[Fanfic: Juego De Dos]

Capítulo 3: La Rosa Negra

[Levi narra]

Al llegar a la oficina dice que necesita que haga un reporte hablado de lo sucedido. Es tan molesto hacerlo, me posiciono delante de ella en el sofá. Más Zoe, agarra su silla arrastrándola un poco a mi persona.

—Bien Riv, ¿Qué sucedió? –.

No me queda de otra más que contarle. Se lo digo con las palabras de siempre; directas y cortas: Me espiaron y tuvieron una embostada. Fui el mocoso. Punto final.

Al finalizar tiene un rostro pensativo, muy serio a mi parecer. Estaba a punto de decir algo más, pero la puerta se abre. Asómanos la cabeza para ver de quien se trata, es Farlan. Entra agitado, cerrando de forma brusca la puerta, más aun poniendo la llave. Lo conozco, y esta actitud brusca y serena al mismo tiempo me desagrada. Algo malo paso.

—Hanji... Tenemos que salvar a Isabel –pide una vez que llega a nosotros. Se sienta y sus hombros comienzan a temblar en lo que cuenta lo sucedido —...Cuando fui a buscarla ya no estaba ¡y el lugar hecho un caos!

Está un poco alterado, trata de calmarse para lograr ver la solución

—Eso haremos Farlan. –le tranquiliza Hanji y luego se aparta para levantarse del asiento

—De hecho, necesitó que los dos vayan por ella, investigare en donde se encuentra, pero... necesitamos un plan. Decidan chicos mientras la busco –habla al irse a la computadora, ahí está concentrada y escribiendo rápido. Pero con un rostro para nada amigable.

—Farlan... –lo llamo y gira a verme —Sé que es mi culpa, me siguieron y los lleve junto a ustedes –declaro. Eso era la verdad, fui descuidado y... voy juntando mis manos al entrecerrar los ojos. Y él me da una palmada en mi hombro como consuelo

—No importa eso, lo importante ahora es salvar a Isabel

Guardo silencio después de ello y nos concentramos en esperar a que Hanji nos diga algo de información. Tarda un poco, nos ponemos a beber. Pero Farlan anda inquieto, de un lado para el otro sin tomar una sola copa. Veo que tiembla un poco. Esto no es bueno.

—Bien chicos···

— ¿Qué encontraste? –la asalta Farlan. Encaminándose antes que yo a su escritorio.

—Tengo la ubicación de donde se encuentra –Nos lo escribe en un papel, agarra una hoja con contenido apoyándola sobre el escritorio.

—Miren, -asomamos la cabeza para ver —Esta es la forma de entrar,... tienen que ser muy silenciosos en este sector, un error puede activar las alarmas de seguridad y causar la muerte de Isabel, ¿entendido?- Farlan asiente y reitero mi cabeza, solo me dedico a observar. Farlan es el que sigue con los ojos pegados en los garabatos de zoe.

—Tomaran esta ruta... -va explicando la ruta, rayándola con un marcador en las manos. El infiltrarnos sin ser descubiertos por los ductos

—Chicos si es posible eviten usar armas, -dice dejando de lado el papel y comenzar a hablar con más seriedad la acomodarse esos lentes —Dejen inconscientes a los que la vigilan, tienen que ser lo más silenciosos posible. Y eso va para ti Levi, que adoras asesinar-

—Tch –me cruzó de manos y continua hablando —Tendrán un auto a dos cuadras del lugar, solo llámenlo cuando estén por salir. Ellos los llevaran conmigo, es todo

Nos deja el papel con una dirección escrita en ella y los planos sobre la mesa los enrolla Farlan.

—Pero si cargaran un arma silenciosa por si acaso. –Nos va entregando unas 9mm con silenciadores extras en las manos.

—No hay tiempo que perder -voy guardando el arma —Riv, cámbiate de ropa, esa esta con sangre y rota, allá atrás hay ropa para ti, cámbiate

No digo nada y voy tomando la ropa que me enseña.

[Hanji narra]

Espero a que Levi termine de cambiarse, regresa y me lo quedo observando un rato. Su rostro de enema ya me lo conozco, corbata bien. Traje, saco... y ¿sangre?

—Levi, ¡estas sangrando! -chillo al ver su pierna lacerada, a unos cuantos centímetros arriba del talón

—Descúbrete eso –demando. Tengo algo de experiencia cociendo heridas, y a juzgar diría que es de una 45 ACP (Automatic Colt Pistol). Vaya, una automática. Mucho problema, esas derriban a un hombre de un solo disparo. Y este fue, exclusivamente para inmovilizarlo, no matarle. Mm,... para ser usada así, debe ser de un tirador con experiencia. Y Erencito con un colt es...

—Es un fastidio. No importa –lo oigo decir. Este necio, se le va abrir más

—No puedes ir sangrando, te descubrirán -lo reprendo haciendo que tome asiento, para ver la herida. No era profunda, pero si sangraba. Sería mejor limpiar y desinfectar esto.

—¡Hanji-san! –oigo un grito, que se acerca desde el corredor.

—Eren... –me levanto de un golpe con un rostro de sorpresa, que alarma a ambos —Mierda,... ¡Levi, Farlan al clóset! –ordeno a los gritos.

— ¿Estas de broma Zoe? –El rostro de Levi comienza a tronarse en ira —No es divertido.

—No lo es Leví. Métete a la bodega ¡ahora! –El lugar es un pequeña puerta dentro de mi despacho dónde almacenaba papales viejos.

—Ese lugar está sucio y lleno de polvo, no piens-o

Le doy la vuelta y lo estoy empujando en aquella dirección. Farlan me ayuda a meterlo ahí, ya que Levi odia ese lugar por el polvo.

Lo hace a tipo, y yo cierro con la puerta, corriendo de bolada a mi escritorio para sentarme en la silla en lo que la figura de Eren aparece a mi delante, abriendo la puerta de mi despacho.

—Hola. Hola Erencito... –digo sonando algo natural posible — ¿En qué te puedo ayudar?

—Hanji. Necesito tu asesoría...-Me habla, más serio de lo normal al cerrar la puerta detrás de sí. Parece inquieto al entrar armado —...Levi, Ahr. Estaba a punto de atraparlo y se me escapo de las manos como agua...

Forma unos puños y los estrella contra mi escritorio en los que oigo levemente el sonido de una puerta entreabriéndose.

—Los Ackerman siempre son así. Pequeñamente afortunados... –musitó, llevando mis manos tras la nuca en el sillón cuando veo el rostro furaco de Levi se asomándose en la puerta entre abierta. Lanzándome la mirada de "Tenemos que hablar... muy seriamente".

Suelto un resoplido, bajando la manos.

— Toma asiento Eren. –le indico una silla a su detrás.

—No gracias... Por el momento necesito encontrar a Rivaille. Debo hacer que escupa su nombre.

— ¿Rivaille? –inquiero entrecruzando mis dedos al verlo fijamente.

—Sí, el reciente Ackerman con el que me topé.

—Otro Ackerman –suelto en un bufido. Asique no te diste cuenta Eren...

—Él sabe su paradero Hanji –vuelve a golpear la mesa con ambas manos — ¡Lo atrapare! ¡Lo juro! ¡Levi me la va a pagar muy caro!

—Eren cálmate, estoy segura que si lo piensas él no...

—No importa lo que digas yo haré salir a Rivaille a toda costa...Mataré a la chica si es necesario –grita

— A Isabel Magnolia... ¿La torturaras?

—Ya me conoces ¿o no? –suspiró. Se perfectamente lo que significa eso. Daño colateral.

—Eren te conozco desde que te supiste subirte los calzones, al enano también. Sé qué tú no eres así... No creo que...

—Hanji no digas más. Por ahora mi objetivo es su cabeza, y sabes que no me detendré... Si tiene información se la sacaré... Ahs-

— ¿Sucede algo? -pregunto ya que hace un gesto de dolor

—Una muela floja –dice tocándose la mejilla. Camino en su dirección

—Muéstrame... –le pido, y va abriendo la boca —Vaya, vaya ese Rivaille no se contiene... La saco de raíz... debes tener cuidado

—Él debe cuidarse de mí, porqué lo atrapare vivo... o muerto.

—Eren tu... ¿Qué planeas con magno··· -decía. Pero el habla antes

—Tengo entendido que él tiene una empleadora de nombre Hanji... Dime, que no eres tú –dicen sus obres esmeraldas

—Soy sospechosa acaso... ¿vienes a interrogarme Eren? –digo a la ligera

—No has respondido –refuta el, apretando la mano al sostener su arma junto a la pierna ahora.

— ¿Vas a dispararme Eren?

—No tengo ninguna prueba que fundamente tu traición... –dice al regresar el arma a su cinturón — Eres como una tía y segunda madre para mí...

—No has respondido –le retó con la misma respuesta suya, extendiendo las manos por el escritorio. —Pero, si tienes alguna duda...adelante Erencito, ahijado mío... ¿puedes apresarme e interrogarme frente a tu padre?

—Tch. Encárgate de buscar por los perímetros restantes –coloca un celular sobre el escritorio. Es el del Enano —... Quiero un informe del GPS de su auto y el teléfono, si fue rastreado y con quienes se comunicó. Mantenme informado si lo encuentras... De lo contrario me veré forzado a usar los contactos de mi padre, madrina.

Me recita al darse la vuelta. Este chico es muy listo. No se le escapa una.

Los veo salir de mi despacho y cruzo mis manos por detrás de mí nuca en lo que Levi y Farlan va saliendo, poniendo los pies sobre mi escritorio.

—Sera mejor que te cuides Levi, ese chico te va meter una bala por el culo –me le burlo. Pero contrario a oír su típico chasquido. Oigo algo muy distinto a una voz molesta, sino una más sarcástica.

—Ohhh... Hanji trabaja para los dos bandos... ¿Quién lo diría?... –va acercándose, en lo que yo bajo los pies el saca una navaja con una extraña sonrisa —...Y hasta eres considerada su "tía" ¿Qué más sigue? ¡TRAICIÓN! –Exclama

—Dime alguna razón por la que tenga que confiar en ti... Hanji-san —se cruzó de manos y observándome, empezando a cuchichear entre dientes: ¿Por qué no me había dado cuenta de todo esto? La maldita supo trabajar bien todos estos años.

—Y bien, hablarás ¿o no? –clava su navaja en el escritorio. Muy cerca de mi mano una advertencia. Y luego saco una 9mm apuntándome, sin mostrar un rastro de duda, si me equivoco me matara.

—Creí haberte quitado todas las armas...-digo acomodándome los lentes

—Ja... Tengo un As bajo la manga –levanta una ceja esperando mi respuesta, solo suspiro. En serio, cree que yo...

—Levi... Si traicionara, ¿No crees que ya lo hubiera hecho?... –lo encaro —Y más que nada... haber dicho que estabas en el closet cuando entro Eren. Eres su presa...

Entrecierra sus ojos. Duda.

—Rivaille, también fui yo quien puso tus archivos en el sistema...Y que gracias a mí, Levi... está siendo otra persona con diferentes papeles. No olvides quien te ha encubierto todos estos años... y además –me acerco a él, poniendo su arma en mi cabeza

—...Te he dado los nombres de las personas que trabajan para el Señor Jaeger, adelante...dispárame –extiendo ambos, mostrándole una sonrisa

—Tch, maldita cuatro ojos –me dice, bajando el arma y guardándola en el sacó

—Ahora... –continuo yo —Tengo que atenderte esa herida -se me acerco a él con una caja de primero auxilio. Sacando una saga y el alcohol, se pone a ver la ventana.

—Listo bebe herido. No hagas esfuerzo o se abrirán las puntadas, ¿quieres tú dulce? –mofo.

—Vete al infierno –se levanta y acomodo bien el pantalón, por su pierna izquierda, cubriendo los vendajes.

—Hora de irnos Farlan –dice, una vez que termina.

—Espera Levi... –lo detengo, el me mira y yo pongo algo en la mesa —Te olvidas el celular -.

Se encuentran frente a un edificio un poco sucio, no hay ruido más que el goteo de una fuga que hace un poco de eco, está oscureciendo

El pensamiento de Farlan solo ha sido uno desde que salimos: Isabel. Voy por ti...

Se abren paso por un pequeño ducto que les señale en el dibujó. Rivaille no vacila, pero sé que aún tiene dudas rondando en su cabeza. Me encargue de quitarle algunas...aunque sé que eso no será suficiente.

[Eren narra]

Espero ansioso los resultados que me entregara Hanji-san. En realidad, creo que la vi inquieta, pero bien pueden ser ideas mías.

10 años buscando a Levi.

Hicieron una persona muy diferente de mí. De la fachada de una persona alegre que al comienzo siempre demostró a una persona por completo diferente... Oh, no dejaba ni un solo cabo suelto.

Debía acorralarlo tenerlo contra las cuerdas. Hacer que se ahogue en desesperación, que la presión de mí solo presencia pisándole los talones, lo vuelva loco. Destrozarlo mental y físicamente ese era en sí, mi plan. Aún me reservo los motivos de porque lo quiero muerto, pero...

—Eren...

—Mikasa, quítate de mi camino –reprendo con naturalidad. Mi paso es cerrado por ello a mí delante.

— ¿Por qué la liberaste?

—Tch. –exclamo insatisfecho —Debo explicarte todo lo que hago. Eso es un fastidio Mikasa.

—No la dejare ir... Si ella significa algo entonces yo...

— ¿De que estas hablando? –En serio ¿de qué lo hace?

Parece intimidada con la presencia de un trato gentil de mi parte hacia otra mujer.

—No tengo tiempo para esto Mika···

Mi voz es interrumpida por el sonido de la alarma.

—Está aquí -Es lo único que digo. Asique viniste por mas...

Una sonrisa aparece en mi rostro, en lo que deseó más de esa adrenalina experimentada hace unas horas. Oh, voy a volver a jugar contigo Rivaille...

Comienzo a correr por el pasillo.

— ¡Eren! –grita Mikasa a mi detrás en lo que yo aceleró mi paso al cuarto de máquinas dónde están las cámaras.

Ingreso a lo bruto, y los hombres se asombran viendo mi figura en el marco de la puerta. Lo veían, estoy elevando un poco la mano, pido que me informen de la situación.

—Son dos sujetos. Se acercan a la celda de la sospechosa. –dice.

—Ábreles la celda –ordenó

—Señor... –se extrañan de mi orden tan irracional.

—Haz lo que digo –reiteró. El asiente con la cabeza y lo hace, puedo observar a través de las cámaras como caen en mis redes. Toman a la chica en hombros.

Observo las acciones de Rivaille y los otros dos hasta que el decide disparar la cámara y quitarme visión.

—Cámara ocho –demandó. De inmediato la ponen en pantalla y los admiro saliendo. Está claro que trataran de escapar.

—Dales una ruta –digo al alejarme

—Señor, se dirigen abajo a los túneles parece que entraron por los ductos. La presión allá abajo fue ajustada a 38 C°... Se confundieron con los vapores halla abajo y evadieron a seguridad.

—Interesante... ¿En qué ducto van?

—El cuatro –.

—Bien –desparezco corriendo. En lo que me topo con Mikasa a la salida.

—Eren, iré contigo –dice posicionándose a mi blanco

—Me retrasas o te entrometes y... –digo

—Corro más rápido que tú... -me dice

—Perfecto. Encárgate de la pareja, iré por el otro. –le digo a centímetros de dividirnos por los ductos, y tomar rutas contrarias.

—Terminando. Iré contigo –me habla.

—No si yo acabo primero -Le doy por respuesta.

Ambos nos retamos, de alguna forma crecimos juntos y el asesinato se volvió un juego, una apuesta que amaba tener con ella. Además que mi orgullo. No me permitirá perder ante ella, otra vez.

[Farlan narra]

—Vámonos –demando de inmediato una vez que agarro su mano y comenzamos a correr.

El ruido de nuestros apresurados pasos hace eco. Es raro que no hayan venido por nosotros todavía... Está muy silencioso... llego a pensar y aparece. De un momento a otro, siento un gran dolor a mí costado y caigo al suelo

— ¡Farlan!-

—Pero ¿qué?... –exclamo sin poderlo creer. Estaba por voltear, veo una rodilla que va hacia mi rostro.

Me cubrió con mis brazos, retrocediendo a fuerza y caigo de nuevo. Me levantó rápido ya que no deseo ser tumbado nuevamente.

— ¿Eh? –Enfocó mi visión en la persona y descubro que es una mujer delgada, de cabello negro y rasgos asiáticos finos.

—No los dejaré ir –No declara con esa voz, es fina y delicada, habla con calma y voz lenta.

Su rostro es neutral, no muestra ninguna expresión. Agarra una bufanda que esta alrededor de su cuello y agacha la cabeza. Veo de reojo a Isabel y tiene el ceño fruncido... Está muy enojada.

—tu... –Su voz esta ronca.

Va tras ella e intercambian golpes. Pero la chica de la bufanda solo esquiva, y no ataca. Como si no quisiera hacerle daño, o le hubieran daño órdenes de no lastimarla. Aun así Isabel arremete con todo. Una pelea de gatas, me parecería a decir si la otra respondiera...Veo mi reloj, tenemos menos de 5 min para escapar y reunirnos con Levi. Al subir la vista. Isabel cae y ella la comienza a asfixiar

— ¡Isabel! -corro a ayudarla y atrapó a la pelinegra en una llave, que la obliga a soltar su cuello. Se resiste un poco e Isabel se recupera y se levanta otra vez. La chica de cabello corto levanta la pierna y me golpe en el rostro. La suelto casi al instante y retrocedo dos pasos

—Golpeas duro –hablo. Ahora si se está defendiendo. Me sobo la frente que es donde más duele. — ¿Cómo te llamas?

— ¡Farlan! No es el momento –me reclama Isabel con los puños alzados en posición ofensiva.

—Mikasa –dice tranquila. Tal como si estuviera tomando un descansó. Ese control.

—Jajaja ¿Y dónde está mi edificio? –se le burla Isabel.

Parece que se molesta y se voltea a verla furiosa, en esos ojos que cobran filo asesino y sin vida. Cuando esta por golpearla se escucha un disparo a lo lejos, Mikasa, la mujer se detiene como si fuese una estatua y voltea de donde posiblemente vino el ruido. Esta distraída, corro y agarró la mano de Isabel.

—A correr –Debíamos aprovechar esta oportunidad.

— ¡Espera! Aun no termino con ella –se queja.

—No es el momento, Isabel –la reprendo al cargármela en el hombro y sigo corriendo, volteo hacia atrás a una distancia prudente, escuchando.

—Eren –De sus labios quedando paralizada, mostrando preocupación innata en sus pupilas. Pero continúo con el paso. La dejamos atrás y llegamos a un cuarto con muchos ductos. Escojo el del medio de una fila de 5.

— Ve –digo bajándola, y arriesgándome a que la mujer nos atrape.

—Ni creas que yo entrare ahí he far... -No la dejo terminar y la arrojo. No tenía tiempo para su reproche. Subo en él e inspeccionó que no venga atrás de nosotros, y es así. No hay nadie. Me arrojo. Parece como un tobogán pero nos llevara a hacia el exterior. Al salir, hay muy poca luz, pero Isabel me espera con los brazos cruzados, enojada.

—No era necesario que me empujaras

—Era la única manera

—Al llegar a casa, tendrás muchos problemas –me advierte.

—Sí, si... -no se imagina los que tendrá ella —Ahora, busquemos a Levi -.

[Eren narra]

Tome la derecha y Mikasa la izquierda. Como lo asumo al final de la corrida, estoy en los ductos. Saco el arma y la empuñó en mi mano.

El vapor de los tubos y a mí alrededor, me fastidia mi visión, pero sigo avanzando. Sé que Rivaille estar por aquí y lo atrapare.

—Tienes agallas para venir solo aquí a morir –oigo su voz en el lugar. Jum.

—...lo presumo una estupidez, eres testarudo e idiota –su voz retumba y no puedo localizarla, sigo avanzando.

—Viniendo de ti... Lo considero, a eso, un cumplido –Es mi respuesta, doy otro paso.

—Bien podría matarte ahora –Es su reto. Me giro, pensando que esta atrás de mí.

—Molesto por saber que aún sigo ganándote... –habló

—Tch –oír el chasquido más cercano a mi derecha, camino en esa dirección.

El cronómetro del vapor llega a los 2m y se libera la presión, lo que hace que el vapor se aglomere aún más, yo lo dispersó con una mano.

—Prefieres que te mate antes de decirme donde ésta Levi... ¿Morías por protegerlo?... Dímelo... -Doy un paso en lo que las gotas de agua resbalan al suelo de concreto.

— ¿Es tu amigo? –Sigo preguntando y ya no obtengo respuesta -... ¿familia acaso? Crees que encubrirlo lo salvará. Estas equivocado... Lo encontrare aunque emplee toda mi vida.

Llegan los 2min que me mantuve esperando y oigo el vapor salir de nuevo. Cierro los ojos para escuchar cualquier desenfoque fuera del aire caliente. Una respiración leve, agitada, movimientos ligeros o bruscos, algún objeto cayendo u otro...

Track.

Oigo el resbalar de un pie por el suelo de concreto a mis espaldas.

—Te encontré –disparó diciendo ello, quitando de mi rostro el arma y girando mi cuerpo en una media vuelta.

En lo que sé que lo he detenido y descubierto a sí mismo. No por mucho, ya que no tarda en disparar y comenzar a correr. Lo voy siguiendo y empieza la balacera. Parece que lo alcanzo pero se me escurre y toma otros rumbos, en algún punto creí agarrar su camisa pero se soltaba.

Estamos a más diez metras de la salida, por lo que será una corrida larga. Debe doblar a la izquierda, si desea salir, me lanzo sobre él, a su vientre y los desvió a la derecha. Ahora le tomara 15 metras salir, ese si corrige el rumbo. Se pone de pie, estoy por atacar pero...

¡2 min!

El vapor se dispara en medio de nosotros. Me meto por dentro de los canales.

Rivaille se queda al medio con un arma en la mano.

Se encuentra aparentemente sólo. Ha pasado de cazador a presa.

Decido hablar entonces.

—...Ahora dime Rivaille, ¿Qué se siente estar contra las cuerdas? –.

[Levi narra]

—Divertido, ya había perdido la emoción de hacer esto –se pierde de mi vista y solo se escucha la salida del vapor que nubla un poco. Bajo un poco el arma y buscó rápidamente de donde podría estar. Estoy alerta ante cualquier pequeño sonido.

"Concentraré en el lugar, desvanécete...

Siente cualquier palpitación que hace el suelo.

No escuches los latidos de tu corazón... Solo eres ojos.

Todo en ti no hace sonido, concéntrate"

Recuerdo las palabras de aquel viejo y comienzo hacerlo. Escucho mi respiración y va bajando el sonido, el típico "dum tum" del corazón se va acallando.

No oigo nada de mí, solo se escucha el vapor siendo liberado.

"¡Levi! Concéntrate.

Busca el sonido de aleteo de un ave"

Muevo los ojos ante cualquier movimiento.

—Ths ths –se escucha un poco a lo lejos, camino un poco para escucharlo más cerca.

—Crack –se escucha el sonido que hace uno cuando mueve el arma en su mano, miro sobre aquella dirección y suena la salida de vapor, de mi chaqueta sacó una navaja de 7cm de hoja. Espero el momento.

Me muevo un poco dándole la espalda, esperando el momento exacto, suena su zapato tocar el suelo. Y dando la vuelta rápido arrojo la navaja dándole a su arma haciendo que se le resbale y salgo lejos de su alcance.

Me mira sorprendido pero se pone serio, hay algo en sus ojos que parecen brillar, pero en un pequeño lapso.

—Te encontré Eren –meto mis manos entre mi cabello y lo acomodo. Y se libera el vapor. El lugar comienza a ponerse caliente, que hace que mi cuerpo empiece a humedecerse un poco. Tch. Odio estar así.

—Debo admitirlo. Me agarraste de sorpresa, no creí que llegarás a descubrirme. –habla perdiendo el tiempo, ya está próximo. El conteo de ese cronometró ha empezado de nuevo.

Aquella columna de vapor que se disparó a mí alrededor, suele ser mi escondite... Aunque ya estoy jugando al escondite demasiado.

El mocoso, sigue hablando y no me deja concentrarme.

— ¡Rivaille! –llama, y gira el rostro. Viéndolo parado a mi detrás.

—Tiempo de bailar –dicta y se abalanza sobre mi persona, aun sin su arma. ¡Es un maniático suicida!

Mi cuerpo suda y el suyo también. Esté aire caliente es disparado de nuevo. No deja que me aparte de él, escape o me esconda.

Carajo. Me atrapó por la espalda en lo que parece que me abraza sin soltarme, apretando mi cuerpo contra su pecho queriendo ahogarme.

No puedo evitar el expulsar aire por la boca y soltar el arma en mi mano. Su brazo esta al contorno de mi cuello.

—Habla –vocifera, yo he puesto sus manos alrededor de su brazo. Tratando de quitar lo que oprime mi cuello, abriendo la boca para conseguir bocanas de aire gélido.

Va estrujando un poco más mi blando cuello, impidiendo el paso de aire a mi sistema. De reojo observo el cronómetro... queda 57 minutos antes de que se dispare de nuevo.

—at... et... –suelto de mis labios. Acerca entonces su oído a mí voz. Mis pies apenas y tocaban el suelo. Pero me devuelve al suelo para que hable.

— ¿Que dices? –se me burla el muy hijo de puta.

—...u.. n... at... –logro pronunciar en el descenso, cuando las suelas de mis pies tocan el concreto. Gira los ojos de costado, y casi al segundo siguiente mis dedos se estrujan en su brazo. Al igual que si mis dientes lo mordiera. Le tranco una pierna con el pie derecho, haciendo que pierda el equilibrio y voy elevando su cuerpo por encima de mí, haciendo un esfuerzo extra.

— ¡Una Mierda MOCOSO! -le grito en lo que mando su cuerpo contra el concreto de las paredes, su cabeza choca con los tubos y el vapor se dispara.

En el suelo se va sentando, pero ya he desaparecido.

—Mierda. –Blasfema —vas a seguir jugando al escondite Rivaille –apoya el codo sobre su rodilla.

—Levanté Mocoso, aun no termino contigo –le hablo, de tal forma que oye mi voz a su delante suyo. Estoy parado frente a él, y con un rostro por demás irritado. Mis cejas se han juntado.

—vaya, que divertido será esto.

Se va poniendo de pie, formando unos puños en ambas manos a sus costados.

—Venga –me reta con una sonrisa triunfante.

Estoy más que molesto, quiero matarlo. Me hierve la sangre, ha pasado años desde que alguien no me hacía enojar.

Observo como levanta esos puñitos de nena, está provocándome.

"No seas impulsivo Levi"

Tch, ¿acaso eso importa anciano?

Odio cuando ese mocoso me sonríe, hace que me sienta incómodo. Pongo los puños a la altura de mi rostro.

—Creo que... llegó el momento de ponerme serio – bajo un poco los puños y corro hacia su dirección, él sonríe, al ver que voy hacia él.

Doy el primer golpe con el puño y él lo detiene fácilmente, eso, en lo que está en agarras mi puño. Contrarresto con una patada a un costado y me suelto. Él se sobrepone a recuperarse ignorando el posible. El dolor que le he causado, me quiere golpear, lo esquivo y le doy un golpe en su mejilla.

Me alejo un poco y le observo, parece que quiere reír, solo se limpia un poco la sangre que sale de sus labios

—Jajaja... bien... mi turno Rivaille –.

Tengo un extraño presentimiento, este chiquillo... Se debe que tener cuidado. Me pongo en modo de defensa observando.

[Eren narra]

Apenas le doy mi respuesta y ya lo veo temblar. Sera que... El me propina un golpe en el rostro. De acuerdo, debo concentrarme.

Su cuerpo se contornea de un lado al otro cada vez que lanza esa patada, para la segunda vez que lo intenta retrocedo y él se retrae para atrás en lo que quiere intentar otro golpe.

Sus ojos se agrandan y veo el color profundo en su iris. Son interesantes más no tengo tiempo. Tomo su rostro con una mano, en lo que veo que quiere escupirme en la cara.

No se lo pienso pasar por alto, mientras sigue en el forcejeo de librarse. No lo soltare. Aun no termino con él.

Segundos después de ver mi rostro en sus pupilas. Oigo la voz de Mikasa gritando mi nombre. Mierda. Volteó en rumbo que oigo la chillona voz y es entonces cuando recibo un cocacho en la nuca. Lo suelto y quiere huir. No,...va por mi arma.

—No, no. Ni te la creas... No te la dejare tan fácil. –digo apresándolo de nuevo con mi cuerpo.

—Suéltame ¡Bastard-o! –Exclama. Rivaille comienza a respirar con pesadez. Está cansado, y solo se plantea patear el tubo rojo hacia atrás mientras lo retengo, para que lo suelte.

No aflojo el agarre un solo momento, y ambos caemos contra el suelo, uno sobre el cuerpo del otro. En una pose por demás comprometedora, y el despliegue del vapor para ocultar la unión con mi asesino.

El vapor se esparce, entre corriente y aire caliente, voy entre abriendo los ojos. Lo tengo en frente, tropezando con mis labios en un accidente o una tragedia.

Lo veo por demás sorprendido cuando aleja su rostro adolorido del mío. Cayó y tuvo que ser a mis labios.

—Tks... El beso de la muerte –musitó mientras él hace una expresión de asco

—...Guardaba ese beso para dárselo a Levi, en su funeral. Aunque no precisamente en los labios... Pero, perderlo contigo no está mal, Rivaille –murmuró

Alargo mi cuello en su dirección, queriendo continuar el beso. El parece tan confundido. Ahora qué...

—Eren... –oigo la voz de Mikasa a mi enfrente.

Rivaille coge la pistola, creí que me dispararía pero no. Dispara contra la tubería... Hay un gran desprendimiento de humo y vapor que oculta su escape por las tuberías.

Me pongo de pie en lo que Mikasa se acomoda a mi flaco. Me pongo la mano en el mentón. Viendo su figura desaparece sin que yo quisiera o me mueva tras él.

—Como si nunca hubiese pasado... -repito la frase que oí de sus labios esta tarde —Lo siento Rivaille, dudo que puedas olvidarte ahora...

[Levi narra]

¿Qué mierda acaba de pasar?

Pero ¿qué?

¡Mierda, mierda, mierda!

Me encuentro corriendo ahora en los grandes ductos antes de salir, hace mucha calor y varias gotas caen y me van mojando, recuerdo lo que acaba de pasar y me produce enojo, enojo ¿y agitación?

Me detengo y lo compruebo, poniendo una mano sobre mi pecho. Ando agitado.

— ¿Eh? –Pero si nunca me había pasado esto, sólo cuando inicie el entrenamiento.

— ¿Qué es esto? –Trato de despegar dudas y aclárame, —Agh, no tengo tiempo para meditarlo

Sigo mi andar y llego a la salida. Busco el auto que Hanji dijo que estaría. No me toma mucho el encontrarlo eh irme. Farlan e Isabel ya estaban dentro.

—Vámonos –digo cuando me subo al copiloto, y arrancan.

Todo el trayecto es silencioso, y yo... no dejaba de pensar en aquello. Tocando mis labios un poco, el recuerdo de que él quería besarme...

Sacudo la cabeza ante tal momento. Agh ¡Esto apesta!

Tuve un beso accidental con mi enemigo, ¡No es el fin del mundo!

Nada cambiara.

"Cuídalo"

Escucho mi mente cuando vuelvo a pensar en él, sus ojos... me recuerda a algo... pero exactamente ¿A qué? Y más que nada... ¿Por qué lo recuerdo...?

— ¿Sucede algo, Rivaille? –me pregunta Isabel al verme balbucear sin sentidos.

—No es nada

—Siento causarte problemas –se disculpa, bajando la cabeza, creyendo que ella es la causa de mi malestar.

—No importa –le reafirmo, volteando hacia la ventana, viendo las nubes... parece como si quisiera llover

"Cuídalo, Cuídalo, Cuídalo, Cuídalo"

Esa palabra hace eco en mi mente, suena en diferentes tonalidades... Cierro los ojos y aun lo escucho. Esto me atormentara por un buen rato.

.

[Eren narra]

—Eren... –vuelvo a oír la oración mi nombre a un costado.

—Mikasa –digo girando mis ojos a ella. Demostrando que le prestó atención y noto su presencia, que antes no.

Un par de pasos más se van acercando a mi dirección al vernos parados.

—Eren... Señor... -oigo sus respiraciones aceleradas hasta mí.

—Jean... Marco...

— ¿Qué pasó? –Dice Mikasa al ver mi rostro un tanto inerte, meditando en lo sucedido —Eren...

— ¿Qué información pudiste sacarle a Magnolia? –respondo reaccionando a lo brusco, avanzando un paso a su persona

—Mm, casi nada. Ella no estaba metida en el tema.

—Tks. Marco –paso con mi otro informante, dando el mismo paso.

—Identificamos a un auto sin placa, con un rumbo al norte.

—Mikasa, Annie ¡Intercéptenlo! No debe··· -gruño

—Eren, ¿Qué pasó? –vuelve a inquirir Mikasa sin moverse

—Perdí –digo neutral. Deteniéndome por completó con rumbo al final de la ducto.

— ¿Lo dejaste escapar? –dice jean en la multitud de voz que me reclaman

—Tú no pierdes –recalca Mikasa.

—Exacto –digo al dar la vuelta.

—...Yo no pierdo. –salgo del lugar, empuñando mi arma a un costado de mi pierna.


Notas de autor:

Holas! ¡Volví! Con mi consentido. En realidad, este fanfic es mi "adorado" entre mis creaciones jeje

Y pues, se está poniendo más interesante la cosa.

¡Ya se dieron su primer beso!

PERO... Ambos aun, tienen una cuenta pendiente que arreglar antes de formalizar. Ajajjajaja x'D

Eren me da algo de miedillo, no se si a ustedes, pero al mismo tiempo esta tan badass 3

¡Muchas gracias por leer! ¡Las amodoro chicas! ¡Deséenme un lindo cumple! ✿

Nana-chan.