Ocho meses
Desde hace un par de semanas estaban sucediendo algunas cosas fuera de lo común, ya sea un objeto que cambia de lugar, cobijas que salían volando a mitad de la noche sin explicación aparentemente, las pequeñas huellitas aparecidas en el techo y las paredes, si no supiera que eran las primeras manifestaciones del poder de su hijo creería seriamente que su casa estaba embrujada.
Puede que Tobías no supiera sobre el desarrollo y crecimiento de los magos, pero estaba seguro de que Sev aún era muy pequeño para mostrar esa clase de poder, una vez Eileen le había dicho que era común que los niños mágicos movieran objetos cuando deseaban algo desesperadamente como un frasco de galletas y un juguete guardado a gran altura, eso era totalmente normal para un niño mágico en desarrollo.
Aun sin el conocimiento, él sabía que su hijo era todo un prodigio, tanto en su mundo como en el de su madre, parecía casi imposible creer que ese pequeño de ocho meses pudiera tener ese tipo de inteligencia, el era tan tranquilo, tan adorable con sus cabellos negros, esos ojos ónix y esa piel blanca y tersa, a esa temprana edad ya estaba empezando a hilar sus primeras palabras por ejemplo: papá, comida, entre otras. Tobías aun trabajaba en aquel restaurant, estaba aprendiendo a ser ayudante de cocina, lo que ganaba más las propinas le alcanzaba medianamente para mantenerlos y comprar algunas cosas necesarias, su jefe y sus compañeros de trabajo amaban al pequeño Sev y le obsequiaban muchos juguetes que apenas si podía tomar entre sus pequeñas manos
Sin duda el octavo mes de vida de su pequeño había sido el más interesante que había tenido que vivir y se moría de curiosidad de ver cómo serían los siguientes
Tuve problemas con este capítulo ya que al principio tenía una idea de cómo iba a ser el capítulo, pero con la falta de tiempo por los estudios, el trabado y los exámenes no me daba el tiempo y termine olvidándolo
Espero que les gustase este capítulo, intentare subir el siguiente lo más pronto posible
AKIRA
