3.- A veces tú me imaginas.

-Quería ver algo con usted, es sobre unas calificaciones que necesitamos confirmar.- por la puerta se asomo una cabellera canosa, pronto me percate de que no era la persona que yo esperaba. Era la Sra. Coope, una mujer de entre los cincuenta años. Sus gafas de media luna hacían que ella tuviera la personalidad de una secretaria, la cual lo era.

-Enseguida voy.- contesto el profesor Greene. La Sra. Coope asintió con la cabeza y cerro la puerta sin hacer ruido.

-Muy bien clase, en unos minutos regreso. Espero que no me encuentre con nada desagradable de lo que se puedan arrepentir.- y con eso se retiro del salón, cerrando la puerta tras de sí.

Ni bien termino de cerrar la puerta el Sr. Greene, cuando todos se comenzaron a incorporar en sus lugares y se dirigían con algún amigo que tenía en clase. Todos comenzaron a parlotear sin cesar, haciendo un ruido innecesario a mi opinión. Por mi parte, yo admiraba el reloj que se encontraba colgado sobre el pizarrón, viendo como se movía la manecilla que contaba los segundos moverse con lentitud. Aburrido hasta por los huesos.

He de confesar que había estado pensando que pudo haber sido la "chica nueva", pero una parte de mi se sintió aliviado. Por ahora no tendría que lidiar con mis propios miedos.

Treinta y nueve minutos con quince segundos pasaron después de que el Sr. Greene se hubo ido y yo estaba aburrido sin saber que hacer con mi tiempo libre a decir verdad. No es que no tuviera amigos en la clase de Historia, era solo que no tenia ánimos de charlar con alguien en estos momentos, además de que ciertamente en esta clase no la compartía con ninguno de mis amigos o hermanos, solo eran personas que me caían bien, mas sin embargo no las consideraba mis amigos.

Por segunda vez en esta clase, el rechinido de las bisagras se escucho como eco en el aula, todos se detuvieron en seco y rápidamente se fueron a sus lugares como hormigas marchando, haciendo un fallido intento de no hacer ruido.

-Muy bien. No se preocupe, ahora ya sabe donde es el aula Srta. Swan.- escuchamos que decía el Sr. Greene mientras entraba por el umbral de la puerta.

Todos comenzaron a murmurar entre sí, escuchando un vago "es la nueva". Mis ojos se abrieron como un par de platos. -No podía ser que este en ésta clase-pensé. Los segundos que me parecieron eternos momentos antes no fue nada comparado al momento en que una chica de mediana estatura con larga cabellera color caoba que caía como cascada por su espalda hasta llegar a su cintura, portando unos desgastados jeans azules una chaqueta color café, atravesó el umbral de la puerta. Llevaba una mochila color naranja a su espalda, sosteniéndola con solamente su hombro izquierdo. Se mordía su labio inferior nerviosamente y su rostro miraba el suelo como si fuese lo más interesante.

-No sea tímida, Srta. Swan. Pase.- insistía el profesor.

Con pasos tímidos e inseguros, ella fue avanzando hasta llegar a un lado de escritorio del profesor, con la vista aun baja.

-Clase, hoy les voy a presentar a una nueva alumna.- comenzó a decir el Sr. Greene, a lo que ella comenzó a bajar su rostro aun más, si era posible. – Ella es Isabella Swan y estará con nosotros lo que resta del semestre. Por favor, denle la bienvenida- al decir eso, Isabella comenzó a alzar su rostro finalmente. Su mirada volaba entre rostro y rostro, hasta que unos ojos marrones chocolates se toparon con los míos. Enseguida sus ojos casi se salen de orbitas y me miro fijamente como yo lo hice.

-Bella Swan- me contesto de vuelta.

Fruncí el ceño. ¿Qué acaso su abuela no le había dicho Isabella?

-Pensé que te llamabas Isabella- murmure

-Y así me llamo. Pero ese nombre suena como para adultos, yo desteto mi nombre completo.- su nariz se arrugo al decir eso.

Ahora todo encajaba…

Bella Swan, así se había presentado ella conmigo la vez que nos conocimos.

Ahora recordaba su apellido. Aunque claro, me sonaba conocido cuando llegue a Forks, siempre lo había escuchado pero no recordaba de donde.

-¿Así que la hija del Jefe Swan, eh? – había recordado la pregunta que le había hecho Carlisle a Edward.

Jefe Swan…

Realmente, ahora todo encajaba. Tantos años estando tan cerca y a la vez tan lejos de Bella, me hacían querer golpearme la cabeza hasta volver quedar amnésico. Que estúpido fui al no percatarme sobre eso. Maldita sea, por culpa de mi amnesia no recordaba el apellido de Bella, ahora si que todo encajaba como las piezas de un puzzle.

Ahora las facciones de Bella habían madurado con el paso de los años al igual que yo. Su cabello siempre había sido corto por arriba de los hombros, pero ahora se lo había dejado crecer. Antes era menudita como ahora la estaba viendo, pero no tanto; su cuerpo también había sufrido los cambios de la pubertad al igual que todos los adolescentes aquí presentes.

-Puede tomar asiento en aquel pupitre de allá.- había dicho el profesor Greene.

Ella al percatarse de que le había hablado el profesor, sacudió su cabeza levemente, apartando su mirada de la mía. Comenzó a observar atentamente el aula y centro su atención al que yo suponía que era el pupitre desocupado.
La seguí con la mirada y me sorprendí al darme cuenta que caminaba en dirección mía. Se detuvo a un metro de mí, me miro fijamente frunciendo levemente su ceño, para después pestañar varias veces y abrir sus labios pronunciando un leve "Jasper"
La mire con los ojos bien abiertos de la sorpresa y enseguida ella tomo asiento en el pupitre frente de mi, que hasta en ese momento no me había dado cuenta que estaba desocupado.
¿Podría ser que ella aun me recordara? Esperaba que si.

Después de eso, el profesor Greene comenzó a pasar asistencia nuevamente.

-Cullen Jasper.- pronuncio el profesor alzando su vista a mi dirección.

-Presente- conteste alzando la mano derecha.

"No, no es él. El Jasper que yo conocí tenia otro apellido…"-Escuche que Bella murmuraba por lo bajo.

-"Ella si se acuerda de mi"- pensé para mis adentros.

Todavía se acordaba de mí, quise dar saltitos de emoción como Alice al percatarme de eso. Quería decirle que yo era el mismo Jasper que conoció de niña, solo que con diferente familia y diferente apellido. Quería asaltarla de preguntas en estos instantes, mas no podía porque estábamos en clase.

Justo en el momento que el Sr. Greene termino de pasar asistencia, sonó el timbre anunciando el fin de la clase y el inicio de la hora del almuerzo. Claro, como era de esperarse, todos comenzaron a guardar sus cosas y salir como una bala del aula, no es para menos. Una vez que hube guardado mis útiles, cogí la mochila y la puse sobre mi hombro derecho; comencé a caminar hacia la puerta del salón, sin darme cuenta que había chocado con alguien hasta que sentí su cuerpo contra el mío. Como usualmente pasaba cuando te tropiezas con una persona que lleva cargando cosas en brazos, sus cosas se cayeron, haciendo un ruido sordo. Enseguida me acuclille y comencé a juntar las cosas. Había papeles esparcidos al igual que lápices y bolígrafos. Pude apreciar que en uno de los papeles decía el nombre de Isabella Marie Swan.

Alce mi rostro con lentitud, encontrándome con el rostro paralizado de Bella.

-Jasper…- susurro haciendo que sus ojos se pusieran cristalinos.

-Cuantos años sin verte Bella.- conteste sonriendo. Éste es el momento que tanto anhele desde que comencé a recodarla.

-¿Eres tu, Jasper Whitlock?- me pregunto incrédula.

-¡Claro!- exclame - ¿Qué otro Jasper conoces?- pregunte sonriendo aun más, si es que se podía.

-P…pero cuando tomaron asistencia, el profesor se dirigió a ti como Cullen en vez de Whitlock- tartamudeo tratando de objetar.

If you're lost you can look and you will find me
Time after time
If you fall I will catch you I'll be waiting
Time after time

-Es una larga historia que algún día te contare.- le conteste ayudándola a pararse. Pronto cogió todas sus cosas y junto conmigo, nos fuimos hacia la cafetería.

-¿Y que ha sido de tu vida estos años, Jasper?- me pregunto mientras caminábamos por los pasillos del Instituto.

-Bueno… tarde o temprano tendrías que enterarte de lo que me sucedió…- murmure cansadamente. –El día de mi cumpleaños…- comencé a decir, me era doloroso aun recordarlo y sobre todo, decírselo a alguien. –Mis padres y yo nos fuimos a festejar a algún restaurante; de regreso…- ojala ese recuerdo se hubiese ido junto con los demás. –un camión de carga se iba a estampar frente a nosotros, pero mi padre giro el volante y nos salimos de la carretera, chocando contra un enorme árbol y volcándonos. –juro que no quería llorar, pero sentí mis ojos arder y mi vista nublarse ante el recuerdo. Me era muy doloroso verlo en mi mente –mis padres por estar al frente recibieron el peor golpe, mientras que yo me salve por milagro al estar en la parte trasera del vehículo. Ellos murieron al instante y a mi me mantuvieron internado en el hospital hasta febrero. Me detectaron amnesia al no acordarme de mi vida pasada. Entonces me dejaron a mi suerte en un orfanato.- relate – ahora vivo con mi familia adoptiva, los Cullen.- concluí. Claro, no había entrado en detalles. No creo que sea necesario contarlo ahora. Se lo diría en el momento que yo creyera que fuera necesario.

-Lo lamento tanto.- murmuro ella viéndome abiertamente de la sorpresa.

-Descuida, ya sucedió- trate de tranquilizarla. –Los Cullen son unas buenas personas y mis hermanos son realmente geniales. Ya los conocerás.- le dije un poco mas sonriente, tratando de simular mi angustia al relatarle un poco de lo que me había pasado.

-¿Los Cullen?- pregunto ella un tanto incrédula -¿De casualidad no se trata del Dr. Carlisle Cullen, que tiene un hijo que se llama Edward?

Lo mire extrañado, ¿cómo rayos sabía eso? Tal vez mi rostro reflejo mi confusión, a lo que ella volvió a hablar.

-Digamos que mi pastosidad hizo que hiciera una pequeña visita al hospital- hizo una mueca chistosa.

Comencé a reír a carcajada abierta mientras cruzábamos la puerta de la cafetería

-Nunca cambiaras- conteste entre dientes aun riendo. Ella se sonrojo furiosamente como aun lo recordaba y bajo su rostro.

-No te burles…- dijo dándome un "fuerte" pero amistoso golpe en el hombro izquierdo. Hice una falsa mueca de dolor y pronto escuche su musical risa.

Caminamos hasta la barra de comida, cogimos unas bandejas y nos unimos a la fila que se había formado. No tardamos mucho en salir de ahí; ella había tomado una manzana roja y una limonada mientras que yo había tomado una rebanada de pizza y una soda enlatada.

-¿Tienes donde sentarte?- le pregunte esperando que dijera que no.

Ni bien pudo abrir su boca cuando Jessica Stanley se acerco a nosotros y parloteo como de costumbre, saludandome en el proceso.

-Bella, por acá.- dijo ella tomándola por el antebrazo y prácticamente arrastrándola hacia una mesa donde se encontraba Ángela Weber, Lauren Malory, Mike Newton, Ben Cheney, Erick Yorkie y Tyler Crowley. Bella me dirigió una mirada de disculpas mientras era arrastrada y yo me encogí de hombros quitándole importancia, riéndome de cómo se encontraba su rostro en esos momentos.
Aun con la sonrisa en mis labios, me fui hacia la mesa donde se encontraban mis hermanos; enseguida pude notar como Alice y sobre todo Edward, fruncían el ceño. Por otro lado, Emmett sonreía abiertamente como siempre y Rosalie miraba sus uñas como si eso fuese de gran importancia.

-¿Qué?- pregunte extrañado sentándome en mi lugar habitual, entre Alice y al parecer, desafortunadamente en estos momentos, Edward

-¿Qué hacías con ella?- pregunto mordazmente.

Lo mire aun más extrañado y le pregunte: -¿Con quien?, ¿con Bella?-

-Sí- contesto en un gruñido, casi queriendo azotar la mesa con su puño cerrado que se encontraba sobre la mesa

-¿Recuerdan la fotografía que les mostré hace algunos años atrás?- les pregunte calmadamente. Ellos asintieron sin decir nada- bueno, la chica de la foto es ella, Bella.- conteste viendo la reacción de cada uno.
Alice se tapo la boca con ambas manos, reprimiendo un grito. Edward abrió los ojos como un par de platos y se volvió hacia la mesa donde se encontraba Bella.

-Sabía que la había visto en algún lugar.- Edward susurro para sí mismo.

-¿Cómo?- preguntamos Alice y yo sin comprender.

-Si, recuerdo bien la foto que nos enseñaste cuando apenas acababas de llegar a la familia junto con Alice- comenzó a decir Edward - ¿En verdad es ella?- pregunto aun sin creerlo.

-Claro, su rostro no ha cambiado con el paso de los años, tal vez un poco, si; pero sigue siendo la misma, de eso no tengo dudas.- conteste firmemente.

Tanto Edward como yo, escuchamos un ensordecedor chillido proveniente de Alice. Ella se puso como loca quien sabe porque razón, a veces daba miedo cuando se pone así.

-¿Por qué gritas, enana?- pregunto la gruesa voz de Emmett.

Esperen… ¿él estaba prestando atención a nuestra conversación?

-¡Definitivamente Bella tiene que venir a nuestra casa!- chillo la pelinegra.

-¡Genial! Otra enana más para fastidiar.- victoreo Emmett, alzando su puño al aire.

-Tengo que hablarle a Esme para que prepare todo para la cena; necesito ir de compras para darle un obsequio, tengo que…- Alice hablaba tan rápido que Edward, Emmett y yo tuvimos que movernos lentamente, alejándonos de ella.

-Deja de planear tantas cosas, Alice. De seguro ella no lo valorara y pensara que somos un montón de maniáticos psicópatas que solo tratan de asesinarla como si fuéramos un clan de vampiros sedientos de sangre fresca.- decía Rosalie con desden, admirando sus uñas y limándoselas, cruzando las piernas y apoyándose en el respaldo del asiento.

En cambio yo, no quería que Bella se sintiera asfixiada con tanta atención. Sé que ella solamente quería pasar desapercibida y asistir al Instituto inadvertida, pero al ser la hija del Jefe de policías y ser la chica nueva del Instituto, todas las miradas iban y venían sobre ella. Sobre todo si la llegaran a ver sentarse con nosotros en el almuerzo, eso indicaría que toda la atención estaría sobre ella por mucho más tiempo. Preferiría que ella no pasara por nada de eso. Sé que odia ser el centro de atención y sobre todo que le den obsequios o alguna atención. Lo detestaba.

Tal vez sería bueno decirles a mis hermanos que se alejaran de ella. Al menos hasta que pase todo.
Aunque, claro, mis hermanos no querrán hacerme caso como de costumbre.

-¿En que piensas, Jassie?- escuche la gruesa voz de Emmett tratando de imitar la voz de Alice. Hice una mueca de fastidio. Emmett sabía muy bien que odiaba que me dijeran Jasie, Jazz o cualquier diminutivo de mi nombre.

-En nada, Emmie- conteste de la misma manera, solo que juntando mis manos y posándolas a un lado de mi mejilla izquierda.

Pronto no se hicieron esperar las carcajadas por parte de los demás y entre broma y broma, nos la pasamos la hora del almuerzo.

Las últimas horas que nos restaban pasaron como una ráfaga de viento, rápidas y de un solo golpe.

Entre una y otra clase la compartía con Alice o con Edward, pero la última clase no. Me tocaba gimnasia.

Pronto llegue a los vestidores de los varones y me infundí en mi uniforme; la típica camiseta de los colores del Instituto con el típico short de los mismos colores con unas deportivas.

Hoy los chicos practicaríamos baloncesto y las chicas volley ball, según había dicho el entrenador Clapp el viernes pasado, así que no había problema con ésta área, es la mas sencilla de las clases en todo el Instituto.

-¡Ouch!- se escucho a alguien exclamar. Todos nos giramos para ver quien se había quejado. Pronto nos dimos cuenta que era Mike Newton frotándose la cabeza con una mueca de dolor en su rostro.

-¡Perdón! Lo lamento tanto. Les dije que no se jugar.- dijo una chica acercándose a donde él. Pronto me di cuenta que era Bella.

…Esperen, ¿Bella?

-C…claro… no sucede nada, es un simple golpe. P… pronto desaparecerá el dolor- contesto Mike algo ¿embobado? Fuera lo que fuera, él tartamudeaba como un bebé que esta aprendiendo a decir sus primeras palabras.

-¿Seguro que estas bien?, si quieres te puedo acompañar a la enfermería.- decía Bella tan precipitadamente que parecía que ella misma se tropezaba con las palabras.

-No se preocupe, Srta. Swan, el Sr. Newton estará bien.- dijo el entrenador llegando por detrás de nosotros. Comenzó a observarnos a todos lo que estábamos rodeando la escena -¿Y ustedes que hacen aquí parados?- exclamo -¡Vayan todos a sus puestos! Esto no es un show, así que a sus lugares o los hago correr todo lo que resta de la clase alrededor de la cancha.- nos amenazo también exclamando. Todos obedecimos sin rechistar.

Así que también compartía la clase de gimnasia con Bella. Genial, me reiría a su costa por su torpeza.

-Que cruel soné…- pensé

Al sonar la campana, todos nos fuimos yendo a nuestros vestidores correspondientes como un ejército de hormigas, iba iguales de amontonados pero a la vez en orden.

-Ella es bonita- escuche que decían mis compañeros de clase mientras yo estaba al otro lado de los casilleros.

-Pienso en invitarla a salir- decía una segunda voz.

-Pues apresúrate.- decía la primera –Si no viste como ella y Cullen entraron todo sonrisas a la cafetería, te recomendaría que te apresuraras.- ¿Cullen? ¿Cuál de los tres? Mejor dicho, ¿Cuál de los dos? ¿Edward o yo? Porque Emmett tiene novia desde que se inicio el instituto y él es un año mayor que nosotros. No creo que se atrevan cortejar a Rosalie, Emmett los terminaría haciéndolos pedacitos. Y no es broma.

-¿Qué relación tendrán ellos? Apenas si se conocen y parecen que son amigos de toda la vida- dijo la segunda voz de nuevo.

Claro… ahora todo encajaba. Ellos hablaban de Bella y de mí. Sin tan solo supieran que Bella y yo si somos amigos desde casi toda la vida.

Termine de vestirme y pase a un lado de ellos, ahora me percate de que se trataba de Tyler Crowley y Mike Newton. Reí para mis adentros pensando en lo que estaban charlando y ellos me miraron como si tuviese un tercer ojo en mi rostro y cuatro brazos en vez de dos.

Saliendo del gimnasio me encontré en el pasillo con una figura muy familiar. Comencé a acércame a ella tocándola por el hombro, al segundo ella se volvió y me percate que era la pelicastaña que yo conocía desde los cuatro años.

-Hola, Jasper- me saludo mostrándome una sonrisa.

-Hola, Bella.- conteste de la misma manera.

-¿Qué te trae por aquí?- me pregunto extrañada

-Acabo de salir de los vestidores.- conteste naturalmente.

-Aaah- esa fue su respuesta.

Pronto entablamos una conversación que salio naturalmente, como siempre había sido y sin percatarnos, llegamos al aparcamiento donde apenas había muy pocos estudiantes en él. Seguimos caminando hasta que llagamos a un lado de una chevy roja desgastada que nunca antes había visto por aquí.

-Bien, llegamos- dijo ella sacando las llaves de sus bolsillos del pantalón.

-¿Éste es tu vehiculo?- trate de preguntar sin reírme histéricamente.

-Eeeh… ¿si?- su respuesta salio mas como pregunta. -¿Por qué?- me cuestiono enarcando una ceja.

-No, por nada- conteste entre dientes tratando de no reírme. Si Rosalie o Edward viera su auto en estos momentos…

-Hola, chicos- una voz por detrás de nosotros. Yo sin necesidad de volverme sabía que era Edward. Pero nos volvimos, Bella rápidamente mientras que yo todo lo contrario.

-H…hola Edward- contesto Bella haciendo que sus mejillas se tornaran sonrosadas.

-Perdón, no los he presentado como es debido.- comencé a decir –Bella, él es mi hermano adoptivo Edward. La de cabello corto y negro es Alice y la que esta a su lado, la rubia, es Rosalie- conteste señalándolas. Ellas se encontraban a un lado del Volvo de Edward, esperándonos al igual que Emmet. –Y el grandote que esta con ellas es Emmett.- concluí.

-Si, se quien es Alice. Comparto la clase de literatura con ella- me contesto Bella observando el lugar que le había señalado donde estaban mis otros hermanos.

En la acera se comenzaron a escuchar dos pares de tacones acercarse y unas fuertes pisadas. –Mis hermanos- pensé con cansancio.

-¡Oigan, ustedes dos!- reclamo Rosalie casi gritando -¿Qué rayos se creen que son para tardarse? Hay personas que tenemos mejores cosas que hacer.- gritaba apuntándonos con su dedo índice acusadoramente, moviéndolo de Edward a mi y viceversa.

-Rosie…- trato de interferir Emmett, pero ella solo gruño y se alejo un paso de él.

-Nada de Rosie, Emmett.- contradijo –Necesito hacer un estúpido proyecto y este par de idiotas están aquí parados babeando por la nueva.- consto ella alzando una nota mas alta que anteriormente. Nos miraba con furia e ira, a excepción de Alice, quien no había dicho nada en lo que llevábamos aquí.

Emmett se acerco a Edward, tocándolo por el hombro y dándole una mirada significativa. Por otra parte, yo observaba la escena sin saber que hacer realmente. Edward le devolvió la mirada a Emmett y en modo cansado asintió levemente. Después Emmett siguió el mismo camino que Rosalie, yendo hacia donde estaba aparcado el vehiculo plateado.

-Jasper, es hora de irnos.- me dijo. Yo asentí con la cabeza viendo por el rabillo del ojo como Alice se acercaba a Bella por primera vez en el día –al menos en lo que yo haya visto-.

-Bella…-dijo Alice levemente. La aludida alzo su rostro frunciendo un poco su ceño, extrañada. -Nos vemos- contesto apenas en un murmullo.

-¿Ah?- pregunto la pelicastaña sin haber escuchado bien.

-Hasta luego, Bella.- esta vez dijo más claramente.

-Nos vemos en Literatura, Alice.- se despidió Bella con una sonrisa sincera en su rostro.

-Adiós, Bella- dijimos Edward y yo al unísono, yo sin percatarme que Edward aun seguía presente. Bella asintió para luego abrir la puerta de su camioneta y entrar en ella.

Poco a poco los tres nos fuimos yendo hacia el Volvo con lentitud, Edward con cara de pocos amigos, Alice un poco ¿feliz? Y yo… no sabía describir mi humor en este momento, algo raro en mí.


¿Qué les parecio el capitulo? Ojala les haya gustado ^^

El apellido del profesor de historia le puse "Greene" porque realemente no sabía como se llamaba y mi libro no lo encuentro ._. (tengo que ordenar mi habitacion D: ) Aunque siendo sincera... no recuerdo que venga el apellido o nombre del profesor de historia ¿Alguien de ustedes lo recuerda?

Bueno, espero que tengan tiempo y escriban sus reviews ^^ juro que los contesto todos y con adelando ;D

Eeeeeemmh...respecto al cap anterior... hay una palabra que escribi mal... dice: Encendia, pero era Entendia -.- (yo y mi teclado loco) así que no lo mal interpreten ^^

Nos leemos a la proxima

Chau :D