CAPÍTULO 3: AMENAZA DE DESTRUCCIÓN
Ricardo di Rigo saca su avatar. Todos están muy sorprendidos por ello, la verdad es que nadie se lo esperaba.
-Ricardo tiene u-un avatar. No puedo creerlo.
-Yo tampoco.
-Pero es genial.
-Tú nunca cambiarás Julia – le dice Lily con una gota en la cabeza.
-Increíble, Ricardo di Rigo, el capitán del Raimon, también ha invocado un espíritu guerrero – dijo el comentarista.
-¡Qué interesante! - exclama Blade.
OPENING TEME
-Soy yo quien debe defender... ¡EL RAIMON! Yo soy el capitán del equipo por lo tanto yo tengo que defender el fútbol.
-Capitán – susurró Arion.
-¿Crees que vas a poder? Porque seré yo el que te haga pedazos.
Los dos espíritus guerreros se enfrentan para ver quien se hace con el balón. Éste se eleva en el aire. Ambos chicos saltan para cogerlo. En ese momento el entrenador de los Caballeros Templarios decide que el juego ha acabado.
-¿Por qué? - le pregunta Víctor.
-Hasta aquí ha llegado el partido – le contesta – nos retiramos del encuentro.
-¿Estáis huyendo? - grita Ricardo furioso.
-¿Huyendo? Mas bien os estamos perdonando la vida. Pero la decisión está tomada. Ricardo di Rigo, tu presencia ha salvado la existencia del Raimon.
Los Caballeros Templarios abandonan el partido por lo que la victoria es del Raimon. En ese momento Ricardo se desmaya del cansancio y sus compañeros corren hacia él. El entrenador Travis se lo lleva a la enfermería. Arion se acerca al balón. En ese momento aparece Sky.
-Arion – le saluda moviendo la mano.
-Sky, ¿estabas aquí?
-Sí, menuda sorpresa todo esto pero tenemos que ir a la ceremonia de apertura.
-Es verdad vamos.
-¿Vosotras dos sois de primero? Teneis que ir a la ceremonia de apertura.
-¿De primero? No, nosotras vamos a segundo.
-¿Por quién nos tomas?
-Lily vale ya. Tenemos que ir a clase.
-Vale, os perdono porque no quiero pelearme el primer día con nadie, que os quede claro.
Cuando se fueron...
-Este año va a ser muy entretenido, ¿no crees, Rosi?
-El capitán di Rigo ha salido guapísimo en las fotos – dijo con una cámara en la mano.
-Tú nunca cambiarás.
En una habitación bastante amplia se encontraba un hombre con traje rojo sentado en una especie de trono. En el centro de la sala había una especie de bola del mundo virtual.
-Señor, el entrenador de los Caballeros Templarios afirma haber descubierto un jugador con habilidades especiales.
En la ceremonia de apertura, el presidente de la junta escolar estaba dando una charla. Arion estaba sentado al lado de un chico bajito de cabello castaño claro y una cinta en él. Comenzaron a conversar en voz baja y los dos tenían pensado unirse al club de fútbol.
En la enfermería se encontraba Ricardo durmiendo en una cama. A su lado estaba Gabi, un chico con el pelo rosa y dos coletas. Ricardo se despierta sobresaltado. Al ver a su amigo se calma un poco.
-Hola Gabi.
-¿Cómo estas?
-¿Qué es lo que ha pasado?
-¿No te acuerdas de nada?
-Sólo recuerdo a ese chico agarrándome de la camisa y después de eso...
-Luego invocaste un espíritu guerrero.
-¿Quién yo?
-Es la primera vez que te he visto poner una cara tan terrorífica. Además dijiste que querías hacérselas pagar a ese chico, un tal Blade.
-¿Y el equipo?
-Recogiendo la antigua sede del club, ¿te acuerdas que la destrozaron?
Ricardo se incorpora en la cama como para levantarse pero Gabi lo detiene.
-No hagas locuras tienes que descansar.
-Soy el capitán del equipo.
-Asumes demasiadas responsabilidades, Ricardo. Recuerda que hoy es el primer día. Mejórate y verás a Julia.
-¿Julia? - dijo poniéndose rojo
-Dile de una vez lo que sientes por ella – dijo el pelirrosa entre carcajadas.
-Pero ¿y si no siente lo mismo?
-La conozco demasiado bien. Es muy popular, si no le dices nada, se lo dirá otro – y diciendo esto se marcha dejando a un Ricardo un poco furioso y bastante rojo. Estaba enamorado de esa chica desde la primaria y no soportaba verla hablar con alguien que no fuera él.
Arion y su nuevo amigo salieron corriendo de clase hacia el club de fútbol. De pronto Sky lo llama.
-Arion ya han acabado las clases, ¿volvemos juntos?
-Nosotros vamos a ir al club de fútbol.
-Es que estoy un poco preocupada con todo el lío de esta mañana. Ehh, has dicho vamos ¿tú y quién más? - gira la cabeza para ver al más bajito – si eres Jean Pierre Lapance, ¿verdad?
-Sí. Llámame JP, perdona pero yo me sé todavía los nombres de todos.
-Yo tampoco. Bueno me llamo Sky Blue, Arion y yo íbamos a la misma primaria.
-¿A si?
-Bueno ya está todo explicado, Sky tenemos que darnos prisa – salen corriendo.
-Esperad voy con vosotros – sale corriendo detrás de ambos.
En el despacho del director...
-A si que después de todo eres un Imperial del Sector Quinto. Y el Gran Emperador te ha mandado aquí para tenernos controlados.
-Sí.
-¿Y el plan que teníais de apoderaros del club de fútbol ha cambiado por el Espíritu Guerrero?
-Puede que el club tenga algún valor después de todo.
-¿Y la llegada de los Caballeros Templarios puedo pensar que se hizo para provocar el despido de Percival Travis?
-Mi misión es observar a los jugadores y lograr la restitución de ese hombre.
-A si que Travis. Aquí también llevamos un tiempo pensando en como podríamos ocuparnos de ese hombre.
Arion y sus amigos llegan a la sede del club. Ven salir a algunos chicos.
-Si vienes para unirte al club más vale que lo dejes. El club de fútbol está acabado.
-¿Qué quieres decir? - le pregunta una chica que acababa de entrar.
-Julia, todos están tan asustados que se quieren ir. En el club no va a quedar nadie.
Y los dos chicos se marchan.
-Tú estabas esta mañana con la profesora Hils, ¿verdad?
-Sí, me llamo Julia y voy a segundo. Soy una de las gerentes del club de fútbol encantada.
-Yo me llamo Arion Sherwing y soy de primer año.
-Yo soy Jean Pierre Lapance pero me puedes llamar JP.
-Y mi nombre es Sky Blue, de primero, encantada.
-Es un placer. Venid, os llevaré a la sala del club.
Los tres marchan detrás de Julia.
En la sala del club estaban discutiendo.
-Ahora que hemos llamado la atención del Sector Quinto jamás podremos jugara bien. Esto ya es demasiado. Venga nos vamos.
Todos los del equipo B se marchan pero Arion se interpone en su camino.
-Esperad por favor, esperad, por favor no dejéis el equipo de fútbol.
-Lo siento pero ya lo hemos decidido.
-Pero, pero yo iba a unirme al club de fútbol porque me hacía mucha ilusión poder jugar con los veteranos del Raimon. Siempre he admirado mucho el fútbol del Raimon.
-No eres más que un chiquillo. ¿Has visto lo que ha pasado hoy? Eso es todo lo que ofrece ahora mismo el Raimon.
-Eso no es cierto.
-Verás, nos asusta como está ahora el fútbol.
-¿Os asusta? Pero, ¿cómo puede asustaros el fútbol? Yo creo que el fútbol es muy divertido. Pensad como se sentirá el pobre fútbol si no nos divertimos jugando.
Todos empiezan a reírse.
-¿Cómo se sentirá el fútbol? - pensaba Julia con una gota en la cabeza – esa frase es típica de Mark.
-Oye chaval como que el pobre fútbol – le dijo un chico con el pelo gris llamado Michael – el fútbol no es una persona.
-Ya basta. Yo creo que es verdad. Si nos divertimos jugando el fútbol siempre será divertido.
-Deja que se vayan – le dijo el capitán.
-Capitán.
-Muchas gracias Ricardo. He estado a punto de saltar con las tonterías de este chaval – coge a Arion de la camisa y lo tira al suelo.
Sky y JP se acercan a ayudarle a levantarse.
-Arion – susurra Julia.
-Capitán lo sentimos mucho – las gerentes se inclinan ante él y se van.
-Julia ¿vas a irte? - le pregunta Michael.
-Claro que no.
El entrenador y Celia entran en el club.
-A sí que solo quedáis vosotros – dice Celia.
-Sí, del club ya sólo quedamos nosotros nueve. Chicos sé que es muy injusto pero si decidís dejarlo no me lo tomaré a mal.
Todos se miran entre sí y asienten.
-Claro que no lo dejaremos – dice Julia – estaremos hasta el final.
-Gracias a todos – mira a Arion – Arion Sherwing, muchas gracias por lo de esta mañana sin embargo ya ves como está el club.
-No me importa nada capitán. Voy a entrar en el club de fútbol.
-Yo también quiero entrar – dice JP.
-Vosotros sois de primero ¿verdad?
-Sí, me llamo JP.
-Vaya si hay quienes se quieren subir al barco que se hunde – exclama uno de los chicos.
-No, no podéis entrar aquí.
-Pero Ricardo.
-Lo siento pero en la situación que estamos no sé como puede haber gente que se quiera unir, Julia. Y tampoco comprendo por qué no os habéis ido vosotros.
-Nos quedaremos hasta el final, no vamos a dejarte solo en el club – todos asienten.
-Julia.
-Bueno Arion lo de hoy ha sido especial. Para entrar tienes que pasar una prueba de acceso. La haréis mañana después de clase, ¿entendido?
-Sí – repitieron los dos a coro.
Estaban volviendo a casa.
-Por fin se ha acabado el primer día de clase.
-Si – dijo un Arion desanimado.
-Arion anímate – le dijo Julia – mañana tenéis la prueba de acceso, tienes que dar tu máximo esfuerzo.
-Ya lo tengo yo también me apuntaré. Seré una gerente pero, ¿para eso hay que hacer una prueba?
-Que va, solo con animar a los chicos puedes entrar – le dijo Julia.
Llegaron a casa de Arion, Julia y Sky se despidieron y siguieron adelante.
-Oye JP, ¿quieres venir a mi casa?
-Claro, me encantaría.
-Ya he vuelto.
-Hola Arion.
-¿Es tu madre?
-No, es mi tía Silvia (Silvia Woods, la gerente del Raimon hace 10 años).
-Es un placer.
-Igualmente, yo soy JP.
En el cuarto de Arion.
-Mis padres están en Okinawa por trabajo y vivo aquí con mi tía.
-Ahhhh.
En la base del Sector Quinto.
-¿A si que fue un Espíritu Guerrero?
-Pero el sujeto invocador no recuerda nada de lo sucedido.
-Vaya con que acaba de despertar.
-Entonces, ¿qué hacemos con el Raimon a partir de ahora?
-Aún no sabemos cuantos invocadores puede haber. Pueden sernos útiles.
-De acuerdo. Como ordene el Gran Emperador.
Era un nuevo día en la ciudad Inazuma. Arion llegaba de pasear a su perro.
-El desayuno está listo.
-De acuerdo ya voy. Por cierto, ¿han llamado de América?
-¿Por qué tienes que preguntarlo todos los días?
-Ahhh con que han llamado, ¿eh?
-Vale ya está bien vete a desayunar que llegarás tarde.
En el Raimon el equipo estaba entrenando.
-¿Cuántos candidatos crees que vendrán? - le preguntó Gabi.
-Después de lo que pasó ayer este año no se que decirte – le respondió el portero, Sangoku.
-Bueno no os desanimeis, por lo menos sabemos que dos chicos vendrán a la prueba.
-Julia, ¿qué les ves a esos chicos?
-No lo sé, pero me caen bastante bien. Puede que hasta mejor que tú.
-¿Por qué?
-Porque eres muy gruñón.
-Pero Julia.
-Nada de peros.
-Julia.
Le vuelve la cara. Ricardo empieza a deprimirse cada vez más.
-¿No me digas que te lo has creído?
-¿Era broma?
-Claro.
-Ufff menos mal.
-Ricardo y Julia hacen tan buena pareja – dice Michael.
-¡Qué no somos pareja! - gritan los dos a la vez.
-Lo que vosotros digáis.
De repente aparece el presidente de la junta escolar y les dice que Víctor se unirá al equipo.
