Dragon Ball Super no me pertenece
Capítulo 4.
Sí, al espacio. Sonaría descabellado pero el infinito era su única salida. Él sabía perfectamente cómo navegar, ubicarse, sobrevivir, caray si hasta hablaba "Oumuamua" el verdadero lenguaje universal*. Le tocaba ponerse a trabajar rápido antes de que Bulma empezara con sus compras masivas.
—Suena interesante, Vegeta y me parece un buen regalo para mi hija. ¿Cuándo quieres empezar?
—¿Cuándo se puede?
—En este momento voy por un cuaderno y a buscar el plano viejo de la nave— dijo el Dr. Brieff y salió de la habitación rápidamente. No se había interesado en el espacio sideral desde hace mucho pues no se le había ocurrido algún aporte más pero ahora todo cambiaba, quizá hasta podría diseñar un motor nuevo y no podía esperar a saber si podía lograrlo.
Mientras tanto, Vegeta comenzaba a pensar en los lugares a los que podrían ir, mientras más lejos mejor. Su suegro regresó en poco tiempo con lo mencionado y ambos se pusieron a estudiar y mejorar el plano por largo rato.
Nada, no podía ocurrírsele algo que fuera remotamente viable para tenerla trabajando incansablemente. Bulma se fijó en la hora y se soprprendió al ver que ya eran pasadas las tres de la madrugada. Mejor se iba a dormir. Se lamentó no haber acostado a Bra y el no haberle deseado buenas noches a Trunks pero había perdido la noción del tiempo pensando. Pasó a ver a sus hijos durmiendo y sonrió al verlos tan calmos. ¿Y si mejor sí retomaba sus inventos para mantener la paz como hasta el momento? Recordó la angustia que sintió en esas horas en las que Goku, Vegeta y el resto partieron hacia el torneo de la Fuerza. No era una persona religiosa pero le rezó al resto de los dioses para que su universo no fuera eliminado, ni siquiera pudo dormir un poco por la zozobra de desaparecer pues temía despertar para desaparecer sin más en el momento. Si bien no podía interferir ni mejorar lo divino, podía contribuir a lo humano y terrenal, a lograr que se hiciera menos daño al entorno y cosas así.
—Mejor iré a dormir —se dijo al sentir que comenzaba a divagar un poco. Antes de acostarse, fue a la cocina por un poco de agua y un refrigerio porque se le pasó la hora de la cena. Desde el pasillo vio la luz encendida y pensó en que se les había olvidado apagarla pero escuchó voces antes de llegar allí.
—La base del proyecto serían aleaciones de aluminio, ya fuese con cromo, titanio, hierro o cobre. Es de los metales más ligeros y con las aleaciones utilizadas en distintas partes, se aligeraría la nave con lo que liberas bastante carga y presión en varias zonas.
Esa era la voz de su padre, a Bulma no se le hizo raro que se quedara allí a trabajar en algo. Decidió ir a ver lo que hacía pero escuchó una segunda voz.
—¿Y la temperatura de la combustión no afectaría al aluminio?— preguntó el príncipe de los Saiyajin con seriedad. A la de cabello azul casi le da un infarto al oírlo pues aunque sabía que él entendía de esos temas, nunca lo oyó hablarlo con el Doctor. Esa era una de las desventajas de tener una casa tan grande.
—Podría ser que sí, el diseño que logramos en este rato no es pensado para un metal en específico. Sólo generalicé un poco pero si hago unos cálculos, seguro sabremos si es viable o si recurrimos al hierro combinado con el níquel.
—Ho-hola— murmuró la mujer entrando a la cocina. Sintió calor al ver a su marido escuchando a su padre con tanta atención.
—Hola hija, ¿acabas de despertar o apenas vas a dormir?— preguntó el Dr. Brief con naturalidad, pues supuso que todo el proyecto era una sorpresa para ella así que no quiso verse sospechoso.
—Iré a dormir, ¿qué hacen despiertos?— preguntó mientras tomaba un trozo de pizza fría. Desde donde estaba pudo ver que habían varios diseños de un motor y de algunas otras cosas así que dedujo que era algo para uso del saiyajin.
—Le pedí que rediseñara el motor de la nave de entrenamiento, hoy falló— contestó Vegeta con su tono de siempre. Se cruzó de brazos para darse credibilidad y que ella no sospechara de otra cosa.
—¿Y por eso mantienes despierto a mi pobre padre a estas horas?
—No hay problema con eso, querida— respondió el mayor y bostezó.— Será mejor que lo terminemos mañana— le dijo a su yerno, no por el cansancio sino porque ya no podrían seguir si ella estaba presente. Recogió las hojas y las llevó consigo para ponerlas en su laboratorio.
—Descansa, papá— le dijo ella y lo despidió con un beso en la mejilla. Luego de desearse buenas noches, sólo quedaron Bulma y Vegeta pero él se levantó para irse a dormir también porque no quería delatarse de alguna manera.—Momento.
—¿Qué?— preguntó el pelinegro deteniéndose y aunque parecía normal, lo cierto era que estaba muy nervioso porque se creyó descubierto. Vio a la mujer engullir el último bocado de una gran mordida con urgencia.
—Dime los primeros tres elementos del grupo once de la tabla periódica— le pidió casi retándolo mientras se paraba frente a él para escudriñarlo con su azulada mirada. Vegeta soltó el aire que inconscientemente contenía.
—¿Ah?
—Responde— demandó Bulma. Él no entendió por qué la solicitud pero decidió responder.
—Cobre, plata y oro— dijo él todavía sin saber de qué iba ella hasta que sintió los brazos de ella rodearle el cuello para luego recibir un beso de ella.
—Eres un chico listo Vegeta— murmuró la científica riendo tontamente mientras se despegaba un poco de él y le dibujaba círculos en el pecho con el dedo con actitud sugerente.
—Por supuesto que lo soy— respondió él sin intenciones de sonar arrogante pero realmente estaba desconcertado así que sonó de esa manera pero su esposa no le prestó atención a ello.
—Entonces vamos a la habitación, allí pondré a prueba tus conocimientos— dijo ella jalándolo de una mano para llevárselo.
El príncipe de los Saiyajin seguía procesando el cómo es que Bulma se había puesto en el modo pero no importaba, si eso evitaba que ella preguntara acerca de los planos, estaba bien.
El rediseño del motor ya había comenzado, esperaba que no faltase mucho para poder partir de viaje con ella.
* Supongamos que hay uno pues nunca he tenido claro el cómo se entienden entre especies en las obras de ficción así que estaré mencionándolo porque asumiré que todos lo hablan. Lo nombré "Oumuamua" por aquel asteroideque anda orbitando el sistema solar y que podría ser una nave alienígena ._. Google si no me creen.
También nos olvidaremos de la relatividad, del espacio-tiempo y de la velocidad luz porque tenemos qué; tampoco explican bien los viajes espaciales y aunque quisiera ser lo más exacta posible, la trama no me lo permite :'(
Otra cosa es que supongo que Vegeta también es muy inteligente. Yo digo que sí lo es, mira que ligarse a Bulma... digo, adaptarse bien a la tierra y entender varias cosas, no lo lograría una mente promedio. Aquí Vegeta es medio inteligente y no sólo un simio que únicamente sabe pelear.
No va a haber lemons así que no me los pidan.
Ojalá que les haya gustado.
¡Cuídense!
Que la fuerza los/las acompañe.
