ISABELLA SWAN 4 de diciembre del 2010 4:30am

Un golpe en la puerta de mi habitación sonó, abrí mis ojos con pesadez, me había logrado dormir a las once de la noche después de haberlo intentado durante todo el día después de haber hablado con Alice. Aun tenia sueño, no quería levantarme hoy en todo el día. Pero el golpe volvió a sonar, seguida de la voz que menos quería escuchar.

-ibella, levántate, tenemos cosas que hacer-grito Cullen desde el otro lado de la puerta

-¿desde cuándo soy Bella para ti?-me causo un poco de gracia, creo que el haber tenido insomnio durante varios días me estaba afectando mi sentido del humor-vete, hoy es mi día libre no quiero salir.

-ha ¿no? ¿Ni siquiera a tu grado?-mis ojos hasta hace unos segundos cerrados se abrieron de inmediato. Me levante con cuidado de mi cama y abrí la puerta de un tirón.

-no es gracioso ¿sabes?-le dije molesta por su burla-vete a mamarle gallo a tu mamacita-le tire la puerta en la cara, o eso intente ya que su pie se interpuso.

-no es una broma-dijo riendo

-entonces ¿de qué te ríes idiota?-inquirí tratando de cerrar la puerta

-porque no tengo idea a que te refieres con: mamarle gallo-dijo, me moleste era demasiado temprano para sonrojarme y allí estaba en mis mejillas el maldito sonrojo. Esas palabras las usábamos los colombianos en lugar de tomar del pelo, y era la primera vez que me salía bien y este tonto no lo entendía. Me aparte de la puerta y este entro aun con esa magnífica sonrisa en sus labios. Retire la mirada antes de que mi sonrojo se volviera más tenue.

-si no vienes a fastidiarme ¿qué deseas?-pregunte

-yo deseo muchas cosas…-se calló cuando lo mire de mala gana-pero ya te lo dije, tenemos permiso para ir a tu grado-dijo

-¿qué? ¿Es enserio? ¿Tengo permiso?, ¿pero cómo?, yo no le he dicho a nadie más aparte de mi hermana…¿fue ella?-me empecé a mover de un lado a otro ansiosa pero el negó con la cabeza- ¿entonces quien…espera-me quede quieta- ¿cómo es eso de tenemos permiso? ¿Tu vienes con migo?-pregunte

-sí, algo así-dijo alzando un poco los hombros restándole importancia -explícate mejor-le exigí -va ir todo el equipo, necesitamos protegerte-dijo

-¿qué? ¿Todo el equipo?-pregunte con temor, solo sería una pesadilla tener a Tanya en mi Graduación-¿protegerme de qué?

-iremos a Colombia, es más que seguro que los Domers estarán vigilando-explico.

Me quede callada un par de minutos mientras examinaba las posibilidades de lo que él me decía. Pero lo único que podía visualizar era mis amigos con una sonrisa de sorpresa en sus rostros.

-y ¿cómo voy a graduarme si no he asistido en dos meses a clases?-pregunte

-contactos y dinero, solucionan todo-dijo- has estado enferma internada en una clínica por un mes por un virus que pescaste y otro mes en recuperación, milagrosamente puedes asistir a tu grado.

-que mentira-le halagué-es tu especialidad ¿verdad?, está bien, viajaremos a Colombia-sonreí

-bien, arréglate-ordeno- después de todo hoy te gradúas-salió de la habitación dándome intimidad para vestirme.

Corrí como remolino por toda la habitación, estaba ansiosa por llegar a Colombia y ver a mis amigos, sobre todo para saber cómo es que habían organizado todo con respecto al grado. Tome un vestido azul que me había gustado desde el primer DIA que lo vi pero que nunca había tenido la oportunidad de usarlo, bueno…oportunidades si pero ocasiones especiales como esta no. El vestido que llegaba un poco más arriba de mis rodillas, un poco esponjoso, bombacho como hubiera dicho mi madre era hermoso, tenía un listón para amarrar a la cintura en forma de moño del mismo color y extrapole (sin tirantas). Me puse unas sandalias plateadas y con mi pelo lo deje liso pero tome una flor azul sintética para cuando me quitara el birrete organizarlo un poco. Cuando me observe en el espejo quise haber tenido más tiempo para maquillarme. Nunca me había interesado la idea de hacerlo hasta hoy. Y me pregunte ¿por qué? Como estaba que llovía mucho tome uno de los abrigos negros y largos que tapaban todo mi vestido y llegaba a las rodillas. No quería que Cullen se burlara de mi o alguno de mis compañeros. Abrí los ojos de par en par de los nervios cuando tocaron la puerta. Respire profundo varias veces para calmarme antes de abrir.

-ya estas lista-confirmo Emment con una amable sonrisa, él también estaba vestido elegante pero juvenil. Se veía muy bien con su traje azul oscuro sin corbata y con tenis que iban con el atuendo. Muy al estilo de mi país. Le sonreí de vuelta.

-¿quién investigo?-le pregunte -bueno, el teniente Jasper nos dio algunos consejos para no desentonar-confeso

-te ves muy bien-le anime

-me siento muy cómodo con esta moda –dijo alzando los hombros restándole importancia. El chileno se veía bien, y me comencé a preocupar. ¿Cómo me pondría cuando viera a Cullen?

-¿vamos?-pregunto ofreciéndome su brazo como un caballero. Agradecí el gesto, las sandalias no eran tan altas pero era mejor estar asegurada para no caerme. Salimos juntos del edificio ya que los demás nos esperaban en el avión. Me ayudo a subir en el carro todo terreno gigantesco. Y el conductor puso en movimiento el aparato.

-Emment, ¿no la dejaron venir, verdad?-le pregunte, por un momento sus ojos se fijaron en los míos y negó con la cabeza

- lo sabía, no lo entiendo es mi hermana…

-sí, lo es-dijo-pero ella no puede viajar con nosotros, sería un riesgo mayor el que correríamos…y creedme que el Capitán Cullen se está arriesgando mucho con esta salida.

-no creo que los Domers sepan de esta salida-dije

-ellos están en todas partes, los de inteligencia tienen algunos infiltrados en su equipo, pero no hemos logrado saber cuáles son-dijo

-¿por qué aceptaron venir entonces?-inquirí sin comprender

-somos un equipo, tu eres la nueva y creemos que te lo mereces por tu esfuerzo en corto plazo-dijo con una sonrisa amistosa

-Tanya ¿piensa lo mismo?-su sonrisa se esfumo

-bueno, ella aria cualquier cosa por el Capitán-dijo, apreté los labios. Ella me tenía ojeriza desde el primer momento en que me vio. Y por si fuera poco me hacia la vida imposible.

-si…-acepte entre dientes, no era una idea muy alegre para mí.

-cambiemos de tema señorita-dijo con una sonrisa- hoy es tu día y creo que debemos estar atentos pero también debemos divertirnos

-tienes razón, Emment-dije

-y si me permites, estas muy hermosa-dijo los colores se me subieron a la cara.

-tranquila, es un cumplido nada mas-rio

-Emment , para mí los cumplidos traen consecuencias como esta-señale mi cara-gracias pero no te aproveches ¿vale?

-Ok, capitán-dijo aun riendo pero se quedó callado el resto del trayecto.

Subimos en el avión con prisa ya que empezaba a llover más fuerte. Fue una suerte que mi cabello no se hubiera mojado por el paraguas que Emment había tomado por precaución. Los demás chicos estaban en sus asientos conversando. David y Francisco estaba vestidos similar a Emment excepto que traían diferentes tonalidades de color en sus trajes. Me sentí débil cuando me fije en las otras dos personas. Ambos estaban conversando muy cerca. El con un traje negro parecía estar rodando un comercial de perfumes, sus esmeraldas relucían. Y ella con un vestido corto que llegaba a sus muslos color rojo parecía que no se cambiaba por nadie y con sus despampanantes curvas me hizo sentirme una niña pequeña.

Desee no haber salido de mi habitación, mi auto estima se fue directo hasta el piso en cuestión de segundos. No sé qué me afecto más: verlos tan perfectos o verlos juntos. Cuando notaron nuestra presencia se callaron.

-bueno, creo que ya podemos despegar-dijo Tanya observándome con desdén y con una sonrisa odiosa en sus labios. Se giró y fue a la cabina del piloto.

-te ves bien-dijo Cullen con una sonrisa

-sí, claro-dije entre dientes y me senté al lado de una de las ventanas y lo más alejada de él.

El vuelo fue bien, no hubo problema a pesar de la lluvia. Contemple el amanecer desde el cielo. Fue hermoso, la vista era perfecta, la tonalidad de colores, el sol saliendo, y el mar debajo de nosotros desaparecía hasta ser remplazado por casas y edificios. La charla entre Tanya y Cullen ya había terminado una hora antes de aterrizar. Era evidente el cambio de clima, hacia más frío. Camine con apuro hasta el auto que esperaba por nosotros. Quería llegar pronto.

-espera –me detuvo Cullen cogiéndome del brazo antes de abrir la puerta trasera.

-¿qué?-inquirí y viendo con el ceño fruncido su mano que me sostenía no tan fuerte como hace unos segundos…se iba deslizando por mi brazo hasta llegar a mi mano. Le mire confundida.

-nosotros nos vamos en ese-señalo con su otra mano un Porche rojo que estaba estacionado tras la camioneta negra de vidrios polarizados-Emment conducirá la camioneta y nos seguirán de cerca.

-¿estás loco? Es muy llamativo-le explique-no creo que mis compañeros hallan hecho el grado en un lugar lujoso.

-llamativo o no, tenemos que ir en el-dijo y empezó a halarme hacia el auto-este bebe tiene el equipo necesario por si se da una persecución.

-sí, y ¿cómo les explicare a mis amigos que me baje de un carro cuando antes andaba en bus?-le pregunte, vi de reojo como los demás subían a la camioneta mientras se reían. ¨ tenían que discutir ¨ alcance a oír.

-¿bus?-pregunto confundido-¿te refieres a un camión?

-¿qué?-pregunte yo peor de confundida-no estoy para explicarte que un bus es donde la gente va al trabajo, al colegio…etc.

-sí, un camión-dijo, suspire frustrada – yo me encargo de dar explicaciones ¿Ok?-dijo mientras abría la puerta del copiloto y me ofrecía subir. No tuve elección que obedecerle, no quería perder tiempo ya casi era medio día.

-así me gusta-dijo cerrando la puerta y luego él se dirigió a su asiento.

-¿por qué decidiste viajar con migo?, Emment podría haber venido en tu lugar-dije cuando empezó a conducir.

-¿te molesta estar a solas con migo?-me respondió con otra pregunta

-¿te molesta a ti?-pregunte también, era lógico que no me molestaba. Pero el siempre buscaba la manera de hacerme enojar.

-no – respondió con un tono de voz distinto, le mire. Tenía la vista al frente pero una sonrisa surcaba en sus labios.

-no-dije y este me dirigió una fugaz mirada de confusión-no me molesta estar contigo-dije luego mire hacia la ventana-solo que en ocasiones…viertes alcohol en la herida.

Estuvimos en silencio por unos minutos. Mientras me preguntaba que estaría pasando por su mente. -lo siento-dijo unos minutos después, mi corazón latió rápidamente

- suelo ser odioso…con las personas que me importan-murmuro lo último ¿mi cerebro ya me estaba engañando? ¿Estaba imaginando todo esto?

El resto del camino fue en un silencio incómodo. No tenía idea de que decirle para conversar. Ni tema de que hablar luego de lo que había dicho. Me sentía extrañamente cohibida. Encendí la radio para quitar la tensión. Lo único que logre fue sentirme más incómoda con canciones Cursis sonando en la mayoría de las emisoras. Me rendí y decidí apagarla. Estábamos en el centro de la ciudad, cuando giro para dirigirse a la Biblioteca Luis Ángel Arango. Una de las mejores y que tenía un teatro bonito. Así que no habían cambiado el lugar de la ceremonia. Después de dejar el auto en el parqueadero, que quedaba en el último piso de la biblioteca por el lado trasero. Subimos en el ascensor hasta el segundo piso donde se llevaría a cabo el Grado.

Pronto vi a compañeros de la jornada contraria y algunos de mi jornada. Estaban vestidos con sus togas y birretes vino -tintó, el color que habíamos elegido por nuestros uniformes. Buscaba con mis ojos a mis amigos. Cuando llegamos donde había más alumnos. Estaba de espaldas, parecía no haber cambiado nada en estos dos meses. Sonreí y corrí hacia él, tape sus ojos, mientras evitaba un ataque de risa

. -¿quién es?-pregunto- no es gracioso, se me va caer el estúpido gorro-se quejo

-adivina ¿quién soy?-pregunte con voz cantante

-¿BELLA?¿eres tú?-pregunto, afloje mi agarre y enseguida él se giró y me alzo y abrazo entre sus brazos.

- eres tu-dijo feliz y reímos ambos-¿pero dónde has estado, pensé que te habían secuestrado los alienígenas…-reímos, estaba muy cerca…alguien se aclaró la garganta detrás de nosotros, Cullen levanto una ceja. Nos separamos de inmediato.

-Ben, te presento a…-se me quedaron las palabras en la boca ¿cómo era su nombre?

-Edward Cullen-estiro su mano y estrecho la de Ben

-¿y tú eres?-pregunto mi amigo con su mirada yendo de el a mí una y otra vez

-su novio-dijo sonriendo de oreja a oreja mientras yo me atoraba con mi propia saliva.