DISCLAIMER
Tengo que dejar en claro que esta historia NO me pertenece en lo absoluto la autora se llama Ange Sinistre. Este Fic esta originalmente escrito en inglés yo sólo me dedique a hacer una traducción sin fines de lucro y mucho menos para adjudicarme la autoría de este fic, por lo tanto la traducción la trate de hacer lo más fiel al original y también deje todos los comentarios originales de la autora. Sin más disfruten de este cap.
ANTÍPODA
PARTE IV: LA SABIDURIA DE LA JUVENTUD
1997
Fujino Shizuru sujetó a uno de sus compañeros de clase, un chico quien había estado molestando a los demás últimamente, con una especie de llave de lucha en la cabeza, detrás de la Escuela Primaria Momoyama. Luchó contra ella mientras su rostro comenzó a tornarse de un color rojo y morado por la falta de circulación de la sangre. Las uñas de él se enterraron en su brazo, dejando marcas notables. Otros niños la animaron con la esperanza de que aprendiera su lección. Ella realmente no se preocupaba por los otros. Él la había insultado y tenía que pagar las consecuencias.
Había sido transferida de la Escuela Primaria Internacional de Kioto a petición de su padre solo para encontrarse con ese tonto y su burla de cómo "la extranjera hablaba gracioso". Ella hablaba muy bien el japonés, pero no lo había hecho tan rápido como el ruso de su madre. El distintivo acento de Kioto que prácticamente la caracterizo de adulta no se había hecho presente en aquel entonces. Su madre- al igual que su tía hablaban fluidamente el ruso y el inglés. Su padre hablaba con el sabor japonés del Kioto-ben. El acento de Shizuru, cuando era niña, se esparció por todos lados siendo la fuente de muchos acosos sin fin.
Entonces, cuando ella estaba hablando con uno de sus compañeros de clase, accidentalmente cayó en el ruso en su entusiasmo, ese chico se había reído a más no poder. "Estúpida Fujino y tu platica comunista. Vete al infierno de nuevo a Siberia, niña blanca".
Lo cual los dejo en su posición actual – Shizuru con su dientes apretados de rabia y estrangulándolo sin piedad. Cuando pensó que fue suficiente, lo soltó y rápidamente le dio una patada tirándolo al suelo, marchándose con un gruñido aun en su rostro. El comenzó a lamentarse en voz alta, como un niño, y finalmente atrajo la atención de varios asistentes en el patio. Ellos tomaron a Shizuru y la llevaron con el director, para ser llevada a casa por su padre cuando este llego.
El camino a casa fue silencioso, Fujino Shin solo le dio una advertencia "Shizuru, cuando alguien te insulta, la agresión física solo puede meterte en problemas. En todo momento, tú debes de ignorarlo y mantener la calma. Si no puedes, entonces usa tus palabras y tu ingenio. Solo cuando un ser querido es amenazado, solo por esa vez puedes recurrir a la acción física"
Eso fue esencialmente la calma antes de la tormenta, ya que solo empeoro después de eso. Shin solo tenía el tiempo de llevar a Shizuru a casa antes de regresar a su trabajo mientras su hora del almuerzo terminaba. Eso significaba que tenía que pasar el resto del día en casa con su niñera. Lo peor llego cuando su tía Kaori, la hermana dominante de Shin, llego después de oír lo que había pasado.
La mujer, muy japonesa en apariencia y muy tradicional en su etiqueta, esperaba que Shizuru fuera una dama aristócrata a la edad de seis años. Shizuru se sentó delante de ella, mirando hacia la mujer fría y sin sentimientos, esperando una dura conversación. La cual ciertamente llego, hablando en un casi venenoso japonés, decepcionada y quizás la malicia goteaba de su lengua.
"Que niña despreciable, para comportarse de esa manera. La mujer Fujino representa gracia y dignidad. No sabes que tan lejos va la línea de nuestra familia? Tenemos una reputación que mantener, no nos convertiremos en una burla. Ya era bastante malo con mi hermano caminando a los alrededores de Kioto con esa mujer rusa gigante de tu madre, por encima de él de esa manera. La última cosa que necesitamos eres tú actuando como… como… un cosaco bárbaro que eres, metiéndote en peleas. Reprime toda esa ira y entiérrala antes de que le causes dolor a tu familia" siseo Kaori.
"Disculpen?" llamo una voz. Tanya Dragunova, la única tía que cuidaba de Shizuru, camino dentro de la habitación después de haber llegado escuchando la conversación. La expresión de su rostro estaba llena de rabia, sin nunca haber disfrutado de alguno de los miembros de la familia Fujino salvo su cuñado. Camino hacia Kaori pero se detuvo. "Shizuru ve a tu habitación un momento"
Kaori entrecerró los ojos y Shizuru dudo por un momento. La mirada de Tanya gradualmente incorporo la autoridad suficiente para que Shizuru se fuera voluntariamente, huyendo por las escaleras. Lanzo su mochila dentro de su cuarto y cerró la puerta, pretendiendo estar adentro. En realidad, se puso de pie en el corredor, escuchando a hurtadillas la pelea que estaba a punto de ocurrir. Después de unos momentos de silencio cargado, Tanya continúo.
"Quien demonios te crees que eres para hablarle a ella así, suka? Shizuru escucho, captando la palabra rusa para "perra" "No eres su madre"
"Tampoco tu" contesto Kaori "Ya que pareces incapaz de enseñarle buenos modales – no es que te esté culpando de su comportamiento- es mi responsabilidad ver que esa maldita sangre impura pueda ser salvada como una adecuada miembro de la familia"
Tanya apretó los puños "Si quieres criar a un hijo, deberías detener tu innatural obsesión por tu hermano, y encontrar un hombre con quien estar, y tener algunos descendientes propios. Hasta entonces, deja de intentar tomar el lugar de Milena"
"Cuan tan hipócrita eres, Dragunova. Eso solo probará que con ese tipo de genes, esa chica no será más que una vergüenza andando en mi familia. No sé qué le vio mi hermano a esa puta de hermana tuy-"
Ella la interrumpió. "Sigue hablando y veré que salgas de aquí con al menos un ojo negro, tu tonta engreída. No me importa lo que digas de mí, pero si insultas a mi hermana no dudare en asegurarme de que aprendas a no hacerlo de nuevo"
Kaori apretó su mandíbula, la miro y volvió a salir de la habitación. Abrió estrepitosamente la puerta, pero la cerró detrás de ella con delicadeza. Tanya se mantuvo estacionaria varios momentos después de que ella se había ido, feliz de que la mujer japonesa fuera tan "refinada" para una pelea real. Maldición, no tenía la paciencia o el tacto de Milena. Cada vez que Kaori o uno de los parientes de Shin llegaba a ella con insultos, solo quería darles la razón. Su hermana tuvo que quitar a todos a un lado por el bien de la convivencia, actuando como si nada le doliera – todo por el amor que sentía por su esposo. Tanya no tenía ese tipo de conexión. Sólo se quedó por su sobrina.
Tanya se volvió y subió por las escaleras, haciendo una pausa cuando vio a Shizuru de pie ahí, calmada como pudo ser a pesar de lo que había pasado – una versión en miniatura de su madre. Eso le remordía. "No estarás molesta conmigo verdad? No quisiera escucharte decir eso"
La versión de seis años de Shizuru simplemente la observaba, sin moverse y sin hablar. Quizás solo tendría que acostumbrarse a ser insultada – en la escuela y en casa. Fue solo después de alcanzar la edad para entender el desdén que la familia Fujino le tuvo. Tanya, luchando por sus emociones internas, cayó de rodillas y empujo a Shizuru dentro de un fuerte abrazo, rompiéndolo solo para darle un beso en su frente.
"No eres una desgracia para nadie" Tanya gentilmente le dijo en ruso. "No hay nada de lo que debas avergonzarte, independientemente de lo que los demás digan. Ellos están mal. Tu eres una maravillosa niña, Shizuru y estoy orgullosa de lo fuerte que eres para manejar todo"
El ruso de Shizuru llegaba con más libertad esos días, antes de ser totalmente sumergida en el japonés. Ella respondió de igual manera. "Los insultos no significan nada, entonces"
"No, no lo son. Sabes por qué? Si alguien te insulta o te hiere, entonces eso solo será la prueba de que no los necesitas. Sus opiniones no deben importarte" viendo como Shizuru fijaba su mirada en el piso, Tanya levanto su barbilla y le dijo "El mundo real puede ser un lugar aterrador, así que sin importar lo que pase, siempre te querré"
Eso era algo que ella siempre supo. Creció con sus distintivos ojos y nariz japoneses y con el rostro ruso bien definido, siendo por un buen tiempo la burla de sus compañeros de clase y los parientes Fujino de igual manera. Incluso después de que su padre, el único descendiente Fujino del grupo, muriera por los muchos pensamientos dolorosos por perder a su esposa, Shizuru dejo los insultos pasar de ella. La escuela siempre fue un infierno. En el momento en que ellos consiguieron aburrirse de burlarse de su origen étnico, ellos simplemente la consideraban como una chica tímida exiliada social.
Nunca fue grosera. Nunca fue brusca. Ella no brillaba o peleaba, al igual que cierta persona. Shizuru solo sonreía y se esforzaba por ser amable, en su voz cada vez más se acentuaba el Kioto-ben mientras crecía. Cuando fue transferida a Fuuka durante los días de secundaria después de ser beneficiada por la misma beca que las otras HiME recibieron, las cosas cambiaron drásticamente. Llego a ser… popular. Su acento y el nombre de la familia tan renombrada le hicieron ganar un alto rango con los extraños que asistían con ella a la escuela. Ganando incluso un club de fans, por el amor de dios. Eso, honestamente le dio un poco de miedo al principio, pero después de practicar, llego a ser tolerable ser el centro de atención. Nunca dejo que alguien viera su lado más débil.
Hasta que, por supuesto, conoció a alguien que le recordaba mucho a ella – enojada, sola y amargada. Fue por esos rasgos de personalidad comunes, incluso sí los recuerdos de Shizuru fueron enterrados, que ambas llegaron a ser amigas. La primera genuina amiga que ambas tuvieron, en realidad.
Ella seguía desconcertada por lo ocurrido. De hecho, había sido tomada por sorpresa por la repentina partida de Shizuru y su petición de estar sola, que había tenido una semana de mierda todo el tiempo. Natsuki estuvo pérdida en sus pensamientos, reflexionando sobre qué demonios pudo haber pasado. Tanya no le había dicho nada. Shizuru no regresaba las llamadas o atendía la puerta. Entonces, en nombre de dios que estaba mal? Estaba enfadada con Natsuki o no?
La motociclista se encontró, en su estado de conmoción, sucumbiendo a su vieja costumbre. Saltándose su clase de gimnasia. Era increíble lo que una mención, una mentira, de "problemas de mujer" pudo hacer en términos de pasar de hacer cualquier cosa. Consiguió una nota y se disculpó. Ella tenía sus puntos del día. Nada de qué preocuparse excepto su amistad. Camino a través del campus estéril, todos los estudiantes se encontraban en sus salones.
Natsuki suspiro mientras caminaba. O era algo de lo que no se percató que hizo para disgustar a Shizuru, o solo… era cosa de esa maldita relación. Realmente no quería tratar o pensar acerca de eso. Si ese fuera el caso, que demonios podía hacer al respecto? Fue solo que tendría que joderla con el fin de romper con su amistad? Tal vez eso podría ser un tema para una larga discusión. No es que Natsuki pudiera siguiera hablar con ella ahora.
Camino detrás de los campos de juego y en el muy vasto campo que estaba al lado de la Academia, contenta con la soledad, hasta que vio a una familiar chica sentada debajo de un árbol. La niña rubia estaba leyendo un libro, con una bolsa abierta de algún bocadillo u otros restos de algo. Natsuki frunció el ceño y se acercó por un lado. Su usual guardiana no estaba ahí para cuidarla.
La niña levanto la mirada mientras se acercaba, y una vez que estuvo lo suficientemente cerca, Natsuki dijo "Porque no estás en clase?"
Alyssa la miro por unos momentos, quizás preguntándose porque ella de toda la gente la cuestionaba acerca de saltarse clases "Porque tu no?"
"Tengo una excusa" Bueno, no era del todo mentira. Agito la hoja que la maestra le había escrito como prueba de su reclamación.
La niña de diez años levanto una ceja en cierta curiosidad, pero no dijo nada más sobre la propia ausencia de Natsuki de su curso, prefiriendo una respuesta justa y dejarlo así "La clase me aburre. La profesora sigue tomando mis libros cuando estoy tratando de leer"
Los ojos de Natsuki se fijaron en el libro. Ciertamente grueso, y ciertamente no era una novela de cualquier tipo. Era un libro académico que se podría ver al lado de alguien que va a la universidad, no con una estudiante de primaria de diez años. El título del libro era algo acerca de ingeniería y electrónica, de todas las cosas. La niña era demasiado inteligente para su propio bien. No era de extrañar que estuviera aburrida en lo absoluto. Searrs había metido dieciocho o más años académicos de información valiosa dentro de su joven mente, y luego esperarían a que ella se sentara con los otros niños de diez años y aprendiera cosas que ella ya había descubierto?
Natsuki se sentó en el césped delante de ella "Si, bueno, pero siempre me aburría y mira lo que paso. Me retuvieron. Así que no te dejes llevar por ese camino. Deberías intentar ver si no puedes inscribirte a dúo con la secundaria o algo. En realidad, tu sabes, retarte"
"Tal vez" dijo Alyssa. Gentilmente tomo un sobre de salsa de tomate de su lado y lo esparció sobre sus papas a la francesa ya bañadas en la misma salsa. Natsuki hizo una mueca mientras Alyssa introducía una de sus papas a su boca. Asqueroso.
"Donde esta Miyu? No es peligroso para ti andar sola por tu cuenta?" preguntó Natsuki.
"Miyu está en clase, manteniendo su cubierta. Ella no sabe que estoy afuera, aunque soy capaz de salir por mí misma" dijo Alyssa, entonces se inclinó con una pequeña sonrisa "No le dirás de mí, cierto?"
"Lo hare, si sigues saltándote clases. Tienes que ir a tu siguiente clase" ordeno Natsuki "A quien tienes por maestra, de todos modos?"
"Murata-sensei" dijo Alyssa, refiriéndose a la vieja mujer que también instruía algunos cursos en la secundaria. Natsuki estuvo en su clase una vez antes, e instantáneamente se encontró temblando por el recuerdo. Sin preguntar si Alyssa estaba disfrutando la escuela.
"Ya veo. Esa vieja me ha enviado a detención más veces que todos mis otros maestros durante mi tiempo aquí. Se ofende si respiras" Natsuki recordó, pensando en su obligatoria clase con esa mujer. "Yo… tuve que estar en la banda. Ellos lo requerían en la secundaria"
Eso pareció atraer la atención de Alyssa, quien casi se rió secamente mientras se imaginaba a Natsuki tocando, bueno, cualquier cosa. "Oh, sí? Que te dieron para tocar?"
Ella miro hacia otro lado, un poco avergonzada. La banda nunca fue su fuerte. Akane tocaba el clarinete con gran habilidad. Shizuru era una experta con el piano. Pero Natsuki? "Um, un montón de cosas, empecé con el oboe, después el violín, entonces Murata-sensei finalmente me dio un tambor. Porque podía golpear algo. Realmente no tengo ninguna aptitud musical"
Alyssa se rió entre dientes, mientras miraba abajo a su libro otra vez. "Yo lo he oído"
Maldita sea la leyenda de la fiesta del karaoke y todas las involucradas en la difusión de la historia (Tokiha lo pagaría). Se había hecho famosa por todo el campus, y de vez en cuando algún imbécil se acercaba a ella y le preguntaba si podía verla en ese traje terrible o preguntarle si podía cantar algo. Le dio a la niña un pequeño suspiro, pero no dijo nada respecto al tema. Alyssa sonrió un poco, divertida de su enojo y cambio de tema.
"Escuche que la tía de Shizuru-sama la llevo a Moscú como un regalo de graduación. Es eso cierto?" pregunto Alyssa, trayendo a la conversación a la persona en la cual Natsuki había intentado no concentrarse por lo menos cinco minutos. Muchas gracias rubia.
"Si"
"Ese debió ser un agradable viaje, viendo otra parte del mundo como esa" comento Alyssa. "No mucha gente tiene la oportunidad de alguna vez viajar tan lejos. Que le regalaste tú?"
"Uh…" Se suponía que tenía que regalarle algo por su graduación?
Alyssa parpadeo "Nada? En lo absoluto?"
Natsuki se movió de donde estaba sentada, de repente incomoda y paranoica "No sabía que tenía que hacerlo!"
Alyssa se dio una palmada en su rostro "No eres su mejor amiga? Quien más va a hacer un alboroto de un logro bastante grande como es una graduación de preparatoria? Eres idiota, ve a buscarle algo. He vivido mi vida en un laboratorio y me las sigo arreglando para saber eso. Es tan triste"
Una niña de diez años la había llamado idiota. Perfecto. Se agarró las piernas del pantalón, preguntándose qué demonios debería regalarle. Odiaba comprar regalos. Rara vez lo hizo, y usualmente era cuando tenía que hacerlo. Que esa parecía la situación ahora.Si hubiera hecho el ridículo por no hacer nada? Shizuru siempre le compraba sus cosas. La chaqueta de cuero alrededor de su cintura era prueba de ello. Natsuki suspiro. Seguía meditando, se levantó y señalo la escuela.
"Tenemos dos minutos antes de que suene la campana. Te llevare de regreso" Dijo Natsuki casi como un quejido.
"Ni siquiera una carta, Natsuki?" La rubia solo tenía que hacer presión, mirándola con sus ojos de hielo. Era casi tan mala como Mai. Una pequeña, rubia, de mente malvada versión de Mai.
Natsuki se agacho, agarro una de las papas completamente cubierta de salsa de tomate y la empujo más o menos a la boca de Alyssa, silenciándola por los siguientes momentos. "Me gustabas más cuando tratabas de matarme. Ahora deja de hacerme sentir mal o te encerrare en la guardería más cercana con el resto de los bebes"
Kuga Natsuki era eficiente y altamente competente cuando se trataba de tres cosas: motocicletas, combate y la cocina con condimentos. Con todo lo demás no tenía ni idea. Por muchos días (todos sin el contacto de la ninja sigilosa de Kioto) lucho con qué era exactamente lo que podía hacer o comprar como un tardío regalo de graduación. Una tarjeta era para mariquitas. Las flores también eran para mariquitas y podían dar un mensaje equivocado. Supuso que tenía que ser algo significativo. Entonces, justo abril estaba por terminar, y finalmente se había decidido.
Saco su teléfono, yendo a su lista, y selecciono Fujino de un total de cinco opciones (Mai, Fujino, Afro, Yuuki y Tanya) Después de varios tonos, de verdad contesto. "Hola?"
"Estas en casa?"
"Si, porque?"
"Quédate ahí" colgó el teléfono.
El camino al apartamento de Shizuru fue rápido y familiar. Natsuki tomo el camino más rápido, con una gran (pero sin abrir, porque esa era una habilidad que no tenía) caja en sus manos. La movió a una de sus manos, envolviendo su brazo debajo de ella, mientras se acercaba a la puerta de Shizuru y tocó tres veces rápido. La puerta se abrió, revelando a alguien que no había visto en muchos días, con un aspecto un poco… normal, a pesar de haber desaparecido en combate durante tanto tiempo. Shizuru la miro con sorpresa antes de moverse a un lado, permitiendo a la motociclista entrar.
Natsuki puso el regalo en el sofá, dándose la vuelta para mirar a la otra mujer. "Ah, me alegro de que finalmente abrieras. Está todo bien contigo? Qué paso?
Shizuru puso su taza de té sobre la barra y se encogió de hombros con suavidad. "Estoy bastante bien ahora. Me disculpo por haber salido corriendo sin ninguna explicación y ocultándome. Es solo que… vi a alguien entre la multitud que no quería ver. Alguien del Festival, digamos. A parte de eso, disfrute mucho del tiempo por mí misma"
Eso era en parte verdad, pero ella pensó que gritando todos los temas con respecto a su relación no hubiera sido productivo. Natsuki, por otro lado, suspiro con un poco de alivio, agradecida de que no fue al parecer nada de lo que había hecho, por lo que sabía. Lo que significaba que Shizuru se encontró con alguien del Primer Distrito. Los otros envueltos en el Festival eran sus amigos en común.
"Ya veo" dijo Natsuki, sin querer presionar la cuestión. Movió sus pies. "Puesto que estuviste en Rusia un tiempo, y no te he visto mucho, no he tenido realmente la oportunidad de darte algo por tu graduación, y, bueno, soy terrible para los regalos… así que…"
Bien, estaba haciendo de ella una tonta ahora. Se estremeció y agarro la caja de genéricos, sin marca, ofreciéndosela a Shizuru, quien la miro con sorpresa. La mujer de Kioto delicadamente la tomo por el otro lado y levantándola antes de ponerla abajo en la mesa próxima a ella, abriéndola. Natsuki contuvo el aliento, sin saber cómo iba. Shizuru removió la espuma estándar que mantenía protegido el objeto, la arrojo a un lado, sacando afuera algo de color negro y rojo. Su superficie brillaba bajo la luz de la lámpara.
Un… casco de motociclista – exactamente del mismo tipo que Natsuki llevaba, hasta el color. Shizuru la miro, no segura de que hacer con él, sutilmente pidiéndole una explicación. Kuga fijo su mirada en la pared detrás de ella, incapaz de mirarla a los ojos. "Es para cuando tú y yo salgamos en la Ducati. Es tuyo, así ninguna de las dos tendrá que preocuparse por romperse la cabeza. En realidad no hemos salido mucho en ella últimamente, así que… quieres salir? Puedo manejar a mi apartamento por el camino fuera de la cuidad y darte uno de mis trajes para que te cambies, si quieres"
Shizuru se quedó callada un momento, sin poder hacer nada en contra de la anticipación de Natsuki. Entonces, mientras se sintió lista para salir. Shizuru logro una pequeña sonrisa y dijo: "Claro. Voy por mi abrigo"
Shizuru puso el casco abajo por unos momentos para ir por su abrigo para el viaje al apartamento de Natsuki (después de lo cual, el traje prometido de la motociclista le daría la suficiente protección contra el viento) Mientras Shizuru hurgaba en su closet, Natsuki dejo vagar la vista por el mostrador. Monedas, las llaves del auto y un pedazo de papel que tenía escrito solo una línea en él.
"Aya 078-475-9836"
Natsuki estuvo viéndolo por un largo rato, sabiendo muy bien lo que probablemente quería decir, pero sin dejarse deprimir por él. Así que tal vez Shizuru se había dedicado tiempo a solas… no tan sola. Eso era algo bueno, no? Shizuru se movió detrás de ella, y se dio la vuelta rápidamente, esperando no haber sido descubierta. Si así fue, Shizuru no dijo nada. La mujer agarro su nuevo casco y se lo puso sobre la cabeza, sujetando las correas por debajo.
"Lista cuando quieras" dijo Shizuru. Algo se sintió hueco, pero después de haber pasado una semana de diferencia, Kuga no sintió la necesidad de quejarse, solamente podría arruinarlo más.
La pareja salió del apartamento e hizo el camino más rápido al de Natsuki, donde Shizuru corrió para cambiarse. La mujer regreso en un cuero, de forma apretada que era similar al que Natsuki llevaba puesto. Era conveniente, aunque le quedara estrecho en ciertas partes donde Kuga carecía de atractivo. Por un momento, dejo que sus ojos se detuvieran, sin pensar realmente lo que estaba haciendo. Shizuru se veía hermosa como siempre, pero se veía aún más cuando sonreía.
Dejándose caer atrás, tomo la cintura de Natsuki en un abrazo, dándole un ligero golpe para indicarle que estaba lista. Natsuki bajo su visor otra vez y dio un rugido del motor antes de encaminarse calle abajo, sin importarle el límite de velocidad. Como siempre, se sintió segura de hacerlo con Shizuru, quien ya hace tiempo se había acostumbrado a tales cosas. Cuando llegaron al último semáforo antes de llegar a la autopista de la cuidad, Shizuru hablo.
"A donde me llevas?" Preguntó.
"Kioto"
Antes de que Shizuru pudiera decir algo más, se movieron de nuevo, en dirección a la autopista y tomando la velocidad adecuada antes de ir más rápido. Era mucho como en los viejos tiempos, cuando ellas solo manejaban por muchas horas después de la escuela, Natsuki la llevaba por todo Fuuka, mostrándole sus sitios favoritos (o infames). Muy rara la vez hacían el viaje desde ahí a Kioto. Entonces mientras Natsuki se disparaba por la autopista, zigzagueando entre los carros, se sintió muy nostálgico y agradable después de todo lo que había pasado.
Las manos de Shizuru agarraban su estómago, pero no con la usual tenacidad y posesión que tendía a tener. Era un débil agarre, Shizuru solo la tocaba para evitar caerse. Kuga se sintió mal por debajo del casco. Si bien algunas cosas seguían siendo las mismas, sin duda algunas cosas habían cambiado.
Aya eh?
Natsuki acelero aún más, sintiendo el viento tirar su cabello alrededor, el agarre de Shizuru se tensó. Bueno, si esa era la única manera de hacerlo, lo haría. Por cerca del camino, Shizuru eventualmente le dijo a Natsuki que salieran de la autopista y tomaran una ruta más escénica. Ella lo hizo, tomando un camino rural más allá de las áreas boscosas de la cuidad. Una vez más siguiendo las órdenes de Shizuru, se dirigió hacia una colina, donde estaciono la moto. La pareja se bajó, Shizuru caminando adelante, más allá, dejando a Natsuki hacer lo que debía. Ella vio sus movimientos, su mente seguía… un poco preocupada.
Como sea
Natsuki finalmente se movió, siguiendo a Shizuru por el camino. Abriéndose paso a la colina por encima de la cuidad. Habían estado ahí un par de veces antes. Shizuru se sentó en el pasto, Natsuki se le unió. La motociclista giro la vista en dirección a Shizuru, quien parecía obsesionada con la cuidad. "No quieres ir realmente ahí?"
Shizuru permaneció en silencio por un rato, su mirada nunca vacilo, sus ojos parecían como si miles de pensamientos estuvieran corriendo por su mente. Ella realmente no se sentía cómoda en público desde que vio al chico mirándola con esa mirada blanca en el restaurante. Quien sabe cuántas personas habían sobrevivido al ataque y podrían fácilmente reconocerla? Quedarse fuera de vista era lo mejor.
Volvió a mirar a Natsuki entonces, ofreciéndole una tranquilizadora sonrisa. "No, creo que prefiero verla desde aquí, si no te importa. Es más tranquilo aquí"
Shizuru observó como Natsuki giro su atención a la cuidad a sus pies. Inclinándose hacia atrás y relajándose. Quizás si hubiera sido antes, se habría tratado de apoyar en ella después de decir algo melodramático hasta el punto de ser divertido. Ahora, mantenía su distancia, alejándose unos pocos metros. No iba a perseguirla más, podría intentarlo, intentarlo mucho, por seguir siendo su amiga. Solo esperaba que Tanya le hubiera dicho cosas ciertas.
Después de media hora de observar en silencio la cuidad, Shizuru se paró y se dirigió de nuevo a la moto, viendo el atardecer. "Ara, deberías dejarme llevarnos de vuelta"
Natsuki se congelo en seco, Shizuru miro atrás para ver su manera infantil de sacudir su cabeza lo más rápido posible. "De ninguna maldita manera, no después de como dejaste la primera que tuve. Me tomo semanas quitarle los rayones"
"He mejorado desde entonces" argumento Shizuru. "Ya no lo hago tan mal en las calles de Fuuka desde hace unos meses"
"Esas son calles pequeñas. Estamos hablando de la autopista, ahora, y de una hora de viaje. Yo no lo creo" decidió Natsuki, agarrando sus llaves.
Shizuru miro su mano solo unos segundos antes de saltar hacia adelante como si fuera a atacar abiertamente a la motociclista. Fue directamente por las llaves, pero Kuga se hizo para atrás, no dispuesta a dárselas con facilidad. Shizuru se movió de nuevo, agachándose detrás y fijando la mano de Natsuki detrás de su espalda. La motociclista se giró y se movió delante, la pelea continuaba con ambas chicas protestándole a la otra sus acciones. Por fin, Shizuru hizo tropezar a Natsuki mandándola al suelo, las llaves aterrizaron a unos pocos metros. Ambas se apresuraron a llegar a tiempo, fue solamente Fujino Shizuru quien emergió victoriosa.
Sin perder tiempo, corrió hacia la moto y se montó en ella, dejando a Natsuki montar en el pobre puto asiento en el que ella había estado viajando por tanto tiempo. Natsuki se puso de pie, haciendo un puchero, temerosa de lo que iba a suceder ahí. Se sentó en la parte trasera de la moto, sujetándose fuertemente a Shizuru. Había una regla a seguir – no correr riesgos cuando se trataba de Fujino y la maquinaria. Shizuru encendió la moto, y Natsuki prácticamente sollozaba, emitiendo un gemido agudo.
"Oh, deja de ser un bebé" dijo Shizuru y acelero la moto una vez. El agarre de Natsuki se hizo más fuerte, sus dedos amenazaban con dejar marcas en el estómago de Shizuru. Shizuru consiguió darle la vuelta a la moto y regresar por el camino con un incidente menor. Hasta ahí, todo bien.
Fue cuando estaban dispuestas a desviarse a la autopista que las cosas salieron mal. Shizuru acelero tan rápido, y puso la moto de caballito. A pesar de su agarre, Natsuki se deslizo de la parte de atrás y aterrizo en el suelo con un ruido sordo y un grito. Shizuru dejo la moto en el suelo muy bien, y dio la vuelta, viendo a Natsuki pelear con sus pies.
"Ara, te agarraste bien, no?" dijo Shizuru.
"Arrojare todo tu maldito té al fregadero cuando lleguemos a tu apartamento". Susurro Natsuki. Salto de nuevo a la parte trasera de la moto, todavía asustada por el resto del viaje de regreso a casa. Se aferró a Shizuru como si su vida dependiera de eso. Que en gran medida así era, conociéndola. Con un profundo suspiro final, Natsuki le dijo que siguiera adelante.
Para asombro de Natsuki, la chica que parecía tan opuesta a ella logro manejar expertamente la moto de vuelta a Fuuka sin que nada malo pasara. Ella realmente era buena en eso, para alguien a quien nunca se le había permitido manejarla hasta ahora. La amenaza de Natsuki de tirar todo su té no era más que un engaño, y después de decir adiós, la motociclista se fue a casa.
Shizuru miro su nuevo casco, descansando sus dedos en el borde del mismo. No había sido tan… horrible. Puso su casco dentro de su closet, pensó que esa amistad podía ser muy bien salvada si mantenía su ingenio. El teléfono sonó, y se dirigió a él, levantándolo. Sonrió un poquito.
"Ara, me preguntaba si llamarías"
Notas de la autora:
Whoa, gracias a todos por sus comentarios! Aún más estoy contenta de que todos ustedes estén disfrutando de una propuesta de una Kaichou independiente. De todos modos, gracias por sus comentarios ;)
En cuanto al cambio de clasificación M, no será demasiado. Soy demasiado tímida para escribir algo demasiado gráfico.
