-Bueno pues entro al aula con mi mejor sonrisa…

-Tu mejor sonrisa falsa querrás decir, Shizuru-le cortó Haruka, sin poder evitar dejar salir la primera sonrisa, que no la última de la comida.

-Un detallito sin importancia, Haruka, ¿puedo continuar?

-Sí, dale-le dijo Yukino sin apartar la mirada de Shizuru mientras se llevaba el tenedor a la boca.

-Pues entro al aula, dejo mis cosas en la mesa, les miro, ellos como siempre raja que te raja, y digo la palabra mágica…

¿La palabra mágica?-preguntó Yukino mirando como Shizuru y Haruka no podían esconder la sonrisa de felicidad.

-Si ya sabes Yuki, la palabrita que hace que una clase entera se calle al instante-le decía Haruka mientras miraba a Shizuru, la cual ya no podía esconder la felicidad que sentía al recordar esa anécdota, sus ojos brillaban dejando mostrar una mezcla de satisfacción y crueldad mal disimulada.

-¡Examen!-gritarón ambas botando de felicidad, haciendo que el resto de los comensales les mirasen.

-Ohh, jeje, sois malas, lo sabéis, ¿no?-les comentó la doctora negando con la cabeza mientras veía a su mujer y a su amiga chocando los cinco "tan inteligentes para unas cosas y tan infantiles para otras".

-Bueno-siguió Shizuru mientras se quitaba una lagrima de felicidad de los ojos- pues entro les digo lo del examen, por supuesto se quedan blancos, el silencio se podía sentir, y ya los remato diciéndoles, con mi mejor sonrisa: %40 de la nota global-terminó Shizuru con aire satisfecho mientras se recostaba en su silla y tiraba el tenedor a la mesa con chulería.

-Mala, mala, eres muy mala Fujino-sensei, je, y bueno en que ha terminado todo, ¿todos suspendidos? -le dijo Haruka mientras Yukino aún la miraba con cara de incredulidad, conocía la fama de su amiga, sabía lo seria que se podía poner dentro de un aula, era sería incluso en su época de estudiante, pero esto le parecía pasarse un poco, y esperaba que les dijese que era una broma, o que al final no lo tendría en cuenta.

-Nah, les he hecho el examen y al terminarlo les he dicho que si lo tienen bien lo tendré en cuenta y que sino nada, lo he hecho para ver si se dan cuenta de que tienen que estudiar y ponerse en serio de una vez, el primer cuatrimestre han tenido notas horrorosas, soy una perra, pero no tanto jeje. Entonces , ¿pedimos ya el postre, o queréis oír otra historia de "Fujino sensei: terror en las aulas"?

-Oh Fujino ahora entiendo cómo te han dejado dar clases tú sola tan pronto jeje, domas a las fieras. Y bueno creo que esa camarera con el ceño fruncido quiere que nos larguemos cuanto antes mejor, así que, ¿qué quereis de postre?


-Excelente restaurante Yukino, tienes que sacarnos más a menudo.

-Shizuru, no os saco más a menudo por los escándalos que armáis siempre, medio restaurante nos ha estado mirando raro después de os pusieseis a gritar como posesas lo de exámenes, en fin… ¿tenéis que volver a la facultad esta tarde?-les decía Yukino ya fuera del restaurante mientras se dirigían a recoger el coche.

-No, yo al menos, Yuki-chan, que te parece si dejamos a la tarada y nos vamos hasta la costa.

-Ara, esta loca tenía una propuesta que haceros, pero bueno parece ser que ya no me queréis cerca, así que si me dejáis en la facultad os dejare tranquilas-las dotes artísticas de Shizuru eran maravillosas si no se hubiese dedicado a las ciencias exactas estaba casi seguro de que habría sido actriz, y en ese momento dejo salir su vena teatral diciéndoles eso con los ojos empañados y con cara de máxima pena.

-Eres una teatrera Fujino, venga ¿cuál es esa propuesta que hará que cambie una tarde, ¡mi única tarde libre!, a solas con mi mujer, por pasarla contigo?-Haruka llevaba años con Shizuru y sabia de su facilidad para hacer que la gente hiciese lo que quería, sus grandes, y casi únicos ojos rojos, unidos a su dones para la interpretación le habían hecho hacer cosas que no quería a lo largo de los años. Pero ahora, tenía más madurez y cabeza, casi sabía cómo tratar a esa pequeña manipuladora.

-Ara, Haruka-chan se ha vuelto inmune a mi toque, vaya, pero bueno, mi propuesta seguro que le gusta más a Yuki-chan-y dicho esto se dispuso a abrirle la puerta del coche, cual caballero, consiguiendo que Yukino se sonrojase y que a Haruka se le hinchase la vena de la frente.

-¡Fujino!, no le hagas eso a Yuki y ni se te ocurra volver a llamarme Haruka-chan.

-Vale, vale. Bueno Suzushiro-sensei, usted también puede venir, móntese, hoy seré su chofer.

-Bien, pero dinos de una vez lo que te propones.

-Oh, nah es bien simple, mientras Yukino pagaba y tú estabas en el baño le he mandado un mensaje a Midori ya que yo también tengo la tarde libre y le he dicho que como en media hora pasaba a recoger a Aiko y ya que cada vez que estáis conmigo se olvida de quien es su madre y se centra en la tía Yuki, estoy segura de que en cuanto os vea querrá pasar la tarde con vosotras, la vuelves loca chica y cuando crezca hare que te divorcies de la rubia de bote esta y hare que te cases con ella.

-¡FU-JI-NO, hoy cobras, ya verás!

-Oh, Ruka-chan, vamos con ellas, venga, hace mucho que no vemos a la peque- Shizuru en el fondo seguía pillándole la vuelta a Haruka, no tan a menudo, pero sabia como picarle, y Yukino sabía que si no las cortaba se pasarían toda la tarde discutiendo, además estaba deseando ver a esa niña.


Las mujeres llegaron al campus y después de una rápida visita a la facultad para que Shizuru recogiese el portátil y el maletín, con los famosos exámenes de esa mañana dentro, se dirigieron hacía el edificio que hacía las veces de guardería. Para la mayoría de los profesores, incluida Shizuru, con niños pequeños, tener una guardería, y más una con un horario tan amplio como ese; de 7:30 de la mañana a 8 de la noche, era una suerte. Muchos tenían horarios de locura o entraban a trabajar antes de que las guarderías de la ciudad abriesen, además los profesores eran geniales y los niños que tenían que quedarse hasta tarde terminaban olvidándose de sus padres con las historias de Midori-sensei, les contaba historias de vampiros, fantasmas, aliens, y toda clase de locuras que se le ocurriese, esto no terminaba de hacerle gracia a sus padres, sobre todo a los que tenían que pelear con sus hijos para llevárselos, pero se enfadaban en vano, ya que los críos la adoraban.

Y esa tarde no era una excepción, cuando las tres mujeres llegaron Midori-sensei estaba sentada en el suelo con un niño en su regazo y con el resto sentados alrededor con los ojos abiertos como platos y casi sin pestañear para no perder detalle. Estaban tan concentrados en la historia de ese día, la desaparición de la Atlántida, que según la sensei sólo podía ser cosa de extraterrestres, que ni siquiera vieron como tres adultas entraban al aula.

Así que aprovechando eso, Shizuru se sentó en el suelo detrás de una niña de unos tres años de pelito castaño recogido en dos coletitas altas, que llevaba un bonito vestido azul de mangas cortas al cual le estaba retorciendo el borde por los nervios de saber lo que pasaría en la historia, pero sin duda se rasgo más especial eran unos grandes ojos rojos, que la identificaban como una Fujino.

-Midori-sensei es muy graciosa, ¿no Aiko-chan?

-Sí, es la mej… ¡mami!-la niña en un principio ni se había fijado en la presencia de su espalda pero en cuanto se fijo en quien le hablaba se tiro a sus brazos.

-Aiko estás muy grande para hacer eso cariño, ¿nos vamos o te quedas a escuchar la historia de Midori-sensei?-le decía Shizuru intentando no caerse para atrás por el impulso tomado por su hija.

-¡Vamos, venga mami, levanta, vamos, parque!-su hiperactiva hija ya se había puesto de pie y tiraba de ella con insistencia, la pequeña tiraba de su mano, hasta que se fijo en las otras dos intrusas.

-¡Tia Yukino!... Haruka.

-Ops, pequeñaja ya estás grande ehh, ven aquí y cuéntame alguna historia –le decía Yukino mientras la cogía en brazos.

-Bueno Midori, nos vemos mañana, sigue contaminando las mentes de estos pequeñajos, bye.

Mientras se dirigían al coche Aiko empezó a contarles una historia que seguramente jamás aparecería en un libro de historia.

-Y entonces cuando los marcianos llegaron a la tierra […] y ese marciano se enamoró de un humano, pero era una raza inferior, entonces […]y con eso termino el cuarto imperio marciano, y ahora no se sabe donde están por qué están haciendo un nuevo imperio, y Midori-sensei dice que ellos no quieren ser encontrados, por eso no contestan a nuestros mensajes…

-Hey Aiko bueno que tal si el resto lo dejamos para mañana, mira ya llegamos al parque.

La historia de los marcianos, y su cuarto, quinto o decimosexto imperio, había durado desde que montaron en el coche, y en todo ese rato, Aiko no les dio ni un momento de tranquilidad, así que en cuento vieron su destino respiraron tranquilas; en el parque la pequeña olvidaría las locuras de Midori y se centraría en jugar.

-Ohhh vale, vamos Yuki, ven corre venga, vamos a juga.

-Vale, vale, peque pero espera a que el coche pare-la pequeña estaba impaciente por enseñarle todos los juegos a su "tía", tanto como para intentar abrir el coche antes de que su madre hubiese aparcado.

-Aiko, tranquila, espera sentada, o no jugamos hoy.

-Si mami.

-Bueno Fujino, ya que tu hija me ha robado a mi mujer-comentaba Haruka mientras observaba a su mujer y a la hija de su amiga jugando en los columpios, ¿ tú y yo podemos dar una vuelta y hablar un rato, no crees?

-Bueno.

Después de dar una vuelta y reírse de cómo la hija de Shizuru, con menos de un metro de altura, controlaba a una mujer adulta como era Yukino, consiguiendo que se montase en todos los columpios, decidieron sentarse y empezar su conversación "profunda".

-Shizuru, ¿ya sabes de lo que te quiero hablar, no?- empezó Haruka como si nada, llevaba mucho tiempo posponiendo esa conversación, y por mucho que Shizuru disimulase sabía que su vida torturando estudiantes y luego cuidando de su hija exclusivamente, no le terminaba de agradar.

-Ara, Suzushiro-sensei siempre tan directa, pero dime, Haruka, di directamente lo que estás pensando- Shizuru hasta en los interrogatorios de Haruka tenía que mantener la calma e intentar llevarse la conversación a su terreno, pero esta vez sospechaba que no terminaría de salirse con la suya.

-¡Fujino! ¿Hace cuanto que estás sola?, sabes que pasar tus días torturando alumnos y cuidando de tu pequeña no es bueno, tienes que salir un poco más, nosotras, bueno Yukino principalmente, podemos cuidar de la enana, sab-

-Haruka, déjalo en serio, estoy bien así, tú sabes que –

-Mira Fujino me sé la historia "ninguna mujer va a querer nada con una profesora amargada y que encima tiene una hija pequeña" o "las únicas mujeres que querrán estar conmigo será por algún anhelo tonto de tener hijos" , Fujino ya no cuela, me las se todas- Haruka sabía que estaba siendo ruda, pero con Fujino no había otra forma de actuar, o ibas a la yugular sin pensarlo o se revolvería y conseguiría escapar.

-Fujino no me mires así, sí, ya se tu no querías tener una hija tan joven y para ti todo lo que paso con la llegada de Aiko fue muy duro, pero mira o te echas novia o te buscamos nosotras una.

Llegados ese punto Shizuru se volvía a preguntar que había visto en Haruka y como había llegado a ser su mejor, casi única, amiga, sabía que todo esto lo hacía con buena intención, y además sabía que tenía razón, pero para ella era más fácil discutir un poco, conseguir que Haruka olvidase y seguir adelante como hasta entonces, sola.

-Haruka… yo… no puedo, en serio,no…-Haruka sabía que esa conversación había llegado a su fin, su amiga no lloraba, no al menos en público, y en ese momento estaba viendo como sus ojos empezaban a humedecerse, así que como en las anteriores veces que había conseguido que mantuviesen esa conversación decidió cambiar de tema y hacerle reír un poco, la siguiente vez tendría más suerte.

-Bueno y que me dices, de Tomoe "Shizuru onee-sama yo te llevo esos libros" Marguerite.

-Oh ¡Haruka!, ¡dios! ¡no! Ja esa pobre chica estaba loca por mí, ¿eh?, bueno, si sigo sin encontrar a alguien en unos años, te permito que me organices una cita con ella.

-Trato.

-Y dime Ruka-chan- siempre lo conseguía, siempre sabía cómo evadir esa conversación y esa vez no fue menos, "algún día Haruka, algún día lo superare y buscare a alguien, o dejare que tú me busques a alguien jeje", pero una vez superado ese momento era su turno de cabrear, molestar o avergonzar a Haruka- ¿para cuándo vuestro primer "cachorrito"?, mira que feliz es Yukino…

-¡Fujino!... eres imposible.


Yip por fin, ahora es cuando confieso que el cap estaba desde haces dos meses y que hoy sólo le he puesto un par de parrafos, el siguiente va sobre Shizuru y ya casi lo tengo I swear que como mucho... 5-6 meses xD

¿a que es mona Aiko? jeje

Bueno,Marcedhampir777, Lonewolfrebel, Ian.23, jessi, Libica, Vianka yMorty Tenoh gracias por comentar.

Salud2