Hola! Nuevamente aquí está la gran fan del Takari al igual que muchos de ustedes. Eh… bueno, sé que hay nuevos lectores del Takari, porque recuerdo que cuando empecé a escribir este fic habían otros lectores. Que bueno que el takari esté en los pensamientos de más personas. Yeah! Por ejemplo están: Paolamendoza, Aussy-chan, entre otros. Espero que les guste. Te lo dedico a ti, Takerufang, espero que puedas leértelo, hace mucho tiempo que no sé nada de ti. Bueno, los dejo para que lean.

Disclaimer: Ni Digimon ni sus personajes me pertenecen, le pertenecen a Akiyoshi Hongo.


Capítulo 4: "No pierdas tu luz, Hikari Yagami"

Empecé a abrir mis ojos aún con el sueño que se apoderaba de mí, aún recuerdo lo que pasó hace dos días no he podido dormir con lo el hecho de solo recordar ese día, Tai puede llegar a ser tan problemático… cuando han visto que un hermano mayor tiene un… me avergüenza decirlo…eh… problema intestinal y justo cuando estábamos conversando con nuestros abuelos… lo sé, son nuestros abuelos, pero aún así no le quita lo vergonzoso a la escena.

….*Flash Back*…..

Me encontraba arreglándome frente al amplio espejo, toda esta semana habíamos estado planeando la visita a la casa de la abuela. Me había puesto un bello vestido de color rosa que llegaba casi hasta la altura de mis rodillas, era apenas un poco más corto, me lo había comprado la semana pasada precisamente para esta fecha… bueno, eso le dije a mi mamá, en realidad me lo compré para ir con este vestido al cumpleaños de Takeru… Eh… ¿en qué estaba? ¡Ah, cierto! Como siempre, me había dejado el cabello suelto. Creo que me vestiré igual para el cumpleaños de TK, jaja, no me había percatado que este vestido en conjunto con los zapatos que me regaló Mimi quedaba tan bien.

-Hija pareces una princesa.- dijo mi mamá entrando a la habitación, yo le sonreí dulcemente y ella me correspondió.- Bueno, ya que estás lista, mejor sal de una vez. Tus abuelos te están esperando sentados en la mesa.

-Si, no te preocupes, ya salgo.- vi como mi mamá se alejaba hacia donde los demás seguramente, tras darme una última mirada en el espejo, salí a saludar a mis queridos abuelos.-

-Como has crecido mi niña.- dijo mi abuela sonriéndome y dándome un cálido abrazo el cual correspondí gustosamente.-

-Mírate Kari, mi nieta es toda una belleza.- esta vez el que hablaba era mi abuelo. Pude ver como mi mamá charlaba con mi papá y Tai se encontraba sentado apoyado sobre uno de sus brazos completamente aburrido, creo que no es su estilo estar sentado.

-Seguramente luego quiere impresionar a TK.- dijo Tai con una gran sonrisa en la cara.

-Eso no es cierto.- sentía como mi cara empezaba a ponerse roja de la vergüenza, desde que Tai sabe que me gusta TK todo ha sido más problemático. Aunque en esta ocasión no quiero impresionar a Takeru.

- No mientas Kari, si que quieres impresionarlo, jeje.- Tai había empezado a reírse.

-Y si quiere impresionarlo eso que importa.- mi mamá había intervenido en la conversación.

-pe-pero mamá! No quiero impresionarlo…- dije casi en un susurro.

-Tai, tu también quieres impresionar a Sora, así que no te hagas el santito.- levanté la mirada para ver a mi hermano. Está vez era él el que se encontraba rojo de la vergüenza.

Luego continuamos hablando de un par de cosas, todos nos sentamos alrededor de la mesa, yo me encontraba sentada al lado de Tai. Los platos ya estaban servidos sobre la mesa y todos ya habíamos empezado a probar la deliciosa comida acompañados de un gran silencio que no incomodaba a nadie. Hasta que Tai me susurró algo en el oído que por suerte nadie más escuchó.

-Oye Kari…- dijo Tai silenciosamente.

-¿Qué sucede?- le respondí intentando no ser tan obvia, apenas dirigí mi mirada hacia él, me sorprendí al ver en su cara una expresión de molestia.- …¿Qué te sucede?...

-La comida me ha hecho mal…-dijo abrazando su estómago, oh no…que Taichi esté así solo significa malas cosas. ¡Tengo que sacarlo de aquí antes que bombardee la habitación! Enseguida intenté formular algún plan en mi cabeza, hasta que se me ocurrió… algo ridículo, pero se me ocurrió.

-¡He estado tomando clases de literatura!- me levanté enseguida de la mesa atrayendo la mirada de todos, le hice una pequeña señal a Tai para que se valla cuidadosamente sin que los demás lo vean.

-Eso está muy bien cariño, y dime se te ha ocurrido alguna historia.- dijo mi abuela tiernamente. Una historia… piensa Kari… una historia… ¡vamos! Takeru te ha contado miles de historias, acuérdate de una… porque nunca le hacía caso… porque siempre solo me quedaba hipnotizada observándolo… y ahora que invento… - ¿Kari?

-Si, si tengo una historia.-

-Fabuloso, y de que trata.-

-Trata de una chica… y … ella… se enamora de su mejor amigo. Luego, intenta decírselo, pero … no encuentran el momento adecuado, ojala que pronto ella puede decírselo, aunque los nervios de no ser correspondida la perturban todos los días. Su mirada… su sonrisa… han vivido tantas cosas juntos que al fin se ha dado cuenta de que lo necesita, lo ama…- no se me ocurrió otra idea que mi propia vida amorosa, todos se me quedaron observándome dulcemente… ¿se habrán dado cuenta?...oh no, creo que fui muy obvia.

-Yo creo que él también la ama, la chica no debería estar nerviosa, si el no le corresponde, solo significaría que lo mejor era que sigan como amigos… solo eso. Aunque creo que hay más posibilidad en que le corresponda, ya que después de todo ella es una chica muy tierna y dulce. – dijo mi abuela tomándome de las manos suavemente.

-Gracias.- yo le sonreí, oh no… me acabo de delatar.- ¡No me refiero a mi, me refiero a la chica de mi historia!

-Yo también me refiero a la chica de tú historia, en ningún momento dije que me refería a ti Kari.- dijo ella observándome, ahora si que lo arruiné todo. Tai se sentó en su sitio más relajado, bueno, al menos los demás no se dieron cuenta de la urgencia de Tai. – Tai, ¿ya estás mejor del estómago?

Si, no te preocupes abuelita.- mi cara empezó a tomar nuevamente un rojo intenso, o sea que todo fue… ¡en vano! … por Kami-sama… ahora si que lo arruiné…

…..*Fin del Flash Back*….

Aunque bueno, de todas maneras, como buena hermana menor que soy tenía que ayudar a mi hermano y loo hice…¿o es al revés?... eso que importa, ayude a mi hermano y estoy feliz por eso. ¿QUÉ? ¡Las diez de la mañana! No me lo perdono, y yo que me había prometido saludar a Takeru temprano.

Bueno, mejor me levantó, me cambió luego de darme una refrescante ducha, tomó mi desayuno y voy rápidamente a la casa de mi mejor amigo.

…..luego de unos minutos….

- -Listo, mamá ya me voy.- dije llevando algunos platos sobre la mesa.-

- -Está bien Kari, ¿pero que te tiene tan feliz?- era obvio que mi mamá se percataría de ello.

- -Hoy es el cumpleaños de TK mamá.- mi mamá me sonrió.

-Está bien, ¿te vas a pasar todo el día allí?-

- Si, Tai va a ir después mamá.- agarré delicadamente el regalo entre mis manos, sé que este regalo le gustará.- Bueno, ya me voy.- escuché como mi mamá se despidió de mi y yo fui corriendo a la casa de TK, mientras pase más tiempo con él mejor; recuerdo que antes cuando sentía ese cosquilleó en mi estómago al estar a su lado pensaba que era normal, pero cuando Catalina entró al colegio fue el colmo, se nota que se muere por él, y bueno… takeru no es nada mío, pero… ya saben, creo que ponerme celosa me hizo dar cuenta de que lo quiero … y más que a un simple mejor amigo… ¿Ehh? ¿Por qué la puerta de su casa está abierta?

-¿Hay alguien aquí?- que extraño… no hay respuesta.- ¿Tk? ¿Señora Natsuko? – entró al departamento sin hacer ruido, que extraño… tal vez han salido… - ¡TK! – corro al lado de Tk, él se encontraba recostado en la cama, está que suda mucho… tal vez está con fiebre. - ¡Estás con fiebre TK! – creo que él no me escucha, su temperatura está muy alta, y sus mejillas han tomado un rojo intenso. ¿Qué hago?

-…Kari…- le oigo decir y lo tomó fuertemente de la mano, está ardiendo… estoy segura que Tai hubiese pensado mal en estos momentos jeje. ¡Concéntrate Kari! – Kari…

- Tranquilízate TK, todo estará bien.- lo miró tiernamente, aunque él no pueda verme, sigue con los ojos cerrados. Por impulso y no sé como tuve el valor, de ir acercándome lentamente, más cerca… puede sentir su respiración agitada, sus labios…mis labios…están empezando a rozarse suavemente.

¡Hikari! – un grito proveniente de afuera de la habitación, hace que enseguida me separe del rostro de TK.

Continuará….


Hola! Esta es la actualización de mi fic que parecía abandonado… pero NO! No está abandonado, bueno, espero que les halla gustado y que me dejen reviews, se los agradecería mucho. Chao!

Que reine el Takari!