Pov Luna
Le conté a Rolf lo que había hecho.
—y si la lastima?!— mi novio se veía consternado
—crei que confiabas en el—
—si Luna, lo aprecio mucho pero Draco no está bien, tal ves está incluso peor que Hermione—
—tu lo llevaste a San Mungo— repele
—porque me dijo que sólo quería disculparse con ella por los años de escuela, no me dijo que la acecharia a diario—
—y si sabes que está mal porque no lo has intentado ayudar?— pregunte un poco molesta
—la única ayuda que yo podría darle sería internarlo también en San Mungo pero estoy seguro que idearia la manera de aparentar estar normal, se ha convertido en un loco funcional para que nadie desconfíe de su cordura.
—no están locos Rolf, están tan cuerdos como yo— respondí serena mientras me recostaba en su pecho
—y si en vez de ayudarla le hace más daño?, Draco se ha metido en lugares muy oscuros con personas muy enfermas y no creo que Hermione pertenezca allí—
—tal vez todos pertenecemos ahi
Sabia de lo que Rolf hablaba, sabía a qué lugar se refería, mi padre y yo algunas veces fuimos y no hay lugar mejor, lo llaman "la casa de los locos", un lugar lleno de música y luz donde la gente atormentada va a relajarse o a explotar hasta quedar vacío y enfrentar la vida de nuevo, en ese lugar no hay nadie cien por ciento bueno ni cien por ciento malo, nadie te juzga, nadie te ataca, es un hogar para los quebrados.
—ella va a mejorar— le susurré a Rolf que movía su pierna con nerviosismo, no tenía que platicarle que sabía de qué lugar hablaba, el estaba entero, sano y no necesitaba saber todo eso.
Pov. Hermione
No sé cuánto estuvimos allí, el tiempo parecía estar en pausa y las frías manos de Draco se habían transformado en llamas ardientes y doradas que me hacían sentir protegida.
—no me quiero ir nunca, me siento curada— dije cuando nos detuvimos a beber un poco más, no sabía lo que tomaba pero no estaba mareada, no me sentía borracha, estaba tranquila y podía incluso decir que feliz.
—bebe hasta que te lo creas— respondió irónico mientras pedía otra ronda al elfo que nos miraba sin expresión en el rostro
—quiero que también sea mi hogar— comenté haciendo que el líquido verde se atorara en la garganta de Malfoy que tosió un par de veces
—tu hogar son tus amigos...Potter y la comadreja—
—mi mejor amigo y mi novio— corregí y el inmediatamente puso una mueca de asco
—debo llevarte de vuelta antes de que amanezca— respondió veloz
—Pero ya estoy bien!— chille
—no, aún falta mucho para eso, solo quitaste un poco de mierda del camino pero te sentirás mal de nuevo en cuanto los veas— dijo refiriéndose a Harry y Ron
—entonces porque no puedo quedarme aqui— pregunte inquieta, tenía miedo de que el rubio tuviera razón y en cuanto pisará San Mungo de nuevo me sintiera mal.
—porque esto solo es una medicina y cuando tomas demasiado puedes volverte adicta o resistente y ambas cosas no son buenas— explicó
—me dijiste que viviera aquí— le recorde, no respondió se acercó a mí de nuevo y tomándome del brazo nos hizo desaparecer.
No recordé nada de lo que ocurrió después, no supe cómo me regreso a la habitación, cuando desperté ya era de día y mi ventana se encontraba cerrada, tenía el libro de psicología entre los brazos y Luna acomodaba otras flores en la mesa junto a la ventana.
—dormilona, como estas?— susurro sin voltear a verme
—yo... No lo sé —respondí sintiéndome extraña como si el cuerpo me pesará
—hace un rato vino Harry pero no quiso interrumpir tu sueño, le diré que entre esta bien?—
—si— inmediatamente recordé lo que Malfoy me había dicho, si veía a Ron o Harry volvería a sumirme en mi depresión, quería comprobarlo.
Harry entro lentamente primero asomando la cabeza, cuando me gire a verlo me sonrió con sus dos ojos verdes destellando fuertemente.
—Herm— saludo entrando por completo, me levanté con dificultad de la cama, el se sentó frente a mí y con miedo evidente puso su palma sobre mi rodilla.
Estaba nuevamente con el uniforme del hospital y llevaba el cabello sujeto como si todo lo de anoche hubiera sido un sueño.
—como te sientes?
—bien, estoy mejor— respondí insegura
—que alegría eso es una buena señal, me da gusto porque me encantaría que pronto estuvieras fuera—
—porque?
—porque hay tanto que quiero que veas, que sepas y todos te extrañamos mucho
—que paso?— suspiré cansada, estaba segura que intentaba no darme una noticia de golpe pero por su cara de felicidad sabía que anhelaba hacerlo
—Ginny está embarazada— sonrió triunfal y me hizo recordar de nuevo a mi primer patronus
—que alegria!— dije lo más efusiva que pude pero sabía que estaba a nada de sumergirme en un mal recuerdo
—quisiera que estuvieras con nosotros cuando nazca—
—como lo llamaras?— pregunte en un esfuerzo por no caer en la locura pero mis músculos ya comenzaban a contraerse
—Si es niño Albus Severus, si es niña Lily Luna o Minerva Jean— respondió con cariño
—mierda— susurré apretando los ojos, intentando no recordar, no irme hacia la oscuridad pero fue imposible me perdí.
Cuando desperté sentí los brazos mayugados y la espalda adolorida, ahora el que estaba del otro lado de la habitación era Rolf que me miraba con parsimonia.
—Harry?— pregunte y el negó
—tiene un rato que se fue
—lo lastime?
—un poco, te lanzaste sobre el mientras le gritabas Evan Rosier y maldecias, solo pudo separarse de ti azotandote contra la pared
—lo lamento— pedí disculpas, Rolf se acercó a mí y su cara con curiosidad me alarmó, esperaba que no intentara preguntar gran cosa e inducirme de nuevo a la oscuridad.
—Hermione... Evan Rosier...fue quien mató a tus padres en Australia?— pregunto directamente
No había contado eso a nadie con excepción de Ron.
—eso fue lo que detonó tus problemas?— pregunto de nuevo
—No—respondí agachandome e inconscientemente apretando las sábanas de la cama —fue lo que me dijo Ron cuando volví.
—que te dijo?— Rolf fijo sus ojos en mis puños seguramente preguntándose si lo atacaría
—fui a buscar a mis padres a Australia, los encontré pero no sabía que me seguían, que aún había mortífagos con una ira y resentimiento tan grande para querer destruirnos, al mismo tiempo que Evan Rosier nos atacó, Lotus Saquif quiso matar a Molly Weasley en venganza por Bellatrix y Antiope Parkinson hirió a Ron con toda la intención de matarlo, pero Molly se salvó, Ron solo quedo con un par de cicatrices y sin dos dedos de la mano y yo sin padres, tarde en volver porque debía explicar a las autoridades muggle lo que había pasado para que mandaran los cuerpos a Inglaterra y la verdad es que no tenía forma de decirles como habían muerto así que pronto entre en contradicciones y me encarcelaron, enviaron a un Auror a ayudarme... Anthony Bernie, el se dedicó en cuerpo y alma a que me soltarán las autoridades muggle que pensaban que había matado a mis propios padres y a Rosier, cuando logro probar mi inocencia se quedó conmigo hasta que enviaran los cuerpos, nos hicimos muy amigos, yo estaba en un estado frágil ya, cuando llegue lo primero que hizo Ron fue recriminarme porque venía del brazo del Auror, me dijo que ni siquiera le había enviado una carta para saber si estaba bien, que había preferido la ayuda de Bernie antes que la de mi prometido... No le respondí y eso lo enfureció más haciendo que su lengua se volviera aún más filosa, me dijo a gritos todo lo que pensaba de mi, de Harry y nuestra amistad, decía que me había metido con Krum, Harry, Bernie y no sé cuantos más, se que suena estúpido pero eso termino por romper la burbuja que había puesto para no enloquecer— lo recordé todo mientras hablaba pero no sentí nada más que pena por mí misma por haber sido tan frágil en aquel momento —al día siguiente me encontré sumergida en estos recuerdos que me nublan la mente, algunos son brillantes y felices pero otros que son los que dominan, oscuros y terribles.
Rolf me miraba impaciente como si quisiera decir algo pero se detenía sopesando si me pondría mal o no.
—me parece que el hecho de que ya lo puedas hablar es un punto a tu favor, debes intentar entrenar a tu mente para manejar el dolor de nuevo, encerrarlo donde debe estar, retomar tu vida poco a poco—
—lo se
—y... Debes pedirle a Luna que le prohíba la entrada a Ron por un tiempo, creo que no te hace bien...y tal vez también la de...Draco
—Draco? Porque?— fruncí el ceño, ¿es que acaso quería arrebatarme la tranquilidad que Malfoy había ido a darme?
—Hermione...Draco tiene...episodios psicóticos, son peores que los tuyos, el dice estar conciente pero no es controlable, sin varita a lastimado a muchas personas de su casa—
—pero entonces necesita atención— sugerí y Rolf nego
—tal vez más que eso pero Lucius no quiere que nadie se entere
—por eso me comprende— susurré pero Rolf se puso aún más a la defensiva, me tomo por las muñecas gentil pero nerviosamente
—el está muy lejos de una recuperación Hermione, ya lleva demasiado tiempo así y lo que hizo no tiene arreglo.
—imperdonable— murmuré
—si Hermione... Escuchame...Draco en un ataque psicótico... mató a su madre— en el momento que Rolf dejo de hablar sentí como un swicht hacia que mi cerebro se apagara.
