A/N: Lo sè, lo sè. ¿Còmo me atrevo a desaparecer por tanto tiempo? lo siento mucho! enserio! es que por inteligente habia perdido el archivo y lo tuve que volver a hacer. Bueno por lo menos este no es tan corto de hecho, creo que es el màs largo que he escrito hasta ahora. Pero bueno disculpen la tardanza, pero hey! sonrìan! el nuevo cap ya esta aqui!
Preguntas y Respuestas
La platica con Riza le había dejado inquieto, es por eso que de camino decidió tomar el camino largo de vuelta a la oficina para pensar un poco, y tratar de aclarar su mente. Mientras caminaba por el parque, la cabeza del Coronel no dejaba de dar vueltas, pensando en lo que Riza le había dicho. ¿Qué tenía que ver la compañía de su familia? ¿Cómo podría ayudar eso a volver a poner su carrera en marcha? ¿A que se refería Riza con:" Que pasaría si ya no tuvieran heredero"? No había forma de que su familia lo volviera a considerar como candidato, a menos que estuvieran realmente desesperados de otro.
Estaba tan sumergido en sus pensamiento que no se dio cuenta que ya había llegado a la oficina. Al entrar recibió el típico saludo requerido para un superior, el solo agitó la mano en señal que podían volver a su trabajo, y antes de entrar en su oficina interna se detuvo, y después de un "Estaré ocupado, no estoy para nadie" se metió y cerró la puerta detrás de él. Afuera en la oficina, los demás se sentaron y se quedaron viendo la puerta por un tiempo.
-¿No creen que el Coronel está más distraído que de costumbre?- dijo Havoc con su siempre presente cigarrillo.
-Después de lo sucedido con la Teniente, no es de esperarse- comentó Fuery.
-¿Cuánto tiempo creen que llevaban juntos?-
-No lo sé, pero si que son unos maestros del engaño, ninguno de nosotros nunca nos dimos cuenta-dijo Breda al tiempo que firmaba unos papeles y los dejaba por un lado de su escritorio.
-Yo sí, era algo obvio si uno se fijaba- al decir esto todos voltearon a ver a Maes que estaba en la puerta.
-¿Cómo dice, señor?- preguntó Fuery levantándose de su asiento para acomodar algo de papeleo.
-Que es obvio, si uno se fijaba en las miradas que se dirigían cuando pensaban que nadie los veía, siempre tomaban el almuerzo juntos en la oficina, y además él siempre la acompañaba después de las horas de trabajo a su apartamento. En realidad eran muy obvios, o lo superiores son muy tontos o no quisieron hacer caso a lo que sucedía-
-¿Enserio hacían todo eso? ¿Cómo es que nunca nos dimos cuenta?-
-Por qué nunca ponen atención a lo que sucede a su alrededor, además no pensábamos esconderlo de ustedes, pensamos que ya lo sabían- vino la voz de Roy desde la puerta-Maes, iba a hablarte me dijeron que habías venido para acá-
-Si, yo también quería hablar contigo
-Pasa- dijo Roy abriendo la puerta de su oficina para que Maes pasara.
Ya dentro de ésta, Roy se sentó en la silla detrás de su escritorio y Maes solo permaneció parado, admirando las fotos y condecoraciones en la pared de Roy, se dio cuenta que no solo había de Roy por haber participado en Ishbal- el cual sabia no era del agrado de su amigo- sino también de Riza a la mejor francotiradora.
-¿Y, bien? ¿Qué querías decirme?
-No desesperes amigo. ¿Y esa cara? No te veo así desde aquel incidente- Roy se retorció un poco en su silla al recordar el incidente, pero finalmente contestó.
-Con ésta cara nací.
-Muy gracioso, sabes alo que me refiero.
Roy lo pensó un momento y después de un profundo suspiro le soltó su respuesta.
-Hoy vi a Riza- Al escuchar esto, Maes volvió su cabeza hacia su amigo tan rápido, que podría jurar haber escuchado tronar su cuello.
-¿Hawkeye? ¿Dónde?
-Ella me habló antes del almuerzo para vernos en aquel café a unas cuadras del parque de Central.
-¿Te refieres a ese donde solían comer los dos?
-Si…ése- dijo Roy pausadamente y con un tono de melancolía en la voz.
-¿Para que te llamó?
Roy le contó a Maes todo lo que Riza le había dicho, así como las cuestiones que él se había planteado de camino de regreso al cuartel. Después de un breve silencio, el cual se tomó Maes para procesar lo que recién le había dicho su amigo preguntó:
-¿A que se dedica tu familia?
-Fabrican armas, en realidad empezaron el negocio fabricando sólo municiones, de ahí el nombre, pero luego lo extendieron y comenzaron a fabricar armas también, de hecho es una maca conocida, me sorprende que no lo hayas adivinado aún.
Maes se quedó pensando un momento y después de pensar en la pistola que casi todos tenían en el cuartel- las cuales llevaban una "MM" grabadas por un costado- se le vino el nombre a la mente. Con un tono de sorpresa finalmente dijo:
-¿¡Municiones Mustang!?
-Bingo.
-Pensé que habías cambiado tu nombre después de rechazar ser el siguiente heredero de la compañía de tu familia, y que habías escogido Mustang por que te gustaba. Además cuando te conocí solo sabías de alquimia y de armas, así que pensé que de ahí habías tomado el ejemplo.
-Pues no deberías hacer tus propias deducciones, pude haberme cambiado el nombre a Bromato de Amonio-dijo esto con sarcasmo evidente- Además solo cambie mi nombre, más no mi apellido. Tal vez aquí en Amestris no sea muy común, pero en Xing es uno de los más usados, de hecho he conocido a varios soldados con el mismo apellido, así que no creí que fuera un problema, o que me relacionarían de ninguna manera con mi familia. Pero ¿por qué el interrogatorio?
-Nada, solo era curiosidad, y para tratar de entender lo que quiso decirte Riza con lo de su plan. De todos modos, ya pensaré que es lo que se trae entre manos, ahora me tengo que ir- Maes tenía ya la mano en la perilla- Pero antes….- y con una velocidad sobrehumana, ya estaba casi encima de Roy con unas fotos en su mano- ¿No quieres ver a mi pequeño angelito para que te suba el animo? ¿Acaso no es la cosa más linda que has visto en toda tu vida?
Maes siguió restregando las fotos de su hija sobre la cara de Roy, pero optó por una retirada al ver como la vena de la sien de Roy resaltaba, salió rápidamente e hizo su usual tortura a los subordinados de Roy con más fotos.
Ya cuando iba de camino a su oficina, se puso a pensar en todo lo que le había dicho Roy de su encuentro con Riza. Creía saber a donde quería llegar Riza con todo esto, ahora comprendía por que le había pedido una carta de recomendación, pero no estaba seguro que los medios por los que lo intentara le gustaran a Roy.
El ver a Roy después de tanto tiempo la tenía inquieta. Cuando lo vio quiso poder lanzársele a sus brazos y plantarle un beso ahí mismo, pero tenía que ser rápida y clara con los asuntos que la habían llevado a su encuentro, así que con toda la voluntad que pudo, reprimió su deseo de abrazarlo y solamente hablaron hasta que ella salió casi huyendo. El oír su nombre la sobresalto, no podía distraerse tan fácil, había aprendido la lección no hace mucho a un precio muy caro. Caminó hacia la puerta, con las miradas de las demás aspirantes sobre ella. Antes de abrir la puerta, puso en práctica su perfecto entrenamiento como soldado, tomó un respiro, y en un instante su cara cambió a neutral y bloqueó cualquier otro pensamiento. Al entrar vio una mesa donde estaban sentados lo que supuso serian los directivos de la compañía, se sentó en la silla que había en el centro de la habitación y espero a que empezara la entrevista.
-Señorita Elizabeth Hawkeye ¿no es así?- Riza solo asintió- Toda su carrera laboral la lleva en la milicia, al parecer estaba bajo el mando de Maes Hughes- Riza volvió a asentir. Una mujer que se veía alta y delgada con el cabello castaño oscuro que estaba sentada a la izquierda de un gran y corpulento hombre con un gran parecido a Roy- aunque muchos de los presentes guardaban cierto parecido a él, lo cual le hacía que le costara más trabajo no volver sus pensamientos a él- dijo.
-¿Sabe que esto no es un simple trabajo de secretaria verdad Elizabeth?, es mucho más que eso. Además no sé si sepa esto, pero los soldados no son de nuestro particular agrado.
-Con todo respeto Señora- dijo esto enfatizando la última palabra, sabiendo que eso le molestaría a ella-Le aseguro que no guardo vínculo alguno con mi pasado, ya no soy un soldado. Además no habría aplicado para éste trabajo si pensara que no estoy capacitada para llevarlo acabo- El hombre que estaba a un lado de aquella mujer golpeó en la mesa para acallar la discusión que sin duda se llevaría acabo.
-No tiene que sobresaltarse Srita Hawkeye-dijo él- sólo era un comentario inocente- y entre dientes y levemente dijo- Que molestas son las mujeres inteligentes, lástima que sea tan bonita- Al parecer esto no lo había dicho tan bajo como creyó por que se ganó un codazo de su compañera de la izquierda. Después de sobarse el lugar donde lo habían golpeado, agregó- Si no es indiscreción ¿Por qué decidió dejar su antiguo trabajo?
-Sí lo es, pero igual le diré. Creo que estaba desperdiciando mis habilidades y mi vida en ese lugar, así que decidí arreglarlo antes deque fuera demasiado tarde.
-Aquí dice que tuvo problemas con su oficial al mando-dijo un hombre que estaba en la esquina de la mesa- Al parecer rompió la regla…- el hombre pasó un dedo por la hoja que tenía enfrente- #43, capítulo IV sección 15 subíndice 5- Riza no supo que decir por un momento, pero no tardó mucho en formular una respuesta convincente.
-Insubordinación-mintió rápidamente ella-Tuve un pequeño desacuerdo con mi oficial al mando, ya saben como son les dan un poco de autoridad y se les infla el ego.
Muchos de los presentes asintieron y una señora, la cual también se parecía a Roy, murmuró un "Muy cierto" al tiempo que volteaba hacia el corpulento hombre.
-Ésa fue la gota que derramó el vaso, por así decirlo, para que decidiera renunciar.
La entrevista siguió su curso sin ningún evento relevante, y al final solo la despidieron con un "Le haremos saber la respuesta en cuanto nos decidamos. Gracias por su tiempo"
Al llegar a su casa estaba exhausta, hubiera sido todo más fácil si las caras de los presentes no le recordaran a Roy.
Aún así estaba feliz de haber pasado la primera parte del plan, ahora solo le quedaba esperar a la respuesta de ellos. No podría haberlo hecho sin la ayuda de Roy, aunque el no lo supiera.
Roy le había contado de su familia hacía tiempo, cuando aún estudiaba alquimia en la casa de su padre. Le había contado sobre la aversión de ellos hacia los que tuviera que ver con la milicia, a pesar de ser la principal proveedora de armas al ejército de Amestris. También le había dicho de cómo su familia maltrataba a sus sirvientes y explotaba a los trabajadores de las fabricas. Todo eso le había servido a Riza para planear su entrevista, y que el hecho de haber trabajado en la milicia no le perjudicara.
Con todo lo que le había contado Roy, no le sorprendía que él hubiera querido huir de ahí. Además, de otra manera, nunca lo hubiera conocido. Y una vez más, en sus pensamientos estaba presente él. Lo extrañaba mucho. Nunca pensó tener tantas ganas de estar con alguien, ni ser tan apegada a alguien de esa manera. No es que necesitara estar todo el tiempo junto a él, sin soltarlo ni un segundo. Simplemente extrañaba su presencia, y alguien con quien hablar por las noches después del trabajo.
Los ladridos de Hayate Negro la sacaron de sus pensamientos. Últimamente, sus visitas a las nubes se estaban volviendo muy frecuentes.
-Lo siente Hayate, lo había olvidado. Ya te doy de comer, no desesperes.
Alimentó al perro y antes de poder volver a su 4ª nube el teléfono sonó.
-¿Bueno?
-¿Hawkeye? – dijo una voz masculina del otro lado del teléfono
Ella escuchó atentamente alo que le dijo y finalmente contestó:
-Mañana al medio día en el parque, ahí estaré- dijo esto y colgó.
No avanzó mucho, cuando el teléfono volvió a sonar.
A/N: espero les guste, y en cuanto a la espera del siguiente capìtulo...bueno no prometo nada. Aparentemente entrar a la uni es todo un rollo. Bueno dejen sus comments please!
