Capitulo 3: Vamos a intentarlo

Quinn y Rachel volvían del baño, por un lado la rubia traía una cara de relajada y superada, mientras que la morena denotaba tristeza y cansancio.

-Rachel, cuéntame, en donde te gustaría trabajar o para quien. Sophia se interesaba en Rachel, puesto que algo había escuchado de boca de su novia anteriormente, sobre la morena.

-Bueno la verdad, es que no tengo algo así como definitivo, yo solo quiero mostrar mi talento, quiero emocionar, hacer reír y llorar, cambiarle la vida a alguien, significar algo, en fin dar mi aporte al mundo. Decía las palabras emocionada, reflejando lo que siempre fue, verborragica, fanática, y luchadora.

Quinn la miraba embobada, todo lo que la había enamorado de Rachel Berry estaba saliendo a la luz nuevamente, esa pasión, esa garra, lo buena persona y perfecta que era.

Santana que se dio cuenta de todo con tan solo ver la mirada de Quinn sobre la morena, he interrumpe.

-Hay RuPaul, ya tendrías que dejar esos sueños de princesa de lado, y concentrarte en conseguir con que mantenerte, porque lo siento pero en esta vida, no se puede vivir de sueños.

Sophia que analizaba todo de una perspectiva diferente, más bien inocente, interviene.

-Yo creo que tienes buenas intenciones Rachel, y voy hacer todo lo posible para conseguirte una audición en la película con la que acabo de firmar.

-Ho en serio? No lo puedo creer, no sé cómo agradecértelo.

-Ya tranquila Berry, es solo una audición, y Soph no hace milagros, así que no te pongas intensa. Quinn buscaba sonar borde y mala, pero su mirada era todo lo contrario, miraba a Rachel con cara fascinada, perdida, los ojos de Rachel siempre lograron hacer mella en ella, y esta vez no iba a ser la excepción.

-Bueno creo que debería irme, Shelby y Beth me deben estar esperando, y no quiero seguir interrumpiéndolas. Rachel saluda a las jóvenes una por una, dejando un beso en la mejilla de cada una, cuando llega el turno de Quinn, se acerca se miran fijamente, y Rachel por impulso, le susurra al oído unas palabras. Quinn la mira extrañada, mira alrededor, y sin entender nada corresponde el saludo de la morena, sin decir nada.

Rachel sale de la cafetería, y la latina penetra con la mirada a la rubia, que estaba perdida en una ola de pensamientos y sentimientos.

Las cuatro chicas salen de la cafetería, cada una a sus respectivas obligaciones, Santana debía hacer una campaña fotográfica, Brittany tenía clases, Sophia debía firmar unos contratos y Quinn tenía que ir a trabajar.

Por otro lado Rachel llegaba a su ahora casa, donde era recibida con un abrazo de parte de Beth.

-Shelby, recién estuve con Quinn y las chicas, sabias que Quinn tiene novia? Rachel no pudo con la curiosidad, y debía averiguar todo lo que podía.

-He si claro, una vez la trajo para acá para presentarla, es una chica muy educada y amorosa, además ha cuidado mucho de Quinn, y ha logrado sacar una faceta madura que yo creía no existía, creo que ha sido una de las claves para que deje que vea a Beth.

Rachel no sabía porque, pero escuchar estas palabras habían hecho que su corazón se encogiera, ella quería ser quien hiciera de Quinn mejor persona, ella quería cambiar a la rubia, ella debía ser esa chica.

-Ha si, a mí también me callo bien. Mentía, si bien le había caído bien, no le gustaba para nada que estuviera con Quinn, los celos eran inminentes, aunque ella no los reconociera como tal.

-Rachel? Podemos juga un atito? Pofi?

-Claro que si pequeña, juguemos a ser estrellas de Hollywood si?

-Shiiiiiii, es mi juego peferido. Beth saltaba y abrazaba a la morocha, si bien, no sabía que era su hermana, el vínculo entre la niña y Rachel crecía día a día.

Beth y Rachel cantaban y actuaban animadamente, bajo la atenta mirada de Shelby, que se emocionaba y sentía que todo lo que quería en la vida por fin se estaba haciendo realidad, las cosas con la morena no eran del todo fácil, hacia 3 días que vivían juntas, y había momentos en los cuales no se hablaban y todo era difícil, pero por otro lado la diva la sorprendía con abrazos espontáneos, miradas de amor, y palabras de comprensión.

Dos pisos más arriba Quinn ingresaba en su casa, cansada y con el ánimo por el piso, el día había sido agotador, y sumarle a eso el encuentro con Rachel en la cafetería, las cosas no podían emporar.

Los pensamientos de Quinn fueron interrumpidos cuando su celular comenzó a sonar.

-Hola?

-Cielo

-Ha Soph, como estas? De donde me estas llamando? No reconozco este número

-Ha si eso, perdí mi celular, y una compañera de reparto me prestó uno que no usaba.

-Ha ya claro

-Hey que te pasa? Estas como rara

-No nada, solo estoy cansada, agotada, aburrida, no lo se, necesito dormir

-Y digo, no quieres venir a dormir conmigo?

-Soph cielo, hoy no, de verdad que solo quiero acostarme y dormir, pero mañana lo recompenso si?

-Quinn, prométeme que si algo está pasando lo hablarás conmigo ok?

-He si obvio, que pasa cariño? Esta todo bien en serio.

-Ok ok, ya no te quito más tiempo descansa

-Ok gracias Soph, tu también, hasta mañana, te quiero

-Yo más bebe, chau chau

Quinn dejaba el celular a un costado y se tiraba en el sillón, debía aprovechar la tranquilidad que le brindaba estar sola.

Agarro su computadora e ingreso a facebook para ver si había alguna novedad. A lo que vio una notificación, alguien quería agregarla como amiga, y para su sorpresa ese alguien no era otra más que Rachel Berry, automáticamente acepta la amistad y entra a ver sus fotos.

Mientras estaba embobada en las fotos de la morena, alguien le habla.

Rachel Berry:

Hola Quinn, espero no molestarte, solo te escribía para saber si mañana quieres ir conmigo y Beth a la playa.

Quinn se sorprende al ver esto, y su corazón empieza a latir a un ritmo descontrolado, ella, Rachel y su hija pasando el día en la playa, no podía evitar ponerse feliz.

Quinn Fabray:

Berry, si claro, cualquier cosa con tal de pasar el día con Beth, pero le preguntaste a Shelby?

Rachel Berry:

Si y ella ha sugerido que te invitáramos

Quinn Fabray:

Ha ok perfecto, a qué hora entonces?

Rachel Berry:

A las 9 te parece bien, porque Beth no tiene clases, pero no se vos con tu trabajo y tus cosas

Quinn Fabray:

Si a las 9 es perfecto, de mis cosas yo me encargo

Rachel Berry:

Ok perfecto Quinn, hasta mañana

Quinn Fabray:

Chau Rachel

Quinn cierra la computadora, se acuesta en su cama y lo único que daba vuelta en su cabeza fueron las palabras de Rachel antes de despedirse en la cafetería a la mañana: Vamos a intentarlo. A qué diablos se refería, que quiere intentar.