Neón Génesis Evangelion y Dragon Ball Z no me pertenecen, son series geniales que pertenecen a Hideaki Anno y Akira Toriyama respectivamente. Solo escribo esta historia por placer y no obtengo ganancias por ello.

Crónicas de un Saiyajin

Capítulo 4

Entrenamiento II: Piccolo

Los días pasaban mientras Shinji entrenaba arduamente con Piccolo, era un entrenamiento tedioso y agotador el cual al pequeño se le dificultaba mucho, aunque los frutos del arduo trabajo que hacía Shinji empezaban a dar frutos; a golpes, patadas y rayos lanzados de los ojos de Piccolo el pequeño se había vuelto más fuerte y resistente. Era tarde, el cielo estaba adornado por la puesta de Sol, y un suave viento se sentía en el valle, aunque estos aspectos no eran notados por los dos seres que se encontraban luchando:

— ¡Ah, toma esto!—decía Piccolo mientras lanzaba una serie de golpes y patadas a Shinji, mientras este trataba de esquivar con dificultad la serie de golpes— ¡enano esa defensa no sirve, intenta también bloquear y atacar!—decía con maestría Piccolo, quien luego de un último golpe usando un zanzöken dejó una ilusión de él mismo enfrente de Shinji, acto seguido éste intentó golpear la ilusión, cosa que después de que su puño pasara por la falsa imagen recibió de lleno una patada en su cabeza que lo mandó al suelo.

— ¡Ay, ay, ay, ay, me dolió mucho!—decía adolorido el pequeño sobándose la parte trasera de su cabeza— ya te he dicho que no te fíes de la vista, tienes que sentir al enemigo—decía Piccolo— ¡Ay… claro que lo sentí!—decía el pequeño inocentemente.

—Levántate enano, el entrenamiento aún continúa—decía Piccolo, mientras el pequeño se levantaba—tienes que hacer una defensa más sólida, no solo esquives, intenta bloquear mis ataques y también intenta atacar—decía Piccolo.

—Pero Sr. Piccolo usted es demasiado rápido, apenas y puedo esquivar, no podré siquiera golpear—decía con sinceridad el pequeño— que no se te olvide que tus oponentes van a intentar matarte enano, tienes que volverte mucho más fuerte—decía Piccolo sabiamente.

—Si Sr. Piccolo—respondía el niño sumisamente y de nuevo Piccolo lanzó un puño hacia la cara del pequeño, éste sonrió internamente pero no se movió para esquivar el puño—"estás frito"—pensó Piccolo, cuál sería su sorpresa al ver como su puño pasaba limpiamente por la cara del niño.

— ¡Una ilusión!—decía sorprendido, mientras delante de él se encontraba el verdadero Shinji con un puño directo hacia la cara del namekiano, aunque éste pudo bloquearlo.

—Muy bien enano, así está mejor—decía Piccolo con una sonrisa al ver como su discípulo ahora también bloqueaba y lanzaba puños y patadas, así se llegó a la noche hasta que Piccolo por fin dejó dormir a Shinji.

Al siguiente día volvía a la misma rutina: despertar, comer, entrenar, comer, entrenar, comer, dormir… Y este ciclo se repetía día tras día y para el pequeño se estaba volviendo algo tedioso. De vez en cuando Piccolo permitía que el pequeño Shinji se recreara y jugara con los animales.

Otro día, en una tarde tranquila, a excepción de los dos ya mencionados maestro y discípulo, se escuchaban los gritos de pelea mientras se veía a dos figuras intercambiar golpes y patadas:

— ¡Ahh!—gritaba Shinji mientras bloqueaba el feroz golpe de Piccolo, además éste también recibía los golpes del pequeño quien poco a poco se acercaba más al rostro de Piccolo hasta que uno no pudo esquivarlo y dio en el blanco haciendo retroceder a Piccolo.

— ¡Buen golpe enano!—. Shinji sonrió ante el elogio de su maestro, aunque por buena acción que quisiera hacer bajo su guardia y fue cuando Piccolo aprovechó para darle otra lección— ¡Pero no dejes de atacar ni bajes tu guardia!—un golpe dado en la mandíbula fue dado al pequeño quien fue a parar a un lago:

— ¡Ahh maestro Piccolo por favor ayúdeme!—se escuchaban los gritos desesperados de Shinji, cosa que el namekiano se posó sobre la orilla y dio la mano a su discípulo, éste la aceptó aliviado— ¡no te comportes como un niño consentido!—regañaba y daba una serie de golpes al rostro del pequeño mandándolo de nuevo al agua.

—Este enano se desconcentra muy rápido en una pelea y al desconcentrarse baja su guardia y deja de atacar, tendré que trabajar en eso—se decía a sí mismo el namekiano, mientras el pequeño salía muy cansadamente del agua.

Siguiendo por el resto de la tarde pasaron peleando llegando hasta la noche:

—Muy bien enano, ahora soportas un 5% de mi fuerza—decía Piccolo riendo, mas Shinji no quedaba satisfecho ante este "5%", sentía que era un resultado mísero ante todo lo que había estado entrenando, no era justo— ¿sólo un 5%?—preguntaba algo irritado el pequeño.

—Sí sólo eso, tienes que ser más fuerte—decía el maestro entre patadas, golpes y bloqueos—"¡tengo que golpear más fuerte!"—Decía el pequeño aumentando la fuerza de sus golpes, sacando energía de quién sabe dónde y a punto de llegar a su límite— ¡En esta noche voy a superar ese 5%!—decía con determinación el pequeño.

— ¿Intentas golpear más fuerte enano?—preguntaba con sarcasmo el namekiano cuyo tono lastimaba el orgullo del pequeño y lo enfadaba— ¡No se burle de mí!—decía Shinji con el ceño fruncido, mientras extendía su brazo derecho y juntaba energía en éste. Una esfera de energía de se formó y éste la lanzó al maestro:

— ¡Aaaaahhhh toma esto!—gritaba el pequeño mientras la lanzaba, esto sorprendió a Piccolo— ¡¿Cómo hizo eso?!—. Piccolo detuvo la esfera, pero la fuerza y energía que traía lo hizo retroceder un poco; Mientras, Shinji jadeaba pesadamente y caía arrodillado por el agotamiento, mientras veía a su maestro Piccolo quien contenía en su totalidad la energía y la devolvía al cielo estrellado en donde al cabo de unos instantes explotó… aunque no de la manera en que todos pensarían:

— "¿Porqué no se desintegra?"—Pensaba Piccolo al ver que dicha esfera había dejado un rastro brillante en el cielo, imitando a una Luna llena— ¡Bah, qué importa!—decía el namekiano volviendo su vista al chiquillo quien se encontraba arrodillado y con su vista fija en donde la energía seguía brillando.

—"No sirvió de nada"—pensaba el pequeño con una expresión de tristeza y con su rostro a punto de derramar lágrimas, pero de pronto… su expresión se volvió neutra y sus ojos se abrieron, parecía como si estuviera sorprendido, sus pupilas se dilataron y a la vez un pequeño resplandor rojo se posó sobre ellas y su corazón empezó a latir más fuerte, aunque Piccolo no notó nada de esto.

— ¡Pequeño distraído!—dijo Piccolo mientra lanzaba un golpe al pequeño, pero, el golpe nunca llegó, el pequeño esquivó el puño únicamente moviendo su cabeza y observó que Piccolo dejó al descubierto su abdomen por lo que le dio un potente rodillazo al estómago de Piccolo sacándole el aire.

— ¡Uh!—gemía Piccolo con sus manos en su estómago, el rodillazo tenía mucha fuerza. El pequeño sin nada más que hacer dio un pequeño salto cerca del namekiano y concretó una fuerte patada tijera al costado de la cabeza del maestro que por inercia fue mandado al suelo en la dirección donde iba la patada, éste luego de estar en el suelo rápido se puso de pie y con un salto apenas y pudo esquivar una patada descendente que se dirigía hacia él.

— ¡¿De dónde sacó tanta fuerza?!—se preguntaba así mismo al ver que el suelo donde había estado unos segundos antes ahora era un cráter producto de la patada de Shinji.

— ¿Qué te está pasando enano?—le preguntaba Piccolo algo extrañado al ver que Shinji estaba gruñéndole y enseñándole sus ¿colmillos?— ¿De dónde sacaste esos colmillos enano?—preguntaba Piccolo, Shinji sin responder saltó en dirección a Piccolo igual que un lobo en dirección a su presa.

— ¡Grrr!—gruñía Shinji mientras daba una serie de golpes a su maestro, éste los bloqueaba con algo de dificultad, un golpe dado en la cabeza a Shinji lo hizo retroceder aunque rápidamente se compuso y volvió a atacarlo, sin más opción Piccolo se dispuso a darle un golpe en el cuello para noquearlo, pero fue bloqueado por el pequeño sin ningún problema, éste dio un salto enorme y salió corriendo, Piccolo lo siguió y usando su velocidad apareció enfrente del pequeño:

— ¿A dónde crees que vas enano?—preguntaba Piccolo consiguiendo que Shinji saltara con dirección a golpearlo, cosa que Piccolo respondió bloqueando sus ataques, luego de un buen rato de intercambiar golpes Piccolo decidió terminar con la pelea, lanzó rayos de sus ojos en dirección a Shinji, pero éste los esquivó a último momento, aunque su gi de entrenamiento quedó rasgado por ellos, con una serie de saltos Shinji subió a lo alto de una montaña en cuestión de segundos, Piccolo lo siguió usando el vuelo, al llegar a la montaña vio a Shinji de espaldas, Piccolo se quedó sin habla y ahora estaba sudando frío por un rasgo presente en el pequeño; un rasgo que atrajo un recuerdo a la cabeza de Piccolo cuando entrenaba con Gohan: la de un mono gigante con un fuerza bruta increíble. El rasgo visible en Shinji se agitaba suavemente a compás del viento: una cola de mono.

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Mientras tanto a miles de kilómetros de allí se encontraba Gohan observando el cielo atentamente:

— "¿Luna llena?, según me contaron el Sr. Piccolo la había destruido hace tiempo cuando yo entrenaba"—pensaba— ¿qué es lo que estará sucediendo?—se preguntaba incapaz de responderse.

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De vuelta al lugar de entrenamiento, Piccolo estaba aturdido por lo que estaba viendo, al parecer el pequeño niño hizo crecer de la nada una cola, cosa que era una total sorpresa:

— ¿¡C-cómo es posible que tenga cola?!, sólo los saiyajin tienen cola—esto no era algo difícil de digerir aunque las habilidades del pequeño encajaban totalmente con el perfil de descripción de un saiyajin: un niño que aprendía rápidamente las técnicas de combate, memorizaba los ataques y su fuerza aumentaba más que el nivel de un niño humano.

— ¿Cómo no previne esto?... ¿pero qué demonios?—decía al ver que la transformación de Shinji ya había empezando:

La masa muscular de Shinji aumentaba y crecía rápidamente, además sus ojos se volvían rojos, sus colmillos aumentaban considerablemente y sus rugidos ahora ya no eran con la voz de un niño sino con el tono de una bestia salvaje, además su piel se recubría de un pelaje café oscuro y su hocico se hacía presente: se había transformado en un özaru.

Por el tamaño y peso de Shinji-Özaru la montaña donde se encontraban se desmoronó, cayendo éste de pie sin ningún problema, seguido éste empezó a rugir y a lanzar rayos de energía destruyendo y explotando todo el entorno que lo rodeaba. Piccolo le lanzó un rayo de energía que explotó en su espalda haciendo que el özaru fijara su atención en él, no estaba contento por lo que le había hecho:

—"Creo que debí ser un poco más amable"—pensaba el namekiano al ver al mono gigante con una expresión de ira en su rostro— ¡ataca enano para que pueda cortarte la cola!—decía Piccolo en posición de pelea, aunque se vio en la necesidad de esquivar los incesantes ataques de rayos que salían de la boca del simio, en uno de los ataques el simio por fin le dio descanso a Piccolo.

— ¡No te saldrás con la tuya niño!—decía mientras le lanzaba un rayo de energía que özaru-Shinji desvió fácilmente con su mano, seguidamente usando un zanzöken apareció enfrente de Piccolo y con un puño lo mandó a estrellarse contra una montaña cercana.

Al levantarse de los escombros vio entre ellos un resplandor—la espada que le día al enano, con ella será suficiente para cortarle la cola a ese mocoso—decía Piccolo con una sonrisa y empuñando la espada.

— ¡Vamos enano atácame!—gritaba Piccolo esperando un golpe de Shinji-Özaru el cual cayendo en las provocaciones de Piccolo lanzó un fuerte puñetazo el cual esquivó Piccolo con maestría y en menos de un segundo ejecutó un corte preciso en la raíz de la cola de Shinji, cayendo Piccolo sobre sus dos piernas apoyándose con un brazo en el suelo y el otro extendido con la espada, una pose digna de un guerrero.

Shinji sin su cola pronto decreció en tamaño y fuerza perdiendo su forma özaru, cayendo desmayado y desnudo al suelo. Piccolo se acercó a él—lo siento enano—dicho esto le arrancó la cola y con su ki vistió al niño con un nuevo gi. Piccolo pensaba el porqué Shinji tenía sangre saiyajin—"según nos contó el Supremo Kaiosama en su planeta no hay saiyajines"—pensaba Piccolo quien se retiró del lugar para dejar dormir al niño en paz.

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Mientras tanto en el mundo de los muertos se encontraba el Supremo Kaiosama de hace 15 generaciones en el planeta sagrado, se encontraba solo puesto que Kibitoshin se encontraba en el planeta natal de Shinji, había observado todo lo que acababa de suceder entre Piccolo y Shinji.

—"Vaya, después de todo estoy en lo correcto"—pensaba el ser sagrado con una sonrisa— ¿Quién dice que los viejos no podemos desarrollar nuevas habilidades?—decía el supremo anciano en una pose un tanto ridícula sobresaltando sus bíceps—"que bueno que Shin no está aquí"—pensaba… "error".

— ¿Eh… supremo?—escuchó una voz detrás, ahí estaba Kibitoshin con una gota de sudor en su frente algo confundido de las acciones del anciano— ¿¡Qué haces aquí Shin?!—gritó el anciano volviendo a su pose habitual.

—Encontré información interesante acerca de la historia del planeta de Shinji y además sobre el futuro de dicho planeta y sobre el "Tercer Elegido"—decía Kibitoshin con una pizca de misterio.

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Ya era de mañana en el lugar donde se encontraba Shinji y los primeros rayos de luz solar alumbraban el paisaje a la vez que Shinji empezaba a abrir sus ojos.

— ¡Ahhhh qué bien dormí hoy!, me siento renovado y con ganas de seguir entrenando—decía el pequeño estirándose pero se extrañó por el aspecto del lugar, estaba lleno de escombros y rocas por doquier— ¿qué pasó aquí?—preguntaba al parecer a la nada.

—Tú lo hiciste enano—escuchaba la voz de su maestro detrás suya— ¿Yo?, ¿Cómo?—preguntaba sin recordar nada.

—"Igual que Gohan, no recuerda nada de lo sucedido"—pensaba—Escucha niño yo no estoy seguro pero en tu sangre hay descendencia de una raza extraterrestre muy poderosa: la raza saiyajin—decía el namekiano— ¿eso quiere decir que yo soy extraterrestre?—preguntaba el pequeño.

—Técnicamente en este planeta lo eres, escucha niño ayer te transformaste en un gorila gigante y destruiste todo a tu alrededor hasta que te corté la cola—decía Piccolo— ¡¿Cola?! Pero yo no tengo cola Sr. Piccolo—decía el niño buscando atrás suya, Piccolo levantó su brazo y en él tenía una cola de un simio.

— ¡No puede ser!, ¿enserio es mi cola?, ¿soy un mono?—decía el niño algo paranoico—si enano es tuya pero ya no importa, escucha…—mencionaba Piccolo con una sonrisa—no les diré a los demás sobre lo que eres, sino hasta que termines el entrenamiento porque, dado que eres saiyajin…—continuaba dejando a Shinji en suspenso—tengo planeado que tal vez puedas convertirte en un supersaiyajin—terminaba Piccolo dejando a Shinji algo confundido.

— ¿Supersaiyajin?—preguntaba el iluso—enano los saiyajin pueden transformarse en un mono gigante como lo hiciste anoche y también pueden transformarse en un supersaiyajin, que es un estado en donde tus poderes aumentan significativamente, sólo los que tienen descendencia saiyajin pueden lograrlo por lo que creo que tú lo lograrás… pero… tendrás que entrenar a un nivel mucho más alto para poder llegar al nivel—concluyó Piccolo dejando al niño ilusionado.

— ¿Supersaiyajin eh?—decía Shinji—hoy me siento con muchas ganas de entrenar Sr. Piccolo así que, ¿porqué no seguimos entrenando?—decía Shinji mientras se ponía en posición de batalla—que bueno enano porque desde hoy pienso aumentar el entrenamiento, ya no me contendré tanto y… ahora usaré más los ataque de ki para que tú puedas igualarlos—terminaba Piccolo con una sonrisa y lanzándose al ataque.

Luego del incidente del özaru no hubo mayor problema ni transformaciones por varios meses, durante los descansos Piccolo le contaba las anécdotas acerca de las peleas que habían tenido en la Tierra, cómo la defendieron y todas las aventuras que habían pasado, etc. A Shinji le gustaba escuchar pues al ser callado prefería escuchar que hablar, más si eran historias o algo interesante por el estilo.

Durante los demás meses que pasaron entrenando cada día Piccolo aumentaba cada vez más la fuerza de sus ataques y las formas en que los hacía, ya no eran sólo puños y patadas sino ahora concretaba ataques de ki. Aunque el pequeño Shinji ya no era del todo un inútil para pelear se había adaptado al método de entrenamiento de Piccolo, ahora ya no era tan difícil seguirle el ritmo, aunque su maestro seguía siendo sumamente superior en fuerza, el pequeño sabía que si se trataba de hacerse el mejor peleando de una patada Piccolo podría callar su ego.

—"Perro que ladra no muerde… por lo que el perro que no ladra es el que muerde… supongo"—pensaba Shinji mientras esquivaba un rayo de ki de Piccolo.

—Ya no eres tan miedoso ni tan iluso… pero sigues siendo un enano…—decía Piccolo con una sonrisa—ya han pasado 6 meses desde que iniciaste el nivel 2 del entrenamiento y ¿sabes qué es lo bueno?—decía Piccolo entre golpes que lanzaba— ¿qué cosa Sr. Piccolo?—decía Shinji bloqueando una patada.

—Que aún sigues vivo enano—decía Piccolo riendo—supongo que tengo suerte Sr. pero no debería descuidarse—decía Shinji incrustando un golpe en el abdomen de Piccolo, cosa que el maestro contestaba con un rodillazo que Shinji bloqueaba con sus manos, acto seguido usando un zanzöken ambos desaparecieron del suelo y volvieron a aparecer en el cielo dando y recibiendo golpes y bloqueos.

Durante los 6 meses que habían pasado desde la transformación de Shinji, éste había aprendido técnicas nuevas, desde poder hacer ropa y otros objetos con sólo pensarlo y usando el ki, la telequinesis, hasta ejecutar un makankösappö. Todo esto le había costado pero poco a poco lo dominó únicamente viéndolo ejecutar muchas veces por parte de su maestro, al recordar esto el orgullo del niño aumentaba un poco y siempre le sacaba una sonrisa. Lo que más le gustaba al pequeño era volar, alzar vuelo y sentir el aire recorrer su cuerpo, era una sensación que le hacía sentir libre y lo reconfortaba, cuando no escuchaba las historias de su maestro se la pasaba volando, a veces lo visitaba su ya no tan pequeño amigo dinosaurio quien en apenas medio año ya había crecido al doble de su tamaño.

— ¡Concéntrate niño!—decía Piccolo en la mente del pequeño— ¡lo siento maestro!—respondía el pequeño de igual manera, la telepatía resultaba algo muy interesante para el pequeño. Luego de esta pequeña demostración Piccolo por fin usó su boca para hablar.

—Suficiente con el calentamiento niño, ahora es hora de entrenar como se debe, ¡Ahhhh!—decía Piccolo aumentando su ki y sacando un aura que lo rodeaba cosa que el pequeño contestó—supongo que sí Sr. Piccolo… ¡Ahhhh!—gritaba de igual manera el pequeño aumentando su ki y sacando un aura igual a la de su maestro.

Ambos se encontraban flotando sin moverse hasta que… — ¡vamos enano atácame!—gritaba Piccolo y Shinji contestaba usando un zanzöken y apareciendo dos copias de él enfrente de Piccolo, éste sonrió, y esquivaba con maestría los golpes de ambas copias, luego usó su ki para hacer una corriente de aire que hizo retroceder a ambos oponentes, mientras lanzaba sus golpes hasta que un golpe con mucha fuerza dio en el estómago de Shinji, aunque para su fortuna era la copia, haciendo que desapareciera y dejando la contienda de nuevo uno a uno.

Seguía el intercambio de puños y patadas, e inclusive rodillas contra rodillas, al cabo de un rato un golpe certero de Piccolo en la cara de Shinji lo mandó hacia una montaña en la cual el chiquillo se impulsó y regresó en dirección a Piccolo lanzando un potente derechazo y concentrando energía en su mano izquierda; el derechazo pasó limpiamente por el cuerpo de Piccolo e inmediatamente se volteó lanzando el rayo de ki de su mano izquierda el cual impactó en el verdadero Piccolo, que se encontraba tras suya, creando una explosión

— ¡Sí!, ¡le dí!—decía entusiasmado el pequeño, quien rápidamente volvía a su posición de defensa esperando un contraataque, la nube poco a poco se disipaba y dejaba ver a su maestro cubriéndose con sus brazos quien luego volvía a su postura de ataque con una sonrisa.

— ¡Vaya enano vas mejorando cada ves más!—decía animado el namekiano creando una sonrisa en su discípulo pero sin desconcentrarse—pero creo que te olvidaste de algo enano…—continuaba dejando a Shinji confundido.

— "¿Olvidarme de algo?"— Pensaba analizando la situación el pequeño hasta que sintió un ki por encima suyo— ¡Oh no!—decía al ver un rayo gigantesco dirigiéndose a él proveniente de un segundo clon de Piccolo, el cual no pudo esquivar por lo que extendió sus brazos para contenerlo con sus manos y tratar de desviarlo. Para su desgracia el ataque iba con tanta fuerza que lo impulsó casi hasta el suelo en donde apenas y podía mantener extendidos los brazos por la energía que llevaba el ataque.

— ¿¡Te vas a rendir enano?!—Gritaba el namekiano poniendo más energía en su ataque, efecto que Shinji percibió de inmediato al sentir como el rayo se volvía de alguna forma muy pesado y casi imposible de seguir deteniendo—"¡No voy a rendirme!"—pensaba el pequeño tratando de devolver el ataque usando todas sus fuerzas.

Piccolo al ver lo que trataba de hacer el pequeño puso aún más energía en su ataque emitiendo un pulso que duplicó el tamaño del rayo, Shinji ya no cargaba un rayo de su tamaño sino de varias veces su talla, podía observar como las rocas a su alrededor salían expulsadas, el suelo se agrietaba y una fuerte corriente salía de donde él tocaba al rayo, era un caos total para el pequeño, quien estaba a punto de ceder.

—"¡No puedo rendirme, si lo hago el rayo me matara!, ¡No quiero morir tan pequeño!"—pensaba el pequeño entrando casi en pánico, entonces recordó unas palabras que le había dicho Piccolo hace tiempo:

para expulsar tu verdadero potencial debes de expresar tus emociones al máximo, en tu caso la ira es la opción para adquirir un nuevo nivel de poder, aplícala a tus fuerzas pero no a tu mente porque la misma ira que te da más fuerza te hace perder tu capacidad de razonar…

—"¡Eso es!, ¡tengo que enfadarme!—pensaba el pequeño con su mente trabajando a total capacidad para encontrar alguna fuente de ira, recordó las ocasiones en que había reprimido su enojo, varias escenas pasaron por su mente pero al ser enojos de un niño fácilmente su ira decaía, aunque inconscientemente la furia volvía a resurgir por la razón de no encontrar un recuerdo que lo hiciera enojar.

— ¡Por qué no puedo encontrar uno!—gritaba el pequeño con un tono de furia, hasta que en su mente aparecieron dos recuerdos que al pequeño le habían marcada de una forma no grata, dos recuerdos que quería olvidar—"O es recordar… o es morir"—el pequeño se resignó y cerró sus ojos.

—"¿Qué le pasa al enano?, no se mueve ni trata de esquivar el ataque"—pensaba Piccolo, quien aumentó el poder de su ataque para crear alguna reacción, pero Shinji seguía sin moverse, tenía la cabeza gacha y el pelo cubría su rostro.

Dos simples recuerdos bastaron para hacer crecer su ira, aunque cada uno era un desafío para el pequeño niño:

Su madre absorbida por el Eva… no pudo hacer nada para salvarla, era algo exasperante, cómo es que teniendo tantos poderes no pudo hacer algo para salvarla—"lo siento mamá, perdóname por no haber hecho nada para salvarte pero te prometo que buscaré la forma de estar de nuevo contigo"—. Lágrimas caían.

El cielo se oscurecía y se escuchaban truenos en él. Volviendo con el pequeño ahora de verdad estaba furioso, seguía con sus ojos cerrados para vivir de nuevo sus pesadillas, el suelo empezaba a temblar y las rocas ahora se empezaban a levantar, súbitamente sus músculos aumentaron de tamaño y su cabello se empezaba a erizar y cambiaba de su tono natural de marrón a dorado. Rayos caían cerca de donde se encontraba el niño.

Su padre… lo abandonó, nada más que decir, era lo que más lo enojaba, el ser que más necesitaba su madre murió, la única familia que tenía, lo abandonó, lo dejó como a un desconocido sin importarle lo que él sentía…—La gota que derramó el vaso—.

— ¡Ahhhhhhh!—un grito salió de lo profundo de Shinji a la vez en que un aura dorada rodeaba al pequeño, con una fuerza sobrenatural regresó el ataque de Piccolo, éste apenas y pudo esquivarlo— ¡¿Pero qué demo…?!—No pudo concluir la oración al ver a su pequeño discípulo con su respectiva transformación—Ese enano logró transformarse…—decía asombrado mientras descendía para ver más de cerca al pequeño.

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Mientras tanto en el planeta de Shinji, exactamente en Alemania una pequeña niña pelirroja se encontraba muy agotada sobre su cama, hoy había sido un día largo y agotador, empezaba a sentir muy cansado el curso de estudio avanzado al que se había sometido y además acababa de venir de su entrenamiento en artes marciales, en su cabeza había un debate sobre si seguir su vida como toda niña de su edad, antes de que su madre falleciera, o seguir como un prodigio— ¿Qué haré?, es muy cansado seguir así, estudiar y entrenar—pensaba. Aunque le agradaba que le dieran elogios de sus logros odiaba que siempre le insinuaran que dejara de esforzarse tanto. Le hacían sentirse débil. Pasó un rato con los ojos cerrados sin pensamientos en mente, pero de pronto, un flash pasó por su mente haciendo que abriera sus ojos y se levantara de golpe.

— ¿Qué es esto?—se preguntaba mientras se veía a sí misma, se sentía descansada y con más fuerzas de seguir adelante—se siente… cálido y confortante—decía la niña sin saber de donde provenía esa energía, se volvió a recostar y abrazó a su almohada para quedarse dormida con una sonrisa solo perceptible para ella.

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Volviendo con el pequeño Shinji, se encontraba observándose a sí mismo. Se sentía más fuerte, Piccolo lo veía con una sonrisa a su estilo—muy bien enano lo lograste—decía Piccolo— ¿lograr qué?—decía el pequeño ignorando la situación.

— ¿Eres idiota o qué?, ¡te transformaste en supersaiyajin! —Decía Piccolo con fuerte tono al ver la ignorancia del pequeño—me siento diferente…—decía el pequeño, usando su ki hizo un pequeño espejo en el cual pudo apreciar sus nuevos rasgos: sus ojos eran de color verde claro, su cabello se había vuelto dorado y se había erizado, sus músculos se habían hinchado y su mirada se había vuelto asesina—parezco un delincuente…—decía con un toque de lamento.

—Esos comentarios déjaselos a la esposa de Goku, cuando te vea así sabrás porqué te lo digo—decía Piccolo sonriendo—maestro quiero pelear para ver cuánta fuerza tengo transformado en supersaiyajin—decía el niño con una sonrisa confiada.

—Está bien enano pero de una vez te digo que aún sigo siendo más fuerte que tú—reafirmaba su autoridad el maestro—eso ya lo sé Sr. Piccolo—terminaba Shinji.

—Muy bien enano entonces ¡ataca!—decía Piccolo con una sonrisa confiada, la cual desapareció al mismo tiempo que un fugaz golpe de Shinji lo mandó a estrellarse una montaña cercana— creo que me confié demasiado ante ese mocoso—decía Piccolo recomponiéndose del golpe.

— ¡Estos poderes son geniales!, ¡me siento invencible!—decía Shinji sonriendo aunque sin confiarse porque sabía que su maestro aún seguía siendo mucho más poderoso que él— ¡Ese golpe si me dolió enano!—decía Piccolo sobando su mejilla—que bueno que le gustó señor—decía Shinji en broma.

—Entonces ahora peleemos de verdad enano. Veamos hasta donde puedes llegar… ¡Ahhh!—decía Piccolo expulsando su ki y yendo rápidamente hacia Shinji—ya veremos…—finalizaba Shinji.

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De vuelta al mundo de los muertos, en el pequeño planeta Kaio se encontraba el mencionado del Norte manteniendo una conversación con el Supremo Kaiosama:

—ajá… ya veo… eran 11 años, pero ahora ya sólo faltan 10—decía Kaiosama—sí, además los peligros que habrá son de enorme magnitud, tal vez el más pequeño sea de las dimensiones de cuando Freezer invadió Namekusei—decía el ser Supremo.

—Vaya, qué planeta tan joven y qué grandes problemas que enfrenta su civilización—decía Kaiosama lamentándose de la situación—aunque es admirable lo que hacen para poder enfrentarlos, se arriesgan mucho pero triunfan en grande…—relataba el Ser Supremo—o crean errores que los perjudicarán más, tal como hace 5 años—concluía Kaio.

—Pero no del todo… todos aprenden de los errores y además ellos progresaron, pasaron de naciones divididas a unidas, por lo que tal vez dicha catástrofe no es del todo un "fracaso"…—terminaba Kibitoshin—sí, tal vez…—terminaba Kaio.

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En el planeta Tierra el tiempo pasa rápido, un ejemplo claro es la situación que vivía Shinji, hace 2 años era tan sólo un pequeño indefenso que apenas podía cuidarse de sí mismo, ahora era seguía siendo un niño pequeño, pero podía defenderse de muy buena manera y podía cuidarse sólo, el hecho de ser descendiente de una de las razas más poderosas que habían existido en el Universo se definía claramente en él. Ya habían pasado 6 meses desde que Shinji Ikari se había transformado en supersaiyajin, su poder había crecido enormemente, aunque para llegar a controlarlo tuvo que entrenar hasta ya no poder más.

Las primeras semanas le costó mucho trabajo transformarse, requería un esfuerzo demoledor llegar a transformarse, y mucho más controlarse de la ira que necesitaba para llegar al nivel. Pero conforme siguieron pasando las semanas ya no necesitó enojarse para transformarse y el control se volvió más fácil, aunque al desconcentrarse perdía la transformación por lo que Piccolo le dio la solución que Goku había encontrado ya varios años atrás: usar la transformación todo el día para dominarla completamente. Algo difícil… pero no imposible.

Era de madrugada cuando Piccolo despertó a Shinji lanzándolo al agua, a los instantes el niño salió del agua por falta de oxígeno:

— ¿Sr. Piccolo qué sucede?—preguntaba el pequeño adquiriendo su transformación para seguir entrenando—Descuida niño ya no vamos a pelear— ¿Eh?, ¿porqué?—preguntaba con confusión el pequeño, ya que generalmente cuando Piccolo lo lanzaba al agua era porque ya era tarde y tenía que seguir el entrenamiento.

—Porque el entrenamiento ya terminó, con Kaiosama establecimos 2 años en los cuales yo te entrenaría y ya pasaron 2 años…—decía Piccolo—vaya, qué rápido pasaron—decía Shinji.

—Hoy será el último día y tengo que enseñarte algo, sígueme—decía Piccolo emprendiendo vuelo siendo seguido por Shinji. Luego de unos minutos de vuelo llegaron a lo que parecía una torre—Esa es la Torre de Karin, allí viven el maestro Karin y Yajirobe—contaba Piccolo mientras aterrizaba en la torre seguido de su discípulo. Enfrente de ellos se aparecieron dos seres, el que más llamó la atención a Shinji fue el gato blanco que traía un bastón.

— ¿Qué haces aquí Piccolo?, ¿nos traes a tu hijo?—decía Yajirobe en forma de broma— ¡Cállate gordo bueno para nada!, ¡no haces nada más que engordar cada día!—respondía Piccolo haciendo reír al maestro Karin.

— ¿Y tú quien eres?—preguntaba el gato blanco—eh, yo soy Shinji Ikari, mucho gusto—decía respetuosamente el muchacho con el típico saludo japonés—es un honor conocerlos a los dos, han sido grandes personas—continuaba el muchacho.

— ¿Sabes quién soy yo muchacho?—preguntaba el maestro Karin—sí, usted es el legendario maestro Karin—respondía Shinji sacando una sonrisa en el maestro.

—No es tan legendario como dicen… es un holgazán—terminaba Yajirobe consiguiendo que el maestro Karin le diera un golpe con su bastón— ¡Silencio!—algo que llamó la atención en Yajirobe fue el aspecto de Shinji.

—Oye… ¿eres un saiyajin?—preguntaba—si Sr. Yajirobe soy… un saiyajin— ¿porqué me conoces?—preguntaba Yajirobe—es que me han contado mucho sobre usted y quiero decir que también es un honor conocer a otro de los Guerreros que han defendido este mundo—decía Shinji halagando al mencionado.

— ¡Claro que sí, yo soy un guerrero después de todo!—decía Yajirobe con orgullo— ¿y porqué se debe la visita?, ¿quieres semillas del ermitaño?—preguntaba Karin.

— Solo era para que Shinji los conociera y también que usted es quien produce las semillas del ermitaño, verán Shinji viene de otro planeta y está aquí para entrenar y volverse más fuerte, es su misión salvar a su planeta natal—decía Piccolo—vaya, pues entonces entrena duro niño, y suerte con tu misión, es mi honor también conocer a un futuro héroe—decía el maestro Karin.

—Gracias maestro Karin—decía Shinji—suerte Shinji—terminaba Yajirobe y Shinji agradeciendo.

—Vámonos enano—decía Piccolo mientras se iba volando de la torre Karin. Shinji se despidió de sus dos nuevos conocidos y siguió a Piccolo—al parecer ahora todos pueden transformarse en supersaiyajin, ¿no lo cree maestro?—preguntaba Yajirobe—si, pero no sabía que podían hacerlo a tan corta edad—quedaba asombrado el gato blanco.

Después de unos segundos de vuelo llegaron a un palacio flotante en el cielo.

— ¡Vaya, es el palacio de Kamisama!, ¡Qué increíble es!—decía Shinji viendo todo el palacio.

— ¡Oye Shinji!—decía una voz que el mencionado pudo reconocer al instante como la voz de Dende, Shinji corrió a saludarlo— ¡Dende!, tiempo sin verte o debería decir Kamisama—decía Shinji—no te preocupes por eso es bueno verte de nuevo amigo—decía Dende con confianza.

—Oye Shinji te presento a Mr. Popo—decía mencionando a un sujeto de tez negra que se presentó con un acento árabe.

—Después pueden conocerse mejor, por ahora quiero llevar a Shinji a ver algo importante, tendrán el resto del día para conocerse mejor—decía Piccolo quien entraba al Palacio seguido de Shinji, luego de un rato de caminar llegaron a una sala en penumbras con un gran reloj con un péndulo.

— ¿Qué es este lugar Sr. Piccolo?—Esta es la sala que mezcla el pasado, presente y futuro. Aquí entrenaron Ten Shin Han, Chaoz, Krilin, Yamcha y Goku. Si quieres entrenar entra al circulo y cierra tus ojos lentamente—Shinji hizo lo que su maestro le dijo.

Luego de unos instantes abrió lentamente sus ojos y se encontró a sí mismo en un playa y frente a él un paisaje desolador, un mar color sangre, al frente de él se encontraban varios seres gigantescos crucificados con una sonrisa maquiavélica que daba un aspecto aterrador para el pequeño. Luego de estar observando sintió atrás suya un enorme ki, de un salto se alejó de la presencia y observó un ser gigante de luz blanca, a Shinji le hizo recordar el robot enorme que se llevó a su madre. El ser lo vio y le lanzó un potente rayo de energía proveniente de su palma, apenas y pudo esquivarlo. El rayo al tocar tierra explotó creando una devastadora onda expansiva.

El gigante de luz volvió a cargar energía en su palma pero esta vez la lanzó hacia la playa donde había estado antes, Shinji supo el porqué cuando dio un breve vistazo, aunque solamente vio una cabellera pelirroja y una mueca de tristeza antes de que desapareciera por la enorme explosión, quedó atónito, no podía creer el porqué no había detectado la presencia de esa persona antes, se enojó mucho el que dicho ser acabara con la vida de dicha persona.

— ¡Ahora verás!—decía el pequeño aumentando su ki y haciendo surgir un aura dorada alrededor suya, el gigante no se le prestó mayor atención solamente alzó su brazo y lanzó otro rayo de enorme poder el cual pasó limpiamente, la razón fue que le pequeño usó un zanzöken— ¡makankösappö!—escuchó el gigante detrás suyo, al darse cuenta dos ráfagas de energía se dirigían a él, uno en línea recta y el otro rayo formando una espiral alrededor del primero; impactó en el gigante creando una explosión enorme.

—"¡Le dio!"—pensaba Shinji con alegría, pero su alegría se iría al ver como el gigante seguía aún ahí y para su suerte sin ningún rasguño— "¡Es muy fuerte!"—pensaba el pequeño. Su sorpresa aumentaría al ver como el gigante empezaba a resplandecer aún más fuerte a tal punto que quemaba la luz que emanaba de él.

—"¡¿Qué es lo que va a hacer?!"—pensaba Shinji al sentir como el lugar alrededor de él se empezaba a destruir, las rocas empezaban a destruirse, el agua se agitaba con furia y el aire se hacía más denso. Y en un segundo devastador todo alrededor explotó y se volvió negro para el pequeño.

Volvió a abrir sus ojos lentamente y se dio cuenta que había vuelto a la habitación, estaba sudando frío y con su respiración agitada— ¿Qué fue eso?—preguntaba el pequeño—eso fue el presente, pasado y futuro de tu mundo, lo que sucederá si llegas a fallar tu misión niño—decía seriamente el namekiano.

—Niño, tal vez creas que tu entrenamiento fue salvaje pero era la única manera en la que sé entrenar—decía Piccolo—no se preocupe Sr. Piccolo para mi fue un honor recibirlo, le prometo que me volveré mucho más fuerte y no voy a fracasar—respondía el niño decidido.

—Muy bien niño, te graduaste de la escuela Piccolo, te daré esto como regalo—decía el namekiano lanzando un pequeño rayo a Shinji y haciendo surgir un traje igual al de él—podrás usar mi traje para pelear ahora—terminaba de decir el namekiano con una sonrisa.

— ¡Gracias Sr. Piccolo!—decía el niño observando su nuevo atuendo— ¡Hora de comer!—escuchaba el pequeño decir a Mr. Popo quien había preparado un banquete para el pequeño— ¡Provecho!—decía el niño antes de disponerse a disfrutar los manjares que Mr. Popo hizo para él.

El día siguió con Shinji entablando amistad con Mr. Popo y relatando experiencias a Dende, el entrenamiento con Piccolo había terminado, pero todavía seguía un largo camino por recorrer… o entrenar.

Continuará…

Notas del autor:

Bueno había un punto en el que tenía que suceder, verán, existe un crossover llamado "Neón Génesis Evangelion: "¡Kame Hame Ha!" del autor "Chaos Writer", para que les diga es una de mis historias favoritas y una de las que me inspiró para hacer mi historia. Trato de hacer mi trama lo más alejada a éste otro Crossover pero el autor se las ingenió para usar muchos puntos importantes que pues en algún momento verán similitudes, espero me comprendan (u.u), aunque también habrán diferencias claras (en este capítulo se vió una de las más importantes, para de los que no comprendan es que Shinji no es un humano en su totalidad). Por lo demás gracias por sus comentarios, ya saben, alguna duda, crítica, agradecimiento, petición, etc. Dejar un Review.

Contesto Reviews:

Skarleth darck ghost: Sabes pensé que yo iba demasiado lento gracias por detenerme (XD), aunque siento que debo hacerlo un poco rápido lo del entrenamiento para que no se vuelva algo tedioso el relatar cada día del entrenamiento. Aunque debo darte las gracias por tus consejos espero te guste este capítulo.

erendir: Gracias por todo amigo, lo de la historia respondí más arriba, por lo demás gracias por seguir apoyando se te agradece totalmente.

LSERR: Gracias, es bueno leer eso, revivir tu infancia (xD). En mi historia Vegeta será un personaje sumamente importante eso tenlo por seguro.

Roy4: Gracias por tu review, bueno, verás yo no tenía en mente hacer un harem, pero ten por cierto que Asuka se pondrá celosa muy a menudo (:D). Y con respecto a Mari, ella no aparecerá por que mi Fic es de la serie original y Rei, tengo planeado algo especial para ella *suspenso*.

zeero: Y aquí lo tienes amigo, el siguiente capítulo.