Desperté, el gerente seguía a mi lado.
-Oh, Maika, buenos días-sonrió
-Gerente qué diablos cree que hace?-se apartó rápidamente.
-Lo siento, lo siento, no sé que me pasó, no debería haber hecho nada, lo siento mucho!
-Gerente, ahora soy una mujer prometida, no puedes hacer este tipo de cosas conmigo, no te debes acercar tanto a mí, ayer no debió haber pasado nada-no debía dudar, mi padre me había prometido y era imposible deshacer el compromiso, si el gerente en verdad me quería, estar juntos solo le haría daño.
-Maika, puedo entrar?-era mi padre.
-Métete en el armario gerente-se metió -qué ocurre padre?
-Maika- entró- siento mucho lo de ayer, te compré comida en tu cafetería favorita, el parfait de Maika-mi padre...parecía distinto. -Toma- me tendió unos papeles-es un billete a Roma, tiene el hotel y todo incluido, y una tarjeta para que gastes el dinero que quieras.
-Padre no decías que me olvidara del extranjero?
-Así es, pero he comprendido que no puedo hacer eso, puedes ir a despedirte de tus amigos en la cafetería esa-me tendió mi teléfono.
-Papa, solo es el fin de semana, no necesito despedirme
-Es para 9 días, quiero que te de tiempo a ver toda Roma, los guardaespaldas te llevarán a la cafetería cuando estés preparada, tendrás 15 minutos para despedirte y luego te llevarán directa al aeropuerto.
-Gracias papa!-lo abracé
-Maika espero que te diviertas mucho
-Por supuesto, traeré regalos para todos y haré montones de fotos para todos-mi padre sonrió
-Bien, te dejo desayunar-se fue, desayuné rápido y preparé las maletas
-Maika pareces contenta
-Claro, gerente por fin podré ir al extranjero, además tú eres de Roma-sonreí
-Pero puede que te enamores de algún extranjero...
-Estoy prometida, no me puedo dar ese lujo- gerente debes volver a la cafetería, gracias por cuidarme todo este tiempo-me incliné
-Hablas como si no me fueras a volver a ver-si podía evitar el compromiso quedándome en Roma, lo haría, había cogido todo mi dinero por si acaso.
-Nunca se sabe gerente-sonreí-a lo mejor me enamoro de un extranjero, ve con mi neesama, es hora de que me vaya-le dí un beso en la mejilla-adiós gerente-me fui, los guardias me esperaban, cogieron mis cosas y me llevaron a la cafetería.
-Maika!-los de la cafetería me abrazaron-ya te dejan salir?
-Lo siento, me dieron solo 15 minutos, me voy a Roma-sonreí y me incliné-gracias por haberme ayudado tanto y haberme acogido en la cafetería.
-Venga Maika hablas como si no nos fuéramos a volver a ver nunca más-Kaho
-Si no vienes a vernos, iremos nosotros a verte-Hideri, tenía ganas de llorar.
-Muchas gracias a todos por todo este tiempo.
-Maika-sama es la hora
-Cuidaros mucho chicos-me metí en el coche y me llevaron al aeropuerto, llevaron mi equipaje hasta el avión, entré en el avión, iba en clase V.I.P, era mi primera vez en un avión.
-Mi querida Maika!-Akihiko se sentó a mi lado-que coincidencia que los dos vayamos a Roma justo hoy-sonrió, así que esto había sido planeado.
-Akihiko-sama, le importa si me duermo? Estoy muyyy cansada.
-Claro, pero puedes decirme solo Akihiko, soy tu prometido-me dormí.
-Maika!-desperté Akihiko estaba en frente mío-Ya hemos llegado-sonrió, tal vez debía dar una oportunidad a Akihiko...-Vamos?-me tendió la mano, me desabroché el cinturón y me levanté.
-Voy a por mis maletas-bajamos del avión.
-No hace falta, mis guardias irán a por ellas, nos vamos a alojar en el hotel de mi familia.
-Qué?!-cómo se suponía que escapara ahora?
-Maika, te enseñaré Roma, he venido muchas veces-sonrió y cogió mi mano.
-Suéltame Akihiko
-Mmmm no quiero-se acercó más a mí-tu mirada sádica no me da miedo-sonrió, suspiré.
-De acuerdo, enséñame Roma-me llevó por un montón de sitios, hice bastantes fotos y compre regalos para todos, a decir verdad, Akihiko era muy bueno explicándome y me enseñaba mucho, también era bastante amable.
-Bien, Maika vamos a cenar-me llevó a un restaurante-Qué prefieres pasta o pizza?
-Mmmm pasta?No sabría decir.
-Entonces comeremos pasta, la pizza la podemos probar mañana, y el resto de comidas-sonrió, empecé a reír.
-Tienes razón-todo era impresionante, los chicos eran guapísimos, al igual que las chicas.
-Te está gustando el viaje?-Akihiko hablaba perfectamente italiano con la gente de aquí.
-Me encanta, Roma es preciosa
-Tengo reservada una cosa para después de cenar
-Qué cosa?
-Es una sorpresa-trajeron la comida.
-Wow, parece delicioso!-le hice una foto
-En verdad te encanta-rió-venga prueba la comida-lo probé, era delicioso! Nunca había comido nada parecido, era como si flotara, era increíble.-Tu expresión en este momento es preciosa-sentía mi cara arder-venga, come-acabamos de comer y salimos-Bien, mi querida Maika vamos al río.
-Al río? A estas horas?
-Sí-fuimos al río, había una barca con un barquero, llevaba una lampara preciosa.
-Vamos a ir en barca?-se empezó a reír.
-No es una barca cualquiera-me ayudo a subir-es una góndola, y es llevada por un gondolero.
-Un gondolero?
-Así es, los gondoleros cantan para las personas que suben a la góndola-se puso en marcha y el gondolero empezó a cantar, Akihiko me traducía lo que cantaba, tras unas horas llegamos al hotel, era inmenso, nos dieron las llaves, cómo no teníamos que compartir la suite nupcial. Me duché y me fui a dormir, estaba cansada
