¡Ciao! Aquí yo publicando otro capítulo n.n, en verdad agradezco sus inspiradores comentarios, sirven mucho de ayuda. No tengo mucho que decir, así que disfruten del capítulo.

CAPITULO IV

¿Play begins?

Naruto realmente le tomó poca importancia al asunto de la fiesta, sólo iría por Sai, porque le había obligado. El se consideraba una persona sociable, siempre tuvo la habilidad de poder hacer amigos con facilidad, pero eso de salir a festejar y emborracharse no era de él. Con desgano, después de darse una ducha, comenzó a vestirse con la ropa más cómoda que pudo encontrar, aunque tampoco iría con fachas.

Se colocó una camisa anaranjada con cuello en forma de v, junto con un pantalón oscuro entubado y unos convers negros. Se miró al espejo y con el ceño fruncido se revolvió su rebelde cabello.

- Déjalo, tu cabello es demasiado rebelde como para acomodarse – Iruka lo vio desde el marco de la puerta con una pequeña sonrisa.

- Eso lo sé – respondió Naruto entrecerrando los ojos.- Me voy, regreso al rato.

Entonces Iruka juntó las cejas, como tratando de acordarse de algo.

- ¡Descuida! Se me olvido decirte que Sai mencionó que te quedarías en su casa – comentó Iruka divertido al ver como a Naruto le apareció una vena en la sien.

- Está bien – susurró apretando los dientes, Sai siempre tomaba decisiones sin siquiera avisarle. Se escuchó el timbre de la casa repetidas veces. - Entonces te veo mañana – Iruka le acarició la cabeza en señal de despedida.

- No vayas a hacer ninguna idiotez, no quiero ir a sacarte de la cárcel, ¿Bien? – Iruka dijo de repente y Naruto infló los cachetes.

- ¡Como si yo fuera capaz de hacer algo como eso! - exclamó ofendido ya cuando iba saliendo de la casa.

- Si...claro – murmuró Iruka sonriendo levemente.

- ¡Date prisa, Naruto! - Sai le llamó recargado en la puerta de su convertible negro.

- ¡Wow! ¡Trajiste el convertible! - exclamó Naruto con asombro y emoción, como un niño pequeño.

- ¿Creíste que lo dejaría en una oportunidad como esta? ¡Deja de perder el tiempo y sube! - le indicó abriendo la puerta del copiloto. Naruto subió de inmediato, seguido de Sai, quien volteó a verlo con malicia.

- ¿Qué pasa? - preguntó el inocente Naruto al ver la extraña mirada de su mejor amigo.

- Ponte el cinturón de seguridad, Naruto – le dijo completamente serio, a lo que el otro ladeo la cabeza.

- ¿Y para que...? ¡Ahhhh! - si bien no había terminado, Sai comenzó a conducir como todo un demente, Naruto con dificultad se puso el cinturón de seguridad. - ¡Tú estás demente, hombre! - comento mientras sentía como la velocidad lo hundía en su asiento, Sai sonrió.

- ¡De eso estoy consiente! - exclamó con diversión. Ambos rieron.

* * * P W I * * *

El par de ojos negros se cruzaron, mirándose con indiferencia. Lo menos que Sasuke quería ahora, era encontrarse con Itachi. Dicho pensamiento también era compartido por el otro Uchiha, ¿Cómo no lo pensó? Sasuke era popular al igual que él , ¿Como no iba a ser invitado a una fiesta de este tipo?

Pero los pensamientos de ambos pasaron a segundo plano cuando divisaron a cierta cabellera rubia. Itachi se desconcertó pero luego sonrió como todo un idiota. En cambio Sasuke sonrió con toda la malicia del mundo.

- Mejor suerte no podría tener – pensó mirando a Naruto como un león asecha a su presa.

- ¡Hay demasiada gente! - exclamó Naruto con asombro mirando a todos lados.

- ¡Pues si! ¿Que esperabas? - alardeó Sai acercándose a la mesa donde había bocadillos, llevándose uno a la boca - ¡Ugh! ¿Que mierdas es esto? - lo tragó con asco. - ¡Los ricos comen puras cosas raras!

Naruto sólo se limitó a reír por la cara de asco que Sai había puesto.

- ¡Ey! ¡Naruto! - el rubio al reconocer esa voz, ladeo la vista sonriente.

- ¡Itachi! - el pelinegro llegó y acarició el cabello rubio de Naruto.

- ¿Porque no me dijiste que venías? ¡Hubiéramos llegado juntos! - exclamó con el ceño ligeramente fruncido.

- Porque el vino conmigo – de pronto Sai se interpuso y jaló a Naruto del brazo, sacándole un tic en el ojo a Itachi. Itachi miró mal a Sai, quien sólo le correspondía con una de sus comunes sonrisas falsas.

Naruto, sin entender muy bien que pasaba, trató de romper la atmósfera.

- Em..oigan, chicos...

- ¿Quien eres tu para jalarlo así del brazo? - de pronto Itachi comentó con el ceño fruncido, Sai sonrió con burla.

- Su esposo – respondió abrazando al blondo por el hombro, el ojo de Itachi tuvo severos tics continuos.

- Sai...no digas tonterias – murmuró viendo de reojo a Sai con los ojos a medio cerrar.

- ¡Pero si es la verdad!

- ¡Suéltalo ya! - Itachi tenía una venita en la sien.

- No quiero.

- Yo mejor voy al baño, con permiso – Naruto se safó de Sai y salió de ahí.

Sai entonces volteó a mirar a Itachi con el ceño fruncido, siendo correspondido. El no era estúpido, sabía de los sentimientos que Itachi tenía por su amigo,de hecho, casi todos los que conocían al Uchiha sabían de sobra esa información, así que no se la dejaría así de fácil.

- Naruto no caerá así de fácil, Uchiha – dijo con seriedad mirando fijamente los ojos negros contrarios.

- ¿Y crees que no lo sé? A ti no debería importarte, ni que fuera tu pareja o algo – respondió Itachi virando los ojos, restandole importancia a lo dicho por el otro.

- No, no lo es. Pero es mi mejor amigo, así que si tengo derecho para preocuparme por él, no quiero que un idiota como tú llegue a lastimarlo – atacó con sinceridad mirando con rencor a Itachi, quien sólo lo miró por unos momentos y luego se marchó con sus amigos, no iba a desperdiciar la noche escuchando las palabras de aquel tipo.

Por otro lado Naruto iba saliendo del baño esperando que aquellos dos no siguieran discutiendo, hasta que sus ojos encontraron una escena de lo más desagradable.

Aquel tipo besaba a Ino de una manera tan desesperada, como si quisiera terminar rápido, pero Ino lo jalaba con ella hasta dejarlo acorralado en la pared, con una mano, ella comenzó a acariciar la pierna del chico, quien reaccionó al tacto y bruscamente la apartó.

- ¿Que pasa Sasuke? - ella gritó - ¡Creí que querías esto!

Sasuke rodó los ojos con indiferencia.

- ¿Quererlo? ¡Por favor! A ti no te tengo ganas – respondió de forma directa y honesta. El rostro de Ino se contrajo por dichas palabras.

- ¡No puedo creer que me hagas esto! - ella salió furiosa. Pero seguramente se pondría a llorar, o algo por el estilo.

Entonces Sasuke tan sólo enarcó una ceja, definitivamente las mujeres ya no le gustaban del todo. De pronto sintió que estaba siendo visto por un par de ojos azules incrédulos.

- " Oh...no es cierto" - pensó con sarcasmo.

Naruto rápidamente apartó la mirada y se dispuso a seguir su camino, pero Sasuke lo sostuvo del brazo.

- ¡Así que nos volvimos a encontrar! - exclamó con ironía.

- ¡Como si eso me hiciera feliz! - respondió Naruto sacando un bufido.- ¿Podrías soltarme? - dijo mirando el agarre de su brazo.

- ¡No lo haré! - dijo Sasuke con una sonrisa en su rostro, Naruto entonces lo encaró.

- Bien...¿Que quieres? - preguntó con las cejas juntas.

- Oh...¡Nada! Es sólo que esta fiesta está muy aburrida, y te vi, así que pensé que tu podrías hacer las cosas un poco más divertidas – sonrió de medio lado.

- ¿Ah, si? ¿Y que soy yo? ¿Un mono de circo? - exclamó Naruto ofendido.

- Bueno...yo no pensé eso pero si tú quieres ponerlo de esa forma, está bien – Sasuke no sabía porque dijo eso, pero es que mirar las expresiones del rubio era bastante entretenido.

- ¡Ah! ¡Idiota! - Naruto se logró safar del agarre de Sasuke.- ¡Ojalá que no te vuelva a ver!

- Oh...¿En serio? Mala suerte para ti...porque parece ser que el destino está empeñado en unirnos...¿No lo crees así? - se acercó mucho a Naruto, logrando ponerlo nervioso y le dijo muy cerca del oído, Naruto frunció el ceño. Nunca había tenido tanta cercanía con un desconocido, o bueno, ya no tan desconocido.

- ¡Al parecer tengo muy mala suerte! - dijo apartándose de él, su cercanía le ponía los nervios de punta.

Sasuke supuso que si seguía molestándolo no lograría avanzar, así que decidió tratar de arreglarlo.

- ¿Y como te llamas? - para Sasuke esa fue una pregunta bastante estúpida, pero de alguna forma tenía que ganar confianza con Naruto.

- ¡No tengo porque responderte! - contestó Naruto extrañado por el cambio de comportamiento de aquel sujeto que le caía tan mal.

- Oh vamos...sólo tu nombre, no es como si fuera a secuestrarte o algo por el estilo – murmuró Sasuke virando los ojos con irritación.

- ¡Pues...no te lo diré de todas formas! - Naruto sabía que exageraba, pero no quería darle gusto al riquillo ese. Si tan sólo hubiera sido más amable desde el principio, todo hubiera sido un poco diferente.

- ¡Naruto! - de pronto Sai lo llamó corriendo hacia el y lo abrazó por los hombros de una forma melosa - ¡No abandones a tu novio así de repente! Me dejaste olvidado, rubio impertinente.

Sai le reclamaba mientras Naruto sólo fruncía las cejas con indiferencia.

- ¿Naruto? - Sasuke repitió divertido aún actuando, como si acabara de descubrir el nombre del blondo.

Sai ladeo la vista al chico con el que Naruto al parecer "platicaba" hace un rato. Así que se acercó a él, incomodando notablemente a Sasuke.

- ¿Con el me engañas? - A Naruto le salió un tic en el ojo y Sasuke enarcó una ceja. Era bastante obvio que aquel chico ya estaba bajo los efectos del alcohol.

- ¡Ya, Sai! Será mejor que regresemos...

- ¿Que? - protestó - ¡Yo aún quiero quedarme un rato más! Anda, no seas aguafiestas.

Lo miró con súplica, haciendo ojos de cahorrito, que lejos de verse lindo, daba un poco de miedo. Así que con tal de no seguir viendo esa expresión Naruto suspiró. Y Sai supo que lo había conseguido, asi que salió riendo y gritando.

- ¿Y bien? ¿Naruto, cierto? - Sasuke se burló y el blondo sacó un bufido con molestia.

Había olvidado que aún estaba en compañía del pelinegro.

- ¿Que quieres? - contestó de manera grosera, cosa que le sorprendió, pues el nunca se había comportado así con una persona, mucho menos una que acababa de "conocer". ¡Pero vamos! El azabache lo sacaba de sus casillas con esa actitud tan altanera que tenía y no dejaba de molestarle el hecho de que era la tercera vez que se lo encontraba. Definitivamente la suerte para nada estaba de su lado.

Por otra parte Sasuke no estaba del todo satisfecho, era la primera vez que las cosas no salían como él lo quería ¡Era realmente frustrante! Y todo era porque nunca se imaginó que Naruto fuera una persona tan difícil de tratar, ahora que lo pensaba, le recordaba un poco a Gaara. Sólo que Gaara ya podía soportarlo y él al pelirrojo porque ellos se conocían desde niños, así que siempre se trataban.

Pero Naruto...él mismo era la causa de que las cosas no anduvieran saliendo bien. Parecía que nunca iba a ceder, y eso lo enfurecía, aunque a la vez lo entretenía ¿Para que negarlo? Naruto era la primer persona que conocía que no le había profesado amor, y eso lo inspiraba a seguir con su objetivo.

- ¿Esas marcas son de nacimiento? - preguntó Sasuke tratando de sacarle plática, aunque a decir verdad si le daba un poco de curiosidad.

- Si – respondió Naruto de mala gana.

Sasuke se acercó y sin ninguna vergüenza comenzó a delinearlas.

- Te hacen ver como un gato...- seguía tocando sus mejillas – Creo que más bien un zorrito...

Naruto comenzó a ponerse rojo, ¿Que demonios hacía ese tipo? Pareciera ahora como si estuviera a punto de besarle, y eso lo incomodaba demasiado.

-¡Naruto! - una voy bastante familiar se escuchó claramente a las espaldas de Sasuke, quien se aparto de Naruto, sin siquiera dignarse a voltear. - ¿Qué haces en un lugar tan apartado?

Itachi se acercó a Naruto evadiendo a Sasuke, como si no se hubiera dado cuenta de que era su primo.

No me gustan los lugares con demasiado ruido – replicó con un puchero, Itachi sonrió y de un momento a otro dirigió la mirada a quien hasta hace unos momento acompañaba a Naruto, él se había dado cuenta de la cercanía de esa persona a con el rubio, así que había decidido interferir.

¿Pero por que de todos tenía que ser precisamente Sasuke?

Ambos se miraron con con intensidad por unos instantes, hasta que Sasuke decidió romper aquella absurda batalla de miradas, y marcharse, no sin antes volver la vista a un Naruto confundido.

- Nos vemos luego, Zorrito – le guiñó un ojo y se fue con una mano en su bolsillo y la mirada altanera, como todo un chico cool.

- ¡Tú idiota, no me llames así! - las mejillas de Naruto se tiñeron en un tono rosado, desconcertando a Itachi, ¿Desde cuando se conocían ellos dos?

Sólo esperaba que su primo no se metiera con Naruto, porque si era así definitivamente habría guerra, no permitiría que otros, y sobretodo Sasuke, se metiera con la persona de la que estaba enamorado. Porque conocía a Sasuke, sabía que el nunca se tomaba una relación en serio, y no le importaría destrozar los sentimientos de Naruto con crueldad, ya que eso hacía con todas las parejas que había tenido.

Observó a su alrededor y se percató de que había pocas personas, así que pensó que tal vez sería la ocasión perfecta para confesarle a Naruto lo que sentía por él. Cosa que lo avergonzó, el no era de esos tíos cursis y mucho menos de los que se les declaran a otros, mucho menos a un chico. Si bien el ya hace tiempo que había aceptado su bisexualidad, aún no lo asimilaba del todo, pero por Naruto estaba dispuesto a hacer la excepción.

- Naruto yo...debo hablarte de algo – miró al más pequeño con seriedad y Naruto ladeo la vista confundido.

- ¿Si?

Itachi comenzó a sudar frío internamente, sólo que como todo un Uchiha por supuesto no lo demostraría.

- Ah...pues, verás...es que tú desde hace tiempo me...me...

- ¡Naruto! - de repente Sai apareció frente a ellos como al triple de borracho que hacía un rato.

- ¡Sai! - Naruto exclamó con reproche al ver el estado en el que se encontraba su amigo, pero sin previo aviso Sai se agachó y comenzó a vomitar.

- Oh...no puede ser...- Itachi murmuró con enfado, ya que aquel paliducho había arruinado su plática con Naruto.

- Itachi ¿Te puedo pedir un favor? - Naruto lo miró con sus grandes y redondos ojos azules, y fue ahí cuando supo que ya había caído.

Paró el auto enfrente de la casa y se bajó del auto para ayudar a Naruto a cargar a Sai hasta la puerta de su casa.

- De verdad te lo agradezco, no se que hubiéramos hecho sin tu ayuda, Itachi – él le sonrió precipitando a Itachi a hacer lo mismo.

- No hay problema, Naruto ¿Te veo luego?

- ¡Por supuesto! - respondió el rubio antes de adentrarse a la casa.

Itachi suspiró y se marchó a su casa, no tenía deseos de regresar a la fiesta de aquella chica de pelo oxigenado.

* * * P W I * * *

Sasuke no estaba del todo satisfecho con lo que había logrado, pero al menos había logrado poner al chico nervioso con su cercanía, era algo, ¿No? Y estaba seguro de que hubiera logrado un poco más de no ser por que su primo llegó en el momento menos oportuno, estaba casi seguro de que Itachi los había visto y se había puesto celoso. Aunque eso también era parte de su plan, hacer que Itachi se retorciera de los celos.

Pero ahora no sabía exactamente lo que Naruto pensaba de él, y no lo decía por la forma en la que se trataban mutuamente, si no cuando lo encontró besando a Ino, ¡Tal vez ahora lo vería como un mujeriego! Aunque eso no estaba lejos de ser verdad, pero el desde el principio tenía planeado esconder esa parte de su vida al rubio. Ino era de las muchas que siempre habían estado tras de él, así que esa noche ella lo tomó por sorpresa. Para la mala suerte de la rubia, a Sasuke hacía mucho que no le atraían las mujeres, así que sólo se dejó llevar con desgano.

Ahora tenía que arreglárselas para ganar enteramente la confianza de Naruto, y también podría ayudar el hecho de saber en que escuela estaba estudiando ahora, pero de hecho ya se daba una idea de donde. Tal vez estudiaba en la misma preparatoria a la que antes asistía Gaara, eso haría las cosas más fáciles.

Al día siguiente, como siempre hacía, fue a visitar a Gaara. Se adentró en la habitación en blanco y observó al pelirrojo, quien sentado al borde de la cama, tenía la mirada completamente perdida y los ojos hinchados.

¿Has llorado otra vez por él?

Sasuke estaba realmente consternado ¿Que demonios había hecho Itachi para que Gaara se encontrara en esta situación? No lo entendía para nada...Y fue ahí cuando pensamientos fugaces pasaron por su mente ¿Una persona puede enamorarse tanto de otra...? ¿Como para intentar matarse porque esta te ha dejado? ¿Tanto le dolió el que terminaran?

¿Que tanto habían vivido juntos?

Sasuke estuvo a punto de abrir la boca, aunque no tenía idea de que era lo que diría, mas Gaara se adelantó.

- Sasuke, tu...- susurró audiblemente con voz neutral – Deberías dejar de visitarme...yo no merezco que hagas todo esto por mi.

El azabache enarcó una ceja y con paso tranquilo se dirigió a donde Gaara, quedando agachado frente a él.

- ¿Porqué me dices eso? - preguntó Sasuke mirando al pelirrojo, quien esquivaba la mirada – Para mi no es ninguna molestia el venir a visitarte, Gaara. Sabes que siempre contarás con mi apoyo sin importar que, así que deja de pedirme cosas que sabes perfectamente que no cumpliré.

- Pero yo...siento que te estoy causando mol...-

Sasuke sonrió y acarició la cabeza de Gaara, como siempre hacía. Interrumpiendo la oración del de ojos aguamarina.

- No, no le eres...

Nunca lo serás.

* * * P W I * * *

Cerró los ojos con cansancio y con el lápiz entre sus dedos golpeó la tabla de la mesa. Esa mañana tenía planeado no ir a clases, pero como siempre Naruto lo había obligado. Definitivamente aquel blondo parecía el mayor, siempre siendo mas responsable que él, a pesar de que era al revés y terminaba ganándole a Naruto con un año, mas ese año hacía la diferencia ¿No?

Si bien, ya era lunes, pero aún tenía bastante presente la resaca de la noche del sábado. Miró al profesor, quien les daba una muy aburrida explicación sobre algún tema de ciencias, del que no tenía la más mínima intención de saber.

- Koizumi ¿Pondrás atención a mi clase? Si no es así puedes salir del salón – eso para Sai fue una invitación bastante tentadora, así que sin pensarlo dos veces salió del aula, desconcertando a sus compañeros.

Ultimadamente se estaba sintiendo muy aburrido, a excepción de las veces que estaba con Naruto, él siempre le subía el ánimo. Pero en ocasiones como esta, cuando su mejor amigo no se encontraba, e incluso cuando estaba...sentía que le faltaba algo. Y no tenía idea de que era lo que le faltaba, antes no se sentía así. No lo entendía-

Sai era bueno averiguando lo que los demás sentían, mas no era capaz de saber que era lo que él mismo estaba pasando.

Se recargó en la pared de la azotea y sacó su cuaderno de dibujo y un lápiz de carbón, quedándose pensativo por un momento, sin tener idea de que dibujar.

¿Por que ahora me cuesta tanto trabajo? Si antes las ideas brotaban de él tan fluida y creativamente. ¿Que me pasa?

Y de momento recordó lo que Naruto le había dicho una vez...

Necesitaba una ...¿Donde la encontraría?

* * * P W I * * *

- Vamos Gaara, tienes que comer algo – la enfermera le acercó la cuchara a la boca, pero este la rechazó volteando la cara con brusquedad.

- Ya le dije que no tengo hambre, no comeré – Gaara era completamente necio, así que desde hace un rato se cerraba en esas palabras.

La enfermera suspiró con resignación y alejó la bandeja de comida de la camilla y se acercó a la salida, sabía que por nada del mundo haría cambiar de opinión a ese terco chico.

- Si cambias de opinión, sólo llámame – murmuró antes de salir de la habitación y apagar la luz.

Gaara aún sentado en la cama miró por la ventana con mucha melancolía impregnada en sus azules ojos.

Nunca me dejarás, ¿Verdad?

Cerró los ojos y sintió sus mejillas humedecerse.

Eso tenlo por seguro, nunca lo haré...

- ¿Por que no me cumpliste?

Gaara sin siquiera inmutarse comenzó a derramar lágrimas, pero sin sollozar ni soltar gemidos, sólo lágrimas.

- Quiero irme de aquí – sabía que era una idea muy precipitada y estúpida, pero en ese lugar no se sentía bien, no le gustaba, y sabía que lo que él tenía no iba a ser arreglado con terapias y medicamentos.

Abrió la ventana y sintió la fría brisa de la noche colarse por todo su cuerpo, pero pese a eso saltó por ahí. Recorrió el extenso jardín del hospital hasta llegar al portón, que obviamente estaba con cámaras de seguridad.

Echó un vistazo a la cabina y comprobó que el vigilante estaba dormido, rápidamente y sin mucha dificultad cruzó el portón escalandolo, él siempre había sido muy atlético.

¿Ahora que?

Caminó por los solitarios andadores de un viejo parque...¿Por que tenía que venir precisamente a ese lugar?

Eso tenlo por seguro, nunca lo haré...

Las palabras de Itachi aún resonaban en su mente como ecos que no tenían la más mínima intención de irse.

¿Aún vendrás por mi?

Y fue ahí cuando Gaara, sentado en una de las bancas con la cabeza gacha se puso a reflexionar. Debía afrontar la realidad, Itachi había terminado su relación, Itachi amaba a alguien más, y la más importante...Itachi nunca le amo como el hubiera querido o peor aún...nunca le amo.

Y debía olvidarse de él por su propio bien.

Pero como duele...

Una vez mas sintió aquella fuerte opresión contra su pecho, no pudiendo contenerse, comenzó a llorar de nuevo.

- Es muy tarde para que un chico tan lindo como tú esté aquí sólo ¿No lo crees? - Gaara se limpió las lágrimas y alzó la vista, topándose con un par de ojos negros, que lo miraban curiosos y después...enternecidos.

- Entonces...ven a mi casa

¡Y eso es todo! Ese Sasukin...lo hallaron con las manos en la masa XDD ahora las cosas se pusieron un poco mas complicadas. También algunas ya se habrán dado cuenta de a quien se encontró Gaara, ¿No es asi? Jojojojojo...Ahora no me queda nada mas que agradecerles a quienes se toman la molestia de leerme n.n

¡Usagi se despide!