Nuevo capítulo, gracias por seguir la historia
Capítulo 4
Harrison
Ash no sabía todavía el por qué Paul había hecho tal cosa como besarlo, le estaba buscando para preguntarle sus razones y aclarar aquello de una vez. Recordó el beso y se sonrojó mucho ante eso.
–¡¿Por qué me sonrojo con eso?! –preguntó el jovencito en voz alta.
–¿Por qué te preguntas que eres pésimo maestro pokémon?, pues porque lo eres –dijo Paul quien estaba cerca de él.
–¿Qué haces espiándome? –preguntó el pelinegro sorprendido.
–Tengo mejores cosas que hacer que espiarte, ¿sabes? –informó el muchacho acercándose a Ash muy de cerca para sonrojar al chico cosa que Paul notó cierto nerviosismo en el pelinegro.
–¿Acaso te molesta ver de cerca a un verdadero maestro pokémon? –preguntó Paul con una sonrisa.
Ash no respondió.
–Vaya, no puedes hablar, qué patético eres –dijo Paul tomándole la barbilla a Ash.
–¡Basta! –exclamó Ash soltándose del chico–. ¿Por qué estas actuando así?, primero haces lo del beso y ahora esto.
–¿Te gusta cierto? –preguntó Paul tomando al chico de la cintura para pegarlo más a él.
–No.
–No se nota –Paul le besó nuevamente y Ash no se separó de él–. Sabes, en este momento en el que estás en Sinnoh deberías estar más conmigo, así se te quitaría lo patético.
–¿Qué estás proponiendo? –preguntó el pelinegro.
–Ahora que afortunadamente terminaste con el investigador, ya no te vas a distraer en tonterías, así que agradéceme que estarás conmigo –respondió Paul.
–¿Acaso quieres decir que tú… estás interesado en mí? –se sonrojó aún más el jovencito.
–Si quieres verlo de ese modo está bien, pero eso sí, no pienses que voy a andar de cursi contigo todo el tiempo –respondió Paul y al final le volvió a besar.
Ash por el contrario no sabía qué hacer, no había olvidado todavía a Gary.
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Gary decidió salir más temprano del trabajo para ir con Harrison y pasar la mitad del día con él, cuando le dijo que había terminado con Ash, el chico le abrazó y tuvieron nuevamente relaciones, nada que ver con su abuelo quien se enfureció al saber que había engañado a Ash, pero él se había enamorado de Harrison. Al llegar a casa del chico notó que la puerta principal estaba abierta, cosa que le extrañó entró en silencio y vio en la sala algo que le perturbó, Harrison estaba con otro hombre en pleno acto sexual.
–¿¡Qué significa esto!? –exclamó el castaño enfurecido y adolorido.
El desconocido se fue rápido del lugar recogiendo su ropa para dejarles solos.
–Mira lo que ocasionaste, arruinaste el momento –mencionó Harrison enojado.
–¿Disculpa?, ¡estabas engañándome! –comentó Gary muy adolorido–. Después de lo que hice por ti.
El otro joven empezó a reír por ese comentario.
–Gary, ¿en serio creías que me enamoré de ti? –preguntó el joven–. Deja te explico, Ash es un maestro pokémon, yo un simple entrenador, todos me miran y me recuerdan como el rival de Ash, no he podido lograr algo bueno como él, él siempre recibe lo mejor, por eso me metí contigo para demostrarle a Ash que puedo quitarle lo que se me antoja con tan solo desearlo.
–Entonces, ¿lo hiciste por envidia a Ash? –preguntó Gary intentando no llorar.
–Claro, no creas que era por ti, a decir verdad no comprendo como Ash te amaba si eres tan malo en la cama –rió Harrison–. Ya vete de aquí.
–Maldito –se molestó Gary–. Ash es mucho mejor que tú en muchos aspectos y nunca lo superarás.
Fueron las últimas palabras que le dijo para así irse a su casa y encerrarse en su cuarto, tirarse al suelo y empezar a gritar por la culpa y decepción.
–¡Fui un completo imbécil! –exclamó mientras recordaba a Ash a su lado–. Perdóname Ash.
