Disclaimer:

La trama es original y está basada en los personajes de la serie animada "Miraculous: Les aventures de Ladybug et Chat Noir". Los personajes son propiedad de Thomas Astruc.

Los personajes originales así como las situaciones aquí presentadasson ficticios y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

[PROHIBIDA SU COPIA]


El teléfono de Juleka empezó a sonar. - ¿Si? - respondió.

- Lo siento lo olvide, si, ahora voy para allá. - dijo apresuradamente.

- Adrien lo siento olvide que tenía un compromiso con mi familia, ¿si no te importa lo podemos terminar mañana en el receso? - preguntó avergonzada por tener que dejar solo al chico.

- No te preocupes, hoy no tengo nada que hacer, así que me quedaré a continuar con el trabajo y mañana hablamos sobre lo que falta - dijo Adrien sonriéndole a su compañera.

Juleka se quedó embobada viendo la franca sonrisa del rubio,

- ¿Juleka? - preguntó al ver que su compañera no se movía.

- ¿Eh?, ¡ah! si, si gracias, mañana hablamos entonces. - recogió sus cosas rápidamente- te lo agradezco - volvió a decir.

- Hasta mañana - se despidió la chica aún nerviosa.

- Adiós - dijo sin dejar de sonreír.

En su carrera hacia la salida paso frente a la mesa de Marinette - Adiós Marinette - dijo a la prisa.

- ¿Eh? si, adiós - alcanzó a decir la azabache

Después de un rato Adrien por fin había terminado el trabajo. De algo le tenían que servir tantas clases particulares, pensó.

Empezó a guardar sus cosas en la cartera ya listo para irse. Cuando iba hacia la salida vio una mesa aún con libros y material de estudio, volteo a ver el reloj de la biblioteca, marcaba las seis. - ¿Quien puede estar aquí a esta hora? - pensó, hasta que en una silla vio una cartera rosa que le era inconfundible, ¡Marinette!.

Un ruido de libros que caían llamo su atención y corrió hacia él, al girar en uno de los pasillos se encontró con Marinette tirada en el suelo y varios libros desperdigados a su alrededor.

- ¿Estás bien? - preguntó Adrien acercándose rápidamente a ella y tendiéndole la mano para ayudarla.

- Si, gracias - dijo sin levantar aún la vista y sujetando la mano que le habían ofrecido.

- ¡Adrien! - exclamó al darse cuenta de quien la ayudaba.

- ¿No te lastimaste? - volvió a preguntar el rubio, al verla tan tensa pensó que tal vez se había hecho daño.

- Eh, no..no, es...estoy bien - tartamudeaba a pesar de que el chico había soltado ya el agarre de su mano.

- ¿Qué fue lo que paso? - preguntó Adrien mientras recogía los libros que se habían caído.

Marinette tomo un profundo respiro y recordando su conversación con Alya se dispuso a hablar con la mayor tranquilidad posible.

- Es...que con todos esos libros no me fije y tropecé. - pudo decir ya más sosegada.

- ¿Son para el trabajo de la señorita Bustier? - seguía preguntando el rubio.

Marinette solo asintió con la cabeza mientras ayudaba a Adrien a recoger los libros.

Los chicos llevaron los libros hasta la mesa en la que estaba trabajando Marinette. Adrien se acomodo la cartera dispuesto a irse a casa cuando se dio cuenta que su amiga estaba sola.

- ¿Y tu compañero? - preguntó, la azabache solo acomodo los libros en la mesa evitando la pregunta. - ¿Marinette? - dijo acercándose a la mesa.

- Mi compañera me dijo antes de irse que no podía quedarse porque tenía una cita con su peluquero. - dijo con frustración.

- Tu compañera es Chloe. - afirmó, él sabía el calvario que era tener que trabajar con su amiga de la infancia.

Marinette solo asintió con la cabeza en lo que ordenaba el material para seguir trabajando.

- ¿Por qué no hablas con la señorita Bustier?, ella te puede ayudar. - sugirió.

- No lo creo, los equipos ya están formados por lo que no nos va a cambiar y cualquier cosa que proponga al final tendré que hacerlo yo sola y realmente necesito este trabajo para subir la nota, la última evaluación se me complico un poco. - dijo cabizbaja.

A Adrien no le gustaba ver a sus amigos así y menos a Marinette quien siempre tiene una sonrisa para todos, apoyó su cartera en la mesa y saco de ella su teléfono, empezó a marcar ante la mirada atenta de Marinette.

- ¿Nathalie?, me voy a retrasar con el trabajo, sí, yo te aviso cuando termine. Adiós.

- ¿Qué haces? - preguntó incrédula.

- Es obvio, ¿no?, ayudarte. - respondió con una sonrisa.

Marinette se sonrojó ante la acción de Adrien, no se lo esperaba, sabia que de por sí su agenda era muy ajustada y aún así sacrificaba de su tiempo para ayudarla.

- Bien, ¿por dónde empezamos? - preguntó el rubio sentándose a su lado.

Marinette calmo sus nervios y empezó a hablar. - Ya tengo el índice, ahora hay que esquematizar cada apartado, buscar la información, resumirla y transcribirla.

- Ya veo - dijo mirando lo que había avanzado la azabache - tu índice es perfecto, si te parece bien hacemos la esquematización entre los dos y después nos dividimos los libros para hacer cada uno una parte de los resúmenes y la transcripción...la echamos a suertes - dijo riendo.

Marinette estaba encantada, nunca antes había trabajado con él pero se veía que sabía lo que hacía y aparte bromeaba, era un sueño de chico.

- Me parece bien - sonrió

- Y...punto. - dijo Adrien guardando el trabajo en la tableta de Marinette, después de dos horas de arduo trabajo

- Por fin terminamos, muchas gracias sin ti no hubiera podido terminarlo ni en una semana. - decía agradecía, en todo ese tiempo se le había facilitado hablar con él una vez que empezaban la conversación se volvía fluida y agradable, se relajaba hasta tal punto que casi no tartamudeaba.

- No es nada, fue un placer. - dijo mientras ayudaba a recoger todo el material que usaron.

- ¿Y tu trabajo lo terminaste? - preguntó con timidez, solo faltaba que le hubiese ayudado con su trabajo y el de él estuviera sin terminar.

- Si lo terminamos, Juleka tuvo que irse antes pero para ese momento ya casi lo teníamos completo.

- Me alegro, me sentiría muy mal que me hubieras ayudado y tú no hubieses terminado el tuyo. - dijo sería.

Adrien puso su mano en el hombro de Marinette. - Pues si así fuera ahora tendrías que ayudarme tú - dijo riendo.

Marinette acompañó nerviosa la risa de Adrien.