Hoy es otro día de esos en lo que no tengo ni lo mas mínimo deseo de levantarme, de emfrentar al mundo, solo de pensar en este día, me da ganas de quedarme aquí, ¿cómo poder tomar esas fuerzas que necesito, de donde las tomo?, no se, quisiera saber, lo único que me mueve es el obtener justicia, pero no todo mi mundo puedo mover con ese deseo, o al menos no todo, porque en eso estoy centrada principalmente en obtener justicia, en vengar la muerte de mi madre, pero me molesta.

Ojalá todo desapareciera, cuesta tanto empezar otro día, donde te acuerdas de que tu vida ya no es la que creía, pero aun así, hay que seguir para poder hacer justicia, quiero hacer justicia, y estando en la cama no lo lograré.

Un zombie viviente soy, ¿existe eso? No se ni me interesa, y los largos pasillos de la escuela no ayudan siento mas inmensa mi angustia, ufff calmado corazón, no te aceleres, ahí está, pero no puedo hacer nada, solo pasar a su lado, para ver si me ve, sino que vida la mía. Y efectivamente voltea y me dedica un sonrisa, no se que soento pir él, amor no sé, no puedo enamorarme, probablemente sea admiración, porque hace lo que quiero llegar a hacer. Y ahí viene Lanie, con su enorme sonrisa, algo le habrá pasado, solo me queda oírla y no me quejo ¿o si?, me da igual todo, quisiera que todo desapareciera.

La: chica, ¿qué tal? - yo pensé que me iba a preguntar algo, o a contar algo, tal vez, tal vez más al rato.
Ka: hola - no tengo ganas de cruzar palabra con nadie, ojalá un meteorito se chocara con la tierra en este mismo momento para que todo termine.
La: ¿lista para un nuevo día? - pregunta emocionada, yo la verdad todo lo veo gris, casi negro, no encuentro la distinción en nada.
K: me da igual - digo sin ganas.
La: me he enterado de que el guapo escritor de misterios Richard Castle va a dar una firma el sábado en la ciudad - ¿guapo? esta Lanie se ha quedado corta, no está guapo, está guapisimo y esos ojos esta increíbles, pero nunca lo admitiré.
Ka: ¿Y que tiene de grandioso? - me desespera cuando las personas se emocionan por cualquier cosa.

La: chica que borde estas hoy, ¿siempre eres así?, no importa, lo decía para que vayas, para que hagas algo diferente, algo no sé, para que te distraigas un rato - Lanie ha visto uno que otro libro de él, pero hasta ahí.
K: no se, tengo cosas que hacer - le digo, no me interesa que las personas sepan lo que quiero hacer, lo que me gusta hacer, solo muestra la superficie y a veces es muy seca.
La: bueno es tu decisión, tu sabrás que hacer, jajajaj, ¿vamos? - y hasta ahí dejo que siga la conversación, no me interesa seguir hablando de eso o de algo más.

La primera clase del día la siento una completa aburrición, no es que no quiera, claro qie lo quiero, lo quiero mas que nada, pero hoy no me interesa nada. Pero para mayor desgracia las siguientes clases son igual de aburridas que la primera y eso que estaba una de las clases que mas me gusta, pero hoy no, hoy no me importa nada.

Y llega la hora de la comida, que solo la hago para que a la hora de dormir, mis tripas me dejen.

Y de nuevo estamos varios de mi clase y yo juntos, solo que esta vez es para comer. Oigo que Lanie dice que va a entregarle un trabajo a un maestro, sé que él esta ahí, así que rapidamemte le digo que yo la acompaño y sin mas nos encaminmos hacia donde estn algunos maestros. Siento mi corazón latir a mil, no tengo idea por que, o tal vez si, pero no me interesa, y nada mas al llegar lo veo y me siento fuera de mi, como si no me reconociera, lo que Lainie y el maestro estan platicando no me interesa, solo trato de sonreir para no parecer una simple sin sentimiento, aunque me sienta y en algunas ocasiones sea así, mientras hago un recorrido con la midada a los maestros que estan ahí, cuando llego a él me sonrie y yo hago lo mismo. Después me centro en mi compañera en que esta apunto de irse, por o tanto yo también, y si, nos vamos y regresamos hacia donde estan nuestros compañeros.

El resto del día es libre, podemos hacer lo que queramos pero sin salir de la academia. Solo me quedaré un rato con mis compañeros que decidieron platicar, jugar no se, después me iré a mi cuarto a leer.

Y eso es lo que justamente hago, me gusta leer, me gustan estos libros, me gusta como escribe, me gustan porque siempre se consigue la justicia para las víctimas, ojalá algún día me ocurra eso.

No soy una amante del dormir, no me gusta, pero el dormir y el leer me hacen olvidarme por unos minutos en lo que se ha convertido mi vida, mi infierno, porque es eso, mi infierno, porque todo lo demás ha desaparecido. Se lo han llevado.