Epilogo

Convivencia familiar

-Hibari-san… basta mghh…por favor aghh- gemía Tsuna, victima de uno de los ataques hormonales del jefe del comité disciplinario.

Un muy avergonzado y cabreado guardián de la tormenta escuchaba eso, sin poder ir a salvar al castaño pues la última vez que los interrumpió acabo inconsciente en la enfermería, cortesía de esa malditas tonfas.

-Aghh Hi…hibari-san… aun no estoy ahmmgg listo, shotto matte kudasai…ahhgg- gimió mas alto.

Joder! Los ojos casi se le salen de las orbitas al escuchar eso (sin contar el lindo sonrojo). Ese infeliz! Ahora si fue suficiente! Se levanto dispuesto a terminar en la UCI del hospital de Namimori con tal de parar al prefecto.

Una mano le detuvo, volteo para encarar al imbécil que evitaba su tarea de mano derecha… y se encontró con una estúpida sonrisa.

-Gokudera quizá sea mejor no interrumpir.

¿Que? ¿No escuchaste? Ese idi…- fue interrumpido por el dedo de Yamamoto sobre sus labios, en una clara invitación a bajar el volumen (desde -cuando el friki del beisbol se tomaba tantas libertades con su persona?).

-Si, si escuche, llegue justo en ese momento je, tu expresión era muy graciosa jeje- luego añadió con su acostumbrado desenfado.

-Hibari podrá ser de lo mas voluble pero creo que jamás dañaría a Tsuna, además, si Tsuna realmente no quisiera se debatiría mejor; vámonos los demás nos esperan para comer, Tsuna nos alcanzara mas tarde. Los demás comprenderán que esta en una cita.

-Idiota! "eso" que esta sucediendo allá, no es un a cita!- exclamo mientras se alejaban por el pasillo.

-Creo que para Hibari lo es, jejeje , aunque concuerdo contigo; si yo tuviera una cita llevaría a esa persona a un lugar lindo. ¿A donde te gustaría ir Gokudera?.

Hayato dejo de caminar. ¿Que estaba tratando de decir el idiota?

-Bueno, si tuvieras una cita con alguien que te gustara. ¿A donde la llevarías?...

¡Ese Imbécil!, ¡Casi Le Da Un Infarto! ¡Debería Aprender A Comunicarse Bien! ¡Joder! ¿En que estaba pensando? ¿Salir con el idiota? Ni el se entendía.


Todos estaban reunidos en el restaurante de suchi del viejo de Yamamoto

-Yoh! Chicos!- saludo Yamamoto al lado de Gokudera, que seguía enfurruñado y en su mundo.

-Oi y Tsuna-san?- pregunto Haru al lado de los hermanos Sasagawa y a la izquierda de Chrome.

-Etto , Tsuna esta en una cita- dijo con una sonrisa de circunstancias – Eso no es una cita!- interpelo el peligris.

Lo captaron al instante; todo los ahí presentes habían sido testigos de esas "citas", como mínimo un vez.

-Ahhh… el amor!- suspuiro Bianchi mientras abrazaba y mimaba a reborn.

Los demás también suspiraron pero de cansancio…

Uno podría esperar que siendo la pareja de Tsuna, el jefe del comité disciplinario fuera discreto con su relación, y lo eran. En el colegio Nami seguía siendo el imponente jefe y "Sawada" solo era un herbívoro; pero fuera de la escuela el tiempo libre de Tsuna que no fuera de Reborn era de el y que, donde o quien (siempre y cuando supiera valorar su vida) fuera testigo de la relación no importaba.

-… Es raro- soltó kyoko después de un gran silencio; esa frase expresaba lo que todos sentían en ese momento con esa situación. se estaban volviendo locos y todos lo pensaban : ¿Por Que El? ¿Que Va A Pasar?. Solo esperaban que alguno de ellos lo soltase ya…

-Tsuna-san hizo una elección extraña hahi!- dijo Haru un poco nerviosa. Los ojos de Reborn mostraron un brillo malicioso y prefirió callar desde su posición, entre los brazos de Bianchi: la bomba acaba de se soltada.

-En el corazón no se manda – fue la escueta respuesta de Bianchi, que al ver "dormido" a Reborn entre sus brazos comprendió que esto era de ellos y no debía intervenir.

-Es una lastima que ninguna de nosotras lograra hacerlo feliz, pero tsuna-kun siempre nos tendrá como amigas- soltó suspirando kyoko a haru de manera resignada.

Eso los sorprendió, Ryohei parecía analizar lo que dijo su hermana y todos voltearon hacia ellas. A los chicos jamás se les paso por la cabeza lo que ellas sentían respecto a eso; al fin y al cabo se suponía que a Tsuna le gustaba Kyoko y que Haru estaba enamorada de el, técnicamente ambas eran rivales hasta la voltereta final donde Hibari, sin competir les gano.

-¡Si! Siempre seremos sus amigas. Perdimos pero peleamos con honor hahi! – dijo Haru que extendió su mano hasta Kyoko.

Kyoko acepto la mano de Haru y prosiguió el discurso – ¡Si! ¡Llego el momento de claudicar!. ¡Aunque no lo crean las dos descubrimos que Tsuna era muy importante para nosotras y decidimos hacer un pacto para no perder la amistad entre nosotras!

-¡Así que aunque perdimos ante un hombre mas le vale tratar bien a Tsuna! ¡Por que como amigas también somos capaces de hacer todo por el! – termino Haru ya con su típica expresividad.

-Pues yo creo que a su manera lo trata bien. Deben quererse mucho, por eso esta bien que se demuestren sus sentimientos al máximo, pero, a veces son ¡Apasionados Al Extremo! – soltó el guardián del sol y luego en un susurro casi inaudible dijo – ¡Yo No Sabia Que Se Podía Besar Así!- acabo diciendo con un gran sonrojo.

Se formo otro silencio incomodo en la mesa, roto de pronto por una risa suave, casi con miedo de ser escuchada; al voltear hacia el sonido se toparon con una Chrome sonriendo, con un sonrojo notable y la expresión fija en el vacio y hablando a la nada – hehe, si maestro hehe- al ver que todos la observaban se sonrojo aun mas – Etto ...es que… Mukuro-sama dice que Bossu y el hombre nube nos quieren volver voyeristas!

Sin palabras de nuevo. Todos lo pensaban: El cabeza de piña tenia razón; de pronto una neblina morada y ¡Puff! Ante ellos estaba Rokudo Mukuro.

-¡Kufufufu, por favor!. No me dejen mentir saben que esos dos sacan chispas donde a kyoya le plazca. Yo creí que Tsunayoshi tendría mejor gusto ,tsk ¡Ya Que!- exclamó - Yo hubiera sido mejor partido

-Quien te crees!- gritó Gokudera ,pero era demasiado tarde a la mente de todos ellos llegaron imágenes de Tsuna con Mukuro, suficiente para perder los pocos nervios que les quedaban y cuando volvieron en sí nada quedaba de Mukuro excepto Chrome.

-Por lo menos, sabemos que Hibari es mejor que Mukuro para Tsuna; el parece feliz, así que yo creo que eso es lo único que importa o ¿No Gokudera?- prosiguió el guardián de la lluvia viendo a las orbes verdes de Gokudera.

-Yo… yo- parecía que le costaba hablar ¿Por qué el friki del beisbol lo miraba asi?- ¡Bueno si eso hace feliz al jyuudaime!, nada mas debe de importarnos.

-¡Bueno si, todos concordamos en eso!- termino Yamamoto teniendo el consentimiento de todos los ahí presentes.

Después todos siguieron comiendo y platicando, en espera de aquel que los había hecho amigos o mejor dicho una familia; siendo observados por una feliz Bianchi y un Reborn ya no dormido esperando que llegara el otro para terminar la lección del día.


Mientras tanto en la sala del comité disciplinario del colegio Nami estaban 2 figuras abrazadas en un sillón

-Gracias por esperarme…Hibari-San yo se k es difícil …-decia Tsuna sonrojado a mas no poder, con la respiración acelerada mientras abrazaba a un Hibari ocupado en regular su respiración contra el cabello castaño.

-No siempre va ser así…Tsunayoshi, no te quiero forzar pero me gusta que mi pareja este conmigo completamente…-

Lo sabia, el lo sabia: su pareja era un carnívoro, un ser que se mueve por instintos y aunque jamás lo dañara o forzara por su autocontrol sabe que últimamente este falla, en los besos Hibari se estaba volviendo brusco y mas apasionado de lo norma y eso lo asustaba. ¿Y si Hibari no se controlaba? ¿Se cansaría de esperarlo?

Debía de confiar y de estar seguro, por dios ¿por que dudaba? Hibari lo quería, tanto que incluso paro el mejor beso de sus vidas solo por que como el herbívoro que es se asusto al sentir al prefecto volver ese beso mas profundo y comenzar a acariciarle los costados bajo la ropa. Y además estaba su familia quien siempre lo apoyaría, ya se lo habían dicho cuando tuvo que decirles de su nueva relación.

Se abrazo mas al prefecto y beso su frente para luego besar sus labios y…- atchu! ¡Etto disculpa creo que alguien habla de mi! U.U!

-Supongo que tu manada de herbívoros- soltó el prefecto. -¡Cierto! Que de de ir a comer con ellos, lo olvide- dijo un poco alterado. – ¿que beso también que te hago olvidar el mundo?- acoto la nube. –¡calla! ¿Me podrías llevar?

La nube no respondió, pero comenzó a arreglar las ropas del castaño y después las suyas.

Al llegar se encontró con que todos lo esperaban, (gracias al cielo obviaron los chupetones que traía) y le sonrieron he hicieron espacio en la mesa.

Cuando se acomodo noto la mirada del arcobaleno quien se dirigió a el..

-Un gran jefe ocupa la lealtad de su familia en todas sus decisiones y tu la tienes- dijo para luego arrearle un golpe en la frente al menor.

Lo que provoco un gran escándalo y quito el dramatismo que esa respuesta daba, bueno eso fue lo que su intuición le decía y realmente no tenia ganas de quejarse mucho hoy, tenia un gran novio (y algún día seria capaz de darle TODO) y una gran familia que aceptaba su relación a pesar de tenerle unos reparos a su pareja.

fin