Holaaaa!! Regresé de mis vacaciones y como prometí aca les dejo el siguiente capi, espero q sea d su agrado!!! Y muchas grax x todos sus comentarios q me hacen muy feliz jajaja! Bue…mejor dejo q lean jejeje…


Capítulo 4: Accidente

Sakuno se fue a sentar luego de bailar con Ryoma, aun tenía sus mejillas sonrojadas y Ryoma hizo lo mismo y no le quitó la mirada de encima durante el resto de la velada…

0-0-0-0-0-0-0-0-0-MIENTRAS TANTO-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0

En un lugar apartado de la fiesta y oscuro, dos hombres desconocidos hablaban…

-Ya está todo preparado?- preguntó uno de los dos hombres.

-Si- contestó el otro- para después de la media noche, el plan se pondrá en marcha- volvió a decir.

-Perfecto- dijo mientras sus ojos brillaban con malicia en la oscuridad- por fin haré desaparecer a Echizen y convenceré a sus padres de que yo sería el mejor reemplazo en la empresa de él- volvió a decir.

-Cómo usted diga jefe- le contestó.

-Él y toda ésta maldita gente rica, que me hicieron la vida imposible cuando era niño, morirán y sentirán mi furia- declaró aquel hombre misterioso.

-Si, señor, pero no solo hay gente rica, también hay gente que es como usted era antes, de clase media- le dijo.

-No me interesan ellos, con tal de poder vengarme, hago cualquier cosa, aunque eso signifique, tener que matar también a los que sean inocentes- dijo.

-Está bien, jefe- le volvió a contestar.

-Nos iremos en los botes que están preparados en la parte de atrás del barco, nos iremos unos minutos antes de que todo suceda- dijo aquel hombre- están los botes preparados, cierto?- dijo el hombre mirando a su compañero.

-Si- le contestó.

-Bien, ahora vayamos a la fiesta para no levantar sospechas, luego de la medianoche pondremos el plan en marcha y nos largaremos de aquí sin dejar rastro alguno- dijo. El otro hombre asintió y luego se fueron a la fiesta.

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Sakuno tenía sus mejillas sonrojadas, ese hombre le hacía sentir cosas extrañas, cosas que nunca antes había sentido. Sintió una mirada apoyada en ella, volteó su rostro y se encontró con unos ojos gatunos observándola fijamente. Eso la hizo poner tensa.

Se levantó de su lugar y se dirigió a proa. Una vez allí sintió el aire fresco chocar contra su rostro. Cuando era niña recordaba haber viajado en barco, a ella le había gustado mucho ese viaje que hizo junto a sus padres. También recuerda, que ella al ser una niña muy traviesa e inquieta, casi se cae por la borda al océano, pero justo lograron sujetarla para que no lo hiciera, ella contaba con tan solo 10 años y el que la había salvado era mucho más grande que ella, pero no lo recordaba.

Sintió que alguien la miraba, se dio vuelta y se encontró con la amable mirada de Rinko.

-Sakuno, querida, qué haces aquí, está refrescando, por qué no vuelves al salón?- preguntó maternalmente a la muchacha.

-No, muchas gracias- contestó ella- allí dentro hay demasiada gente y estar aquí observando el océano, me da paz- le contestó mientras miraba el océano.

-Te gusta el océano?- preguntó Rinko acercándose.

-Si, mucho- le contestó con una sonrisa.

-Ya has viajado antes en barco?- le preguntó curiosa Rinko.

-Si, una vez cuando tenía 10 años y casi caigo al océano por la borda- dijo mientras sonreía al recordar aquello.

-Ahh!- dijo Rinko- eras una niña muy inquieta?- preguntó Rinko.

-Si y demasiado, antes era todo lo contrario a lo que soy ahora- dijo Sakuno.

-Todo lo contrario?- preguntó Rinko nuevamente.

-Si, cuando era niña, era muy inquieta, traviesa y siempre decía lo que pensaba, era demasiado sincera para el gusto de mis padres- dijo mientras recordaba- en cambio, ahora, soy reservada, no suelo contarle mis cosas a nadie, excepto a mi mejor amiga, soy muy tranquila y nunca me atrevería a hacer algo malo- dijo Sakuno.

-Ahh- dijo Rinko. Sakuno se abrazó a ella misma ya que una corriente de aire frío la hizo temblar- ven querida vayamos adentro- dijo Rinko a Sakuno.

-Está bien- dijo ella y siguió a la mujer.

Se adentraron nuevamente en la fiesta, la gente aun seguía bailando, bebiendo y hablando de quien sabe qué cosas.

Ya eran las 23:50 p.m y nadie sabía que en cualquier momento algo muy malo estaría por suceder.

Ryoma estaba junto a Horio, ambos estaban bebiendo vodka y whisky también. Charlaban, bueno Horio hablaba y Ryoma decía sus monólogos, a cerca de lo bien que les estaba yendo con todo esto del crucero por el Océano Pacífico y pensar que recién es el primer día.

-Ryoma con esto tendremos muchas ganancias- decía Horio bebiendo whisky.

-Mmm…si- decía él también bebiendo pero él bebía vodka.

-Pero recuerda que parte de las ganancias pasan a manos de Fuji- dijo recordándole.

-Cierto…ya no me hables de ese tipo que me dan ganas de vomitar- dijo Ryoma. Con tan solo escuchar o decir su nombre, le daban nauseas. Mientras hablaban, él miraba como Sakuno salía de la fiesta.

Él sin saber el por qué de sus acciones, iba a seguirla, pero luego vio que su madre, Rinko, salía detrás de ella.

Aun no sabía por qué hacía esas cosas, por qué tenía aquellos malditos pensamientos respecto a ella. A penas la había conocido, pero le resultaba extremadamente bella como dejarla pasar, "Seguramente debe ser una experta en la cama" se decía a sí mismo, pensando que al ser tan bella, y seguramente como las demás mujeres, unas malditas perras, debía tener a más de uno detrás de ella y ella, como todas, aceptaba cualquier tipo de invitación.

Ésta noche tenía ganas de pasarla bien…en la cama. Buscaría alguna con la cual pasarla, le pediría a Sakuno, pero ella estaba enfadada con él. Quizá el segundo o tercer día en el barco se le pasara el enojo y él se acercaría a ella. Seguro caería rendida a sus pies como todas. Pero no estaba muy seguro, ella parecía ser muy inocente, aquel rostro angelical mostraba su inocencia. Ahora no estaba muy seguro de que si ella era o no virgen aun, pero por su rostro tan angelical le decía que cabía la posibilidad de que fuera aun virgen. Pero no debía dejarse engañar por las apariencias, ya lo había hecho una vez y no le fue muy bien.

Nuevamente vio que ella entraba con su madre, ambas platicando animadamente. Vaya, su madre y ella se llevaban muy bien. Luego se dio cuenta de que su madre lo había visto, ella esbozó una sonrisa y se acercó junto con Sakuno a él.

-Hijo, te diviertes?- preguntó amable la mujer.

-Supongo…- contestó con su usual tono frío.

-Hijo, te acuerdas de ella, es…- pero fue interrumpida por su hijo.

-Si, Sakuno Ryuzaki, mesera del café-bar de Tokio- dijo él tratando de fingir indiferencia.

-Etto…si- dijo mientras se sonrojaba levemente al recordar lo sucedido allí.

-Entonces ya se conocían?- dijo la mujer.

-Algo asi- dijo Ryoma sin dejar aquel frío tono.

-Ahh- dijo la mujer. Luego vio que su marido miraba descaradamente a las jovenes chicas que allí había. Pidió disculpas a ambos jovenes y se dirigió hasta su marido diciendo "Nanjiroh Echizen, olvídate de tu colección" y a Nanjiroh contestándole "No Rinko, mi querida colección, no, cualquier cosa pero menos eso" y ella le contestaba con el ceño fruncido "No me interesa si te gusta o no mi decisión, tu colección se va" y ahí se ve a un Nanjiroh llorando un mar de lagrimas, exageradamente.

Ryoma y Sakuno vieron todo esto, pero le sacaron importancia y Sakuno se sonrojó un poco más de lo que ya estaba, al notar que estaba sola con Echizen.

-Lo siento- dijo él de repente, Sakuno posó su mirada en él y dijo…

-Por qué?- preguntó ingenua.

-Por lo del café-bar- dijo Ryoma, pero con su tono frío siempre.

-Ahh, lo recordó- dijo Sakuno, bajando un poco la mirada.

-Si, Momo me lo dijo- dijo él.

-Usted conoce a Momo?- preguntó levantando nuevamente la mirada ya que estaba sorprendida.

-Si, estuvimos juntos en Seigaku- le contó él.

-P-pero yo también e-estuve alla y nunca le he visto por ahí- dijo Sakuno sin dejar la sorpresa que sentía.

-Eso es porque tu entraste un año después de que yo me fui a América- le dijo él- Momo me dijo la noche de lo que pasó en el café-bar, que entraste a Seigaku después que yo me fuera y que eras nieta de la vieja- dijo él frío y cortante como siempre.

-Vieja?- preguntó ella sin saber que se refería a su abuela.

-Sumire Ryuzaki- dijo él, bebiendo un poco más de su vodka.

-Ahh- dijo y luego de eso, hubo un incómodo silencio. Sakuno habló…

-Eh…disculpe, p-pero yo me r-retiro a mi habitación- dijo Sakuno, él asintió sin importancia y ella luego se fue. Aunque por dentro sentía deseos de seguirla hasta su habitación y hacerla suya en aquel lugar, sin importarle los demás, pero quitó rápidamente ese pensamiento de su cabeza y se maldijo a sí mismo por pensar en cosas así.

Ya estaba cerca de ser las 12 y el plan de personas desconocidas comenzaría en cualquier momento. Sakuno había llegado a su habitación, buscó algo qué ponerse en el closet. Aun no tenía sueño y tampoco de ponerse en ese momento el pijama. Buscó algo cómodo, se puso una blusa blanca ni muy ajustada y ni muy holgada y un jean ajustado en los muslos y luego no, y se puso un par de zapatillas y el cabello se lo dejó como estaba. Ya eran las 12:02. Ella cayó en el suelo de la habitación, al sentir que el barco se movía bruscamente y luego sintió que éste lo volvió a hacer. Sintió como ella al tratar de levantarse, un mueble cayó sobre su pierna lastimándola un poco y dejándola atrapada.

Comenzó a gritar pidiendo ayuda, viendo que el barco seguía haciendo el mismo movimiento brusco y al notar que agua comenzaba a pasar por debajo de su puerta y ella ahí atrapada sin poder hacer algo.

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Ryoma se dirigió rápidamente donde el capitán, una vez que uno de los marineros fue a buscarlo, diciendo que había un problema.

Llegó allí agitado por la corrida.

-Joven Echizen, a unos 2 o 3 minutos de aquí hay un iceberg que nos impide el paso- le dijo el capitán.

-No pueden esquivarlo?- preguntó él.

-Si, si tan solo el timón funcionara, se ha trabado y el barco no cambia su dirección, si llegáramos a chocar contra éste, sería un completo caos, correríamos el riesgo de morir- decía algo desesperado el capitán.

-Debemos hacer algo- dijo Ryoma. Pero luego sintieron como el barco comenzaba a hacer movimientos bruscos, moviéndolos de un lado a otro y tirándolos.

Ya habían llegado hasta donde estaba el iceberg y lo estaban rozando, provocando los movimientos bruscos. Ryoma desesperado, se dirigió al timón y trató de moverlo, pero no pudo, como había dicho el capitán, éste estaba trabado.

-Es inútil, Joven Echizen, no podrá moverlo, hay que avisar a los pasajeros que vayan subiendo en los botes de emergencia- dijo el hombre levantándose del suelo. Ryoma por el altoparlante, anunció…

-A todos los pasajeros, diríjanse a los botes de emergencia, debemos evacuar el barco si no queremos morir- dijo él. Desde alla se escuchaban los gritos por partes de los pasajeros, que desesperados comenzaron a correr por todo el barco, en busca de los botes.

Ryoma, el capitán y los marineros también fueron hacia alla. Al llegar se veía a todos los pasajeros corriendo y subiéndose en los botes y otros que desgraciadamente, por la desesperación, se tiraban del barco y terminaban… muertos.

-Primero mujeres y niños!- decía un hombre. Así comenzaron a subir de a poco mujeres y niños, en los botes y luego los botes eran bajados al océano.

Ryoma de repente recordó a Sakuno. Ella se había ido de la fiesta minutos antes de eso. Oh no! Se dijo así mismo y comenzó a correr para llegar a la habitación de ella.

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Sakuno aun estaba tirada en el suelo con el mueble encima de su pierna, mientras que más agua entraba a su habitación, estaba muy asustada, jamás pensó que algo asi le pasaría.

Luego escuchó la voz de Echizen por el altoparlante, anunciando lo que pasaba y diciendo que había que dirigirse a los botes de emergencia.

Si tan solo ella pudiera salir de ahí y hacer lo que Ryoma dijo. Lagrimas comenzaron a salir de sus bellos ojos. Se iba a morir y lo sabía. Luego recordó a sus padres, cómo se sentirían ellos al enterarse lo sucedido, seguramente se entristecerían demasiado, llorarían y velarían por ella, luego recordó a Tomoka.

Tomoka era su mejor amiga, desde que había entrado en Seigaku, seguramente ella estaría muy mal, se entristecería mucho, y al recordarla lloraría un mar de lagrimas pero sin exagerar como siempre lo hacía, ésta vez tendría una razón por la cual hacerlo.

No! Ella no podía morir ahí, tenía su sueño por cumplir, de convertirse en periodista junto a Tomoka y también formar una familia con el hombre que ella amara. Más lagrimas comenzaron a salir por sus ojos, mientras las lagrimas bajaban por sus mejillas, ella hacía el intento de poder quitar aquel mueble de sobre su pierna.

-No! No puedo y no quiero morir aca y asi- se decía llorando y tratando de quitar el mueble. El agua ya le llegaba hasta un poco más arriba de la cintura, ella estaba sentada- no puedo- decía mientras se resignaba y dejaba aquel mueble en el mismo lugar. No había podido moverlo siquiera unos centímetros.

Sintió golpes en la puerta. Posó su mirada sobre ésta y luego vio que ésta se rompía y se dejaba ver a un hombre de cabello negro con destellos verdosos.

-Ryuzaki…- dijo él entrando a la habitación y viendo a la chica con su pierna atrapada en el mueble. Se acercó a ella para ayudarla.

-E-echizen- dijo ella viendo que el hombre se acercaba e intentaba quitar el mueble.

A diferencia de ella, Ryoma luego de varios esfuerzos, si logró sacar el mueble. Intentó levantarse pero le dolía la pierna.

-Gracias- dijo ella levantándose, pero le dolió la pierna- Auch!- se quejó por el dolor.

-Apóyate en mí- le dijo Ryoma. Ella se sonrojó levemente y asintió. Pasó su mano por detrás del cuello de éste y él la agarró por la cintura, haciéndola sonrojar más- vamos- dijo mientras comenzaban a caminar juntos, él la ayudaba a ella a caminar. El barco poco a poco se iba inundando con el agua que entraba por las ventanas o por donde sea.

-Hay demasiada agua- dijo Sakuno en un susurro.

-Si…- dijo él sin más. Siguieron caminando, por el barco tratando de salir hacia donde estaban los botes.

Siguieron por unos minutos hasta que encontraron por donde salir. Llegaron hasta los botes, éstos estaban repletos. Aun había gente tratando de subir y otra que lamentablemente habían muerto.

-Diablos!- dijo él. Buscó más botes disponibles, pero no había más. Se maldijo.

-N-no hay más botes- dijo Sakuno en un susurro, mientras nuevas lagrimas se aproximaban a sus ojos. Ryoma lo notó y trató de tranquilizarla.

-Descuida, mmm…hay otro bote más pequeño que éstos, pero servirá- dijo él, llevándola hacia otro lugar.

Llegaron hasta una pequeña cabina, ahí había un bote para 2 o 3 personas. Lo agarró y salieron de allí. Ataron con cuerdas los extremos del bote y luego ambos se subieron y bajaron el bote.

Estaban ambos solos en el bote, los demás botes ya se habían marchado dejándolos a ellos solos, en medio del océano, mientras que en él había cuerpos de varias personas, mujeres, niños y hombres, todos sin vida.

Sakuno miró aquellos cuerpos triste y Ryoma también lo hizo pero sin expresión alguna en su rostro. Sakuno lo miró y al notar esto, pensó como una persona podía ser tan fría como él. Ryoma tomó los remos y comenzó a remar, sin rumbo alguno…

Continuará…


Se acabó el capi, espero q les haya gustado!! Lo que si este capi, me hizo acordar un poco a la película "Titanic".

Bueno si les gustó dejen comentarios y sino espero q tmb asi me dicen que no les gustó y q les gustó. Espero poder leerlos, chauuu…

PD: pasen x mi metro: hhtp(:)//www(.)metroflog(.)com/kag(guion bajo)hina