Parte IV – El Baile de Halloween
Ese día, Lily y James llegaron tarde al Gran Salón, ambos se veían contentos y con Sirius nos miramos satisfechos.
Cuando terminamos de comer, Dumbledore se levantó y dijo:
- Alumnos de Hogwarts, tengo la alegría de anunciarles que el sábado próximo, 31 de octubre, se llevará a cabo el baile de Halloween. Solo podrán asistir los cursos 4, 5, 6 y 7. Lo lamento por los demás. La única condición para entrar al baile es que todos tengan una pareja. Los esperamos el sábado.
En todo el Gran Salón comenzó un gran murmullo. Los alumnos de cursos mas chicos, enojados, comenzaron a retirarse del lugar, los demás, pensaban con quién irían, faltaban solo dos días para el baile.
A la mañana siguiente, mientras íbamos a desayunar, Lily me contaba lo que había pasado en el lago. Parecía que con James estaban de novios. Camino al Gran Salón, nos encontramos a Sirius y a James.
Lily se fue con él a un costado y en cuanto quedamos solos Sirius me dijo:
- Eh... no tengo pareja para el baile así que puedes venir conmigo.
- Ni lo sueñes Black
- Vamos Ani... – Dijo pasándome un brazo por los hombros – Nos divertiremos.
- Bueno. Pero sólo porque no tengo ganas de buscar pareja. Nos vemos el sábado.
Llegó el 31 de Octubre y había una gran excitación en el castillo. Los dormitorios de las chicas estaban llenos de diferentes vestidos y maquillajes. Nosotras estábamos jugando una partida de gobstones con los chicos. A las 6 en punto, fuimos a nuestras habitaciones.
- ¿Necesitan dos horas para cambiarse señoritas? – Pregunto Sirius en tono sarcástico.
- No te debo explicaciones a ti, Black Eres mi pareja de baile no mi futuro marido.
- Lily rió, y con el susurro de James "¡Mujeres!" nos retiramos de la Sala Común.
Tardamos mucho menos de lo que habíamos pensado. Lily se puso un vestido largo rosado, muy bonito por cierto y llevo el pelo atado en una larga trenza. Yo, estrené un vestido que me habían regalado mis padres la semana anterior, era turquesa y de ceda, también largo como el de Lily. El pelo lo llevaba suelto y llevaba zapatos altos.
Al bajar las escaleras hacia la sala común, vimos a los chicos. James estaba muy guapo, en cuanto a Sirius, quede sorprendida cuando lo vi, la verdad, era que aunque se lo negara a Lily, Black me gustaba, me gustaba mucho, desde que habíamos comenzado el colegio. Sabía que el nunca se fijaría en mí, uno de los chicos más apuestos del colegio tenía miles de chicas detrás. Si me había invitado al baile – supuse – Era sólo porque no tenía ganas de buscarse una pareja. En fin, cuando llegamos abajo Lily tomó el brazo de James y yo, ruborizada, tomé el de Sirius.
- Estás... estás muy linda – Me susurró – Estás... diferente... Nunca te habías dejado el pelo... suelto.
Esas eran todas las palabras "dulces" que podían salir de la boca de Black. Levanté un poco la vista en señal de "Gracias" y le dije:
- Tu también estas muy guapo Sirius.
- Es la primera vez que no me llamas Black. Lo anotaré cuando termine el baile... je...
No volvimos a hablar en todo el camino. Al entrar al Gran Salón vimos que habían dispuesto las sillas en pequeñas mesas, en las que entraban 6 personas. La de profesores, seguía en su lugar.
El baile fue muy divertido. Realmente uno de los mejores que hubo en Hogwarts, por lo menos mientras estuvimos nosotros. Bailamos horas sin parar. Con Sirius, uno nunca podía aburrirse. No paraba de bromear. En la mitad de la noche, Severus Snape, el peor enemigo de James – Le tenía muchísima envidia por lo bien que jugaba al quidditch – se acercó a donde estaban él y Lily bailando diciéndole:
- Hey Potter! ¿Tu chica se ve contenta verdad? Sin duda cuando esta conmigo se ve mejor... pero... se hace lo que se puede...
Snape había estado haciendo esos comentarios desde que se enteró del noviazgo. Al principio, James se paraba como si fuera a pegarle, pero ahora, ya era algo normal. Él confiaba mucho en Lily y la conocía demasiado para saber que ella jamás lo engañaría.
Sirius y yo no habíamos escuchado el comentario de Snape, ya que el mismo momento en que él se acercó a James, Lucius Malfoy, su mejor amigo vino hacia nosotros. Pero esto, fue peor.
- Hey!! ¡¡¡Miren lo que tenemos por aquí!!! – Gritó Lucius de manera que medio salón se volteó a mirarlo. El diario íntimo de la señorita Anabell Patch!
Me calló como un balde de agua fría. Sabía lo que había dentro y que Malfoy iba a leerlo. Así lo hizo:
- ¡A ver que escribe la pequeña Patch en su diario...!: "Hoy Sirius me invito al baile de Halloween. No podía creerlo. Hace años que me gusta, pero nunca me hubiera imaginado que podría ir a un baile con él. Si..."
Pero no pudo terminar la frase. Le arranqué el diario de las manos y salí corriendo del Gran Salón. No sé como hice para llegar a la torre, ya que las lágrimas no me permitían ver. Corrí por los pasillos, le dije la contraseña a la dama gorda y entré a mi cuarto, yendo directamente a la cama.
Sentí mucha vergüenza. En ese momento, todo Hogwarts debería estar riéndose de mí, en especial Sirius. No sabía como podría volver a verle la cara.
Ahogada en mis pensamientos y preocupándome en que haría para volver a salir de mi cuarto, no sentí la puerta de la habitación abrirse.
Alguien me puso una mano en el hombro.
- Lily... vete... No quiero que te pierdas del baile por mi culpa...
- No soy Lily, y te aseguro que si no estas tú, no quiero volver a ese baile...
Me di vuelta. Era Sirius.
- Ahora voy a hablar yo – Me dijo – Es verdad lo que dice en tu diario Ani? ¿Realmente te gusto?
Cualquiera que haya entrado en ese momento se hubiera reído mucho. Estábamos los dos muy colorados, aunque Sirius parecía bastante tranquilo.
Lo miré. Bastó para que supiera la respuesta. Sabía que era el fin de nuestra amistad, no volveríamos a hablarnos.
Entonces, tuvo la reacción que yo menos me hubiera esperado. Me besó, como nunca antes me habían besado y me dijo:
- No te imaginas hace cuánto que quiero hacer esto. Tu también me gustas Ani, desde que te vi por primera vez entrando a la sala común.
No podía creerlo, esas palabras no podían estar saliendo de la boca de Sirius Black, el chico que, junto a James, más admiradoras tenía en el colegio.
