrebatarle la camiseta que llevaba puesta.

Con pasos torpes llegaron hasta el sofá, Maki cayo encima de ella bajando hasta su cuello repartiendo besos lentos y volvió a besarla. Sabía que no iban a llegar a nada más, aun lo encontraba muy apresurado, ambas lo sabían, por eso Nico sonrio cuando tan solo sentía el calor del peso de Maki en su cuerpo y una mano acariciando su sien, adentrando sus dedos en su cabello como si de un masaje se tratara. Cuando abrió sus ojos se encontraron con esos violetas que le encantaban, era como un sueño, levanto su índice y lo paso dibujando cada una de las facciones de la menor, era como una obra de arte, maravillosa para sus ojos. Maki recordó las palabras de Daisuke al observar el rojo penetrante en las orbes de Nico, eran ciertas, su corazón parecía arder y ella quería que solo la hicieran arder a ella.

Ambas estaban relajadas, Maki descansaba su cabeza en el pecho de Nico escuchando como su corazón latia, aveces le dedicaba palabras dulces y otras atrevidas, provocando que este se acelerara mientras Nico reía y dibujaba caricias en su espalda. Se encontraban relajadas hasta que el timbre interrumpió el ambiente.

-¿Esperas a alguien?- Pregunto Nico media adormilada.

-No, pero ha de ser Honoka, aveces viene para que nos vayamos juntas a las universidad.- Maki se levantó para abrir, al pensar que era su amiga, se quedó como estaba.

-Yo iré al baño.- Dijo Nico levantándose.

Maki asintió y se dirigió hasta la puerta, la abrió sin mirar quien era pero al no ser quien se esperaba, se quedó helada.

-Llegué. - Daisuke estaba parado sosteniendo una mochila en un hombro con una sonrisa.

-¿Llegaste?-

-¿Me dirás que no recuerdas que en la mañana hablamos y quedamos de a cuerdo en que nos iríamos Honoka, que por cierto la he visto mucho en mi casa, tu y yo a la universidad?- El castaño sonreía burlesco.

-...¿Lo siento?- Para Daisuke era lo de menos aquel descuido. La pelirroja observó como Daisuke esperaba que le diera la pasada.

-¿No se cansa de...- Nico llegó hasta donde estaba Maki asomando su cabeza con la idea de molestar un poco a Honoka, hasta que se encontró con una cara sorprendida. Lo único que pudo pensar fue en irse de ahí.

-¡Es ella!- Daisuke paso una mano por su cabello con la intención de que se viera bien.- ¿La conoces?- Preguntó en un susurro. La estudiante de medicina se quito de su camino dejándolo entrar.

- Gracias por la ayuda.- Nico volvió a salir del baño con su ropa puesta, dirigió su mirada hasta Daisuke que la miraba embobado.

-N-No es nada.- A Maki siempre se le hacia muy difícil mentir.- Lamento interrumpir, la dejo con su novio.- Agrego Nico observándola y luego dirigiendo su mirada hasta el castaño.

-No somos novios.- Se apresuró a decir el chico.- Amigos...- Se sentía idiota.

-Gracias otra vez.- Nico caminó hasta la puerta desapareciendo. Maki siguió su paso hasta perderla de vista.

-¿Te dijo su nombre?-

-Nico.- Respondió Maki.

-Nico...¿Nico que?- El castaño estaba un emocionado, hace días estaba pensando en como encontrarla y de pronto se le aparecía aquí. Era como arte de magia.

-No se, me la encontré empapada y le ofrecí ayuda, solo eso.- la cabeza de Maki trabajaba a mil.

¿Donde estas? Nico tecleaba muy rápido mientras esperaba en un pequeño restaurante con un café al lado. Era pequeño y lejos de la ciudad, la carta que había recogido en aquel casillero que la dejo hace más de un año tenia todas las instrucciones. Su celular vibro y leyó enseguida.

"Estoy aparcando." Decía en la pantalla. Solo le quedaba esperar.

La musica era country y las meseras vestían como vaqueras y granjeras sensuales y los meseros usaban pequeños pantalones que debajaban muy poco a la imaginación y la rubia que la atendió, desde que llego le dedicaba miradas lascivas.- ¿Donde estoy metida?- Suspiro más para ella misma.

-Llegue ¿Que hacemos en un bar gay?- Pregunto la otra persona que se sentó a su lado.

-Esas eran las instrucciones, ahora a lo que vinimos.- Respondió Nico.

-Que densa ¿Sabrá la pequeña Maki que su novia es así de gruñona y además que...le miente?- La mujer hizo un gesto para que le trajeran un martini.

-Podría decir lo mismo ¿No?- Nico ya se estaba cansando, quería llegar a su casa a dormir, tenia mucho que hacer en la madrugada.- Supongo que tienes todo listo.- Susurro al ver venir a la misma rubia con una cerveza para ella. No la había pedido pero no era malo aprovechar por lo que le dio un sorbo.

- Claro que si ¿Quien crees que soy?- La mujer seguía con su tono juguetón, mientras jugaba con un llavero en sus manos.- Toma, en ma guantera esta la indicación en el mapa, no hay conexión y me deshice de las cámaras.- Le dijo con voz seria, se levanto tomando su martini de un solo trago mientras dejaba el dinero en la mesa.

-Una cosa más. - Advirtió Nico sin mirarle. - Alejalo.-

-Hazlo tú. -

Honoka limpio su frente con su manga al llegar al quinto piso de un edificio moderno donde jóvenes con bata caminaban a todas direcciones.

-¿Aun no superas los ascensores?- Dijeron detrás de ella.

-Odio tu edificio.- Honoka lo miraba con desconfianza.- Nada que huela así de limpio y sea así de blanco puede ser bueno. - Se acerco a la pelirroja para susurrarle como si de una conspiración se tratara.

-Yo odio al que le ocurrió poner una clase de siete a nueve de la noche.- Maki rodó los ojos mientras caminaba junto a Honoka por las escaleras.

-¿Ahora entiendes mi sufrir, verdad?- Decía la ojiazul con lágrimas en sus ojos. Provocando que Maki sonriera. - ¿Como va todo?-

-¿A que te refieres?- Maki preguntó con un poco de extrañeza.

- No sé, es tu vida...soy tu amiga.- Honoka dijo como si fuera lo más obvio.

-Lo siento.- Maki se dio cuenta que quizás había herido a su amiga. Ya estaban saliendo de aquel edificio y el paisaje de la noche de dejaba ver, los focos alumbraban los caminos y estudiantes seguían merodeando de aquí para allá.- Hoy sucedió...algo...cuando estaba con Nico.- Decidió confesar.

-¡Ya paso! ¡Oh Maki! ¡Cuéntamelo todo! ¿Como estuvo? ¿Es buena? No seas tímida, la tía Honoka te va a escuchar.- Maki escuchaba con el ceño fruncido todo lo que la pelinaranja le decía sin entender, hasta que de a poco se hizo la idea de lo que pensaba.

-¿¡Que!? ¡No!- La menor veía como todos las observaban, al parecer Honoka y ella habían subido el volumen en algún momento. - No es eso.- Dijo después de un carraspeo. - Estábamos en el parque...- A la mente se le vino toda la escena en donde Nico limpiaba sus dedos con dedicación y se le secó un poco la garganta, provocando que tragara saliva, pero decidió no contar esa parte.- De pronto recibió una llamada que no dudo en contestar, sonaba demasiado cercana y cuando le pregunté dijo que era una amiga que había conseguido unos libros.- Se sentía un poco tonta por preocuparse de esa forma y por algo tan pequeño.

-¿Y te sientes mal por no creerle?- Pregunto Honoka mientras seguían caminando hacia la salida de la Universidad.

-No me siento mal, solo no le creo.-

-¡Uy! Que mala...- Bromeo Honoka.

-Vamos...-

-Si, debo pensar...- Honoka miraba al cielo pensando en que podía decirle a su amiga, ella sin duda solo preguntaría, pero estaba bastante segura que Maki no necesitaba que le dijeran que hacer, sino ánimos.

Eran las cuatro y treinta de la mañana, una camioneta se abría paso por el bosque, solo la luz de los focos alumbraban el sendero del camino, ya casi estaba la hora. Nico escuchaba una canción mientras miraba el ultimo mensaje de su teléfono y sonreía, lo único que podía hacer era esperar, tenia un poco de sueño, aun así, el "te quiero" que había en su pantalla la animaba para esperar toda una eternidad.

Después de media hora exacta, el sonido de un helicóptero interrumpió en la tranquilidad de la naturaleza, Nico apagó los focos quedando todo en completa oscuridad, por lo tanto se encontraba oculta a la simple vista. Después de unos minutos, vio como unas siluetas encapuchadas salían de la maquina, solo tenían que hacer la señal para asegurar que eran las personas que ella debía esperar. Entrecerró los ojos y lo vio, una linterna hacia el código que debía. Encendió el motor y condujo hasta donde estaban.

-Llegaste.- Dijo Nico recibiendo a la persona con un abrazo.

-Llegamos.- le contesto la silueta.

-Esto si es una sorpresa.- Nico sonrió y apretó su mano antes de subir al vehículo hacia la segunda parte de su misión.