Alo, aloooo! De verdad perdón por no haber subido cap la semana pasada! Pero es que si lo subía el sábado, no lo iba a subir hoy viernes, por eso, perdón! Pero aquí vengo con la actualización!

Bueeeeno, hoy… hay mucho ooc xD pero supongo que no hace falta decirlo en éste fic :33

En fin, espero que les guste! Enserio! :)

Los personajes de shingeki no me pertenecen, son propiedad del todo poderoso Hajime Isayama sempai :333

Despertó y sintió la boca seca. Abrió los ojos lentamente, ya que la luz le cegaba. ¿Dónde estaba? No recordaba absolutamente nada. Posó una mano sobre sus ojos para amortiguar el golpe de la luz.

-Eren… - escuchó la voz de una chica

-¿Mikasa? – preguntó confundido

-¿Qué está pasando, Eren? ¿Por qué sigues desmayándote? - ¿Desmayarse? ¿Se había desmayado?

Entonces intentó recordar qué había pasado. Se levantó junto a Levi, quien la noche anterior se había quedado a dormir con él, para ir a la universidad. Lo pasó a dejar a la universidad, pero no recordaba haber entrado a ninguna clase.

Ah, entonces ahí había pasado. Seguramente, cuando saludó a los chicos. Se sentó en la camilla, aún algo aturdido.

-Dime, Eren… ¿No estás comiendo bien? ¿Hay algo que te preocupe? –

-Estoy bien, Mikasa… - habló con la voz patosa, carraspeó un poco – es sólo que no desayuné hoy en la mañana – mintió, pues no quería preocuparla demás, vaciló un poco y luego continuó – eehh ¿Llevo mucho tiempo aquí? – preguntó

-Sólo una hora – respondió rápido

-¿Le han llamado a Levi? – preguntó con algo de miedo, no quería que le obligara ir a hacerse análisis

Mikasa negó – Me dije a mi misma que si no despertabas hasta dentro de un rato más, le llamaría – se encogió de hombros – Te has despertado antes –

Eren sonrió – Gracias, Mikasa… creo que me tomaré el resto del día para descansar – se quitó las mantas de encima y se sentó en la orilla de la cama

-Tal vez… deberías tomarte el día libre para ir a revisarte – sugirió – Es el cuarto desmayo, Eren, no es normal – hizo una mueca

Él sonrió y asintió – tienes razón, iré a ver qué es lo que pasa – se puso sus zapatos y tomó sus pertenencias.

Se despidió de Mikasa, quien volvería a clases y el caminó a paso lento no sabiendo muy bien si ir a médico o no. Tendría que concertar una cita o algo, ¿Verdad? Fue a la clínica más cercana a su departamento. Se acercó a la recepción.

-Buenos días – saludó la mujer mayor

-Buenos días… - respondió – me gustaría hablar con un médico

-¿Tienes alguna cita? – Él negó de inmediato - ¿Necesitas algún especialista? – volvió a preguntar

-No, sólo un médico general – contestó

La mujer tecleó un par de veces en la computadora – hay una hora disponible para dentro de un rato, ¿Quieres tomarla? –

Él asintió - ¿Tengo que esperar mucho? –

-Hay dos pacientes antes que tú – contó - ¿Cómo te llamas? –

-Jeager, Eren Jeager – respondió

-Bien, Eren… toma asiento, dentro de poco te llamarán por el alto parlante – le dio una sonrisa

-Gracias – le devolvió la sonrisa y tomó asiento

Coló su mano en el bolsillo de su pantalón y sacó el móvil. Jugó con él entre sus manos, vacilando un poco. Luego lo desbloqueó y buscó en su agenda el número que necesitaba. Presionó la tecla de llamada y puso el aparato en su oreja. Dos tonos.

-Hola – escuchó la voz de Levi

-Hola, ¿Cómo ha estado tu mañana? – preguntó

-Normal – contestó - ¿La tuya? –

-Tranquila – soltó una risita irónica - ¿Nos veremos ésta tarde? –

-No sé ¿Quieres que nos veamos? – sonrió, Levi siempre hacía lo mismo

-Claro que quiero – respondió rápido

-¿No tienes que trabajar hoy? - ¡El trabajo! Lo había olvidado por completo. Eren hizo una mueca y soltó un bufido

-Podría pedir la tarde libre – usó tono infantil

Levi soltó una risita – No, ve a trabajar, te pasaré a recoger y podemos ir a mi departamento, ¿Quieres? – ofreció

-Está bien – aceptó – pasaré a buscar algo de ropa entonces… te veo a la noche – se despidió

-Te veo a la noche… -

La comunicación se cortó y Eren guardó el móvil para seguir esperando. No pasó mucho tiempo para que su nombre se escuchara por el alto parlante. Ingresó a una oficina en donde una mujer se encontraba.

-Eren, ¿verdad? – le saludó la mujer – Toma asiento – le indicó una silla, él hizo caso – Dime, ¿Cuál es el problema? ¿Qué te trae por acá? –

-He estado teniendo desmayos constantes – contó

-¿Desmayos? ¿Has estado durmiendo bien? – preguntó

-Dormir es lo que más hago – hizo una mueca y soltó una risita

-¿Y la comida? ¿Te has alimentado bien? –

-Bueno… no tengo apetito –

-¿Algún otro síntoma? ¿Fiebre? ¿Náuseas? – preguntó mientras tecleaba en su computadora

-Una amiga me dijo que he tenido fiebre mientras estoy inconsciente y… tengo un poco de náuseas matutinas de vez en cuando –

La mujer asintió con la cabeza – Muy bien, Eren – se puso de pie y señaló una camilla - ¿Puedes sentarte aquí? – Él asintió y se puso de pie – Quítate la camisa, por favor – pidió

Eren obedeció de inmediato, dejando su torso descubierto y sentándose en la camilla. La mujer tomó el estetoscopio y le pidió que respirara de una forma determinada. Luego, tomó una pequeña linterna y abrió ambos ojos del chico, fijándose en algo en específico.

-Muy bien, Eren – habló la mujer, guardando los utensilios y escribiendo algo en una hoja – Debes hacerte unos exámenes de sangre, ¿Está bien? Lo más probable, es que tengas anemia. Por eso la palidez en tu rostro, tu mal nutrición – señaló su torso y lo delgado que estaba – y también que tu esclerótica esté de color amarillento – contó

-Es… ¿grave? – preguntó con miedo

-Si sólo es anemia, se arreglará consumiendo unas vitaminas – le sonrió – pero para estar seguros de que no es nada más grave, tendrás que realizarte los análisis, ¿Si? – Eren asintió – Te veré cuando tengamos los resultados, ahora ve a hablar con la recepcionista para arreglar cuando te tomarán la muestra de sangre – le sonrió

-0-

Terminó de guardar su uniforme en su casillero y se despidió del gerente y sus compañeros. Puso su bolso en su hombro izquierdo y caminó a la salida a paso apresurado. Llevaba veinte minutos de retraso y a Levi no le gustaba esperar mucho.

Abrió la puerta del café y vio el automóvil negro esperándole. Corrió hacia él e ingresó de manera apresurada.

-Lamento la demora, Levi – si inclinó levemente hacia él para saludarle

-Está bien, no importa – se inclinó un poco también pero le jala hacia a él para, finalmente, besarle levemente

Se separaron y Eren se puso el cinturón de seguridad mientras Levi encendía el motor. Se pusieron en marcha al departamento de Levi, pasando por múltiples calles hasta llegar a la carretera.

-¿Qué tal tu día? – habló el castaño, iniciando una conversación trivial, dejando de lado el silencio formado anteriormente

-Cansado, ¿El tuyo? – preguntó de vuelta, mirándole de reojo, no despegando mucho su vista del camino

-Tranquilo – responde en una mueca irónica, por el desmayo

-¿No te has sentido mal? – Eren se dio un golpe mental, ¿Qué era Levi? ¿Un telépata?

-No, estoy bien – le sonrió, intentando mantener a raya lo del desmayo y lo de los análisis, no quería preocuparle más de lo que ya estaba. - ¿Qué quieres que cocine hoy? – cambió de tema lo más rápido que pudo

Levi se quedó pensativo – Muero de hambre, así que… - se volteó a verlo y sonrió – Un Eren, por favor – el castaño se carcajeó, Levi tenía una forma particular de pedirle que pasaran la noche juntos

-Creí que estabas cansado – recordó

-No tanto como para dejarte en el olvido – se encogió de hombros, volviendo a poner la vista en el frente, Eren alzó una ceja y se quedó en silencio, Levi le miró de reojo de nuevo - ¿No quieres pasar la noche conmigo? –

-No he dicho eso – respondió de inmediato. Levi soltó una carcajada y negó con la cabeza - ¿Qué? – preguntó

-Eres… lindo cuando te lo propones – dijo en tono bajo, casi inaudible

-¿Dijiste algo? – Eren poseía buen oído, así que le escuchó perfecto, pero quería que lo repitiera. Levi negó de inmediato. El castaño alzo una ceja – Me pareció oír un lindo gatito – imitó a piolín, soltando una risita

Levi hizo una mueca para no reírse – Ah, ¿Así que soy un lindo gatito? – Eren asintió divertido - ¿Qué eres tú, entonces? – preguntó

-¿Yo? Soy… - se quedó pensativo un momento - ¡Un perro! – suelta de repente, pero se arrepiente de inmediato - ¡No! Mejor… ¡Un cazador de lindos gatitos! – le guiña un ojo a Levi

Levi soltó una carcajada sarcástica – Eres más como un cachorro – comentó

-¿Ah? ¿Un cachorro? – Hace un puchero infantil - ¡Soy un depredador! – se defendió

-Más bien, un depredador cachorro – señaló burlón. Eren se cruzó de brazos y Levi giró a la derecha en el semáforo de forma brusca, frenando en el acto, haciendo que Eren se acercara a él. El castaño le miró interrogante y Levi sonrió, tomándole de las solapas y estampó sus labios contra los de él. Se separaron al rato y Levi rió divertido – sí, todo un depredador – dijo irónico y volvió a poner en marcha el automóvil

-No olvides quién es lanzador y quién recibe – señaló, aun sin darse por vencido

-¿Y eso qué? - preguntó, mirándole

-Que soy yo quien te da – le saca la lengua

-¿Me das? – suelta una carcajada

-Sí, soy quien te da…. Mucho amor – sonríe lascivo

-¿Por qué mejor no me das un masaje al llegar a casa? – pidió

-¿Sólo un masaje? – Alza una ceja - ¿No quieres que te dé? Amor… digo – sonrió inocente

Levi rió divertido – Sí, amor. También quiero que me des – e ingresó al estacionamiento del lujoso departamento

Eren soltó una risita – Entonces prepárate… tal vez, mañana no puedas sentarte – le guiñó un ojo

Apagó el motor y volvió a jalar a Eren hacia él – dame mucho, mucho… amor – terminó por besarle

-0-

El hombre frente a él esperó a que la jeringa estuviese llena de su sangre para luego vaciarla en tres tubos de ensayo diferentes, rotulados con su nombre. Le puso algodón donde anteriormente estuvo la aguja y le indicó que contrajera el brazo hacia su pecho, presionando, para que no se pusiera morado.

Le dieron un par de indicaciones más y luego salió de la clínica. Los resultados estarían en tres horas y al día siguiente, la doctora a la que había visitado el día anterior le diría qué era lo que tenía realmente.

Estaba ansioso, nervioso… quería saberlo, pero tampoco quería… era extraño, tenía un mal presentimiento. El móvil en su pantalón comenzó a vibrar. Lo sacó y vio el nombre en la pantalla.

-Hola, amor – contestó, con tono de voz tranquilo, feliz.

-¿Cómo estás? – preguntó el hombre al otro lado de la línea telefónica

-Perfecto – mintió, Levi no sabía nada de los análisis, se sentía mal mintiéndole - ¿Qué tal tú? ¿Puedes sentarte? – soltó una risita, juguetón

-Maldito mocoso – escuchó gruñir a Levi – Te odio –

-Yo te amo – respondió de inmediato, sabía que Levi no lo decía enserio

Levi rodó los ojos y sonrió - ¿Estás en la universidad? – preguntó

-Eehh, sí – contestó rápido, aunque no era cierto – a punto de entrar a una clase – contó – te llamaré más tarde, ¿Si? –

-De acuerdo, hablamos luego – se cortó la comunicación después de despedirse. Definitivamente, sería difícil hablar con él, siendo tan mal mentiroso.

-0-

Salió de la oficina absorto en sus pensamientos. Miraba a todo a su alrededor, pero la verdad es que no se estaba fijándose en nada. Su mente estaba en blanco y de repente todo el mundo había guardado silencio. ¿O había sido él quien había dejado de escuchar a todos? Se sentía ausente a sí mismo. Caminaba casi como si estuviese volando, porque aunque sus pies tocaran el suelo, no lo sentía.

No sentía nada. Ni sus latidos, ni su respiración. Tampoco sentía que estuviese parpadeando.

Las imágenes de lo recién ocurrido llegaron a su mente de manera inconsciente.

-Veamos, Eren… - habló la mujer mirando los exámenes que reposaban sobre el escritorio – Los análisis que te realizamos nos han dado… luces de lo que te está pasando – dijo

-No es nada grave, ¿Verdad? Sólo estrés – intentó convencerse a sí mismo, pero la mirada de preocupación de la mujer lo hacía sentirse inquieto

-Es delicado – juntó sus cejas a modo de preocupación – hay un error en el proceso de maduración de tus glóbulos blancos, Eren – contó- Necesitaremos hacerte otras pruebas para determinar exactamente qué es lo que tienes –

-Disculpe… - habló algo aturdido - ¿Puede hablar claro? –

Ella suspiró – Eren… has desarrollado un cáncer. Tienes leucemia - concluyó

Se movía por inercia, aún estaba aturdido. Tenía que llegar a su departamento y asear todo, preparar la cena para esperar a Levi, quien iría a cenar con él.

Levi.

¿Qué le diría ahora? ¿Cómo se lo tomaría? Irónico, ¿No? Que tu novio sea oncólogo y que un día cualquiera te den tal noticia… tenía que moverse rápido, lo sabía. Buscar un especialista para comenzar con el tratamiento correspondiente. ¿Sería correcto que Levi fuese su doctor de cabecera? ¿Sería ético? ¿Podrían con eso? ¿Le dejaría porque está enfermo?

Ya ni sabía si contarle o no… se dejó caer en una banca que estaba delante de él en una plaza. Suspiró y miró el cielo, intentando asumir todo lo que le estaba ocurriendo. Leucemia… ¿Desde cuándo? ¿Cuánto tardaría en sanar? De hecho… ¿Sanaría?

Coló su mano izquierda en su bolsillo y tomó el móvil. Tomó el número de la consulta de Levi, una mujer contestó.

-Centro médico, Buenas tardes – habló la secretaria

Eren se pasó una mano por el cabello – Buenas tardes – respondió. Vaciló un poco y tomó aire para continuar – me gustaría… concertar una cita con el doctor Lance Rivaille –

-¿Es usted paciente antiguo? – volvió a preguntar la mujer

-No, es la primera vez-

-Revisaré la agenda, un momento por favor – esperó un poco, impaciente, sintiendo el impulso de colgar - ¿Sigue ahí? – escuchó a la mujer

-Sí – respondió, sintiendo ganas de vomitar

-Le puedo agendar una hora para ésta tarde, ya que un paciente canceló ésta mañana, ¿Le parece bien? –

¡¿Esa misma tarde?! Su corazón se estrujó y tuvo que carraspear para hablar bien – S… sí, me parece bien – contestó

-A las seis y treinta – informó

-Ahí estaré –

Tragó saliva con pesadez. Eran casi las seis. Decirle a Levi todo esto era igual que quitarse una bandita. Mientras más rápido la quitara, menos dolería.

-0-

Despidió a su paciente y limpió los pocos utensilios que había usado hacía un momento. Sólo le quedaba un paciente más y volvería a casa a cenar con Eren. Se sentó y presionó el botón del alto parlante. Tomó la ficha del último paciente y con la mirada buscó el nombre, casi con inercia.

-Eren Jeager, adelante – habló y dejó la ficha sobre el escritorio. Le tomó dos segundos que su cabeza hiciera un click. Tomó la ficha con desesperación y releyó el nombre cuatro veces más para estar seguro.

Tenía que ser una coincidencia. Una maldita coincidencia. Alguien que se llamara igual, lo que fuera… pero rogó en su fuero interno que no fuese lo que se imaginaba. Escuchó como alguien tocó la puerta un par de veces.

-Adelante – habló dudoso, tenía un mal presentimiento.

-Permiso – y entonces escuchó aquella voz y la cabeza de Eren se asomó por la puerta

-Eren… - se puso de pie y lo fue a recibir, cerrando la puerta tras el castaño y estirando un poco el cuello para besarle levemente en los labios - ¿Qué haces aquí? – preguntó

-Hice una cita – se encogió de hombros

-Lo sé, pero… ¿Pasó algo malo? Pudiste haberme marcado al móvil y ya – habló como si nada, intentando ignorar el miedo que sentía

Eren suspiró – No es tan simple, Levi – intentó sonreír, pero fue más como una mueca

-Cuéntame – pidió, indicándole un asiento y él, sentándose frente a éste

El castaño pasó una mano por su cabello – yo… volví a desmayarme – contó y Levi le miró preocupado

-¿Estás bien? Ahora mismo te haré unos análisis, veremos qué es lo que pasa contigo y… - pero Eren negó con la cabeza, interrumpiéndole

-Ya fui… a hacerme análisis – contó – hoy me han dado los resultados –

-¿Por qué no me pediste que te acompañara? – por alguna razón, quiso atrasar el enterarse de los resultados

El castaño se encogió de hombros – no quería molestarte – dijo

-Eren… ¿Qué tienes? – preguntó, dándose valor, tenía que ser fuerte. Le miró a los ojos, no con expresión dura, pero sí serio.

-Yo… - desvió la mirada al suelo, no podía verle a los ojos, no quería ver su expresión cuando le dijera – Verás, es algo complicado – balbuceó, Levi no cambió su postura ni un poco – yo… - inspiró, reteniendo el aire dentro de los pulmones por unos segundos y luego lo botó de golpe – Tengo leucemia – soltó

Rivaille se puso pálido, sintió como voltearon un balde de agua fría sobre su cabeza. El mundo se le vino encima y el suelo desapareció debajo de sus pies, haciéndolo caer en un profundo abismo. ¡Qué irónico! Cada día, le tenía que decir a los familiares de sus pacientes que sus seres queridos tenían cáncer. Que debían ser fuertes. Que debían contenerlos y apoyarlos.

Él ni siquiera encontraba la fuerza para contenerse a sí mismo. Si eso era una pesadilla, quería despertar, ¡Pero ya! Tenía que hacer algo, él no era como cualquier persona, era médico, sabía lo que tenía que hacer, sabía cómo ayudarle y eso era exactamente lo que haría.

Sintió que sus piernas le fallaron y por un momento creyó que caería. Si no fuese porque estaba sentado, seguramente sus piernas ya hubiesen cedido. ¿Y ése vacío tan grande que sentía en el pecho? Se pasó una mano por el cabello con desesperación y suspiró. Fijó su vista en el suelo, siendo incapaz de mirar a Eren a los ojos.

Entonces escuchó como Eren se puso de pie y caminó hacia él. Le vio agacharse y tomar su mentón para obligarle a mirarlo – Quiero que seas mi médico de cabecera – pidió – Solo puedo confiarte esto a ti –

Rivaille le miró y arrugó un poco los ojos, no pudiendo creer aun lo que estaba ocurriendo. Entonces sintió sus ojos escocer. Tomó su cabeza con las manos y apretó los ojos con fuerza – No… esto no está pasando… - balbuceó

Eren hizo una mueca, se puso de pie y tomó las manos de Levi, tirando hacia arriba para que éste se pusiera de pie. Cuando lo hizo, el castaño se sentó en el lugar que antes ocupaba Levi y luego, hizo que el pelinegro se sentara en su regazo, para poder acunarlo un momento, hasta que se calmara.

Levi se aferró al pecho del castaño con desesperación. No quería que eso acabara, quería mantenerlo a su lado, bien. No quería verlo mal de salud. Tenía miedo, muchísimo miedo de perderle. Eren rodeó a Levi con ambos brazos y acarició su cabello tiernamente.

-Tienes que sobreponerte – pidió Eren, Levi no dijo nada – Necesitas explicarme todo y comenzar a tratarme, ¿Recuerdas? – besó la coronilla de su cabeza y Levi se encogió aún más, aferrándose a él.

-Un momento… - dijo con la voz rasposa – sólo necesito un minuto – terminó de decir, para que luego una traviesa lágrima escapara de sus ojos.

¿Alguien más quiere apapachar a Levi? Por favor, hagamos fila :((((( casi lloro escribiendo éste capítulo, sobre todo al final :/

A todas las que me dijeron "creo saber que le pasa a Eren" o que derechamente me afirmaron que sabían que le pasaba, me dicen si era eso? Déjenlo en un comentario! O es que yo soy muy predecible? Jajaja en fin xD

Una encuesta! Quieren que Eren viva o muera? Okno, esa encuesta es una broma xD

Muchas me pidieron que les dijera si viviría o moriría, les tengo una noticia! No les voy a decir xD porque eso sería arruinar el suspenso :3

Ah! Para quienes siguen mi otro fic, les seré sincera… no tengo un carajo de tiempo! Así que ni siquiera he escrito una palabra de el cap que supuestamente debería subir hoy también. Peeero me pondré a escribirlo ahora. No sé si alcance a terminarlo para hoy (no creo) pero cuando esté listo lo subiré, por mientras les dejo éste :)

En fin, quiero agradecer por cada review que recibo! Por los favoritos y los seguidores! Enserio gracias :DD y ya sabeis que no los respondo porque me tardo demasiado y ahora que soy una persona trabajadora, no tengo tanto tiempo libre, es por eso que he decidido tener un día de actualización para mis dos fics xD

Como sea, gracias por los reviews, los leo todos! Y me encantan :)

Un abrazo para todas! Cualquier duda, comentario, queja o lo que sea, déjenla en un comentario!

Nos leemos el próximo viernes :))))

Bless!

Jani-chan :)