Hola!!!

Aki les dejo el capitulo 4, ojala lo disfruten... y saludos y agradecimientos a todos las maravillosas personas k me dejaron sus comentarios, gracias a las cuales, prosigo con la continuación del fic.

Besitos, BY

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Se dejo caer; su cuerpo se doblo lentamente y ella solo cerro los ojos preparada para abrirlos de nuevo en un lugar muy distinto; su mente nublada solo se sintió caer..., e instantes después unas manos la sostenía por al cintura evitando su caída al vació.

"Qué...? Quién...?"

- No debiste hacer eso.

Momentos después sintió como esas fuertes manos la depositaban en Tierra, sin embargo fue al escuchar esa voz cuando sintió k su corazón, hasta entonces dormido, comenzaba a latir ferozmente.

- La vida es sagrada sabes? Por mal k nos vallan las cosas, por mal k nos sintamos en un determinado momento de nuestras vidas y por mucho k nuestro corazón sufra, esa no es la solución.

Los problemas no se solucionan así, esa opción es de cobardes; los problemas se enfrentan y se superan, y si nos vemos incapaces de ello, será el tiempo quien los elimine de nuestras vidas.

Pero nunca, jamás, son una excusa para despreciar el maravilloso don de la vida, ni las oportunidades k esta nos tiene reservadas en un posible futuro.

Anzu sintió como nuevas lagrimas corrían por su rostro.

Aquel individuo tenía razón, esa no era la solución de sus problemas, solo era el modo rápido de huir de ellos.

Había sido una estúpida, Atem jamás habría aprobado su conducta, y por algún motivo, supo k él habría estado de acuerdo con todo lo k aquel desconocido sujeto k la había salvado de su estupidez, había dicho.

Este pensamiento hizo k su corazón se congelará.

"Esas voz..."

Realmente el sonido de esa voz le había devuelto la cordura.

Sin embargo no podía alejarse de si el pensamiento de k esa voz era la de Atem, y por ese motivo se había quedado estática.

Por un lado sabia k era imposible k el estuviese allí, pero por otro recordaba a la perfección el sonido de al voz de Ate, como no si soñaba con ello todos los días, y estaba segura de k no era una simple alucinación.

Esa persona k la había salvado, tenía k ser, era sin lugar a dudas, Atem.

Con el corazón latiendo fuertemente giró su rostro para encontrarse cara a cara con aquel al k tanto amaba, sin embargo solo encontró vació.

Quien quiera que fuera el que le había hablado ya no se encontraba allí.

Con resignación se dirigió hacia su cuarto tratando de memorizar el camino k había seguido en un principio, y tras varios intentos logró llegar hasta el.

Mas tranquila se acostó en al cama y se arropo bien, el día siguiente sería un día complicado y lleno de problemas, pero estaba segura de k lograría hacerles frente.

"Me pregunto sino habrá sido un sueño, al fin y al cabo no es la primera k mi mente lo imagina a mi lado, hablándome o dándome ánimos, y estoy segura de k el me habría dicho lo mismo de encontrarme en esa situación...

De todos modos te lo agradezco mucho Atem, de nuevo lograste salvarme y no solo físicamente, también me diste ánimos para continuar y afrontar los posibles problemas, pues me recordaste algo muy importante k casi había olvidado: siempre hay esperanza"

Con estos pensamientos y una gran sonrisa en el rostro, tanto Tea Gradner como Anzu Masaki se entregaron a los dulces brazos de Morfeo.

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Anzu se desperezo lentamente; recordaba haber tenido un sueño horrible.

Al recordarlo no pudo evitar reírse. Decididamente su mente le había jugado una mala pasada.

De pronto escucho unos golpes en la puerta.

"Bien, de seguro ese es Yugi preocupado porque me quede dormida"

- Esta bien Yugi, en seguida salgo – todavía sin abrir los ojos.

Sin embargo el sonido de la puerta abriéndose la despertó totalmente.

- Pero k demonios...?

Sus palabras desaparecieron de su mente, al igual k todo el regaño k le tenía preparado a su amigo por entrar cuando ella se podría haber encontrado desvistiéndose.

Todo ello fue sustituido por una mirada de miedo y una gran decepción.

Las cortinas alrededor de la cama, los ricos adornos en las paredes, y los rayos del sol filtrándose por unas inmensas ventanas, la hicieron comprender k seguí perdida en el antiguo Egipto, y k por tanto, todo lo vivido el día anterior era real.

No obstante, sentía como si olvidara algo. Algo importante k debiera recordar pero k se había esfumado de sus pensamientos.

- Su alteza – Anzu miró al lugar del k provenía la voz y noto entonces la presencia de una persona, hasta el momento desapercibida. Se trataba de una mujer con aspecto autoritario e inflexible, pese a todo su cabeza se mantenía gacha mientras hablaba – el faraón me encomendó a mi para ayudarla con los preparativos previos a su enlace.

Su mente tardo tiempo en captar el significado de las palabras k acababan de pronunciar ante sus ojos.

"Enlace..., su enlace..., su enlace!!!! Su boda!!!!! Hoy!!!!

Parte positiva, ya sabía k era lo k estaba olvidando; parte negativa, estaba obligada a convertirse en la esposa de un faraón en menos de unas horas.

Horas!!! Dudaba k estuviese preparada para ello en años... pero horas!!!

Cómo demonios iba a soportarlo? Cómo demonios lograría evitarlo?"

Perdida en estos pensamientos, tardo en darse cuenta de k la "señora de las malas pulgas" seguía allí plantada esperando una respuesta, y pese a k su cabeza permanecía todavía encarada hacia el suelo, Anzu pudo distinguir algo de furia en sus ojos.

"Esta bien, calma Anzu, tu puedes hacerlo. Solo compórtate con naturalidad, al fin y al cabo eres una princesa, futura esposa de un faraón..., ese debe constar de su parte positiva y ya es hora de k le saques provecho."

- Bien; agradezco al faraón su gesto – "ojala se muriera" – y la ayuda k me ofreces – "ni creas k lo digo en serio" – sin embargo, antes de prepararme para el gran honor k significa ser la esposa del faraón – "por Ra, desde cuando miento tan bien?" - necesito unos momentos a solas para... – "piensa Anzu, piensa" – rogar a los dioses k me otorguen la pronta dicha de gestar al heredero del trono lo antes posible – "momentos desesperados, medidas desesperadas"

Anzu poso su vista en el rostro de la mujer, y pudo divisar en sus ojos un gran escepticismo mezclado con un eje de enfado.

"Por amor a Ra, espero k me haya creído el cuento k le dije, aunque a juzgar por su mirada no se creyó ni media palabra.

Esta bien Anzu, no pierdas al calma, recuerda k eres princesa y por tanto ella debe obedecer lo quiera o no.

Claro, eso siempre y cuando el faraón no intervenga a su favor, en ese caso me puedo dar por muerta, o, como poco por casada.

Sinceramente, no se cual de las dos cosas es peor"

- Su ateza, perdonad mi atrevimiento de insistir, pero realmente es necesario k comencemos con los preparativos, hay cosas k usted debe saber antes de convertirse en la mujer mas poderosa del mundo, y debe aprenderlas, ahora!

- No!

- Perdone como ha dicho?

Anzu no pudo evitar detectar el sarcasmo y la irritación en su voz, lo cual la enfureció aun mas. Como se atrevía a tratarla así después de todo lo k ella había pasado? Si incluso había ayudado a salvar el mundo en diversas ocasiones; no directamente, pero su apoyo incondicional hacía sus amigos siempre les había servido de ayuda para salir victoriosos.

En ese momento el rostro de Atem cruzó su mente junto con las palabras k el le había dirigido en aquella ocasión:

"Nunca te rindas Tea; por mal k vayan las cosas, jamás pierdas la esperanza de un nuevo amanecer"

Anzu se centró nuevamente en la figura k tenía al lado suyo.

- He dicho, no – pronunció estas palabras calmadamente, ocultando en ellas toda la rabia k sentía en ese momento y sorprendiendo por ello a su interprete, quien de seguro esperaba un rabieta o una reacción más infantil – Soy princesa real y la futura reina de Egipto, y tu acataras mis deseos.

En esto momento necesito estar a solas meditando, así k te pido k salgas de mi habitación sino quieres k le hablé mal de ti al faraón.

- Esta bien – no le quedo otro camino k aceptar, sin embargo Anzu sospecho k no sería ella la k diera la ultima palabra.., y no se equivocaba. La mujer se encamino hacia la salida, pero en el último momento se volvió y se dirigió hacía la chica – volveré en una hora, espero k para entonces ya estéis preparada, claro k sino es así, también puedo pedir al faraón k me acompañe y sea el quien os convecca.

Anzu la miro tratando de indagar en sus pensamientos.

Realmente dudaba k ella tuviera influencia suficiente para hacer acudir al faraón, aunque tal vez era mas prudente no tratar de averiguarlo. Que hay si se daba una sorpresa?

Además dudaba k pudiera obtener algo más de tiempo, ya k era cierto k debía preparase para su futuro enlace y eso llevaría tiempo.

Finalmente dedujo k una hora era lo máximo k podría ganar, así k muy a su pesar tuvo k admitir lo dicho por la mujer.

- Me parece bien; una hora.

A pesar de k su rostro seguía oculto, Anzu pudo adivinar la sonrisa k de seguro acaba de aparecer en su rostro, sin embargo durante una milésima de segundo, ella levanto la vista y la joven pudo ver en su mirada un odio k la asusto.

Había lastimado su orgullo y lo pagaría.

"Me tomo k esto no va a quedar a si, ignoro el motivo pero estoy convencida k tratará de lastimarme."

Sin embargo no se k pueda hacerme, después de todo es una simple sirviente.

Tal vez estoy sacando las cosas de su sitió, lo mejor será k la olvide.

Bastante problemas tengo ya para añadir uno nuevo"

Algo más tranquila se dirigió de vuelta a su recamara, sin embargo y contrario a lo k ella había previsto, encontró k no tenía nada mejor k hacer.

Se deprimió mas aun; al fin había obtenido algo tiempo y no sabía como aprovecharlo.

No deseaba pensar en su matrimonio, pues eso la desesperaba, por lo k era mejor no pensar en ello, hasta k llegará el momento de hacerlo.

Tampoco podía imaginar su huida.

Primero porque el palacio entero se encontraba lleno de guardias k de seguro no le permitirían k lo abandonará.

Segundo porque aun logrando salir de allí, no sabia a donde iría, no tenía ningún lugar al k marchar y lo mas probable era k acabase perdida en el desierto o algo pero.

Tercero porque, auque no quisiese reconocerlo, algo en todo lo ocurrido se le hacía familiar, como si ya lo hubiera vivido anteriormente, y ese mismo "algo" le indicaba k debía permanecer allí y k las cosas acabarían por arreglarse con el cursar del tiempo y la ayuda del destino.

No sabiendo k hacer, recordó entonces ese extraño libro k tanto la había atraído en un primer momento, y el cual, gracias a la ayuda de Mai, se encontraba ahora bajo sus pertenencias.

Se encamino hacía el armario y lo abrió.

Lentamente comenzó a apartar vestidos y demás complementos hasta encontrar aquello k buscaba.

Al fin dio con él y sin perder tiempo se acomodo sobre su cama para contemplarlo detenidamente.

Con minucioso cuidado examino cada milímetro de la superficie del libro. Las tapas k antaño le parecieron de oro sólido, descubrió ahora k poseían pequeñas aberturas, como si realmente fueran constituidas por un puzzle de perfectas piezas de oro.

Se detuvo también ante la parte exterior de la cubierta, sonde se podía distinguir un pequeño hueco con forma de ojo, por un momento imagino k ahí debía de encajar una extraña llave o algo por el estilo, no obstante desecho esa idea porque el libro no necesitaba llave para ser abierto.

Tras esa minuciosa inspección, se decidió a examinar más a fondo el contenido.

Para su desaliento no encontró más k paginas en rastro, y por mucho k lo intento, ni un mínimo rastro de tinta apareció sobre ellas.

Resignada volvió a cerrar las tapas, y fue entonces cuando una idea cruzo por su mente, no sabía si daría resultado, mas no encontraba tampoco ninguna alternativa.

Esperanzada poso sus ojos en su anillo, y una sonrisa cruzo su rostro hasta posarse en sus labios.

En la parte posterior del anillo, se encontraba dibujado un ojo en relieve, sin embargo era se encontraba tan camuflado, k hasta ahora había pasado desapercibido.

De nuevo se centro en la supuesta cerradura, y lentamente fue acercando su dedo meñique de forma k el anillo llegara a rozar la parte del libro deseada.

Sonrió; estaba segura de k su teoría era correcta y de k el anillo encajaría perfectamente en la cerradura, sin embargo...

nuevos golpes en la puerta interrumpieron su acción en el momento decisivo.

- Y ahora k?!! – pregunto exasperada. Si tan solo se hubieran tardado un minuto más... - Un momento, en seguida abro.

Resignada se apresuro a esconder el libro en el fondo de su armario y se encamino hacía la puerta.

Había sido gran idea correr el cerrojo, de otro modo la habrían sorprendido con el libro, y por algún extraño motivo esa idea no el entusiasmaba.

Algo en su interior el aconsejaba mantenerlo en secreto.

- Adelante – dijo al mismo tiempo k habría la puerta.

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Konichiwa, de nuevo tomodachis!!!

Espero k les haya gustado la continuación. Quién será el extraño k llamo a la habitación de Anzu?

Yo lo se, asi k si ustedes kieren saberlo dejen sus reviews.

Les prometo k si antes de la noche del sabado recibo más de cuatro comentarios, les dejo la continuación ese mismo día, sino, tendrán k esperarar al jueves siguiente, de ustedes depende.

Besitos, BY