Hola a todas mis fieles lectoras.

Primero que nada, quiero pedir disculpas por el alboroto que causé en vosotras en un par

de días.

En segundo lugar; quiero comunicarles a haruna-chan78, haruhi-chan125 y a Els que ha habido un

cambio por lo que osotras apareceréis en el siguiente capitulo.

Por favor no desesperéis y os ruego que seais pacientes.

Bien... siento demasiado el retraso; pero estaba muy liada con asuntos de la escuela.

Bueno aquí va el capitulo. ¡Espero que os guste!

Por cierto, va a aparecre una canción, por lo que, para saber quienes cantan lo dejo así:

Cursiva: ella.

Normal: él.

normal y subrayado: los dos.

ADVERTENCIA: INAZUMA ELEVEN NO ME PERTENECE AL IGUAL QUE SUS

PERSONAJES. LO ÚNICO QUE ME PERTENECE ES LA HISTORIA.

CAPITULO 4: DISCURSOS;UNA RECONCILIACIÓN Y UNA CANCIÓN. PREPARÁNDOSE PARA EL BAILE.

Todas y cada una de las chicas se dirigieron hacia sus respectivas habitaciones ocupadas por los chicos, mientras que Sutä se

dirigía hacia su habitación que compartía con Kari y con Nayumi; para ir sacando el kit de costurería.

CON TOKO Y RIKA:

Las dos jovenes se dirigían a la habitación n la nº 8, cuándo Toko, se queda contemplando a Rika con una cara de felicidad

y picardía.

La peliazul se dá cuenta de eso, por lo que deció hablar.

-Oye Toko...¿Qué tengo algo en la cara como para que me estés observando todo el tiempo?-Preguntaba la peliazul intentando hablar sin

enfadarse.

-Eh... Puede.¿Por qué la pregunta?-Cuestionaba la pelirroja.

-Pues, para serte sincera, porque cuándo alguien se me queda mirando durante mucho tiempo me pongo nerviosa y me vuelvo hiperactiva.-

Respondía tranquilamente la ojivioleta.

-Ah... vale pues lo siento. Por cierto; me extraña que te pongas nerviosa por una simple mirada; es mas... me creo eso de que te pongas

nerviosa; pero... de lo que te vuelves hiperactiva no te creas que me lo he tragado del todo.-Decía la hija del primer Ministro Zaizen

haciendo caso omiso a las palabras de Rika.

-Y...Según tú...¿Por qué no?-Pregunta la ex-jugadora del triple C observando a la ojigris.

-Elemental mi querida Rika...No puedes ponerte hiperactiva con solo una mirada porque...¡ya de por sí lo eres!-Decía Toko hablando como

Sherlock Holmes.

Rika intentaba aguantarse la risa, ya que, Toko se había puesto un disfraz sacado de nosédonde.

Al cabo de un tiempo, lograron encontrar las habitaciones, lo cuál solo tocaron a la puerta y dijeron:

-Con permiso...

CON NAYUMI Y KARI:

Caminaban sin pausa, ya que querían llevarle la información a Sutä cuanto antes; ya que, sabían muy bien que, cuándo la castaña

tenía algo en mente, no paraba ni para comer, hasta que hubiese acabado su objetivo.

Nayumi, iba buscando de un lado a otro las puertas de las habitaciones de los chicos; al igual que Kari, pero;para eso, tenían que

separarse ya que el hotel era muy grande.

En el momento en el que Nayumi se iba a girar a ver si se encontraba con alguna de las chicas, para er si habían acabado, se

escucha del piso de arriba un grito que la llamaba.

-¡NAYUMI! ¡LA HE ENCONTRADO!¡CORRE, SUBE!-Gritaba Kari llamando a la pelinegra.

Nayumi corrió lo más rápido que le permitían sus piernas hacia el piso de arriba; ya que, no le gustaba hacer esperar a su

hermanita; porque a ella le dolía ver que Sutä no descansaba hasta acabar cualquier cosa; lo que la dejaba muy cansada.

-¡Uff... ya... estoy... aquí...!-Decía Nayumi intentando recuperar el aire que había desaparecido mientras echaba a correr.

-Pero... ¿para qué corres?-Le pregunta la otra pelinegra.

-¿A tí que te parece Kari?¡Para no hacerte esperar!-Decía ya calmada la de mechas moradas mirándola sacando una sonrisa.

-Pero...¿Por qué no has subido en el ascensor?-Preguntaba Kari, lo cuál Nayumi se quedó extrañada y preguntó.

-¿Qué ascensor?¡No había ninguno!-Replicaba la de ojos rojos.

-Sí que hay...¡mira!-Decía mientras señalaba el ascensor que se encontraba detrás de ella.

-¡PERO QUÉ DEMONIOS!-Grita indignada Nayumi, mientras se ponía roja de rabia.

-B-bueno... Nayumi... vamos entrando ¿sí?-Preguntaba la de mechas rojas mirando nerviosa a la de mechas moradas; ya que cuándo

se enfadaba...¡"Que temblaran Sain y Desuta"!

Nayumi suspiró, se calmó, su color volvió a ser el de siempre y asintió con la cabeza.

Kari llamó a la puerta y entraron después de esuchar un" adelante".

CON NATSUMI Y FUYUKA:

Caminaban enfurruñadas, ya que, las dos querían tomarles las medidas a Endou; y, al final, por ordenes de Sutä tenían que ir a

tomarles las medidas a Roccoco y a Edgar.

Natsumi mientras caminaba le decía a Fuyuka:

-¡No me lo puedo creer...! ¿¡Quién se ha creido esa niñata para venir a darnos órdenes!?-Rugía la pelirroja llevándose las manos a su

cintura.

-¡Y a nosotras!-Decía Fuyuka no tan enfadada como Natsumi.

- Y yo que no quería tomarle las medidas a esos dos...¡ YO QUERÍA TOMARSELAS A ENDOU-KUN/MAMORU-KUN!-Gritaban las dos

como dementes.

En ese momento se dan cuenta de lo que acaban de decir, por lo que, se callan de inmediato; miran a la otra como si quisieran

dejarse una a la otra a .000.000.000 metros bajo tierra.(O.o Creo que me he pasado...¡BAH NO ASÍ ESTÁN MEJOR

Y DEJARÍAN QUE AKI-CHAN SE QUEDARA CON ENDOU!) y se lanzan una contra la otra dispuestas a matarse entre sí como

perros.( Perdón... quería decir...¡COMO PERRAS!)

BUENO... DEJANDO A ESAS DOS DE LADO...

CON AKI Y HARUNA:

Se dirigían hacia las habitaciones indicadas; pero en el trayecto se escuchaba a Haruna gritar y a Aki pidiendole por favor que se

callara ya que su paciencia se estaba acabando.(OMG...¿DE VERDAD HE PUESTO YO ESO? SI AKI ES MUY CALMADA... O.o).

-Aki-chan...¡ONEGAI!-Gritaba la peliazul resistiendose a ser llevada hacia la habitación por Aki, ya que esta la llevaba de la mano a

rastras; ya que, la peliazul estaba tumbada en el suelo intentando hacer fuerza para no ser arrastrada.

-¡Haruna!-Le reprendía la peliverde.-¡Por Kami-sama levántate!-Seguía diciéndole la ojinegra a la ojiverde-grisaceo.

-¡P-pero...!¡No!¡Te cambio a quien quieras pero no me dejes tomarle las medidas a Kido!-Decía Haruna llorando estilo anime.

-¡NO!-A Aki se le acabó la paciencia; y ese fué el resultado; un grito que hizo temblar todo el hotel y a Haruna medio incosciente en

el suelo con los ojos como espirales.-¡Haruna ya basta!Estoy segura de que Kido tedrá alguna buena explicación para lo ocurrido...-Antes

de continuar hablando la peliverde la de gafas rojas la interrumpió.

-Aki-chan no hay ninguna explicación buena como para que...-Haruna no pudo seguir hablando debido a que Aki la volvió a cortar.

(¿CUANTA GENTE CORTA A LOS DEMÁS HOY, NO?)

-¡Ni modo! Si Kido no te lo dijo antes fué para que no te preocuparas ni te entristecieras, además tienes que considerar el echo de que desde

que vuestros padres fallecieron, hasta cuándo os llevaron al orfanato; y finalmente, al cabo del tiempo os volvístéis a reencontrar, siempre ha

estado pendente de tí. Es más; él, como bien nos has contado hace rato, aunque sabe muy bien que te ha mentido y te estuvo ocultando la

verdad, sigue después de todo considerándote su hermana; al contrario que tú...Que lo único que has hecho desde que te enteraste de la

verdad, es ignorarle, pasar olimpicamente de él, ni siquiera le sonríes... Ni siquiera le llamas "onii-chan"... Él lo está pasando duramente... y tú

lo tratas así... Solo te voy a dar un solo consejo; no sientas lo que sientes en este momento, siente con tu corazón, con el verdadero; ya que el

que ocupa ahora tu pecho es uno echo con los materiales más duros que hay... No encierres ese odio por siempre; al final te hará daño...

recuerda esos momentos en los que pasásteis los 2, desde que fuiste a vivir con él; desde que tuviste uso de memoria siempre estuvo

contigo; cuándo vuestros padres fallecieron no te dejó sola ningún instante, cuándo necesitabas desahogarte ahí estaba él; cuándo os fuistéis

al recinto de niños sin familia; tampoco te dejaba sola, es más, siempre que te insultaban o te golpeaban siempre; repito SIEMPRE estuvo ahí

CONTIGO.

Cuándo os volvistéis a reencontrar, tu mundo volvió a alumbrarse de nuevo; y, cuándo te secuestraron los demonios del ejercito Z, que te iban a

tomar como sacrificio, cruzó hasta la mismísima puerta del infierno y venció al señor de los demonios simplemente por el echo de que si te

pasaba algo todo su mundo se derrumbaría.

Porque eres su ángel al que le gusta cuidar y proteger, porque eres a quién necesita cuándo se siente solo; porque eres la luz del día que lo

alegra hasta cuándo se siente desdichado...

Así que, por favor; recapacita todo esto, mirá en lo más profundo de tu corazón y de tus recuerdos... se qué si lo haces, tal vez... solo tal vez,

logres encontrar esa niña dulce, agradable, lista, amigable, cariñosa, bondadosa y perdonable que solías ser; y así... logres perdonaros... tanto

a tí como a tu hermano...

Solamente espero que sepas lo que haces; si quieres toma en cuenta mi consejo; a lo mejor te ayuda a recapacitar...-Y con ese discurso se

marchó de allí, dejándo a Haruna llorando levemente.

Haruna, se levantó y se dirigió hacia la habitación donde yacían Kido y el resto.

Suspiró, se secó el rastro de lágrimas que quedaban en sus ojos e intentó sacar una pequeña sonrisa.

Lo logró; por lo que llamó dulcemente a la puerta y preguntó de igual manera:

-¿Se puede?-Preguntaba la peliazul con una pequeña sonrisa.

Por detrás de la puerta, la ex-gerente pudo escuchar lo siguiente:

-¡Por supuesto; adelante, está abierto!-Respondía uno de los chicos.

Entonces Haruna entró, cerró la puerta tras de sí y empezó a hablar con los integrantes de la habitación y a tomar medidas.

VOLVIENDO CON FUYUKA Y NATSUMI:

Después de haberse golpeado, arrancado trozos de la ropa, rasguñado la cara de la otra y estirarse de los pelos; ambas se

encontraban sentadas en el suelo abrazándose y sonriéndose mutuamente.

Ninguna se atrevía a hablar después del incidente ocurrido anteriormente; pero, entonces, para sorpresa de muchos; Fuyuka fué

la que habló:

-Natsumi... Verás; sé que no hemos empezado con buen pié... pero... me gustaría preguntarte algo. ¿Qué es lo que de verdad sientes por

Mamoru-kun? Para serte honesta, yo desde siempre he sentido una gran amistad por él desde el primer momento en el que lo conocí.

Al cabo de un tiempo no lo volví a ver; pero... Al reencontrarme de nuevo con él; sentí que mis sentimientos por Mamoru-kun ya no eran los

mismos; que cambiaron... Incluso llegaron a ser más fuertes de lo que imaginé...

Es por eso que... desde entonces... cambié de parecer.

Era más celosa con cualquier chica que se le acercaba... maldecía por lo bajo que siempre estuviera más atento con Aki que conmigo...

Fué por eso que llegué a odiaros a todas... y solo tenía un único propósito en mente: dañar a cualquiera de vosotras que se atreviera a

acercársele...

Que es, básicamente, lo que acaba de pasar ahora; que al escuchar lo que habías dicho, me he puesto histérica y me he puesto a insultarte,

golpearte y demás cosas...

Ahora me he dado cuenta de lo que he hecho; de lo que me he convertido... y es por eso que...

Simplemente puedo decirte que lo siento...

Aunque, creo que, en vez de decirtelo a tí; creo que la persona indicada a la que he de decirle esas palabras es a Aki...

Ella no se merece lo que le he hecho durante este tiempo...

Encontraré el momento adecuado para aclararle esto que te he contado.-Finalizó la pelimorada.

Natsumi la miró sorprendida, ya que, después del discurso de la hija del entrenador Kudou( OTRO DISCURSO); simplemente se

había quedado sin palabras.

Solamente atinó a decir lo siguiénte:

-Estoy convencida de que Aki sabrá perdonarte, ya que tiene un gran... no, un gran no; un ENORME corazón.-Finalizó la pelirroja mirando

con una sonrisa a la ojiazul.

Entonces, ambas se levantaron del suelo y se dirigieron a la habitación nº 12; donde permanecían su estadía Edgar y Roccoco.

REGRESANDO CON HARUNA:

La ojiverde-grisáceo ya había tomado las medidas de los chicos.

Haruna observó a Kido detenidamente por unos instantes y, a continuación dijo girándose dónde los demás:

-Oye; chicos...¿os importaría esperar un momento fuera? Esque, aparte de medirle las medidas a Kido, también he de hablar con él de un

tema.-Pidió educadamente la menor; por lo que, Sakuma y Fudo aceptaron y se retiraron de allí.

La peliazul, una vez que los dos chicos que compartían habitación con su hermano; se dirigió hacia él y quedando delante de la

cara de Kido le dijo:

-Kido; por favor levántate... Tengo que hablar contigo...-Decía Haruna mientras se sentaba en la cama del chico de rastas.

-¿Y para qué quieres hablar Haruna? Que yo recuerde no tenemos nada de que hablar...-Decía el estratega fríamente sin mirar a la joven.

La peliazul, al escuuchar las palabras de la boca de alguién que alguna vez fué su hermano; se iba deprimiendo poco a poco, y ,

las lágrimas amenazaban con salir.; pero ella fué más rápida y recordó las sabias palabras de Aki; por lo que, cogiendo las manos

de Kido, quitándole las gafas dejando ver sus ojos rojos y mirándolo fijamente; le dijo:

-Hace poco he estado hablando con una persona muy sabia, que me dijo que si de verdad aún sentía algo, viniese aquí a hablar contigo...

Pero antes que nada quiero decirte que desde la vez que nos peleamos, no he dejado de escuchar la canción que tú cantabas para mi cuándo

estaba triste cuándo mamá y papá ya no estaban y nos habíamos quedado solos.

Tomalá, escuchalá; me ha echo recordar esos buenos momentos que pasamos tú y yo.

Me ha echo abrir los ojos, darme cuenta de la barbaridad que he cometido al decirte semejantes palabras...

Tengo que decirte que me he comportado como una cobarde al restregarte por la cara que me habías estado engañando desde hace mucho;

lo sé, pero, quiero decirte que, he sido una completa ignorante al no ver la realidad; por haberme cegado por la rabia al tú haberme revelado la

verdad.

He estado pensando muchísimo... y quiero decirte todo lo que hay clavado en mi corazón.

Quiero decirte que fuiste muy valiente afrontando desde tan pequeño ese secreto, que fuiste valiente cuándo yo... simplemente era muy

cobarde, al no saber afrontar la realidad de la vida , al no ver lo que había delante mía; y, al estar viviendo en la ignorancia viendo un mundo

color de rosa que yo había creado, por todo ese resentimiento que había acumulado desde anoche, por haberte hecho sufrir y por no haberte

valorado lo suficiente.

Quiero decirte también que no tenía nungún derecho al reprocharte nada; ya que, solamente lo habías hecho para que supiera la verdad; y que,

no me hubieras dicho nada a nuestra temprana edad era para alejarme de los peligros y las maldades que habían en aquél entonces, también

para que no sufriera más de lo que ya había sufrido anteriormente.

Solamente quiero decirte que has sido muy valiente por haber aguantado y mantenido en secreto esto desde muy pequeño hasta ahora.

Yo te doy las gracias; ya que, ahora he reaccionado, he visto quien eres tú realmente...

Muchisimas gracias por haberme ayudado y protegido tanto.

Quiero que sepas que yo, vuelvo a vivir en tu mentira... en nuestra mentira y, volveremos a ser familia; como lo fuimos en aquél entonces.

¡TE QUIERO, TE ADORO Y SIEMPRE SERÁS MI EJEMPLO A SEGUIR!

¡TE QUIERO MUCHISISISISISISIMO ONII-CHAN!-Finalizó la ojiverde-grisáceo llena de lágrimas con una gran sonrisa.

Kido se había quedado básicamente en el otro mundo.

Jamás creyó que su hermanita le perdonara; pero, por otra parte, se alegró de saber que todavía ella, seguía siendo parte de él; la

única familia que tenían eran ellos dos.

Su faceta de hielo se deshizo a medida que Haruna hablaba cambiándola por un semblante cálido y dulce.

Su corazón se había detenido en el momento en que ecuchó decir las palabras que tanto significaban para él, saliendo de la boca

de la peliazul; "Onii-chan".

Kido se levantó de un bote de la cama y se lanzó encima de la peliazul, al igual que cuándo eran niños y le dijo:

-¡Eres la mejor; gracias por comprenderme. Muchisimas gracias, te quiero muchisimo; gracias por dejarme volver a ser alguien en tu vida. Te

quiero onee-chan!-Decía el ojirojo abrazándola y llorando con una sonrisa en su rostro.

-Por cierto; ¿quieres que cantemos esa canción?-Preguntaba el pelicafé mirando a la peliazul.

Ella asintió y, sentados en la cama, empezaron a cantar:

Mi querida princesa siempre estaré aquí;

tu sirviente fiel yo soy; hermanos de corazón.

Vine al mundo para darte toda protección;

mi vida por tí daré; el tirano seré yo.

Tu y yo nacimos juntos bajo el cielo azul,

las campanas se alegraron al vernos nacer.

Y nuestra familia fué lo que nos separó;

el futuro de los dos, la codicia dividió.

Cuantas cosas nuestro destino nos dará,

toda nuestra vida siempre lamentaré;

hasta el fin del mundo mi alma te cuidará

y el verte feliz siempre desearé.

Mi querida princesa siempre estaré aquí;

tu sirviente fiel yo soy, hermanos de corazón;

vine al mundo para darte toda protección;

mi vida por tí daré; el tirano seré yo.

Cuando realicé un viaje a otro país, una linda niña capturó mi atención;

era su sonrisa lo que a mi me agradó;

a primera vista, ella me enamoró.

Pero tus deseos me diste a ordenar,

a esa niña no querías verla jamás;

yo lo cumpliré y así tú descansarás;

aún no entiendo por qué me siento tan mal.

Mi querida princesa siempre estaré aquí

el destino de los dos, con la ira y corazón;

la merienda de hoy es un flan con mucho amor,

tu sonrisa real volvió, mi vida por fin brilló.

Algún día este país justicia tomará,

y el enfado de la gente no se evitará;

si ya no hay remedio a lo que el destino traerá

no te debes preocupar, la culpa mía será.

Apresúrate mi ropa te quedará;

debes escapar y ya no mirar atrás;

todo estará bién tu y yo somos similar;

nada me pasará ya no debes de llorar.

Mi querida princesa tomaré tu lugar,

el destino decidió no debemos continuar;

si tu fuiste malvada problemas no habrá

tu sangre en mi estará y el tirano morirá.

Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar,

existió el reino de la inhumanidad;

en esa tierra solo podía gobernar,

la querida y hermosa alma de mi hermana.

Aunque el mundo vaya en contra de los dos,

contigo a mi lado siempre caminaré,

nunca olvides que siempre yo te cuidaré

y verte sonreir siempre desearé.

Mi querida princesa siempre estaré aquí;

tu sirviente fiel yo soy; hermanos de corazón.

Vine al mundo para darte toda protección;

mi vida por tí daré; el tirano seré yo.

Si pudiera lograr yo volver a nacer;

pediría jugar contigo otra vez.

Y se abrazaron otra vez; se cogieron de la mano y salieron por la puerta.

Bueno; hasta aquí el capitulo 4.

Espero que os haya gustado.

Siento que haya sido tan corto; pero esque no se me ocurría nada más.

Por favor, no os olvidéis de comentar.

Nos vemos en el siguiente capitulo de CORAZÓN DE HIELO Y FUEGO EN ITALIA.

Os quiere:

Sutä Karaii.

¡SAYONARA!