Lo que somos

๑ ๑ ๑

Capitulo 4: Despertando

La lluvia ha quedado muy atrás. Hoy en efecto, es un nuevo día. El sol pega en mi cara, es una dulce caricia matutina. Los pájaros cantan, y ese bello ruido me despierta. Me trae a la vida. Y la sensación de haber dormido en una casa que no es mía y de una persona un tanto desconocida me hace sentir extraña.

La comodidad de la cama me impide levantarme de ella rápidamente. Estiro mis brazos y me revuelvo entre las sabanas, suaves y acolchonadas. Pero por si fuera poco esta sensación de bienestar, un olor a comida llega hasta mis fosas nasales.

Debe ser que Itachi está cocinando.

Son las nueve de la mañana. Y en efecto, el está en la cocina sirviendo el desayuno. Vierte el jugo de naranja en dos vasos de vidrio. Y lleva hasta el comedor una canasta de pan.

Observo todo eso desde las escaleras. Es sorprendente la diferencia que puede haber entre ambos hermanos, lo sé, no debo compararlos. Pero me es casi imposible no hacerlo.

Una voz me saca de mis pensamientos

-¿Qué haces tan temprano despierta?

Sentí una especie de mariposeo en mi estomago, el cual deje pasar por alto.

-El ruido de los pajaritos me despertó, y pude percibir un olor a comida

-Siéntate, por favor

Otra comparación. Sasuke jamás decía por favor, ni siquiera para este tipo de cosas, un hombre como el sólo estaba acostumbrado a mandar, a veces sospecho que tiene megalomanía o algún trastorno. O quién sabe, quizá me estoy volviendo rencorosa hacía el.

Lentamente, sin prisa me senté en una de las sillas del pequeño comedor. No era grande. Por lo regular, los comedores que he visto son enormes, con capacidad para unas quince personas.

-¿Sucede algo?- Itachi terminó de ordenar la mesa.

-Para nada- alcé los hombros, quizá soy muy observadora y durante ese proceso pareciera que estoy perdida.

-¿Descansaste bien?

-Gracias, descansé muy bien- sonreí mientras miraba el pan. Había una dona con azúcar que comenzó a mirarme con hermosos ojos suplicantes diciendo cómeme. Pero yo seguía observando.

-¿Por qué no la tomas?- me preguntó, al mismo tiempo que señalaba la dona.

Me sonrojé, ¿Cómo era posible que alguien leyera tu mente?

La tomé sin resentimiento. Sin culpa. Observé a Itachi, el comía tranquilamente, su vida parecía que estaba llena de paz, sin rencores, sin odio. Como si no llevara el apellido Uchiha, es decir, todos, pero absolutamente todos los de esa familia que he conocido son así. Empezando por Fugaku Uchiha, mi ex suegro. Pero eso no importa, el día está muy bonito como para que recuerde aquella cena, en donde, Sasuke me presentó como su novia.

Así que comienzo a comer la ensalada de verduras que está sobre mi plato, la cual, por cierto sabe deliciosa. Comienzo a sospechar que quizá Itachi es chef, lo cual suena un poco descabellado, el es un genio. Bien podría ser Ingeniero, o algo relacionado a una de esas carreras complejas, como lo que fue Isaac Newton, no miento, él es muy inteligente, incluso en la escuela (en aquellas épocas) se decía que Itachi Uchiha era el mejor estudiante en muchísimas generaciones. Algunos maestros exagerados (o quizá no) decían que el cerebro de él retenía todo, incluso hasta un libro de novecientas páginas. Así que mejor me saco de la mente que es chef, suena ilógico. Pero no me quiero quedar con la duda así que solté la pregunta

-¿Qué estudiaste?

-Arquitectura- alzó sus hombros con simpleza- Me gusta mi carrera, probablemente pensaste que estudié gastronomía ¿cierto?

Sentí como si me hubiesen callado. En efecto, eso pensé de él.

-Esa carrera suena interesante- añadí, recordando con un suspiro que, en alguna ocasión yo quise estudiar eso….

-Lo es, me agrada. Aunque actualmente no laboro en un empleo fijo.

-¿Entonces?

-Me dedico hacer proyectos, de hecho, esta casa la concebí.

-¿Esta casa? Con razón es muy bonita

-Gracias, en realidad siempre me ha gustado hacer las cosas por mi mismo

-¿independiente?

-Algo así, aunque estoy consciente de que en ocasiones necesitamos de otros.

-¿Codependiente, entonces?

-No- y se rió un poco- O quizá un poco de todo.

Sonreímos mutuamente y seguimos comiendo.

-y tú ¿Qué estudiaste Hinata?

-Economía.

El arqueó la ceja con sorpresa

-¿Tú?- me preguntó sorprendido

-Nunca quise estudiar eso, soy honesta

-Me imagino, tú estabas siempre en el taller de dibujo o de artes , ¿o me equivoco?

-¿Cómo lo sabes?

-Me la pasaba en ese taller, era el único lugar al cual me sentía identificado en ese colegio, te veía en la otra clase, es decir, soy mucho más viejo que tu.

-Unos seis o siete años, Itachi.

Los dos soltamos una carcajada.

-Efectivamente, son pocos años.

-Creí que estudiarías derecho, o algo de Ingeniería.

-Mi padre quería que estudiaría derecho, economía u otra carrera relacionada con las empresas, en pocas palabras, pero cuando supo que me inscribí en la escuela de Arquitectos, le dio un paro cardiaco.

Solté una pequeña risita

-Hablo enserio

-¿en verdad?

-Bueno- entrecerró sus ojos- No del todo, simplemente me corrió de la casa y me quito todo fondo monetario. Dijo que ya no era digno de llamarme Uchiha.

-Debió ser terrible

-Hace años que no sé nada de mi padre, lo último que supe es que mi madre murió de cáncer o algo así. Me entere en un periódico.

Sentí pena ajena por él. A decir verdad sé lo que se siente perder a una madre y también supe de la muerte de la mamá de Sasuke, fue poco antes de que entráramos a la Unviersidad.

-No sé qué decir

-Con que me escuches está bien- y reiteró sus palabras- no me malinterpretes, quiero decir, te estoy contando esto porque considero que es una forma de sacar ese peso que traigo encima.

-Entiendo.

Y claro que entendía, usualmente hablaba conmigo misma frente al espejo y ahí sacaba mis desahogos emocionales. No había nadie a quién llamar.

-Sasuke es un tonto

Lo volteé a ver con sorpresa

-¿Por qué lo dices?

-Desde pequeño ha sido así, Hinata. Siempre queriendo el mundo. Creo lo heredó de mi padre, yo soy un poco más como mi madre.

-Bueno, así son las familias, no todos tienen que ser iguales.

-Lo sé, sin embargo esa actitud de mi hermano nunca fue ni ha sido buena. Mira que decir tantas mentiras con tal de salvarse a sí mismo.

-Me tiene sin cuidado, que me haya tachado de descorazonada y eso

-y tú ¿te consideras una persona sin corazón?

-Para nada, supongo que las personas de buen corazón tienden a sufrir más por lo mismo que son sensibles.

-¿Te incluyes en ese grupo de personas?

-Sí

Terminamos de desayunar y esta vez tuve que convencerlo de que yo limpiaría la mesa.

Y así fue.

Eran cerca de las once, no es que me preocupara demasiado pero debía volver al departamento de Sasuke. Claro que no quiero regresar, de hecho, me daría cosa volver a entrar a ese departamento. Pero no tengo otra opción.

Después del desayuno me bañé y me puse la misma ropa que me había dado Itachi el día anterior.

-¿Vas ir a tu casa?

-Debo sincerarme, Itachi. En realidad es el departamento de Sasuke, y por el momento es el único lugar que tengo. Sé que tarde o temprano el me echará de ahí, pero mientras pasa…

Noté cierto enojo en Itachi, quién frunció el ceño.

-Te llevo

-No- me apresuré a decir- Ya has hecho mucho por mi

-No debes decir eso, tómalo como que, me gustaría saber los gustos arquitectónicos de mi hermano.

Y me guiñó el ojo.

-¿Gustos arquitectónicos?- pregunté confundida

-Es decir, me gustaría saber en donde vivían tú y él. Ya sabes… si el edificio de los departamentos era conservador, contemporáneo…

-Entiendo

Y asentí con la cabeza.

Salimos de su casa, la cual, tenía a las afueras un hermoso jardín. Me recordó que mi madre tenía uno.

Y me preocupo el asunto, yo cuidaba de aquel pequeño paraíso. Pero ahora no había quién lo cuidara. Si regresara a vivir a mi casa sería por eso, no hay nada en esa Mansión más importante… desafortunadamente.

Su coche era azul marino, para mi sorpresa no era el modelo más reciente. No soy una compradora compulsiva de carros, claro está. Pero sé mucho de ellos ya que la empresa Byakugan se dedica a eso. Más no le di importancia, a fin y al cabos era un carro, mientras tenga cuatro llantas debería funcionar ¿no?

De camino al departamento, escuchamos algunas canciones, y para mi sorpresa tenía Asleep (The Smiths)

"and then leave me alone
don't try to wake me in the morning
'cause I will be gone
don't feel bad for me
I want you to know
deep in the cell of my heart
I will feel so glad to go"

Empecé a cantarla en voz baja, mi inglés no es excelente, sin embargo lo que importa es la intención. Nunca he cantado en voz alta, ya que mi padre se enojaba "Si quieres cantar, vete de la casa y sé como las cantantes de cabaret, esas si saben cantar"

Itachi subió el volumen de la canción.

-Es agradable ¿no?

-¿Qué?

-La letra, esa canción es muy bonita

-¿te gusta?

-Es mi banda favorita

Sonreí por lo bajo, también era mi banda favorita.

"You can't see me, no

Like I see you

I can't have you, no

Like you have me

And I want you in my life

And I need you in my life

You can't feel me, no

Like I feel you

I can't steal you, no

Like you stole me"

Sentí algo en mi corazón al ver que tan sólo faltaba una calle para llegar al departamento. Un vacío. Probablemente, una vez que diera un paso adentro del edificio me despediría de Itachi.

El mayor de los Uchiha.

Y que ironías daba la vida, ya que él era diferente. Mejor dicho, es diferente. Nos encontramos en el lugar en donde, por primera vez en la vida me sentí joven y divertida, infinita mejor dicho. Un bar.

Muy a mi pesar le indiqué el lugar donde estaba el edificio en donde, viví los momentos más agridulces de mi vida. El paró el carro.

Probablemente era tiempo de decir adiós.

Suspiré y bajé del automóvil, y ahí estaba el policía, quién me obstruyó el paso.

¿Había mencionado ya que nunca me cayó bien?

-Señorita Hyuga- carraspeó la garganta- Ya le había dicho que ese era departamento del señor Uchiha.

-Lo sé

-Pues él, vino ayer por la mañana y- me señaló unas cajas y unas maletas- dijo que le diera sus maletas y algunas cosas personales de usted.

Alcé mi ceja

-¿Quiere usted decirme que Sasuke me sacó?

-Yo diría que usted era la vividora.

En pocas palabras me dijo zorra.

Encolerizada me quité del agarre del policía, quien me obstruía pasar a más allá de la recepción.

-¡Ya me escuchara!

Probablemente, Itachi me estaba diciendo algunas cosas. No alcancé a escuchar. Simplemente corrí y subí las escaleras tan rápido como pude, me sentía roja del enojo. Jamás había sentido esa adrenalina, esa sensación de la cólera.

Toque con todas mis fuerzas la puerta del departamento 581. Tan fuerte que, incluso, algunos vecinos se asomaron.

-¿Qué esa muchachita no vivía con Sasuke-kun?

-pero ella lo engaño

-¿enserio?

Muchos cuchicheos se escuchaban, no me importaban. Seguí golpeando la puerta

-¡Sasuke Uchiha! ¡Sal!

Una niña que pasaba por ahí se me quedó viendo curiosa, tendría unos cinco años, incluso llevaba un osito de peluche en su mano

-¿Eres la chica que engañó a Sasukito?- se dirigió a mí con un puchero

No se sí reírme porque una niña me dice esas cosas, o por cómo llamo al estúpido Uchiha. Sinceramente no quiero escuchar más sobre el asunto. Quiero ver su cara y decirle sus verdades.

-El tiene nueva novia- agregó con un tono chillón.

Rodé mis ojos, ya sabía eso, nada nuevo para mí. Ya me había enterado antes, y de una manera no muy grata.

-Y vive aquí con ella desde ayer- la niña fingió lamento.

La mandíbula se me cayó hasta el suelo, o al menos eso sentí. No sabía si llorar, reírme, enojarme más o simplemente sonreír. Concentré todas esas emociones y di un golpe a la puerta, una vez más.

Quedó aboyada.

Al menos algo hice.


¡Konnichiwa! ;) he leìdo todos sus reviews, no se preocupen, Sasuke merecera lo que merece.

Las canciones que mencioné son "You" de Pretty Reckless, y asleep. Espero les agraden. 3

¡Sayo!