Al siguiente día todos se encontraban en la cafetería desayunando. Había seis enormes mesas; una para las aprendices mujeres y otra para los hombres, una para STARISH –incluyendo a Nanami-, otra para Quartet Night, la siguiente le pertenecía a HEAVENS y por último para el director y los maestros superiores.

Cuando todos estaban sentados y comiendo en silencio sepulcral, Hyuuga se puso de pie, tomando un último trozo de manzana repleta en yogurt dietético, y dijo en voz alta para que todos le pudieran escuchar: -¡Chicos! Un rápido aviso: Antes de retirarse a sus habitaciones deberán ir al edificio de prácticas que está al justo frente a los dormitorios. Sus superiores deben darles algunos avisos.

-Sí, Ryuga-sensei. –Respondieron todos al unísono sin preocuparse de esconder aunque fuese un poco el tono adormilado que portaban.

-Comenzaremos por introducirnos de manera adecuada. -Fijo Masato mientras acomodaba unos papeles en sus manos para después dejarlas sobre el escritorio. Los miembros de STARISH estaban dispersos por el salón de clases. Masato y Tokiya detrás del escritorio, el heredero de los Hijirikawa apoyado sobre este; Natsuki y Syo recargados en los ventanales a un costado del salón; Y por último estaba Ittoki, Ren y Cecil frente al pizarrón, detrás de los peli azules.

-Antes que nada, decidimos darles la educación adecuada para ser unos idols. Shining nos ha comentado que han debutado fuera de la academia, así que recibirán lecciones diarias entre semana. -Ichinose explico a sus aprendices.

-Disculpen senpais, pero, ¿qué es lo que aprenderemos? -Alice alzó la mano esperando a que su superior terminara de hablar.

-Bueno pues deberán hacerse la idea de que un idol debe dominar diversos aspectos que tengan que ver con la industria de la música. Un ejemplo sería la actuación o el modelaje. -Recitó Ren como si fuera de memoria. La pelirroja asintió ante la explicación.

-Ya han escuchado acerca de lo rápido que pueden llegar a desaparecer los idols si no logran mantener su imagen. Deberán moverse dentro de todas estas áreas para ganar un poco más de fama a la vez. -Los aprendices escuchaban atentos las palabras de Ichinose.- Sera entonces como nosotros les aportaremos nuestros conocimientos y las prácticas.

-¿Que no se supone que la industria tiene mala fama con la música hoy en día? -comento Maxwell desde la parte trasera de los bancos ocupados.

-Bueno eso puede ser verdad… Pero... -comenzó Masato sin embargo Ittoki lo interrumpió de inmediato.

-Lo que la agencia Shining busca es crear música que pueda llegar a tocar a las personas, hacerlas disfrutar de esa música y al mismo tiempo sin caer en lo popular. No nos resulta necesario trillar los ritmos de las canciones de moda. Ni siquiera nos llama la atención. Eso es lo diferente de todas las agencias. -Masato le lanzó una mirada fría, el chico sonrió a manera de disculpa.

En un parpadear la puerta de la habitación se abrió silenciosamente y Nanami entro rápidamente jadeando y tratando de no llamar la atención de los demás para no interrumpir, lo cual resultó casi imposible.

-Entonces... los maestros para cada área serán los siguientes. -Masato se interrumpió a si mismo antes de continuar- Casi lo olvidaba. Para el fin de la semana, que supongo será viernes... O sábado, no estoy seguro. Los maestros superiores de la agencia les calificarán. Deberán hacer una presentación de lo más sencilla. No hay vestuarios o algo por el estilo. Simplemente mostrarán los talentos natos que poseen. La canción deberá ser original y escrita por ustedes mismos. Forzosamente tienen que tocar un instrumento. Es lo único que se les exigirá. Y que sea individual por supuesto. -Akito y Samantha, habiéndose sentado uno junto al otro, intercambiaron miradas preocupadas, pues nunca habían hecho una presentación individual. Otoya se percató inmediatamente de esto. Frunció el ceño y recordó lo que Samantha le había dicho el día anterior a ese: "La verdad es que no se tocar algún instrumento". -El resto de la semana se les dará para que practiquen individualmente. Las lecciones no comenzarán hasta la siguiente semana. Si alguien necesita ayuda puede acudir a nosotros. Espero que haya quedado entendido. Volviendo al tema... Los maestros de cada área que será estudiada son: Ittoki Otoya en instrumento. Jinguji Ren en modelaje. Ichinose Tokiya en teatro. Kurusu Syo condición física. Shinomiya Natsuki y Nanami Haruka en composición. Cecil Aijima lenguaje musical. Y por último estoy yo en danza. -Cada uno de los superiores realizo un gesto cuando fueron mencionados.

-Por ahora son todos los avisos que tenemos para dar. Como ya hemos repetido: la demostración de talentos será el viernes por la noche. Deberán presentarse en el salón principal a las 6:30 en punto. -Aclaró Tokiya.- Pueden retirarse. No duden en preguntarnos cualquier cosa. -Los aprendices asintieron y se retiraron uno a uno en completo silencio.

-No lo entiendo... Todos son tan serios. -comentó Nanami con un semblante lleno de preocupación.

-Dales tiempo. Es apenas el primer día. -Aseguró Syo mientras se aproximaba y palmeaba su espalda un poco. Cecil y los demás le clavaron la mirada inmediatamente.

-Supongo que es cierto. Les falta confianza. -Tokiya suspiró.

-Me marcharé por ahora. Tengo cosas que hacer. -Ittoki se abrió paso por la habitación y salió casi trotando por los pasillos. Allí se topó con Camus.- Buen día. –inclinó un poco la cabeza.

-Igualmente, Camus. –Siguió con su camino como si Camus fuera casi invisible. Esto ofendió al aristócrata, que le siguió con la mirada hasta que dobló en la esquina del interminable pasillo.

Ittoki logró alcanzar a los gemelos que eran sus aprendices. Jadeó un poco cuando tocó el hombro del joven y se inclinó para recuperar el aliento. Las miradas confundidas de los gemelos le resultaron algo divertidas.

-Samantha, necesito hablar contigo. –La mencionada se sorprendió aún más cuando el pelirrojo le miró algo serio desde su ángulo. Se enderezó y no apartó su mirada de la de la albina.

-Si claro, pero dime, ¿he hecho algo?

-Lo dudo mucho. –Una delicada risa escapó de los labios de Otoya. La chica sonrió divertida y asintió un par de veces.- Si nos disculpas, Akito-san. –Tomó el hombro de Samantha y la guió hasta la sala de maestros superiores que estaba vacía por el momento.

Akito no les despegó la vista por un largo tiempo, hasta que Maxwell, con quien había ya establecido una amistad desde la cena del día anterior, palpó su hombro con la yema del dedo índice. El albino fue halado fuera de su trance, se sonrieron y se marcharon, no sin que Akito echara un vistazo más al lugar por el que su hermana y el superior habían desaparecido. Frunció el ceño y dobló en una esquina dirigiéndose hacia el comedor.

Ittoki rebuscó entre los papeles en un organizador de metal. Echó un vistazo por debajo de su hombro a Samantha que paseaba la mirada por toda la habitación, curiosa de los innumerables posters de idols que probablemente habían sido su aspiración en el pasado. Otoya mostró una ligera sonrisa, extrayendo el papeleo que necesitaba.

-¡Aquí está! –exclamó ruidosamente para sacar a la albina de sus pensamientos a propósito.

-¿Qué es eso?

-Siéntate por ahí, por favor. –Le señaló una silla negra frente a una barra repleta de papeles, cuadernos, albumes, discos y demás- Es tu expediente. –Respondió mientras tomaba un cuaderno rojo del librero más pequeño de la habitación. Era más que claro que le pertenecía a los miembros de STARISH. Se sentó frente a Samantha. Apartó los papeles que estorbaban y los hizo a un lado, extendiendo el contenido del expediente de Samantha.

-Bueno, según los expedientes pertenecen a la agencia Yamamoto de manera oficial pero estarán tomando el curso aquí… Tu hermano es el violinista, sí, sí… -Otoya comenzó a leer en voz alta los expedientes.- Creo que todo lo que está escrito aquí había quedado claro desde el primer día, ¿no es cierto? –Samantha asintió- Recuerdo que me habías dicho que no sabes tocar ningún instrumento. ¿Está todo bien?

-Bueno… Sí, no tengo ningún problema con eso. Es tan solo que debo tocar al menos uno forzosamente. –Otoya asintió, examinándola, como impulsándola a que tomara una decisión.

-Debes saber que los maestros de esta academia no son nada flexibles en cuanto a eso. Un idol debe ser completo, y para ser completo debe tocar al menos un instrumento y tener los conocimientos básicos de las artes escénicas. –El pelirrojo presionó un poco más, provocando que Samantha bajara de golpe la mirada a sus manos y frunciera el ceño.

El silencio se extendió por unos largos minutos. Otoya cerró el cuaderno en el que tomó algunos apuntes. Era sorprendente lo serio que podía llegar a ser en situaciones como estas. Se inclinó sobre sus rodillas, done apoyó sus codos y posteriormente la barbilla sobre sus manos.

-Supongo que no tienes nada planeado. Hagamos un trato, entonces. Espero tengas las partituras de la canción que cantarás en la demostración. –Samantha le miró extrañada mientras asentía- Las vamos a necesitar. Trataré de mostrarte lo más básico y esencial de la guitarra.

Los ojos de Samantha brillaron de pronto, llenos de felicidad.

-¿De verdad harás eso por mí? –exclamó dando una ruidosa palmada. Otoya asintió divertido de su reacción.

-Soy tu superior después de todo. –La chica le sonrió abiertamente- Entonces lo que haremos por ahora es escoger una buena guitarra de tu tamaño. Podemos revisar el inventario del curso, o bien, si gustas comprarla.

-Quisiera comenzar lo antes posible. No tenemos mucho tiempo. –Comentó pensativa mientras extendía una de sus manos sobre la barra.

-Revisemos primero el inventario.

Instalados en el pequeño salón de música dentro de su departamento, ambos tomaron sus respectivas guitarras y se sentaron uno frente al otro sobre la duela.

-Has dicho que tienes las partituras de la canción, ¿no es cierto? –Samantha asintió.

-Aunque hay algo que no te he dicho aún… -Otoya se pasó una mano por el cabello, despeinándolo y mostrando una mirada preocupada y alarmada.- Las partituras las tiene Akito y probablemente no regrese hasta la tarde. Tenía que ensayar en otro lado donde no estuviéramos nosotros.

-Ya veo. –El pelirrojo dejo escapar una grande bocanada de aire aliviado.- No es mucho problema. ¿Tienes alguna idea de la tonada? –Una vez más ella asintió. Otoya le hizo un gesto para que tarareara la canción mientras él se giraba para extraer un clip para púas de guitarra y tomaba una roja.- Escoge la que más te guste; considéralo como el primer regalo por parte de tu superior. –Los ojos se clavaron en el rostro de la joven, como esperando ver su reacción, la cual fue una sonrisa sin mostrar los dientes. La atención de la chica ni siquiera se desvió hacia él; estaba concentrada en las púas que éste había extendido sobre el suelo para ella. Pasó su dedo índice por los diminutos objetos mientras escogía una que resultó ser de un tenue rosa.

-Gracias, Ittoki-senpai. –Ella la sujetó y la pasó por las cuerdas de la guitarra suavemente.- ¡Oh, es cierto! Tararearé…

Su voz surgió desde su estómago. Una voz dulce que Otoya jamás había escuchado. Resultaba ser tan inocente, aquellas voces que te envolverían en una sensación casi indescriptible. La tonada era sencilla, pero no a oídos de Otoya, que estaba más concentrado en la voz y labios de la chica.

-Esa es la introducción. –El pelirrojo la miró pestañeando múltiples veces para regresar a la realidad y tomar algo de coherencia.

-¿Podrías repetirla? –Inmediatamente apartó la mirada y la clavó en sus manos sujetando la guitarra, concentrándose con un terrible esfuerzo. Y con la cabeza gacha, justo antes de que Samantha comenzara a tararear, se preguntó a sí mismo: "¿Qué me sucede?".

La tarde pasó fugaz. El día, la noche, pasaron fugaces. La semana corrió y se les escapó de las manos. El día de la presentación había llegado.

Todos los superiores, aprendices, HEAVENS y Quartet Night se habían reunido en el auditorio, dando últimos repasos, y, aunque fuese solo con la mirada, se apoyaban entre sí. Sabían que lo necesitaban.

Samantha tenía los cabellos recogidos en un intento de coleta formal a la mitad de su cabeza. Unos rizos gruesos y pesados la decoraban, y su flequillo estaba apartado de sus ojos –cortesía de Ittoki como consejo-. Un listón negro caía por su cuello, delgado y en forma de moño. Su ropa era una sencilla blusa que le venía grande de líneas grises y negras; unos pantalones negros sencillos y zapatillas rosadas.

Akito, por otra parte, había cepillado sus cabellos que normalmente le revolotearían agitados sobre la frente. De esa forma su cabello parecía más liso. Una camisa de botones blanca descansaba sobre sus hombros, unos jeans ajustados oscuros y zapatos de vestir. Aun cuando él y su hermana no trabajarían en dueto esa noche parecía que se vestían terriblemente iguales.

Otoya se paseaba rápido frente a ellos con una mano bajo la barbilla.

-Senpai,… -comenzó dubitativo el gemelo albino de Samantha- No es que me entrometa o sea grosero… Pero pareces más nervioso que nosotros.

El superior pelirrojo meneó la cabeza en dirección a Akito y apuntó con la barbilla a Samantha, quien estaba sentada en un asiento al frente del escenario bajo. La mencionada tenía las manos bajo sus muslos y temblaba casi imperceptiblemente, con la mirada clavada en los zapatos de vestir de su hermano.

-Confío en ustedes. Sé perfectamente que darán lo mejor de sí mismos, pero no puedo evitar pensar en mí mismo cuando pongo un pie en el escenario. ¿Saben? Nunca he sido bueno con los nervios. –Comentó Otoya cuando por fin se detuvo, mirando de frente a ambos.

-Entonces, ¿lo que intentas decir es que los nervios son totalmente normales? –preguntó Ssmanatha con una temblorosa voz.

El objetivo de Otoya era distraerla. ¡Excelente! ¡Había funcionado! El susodicho asintió con una ligera sonrisa. –Pensándolo bien, a él no le vendría nada mal distraerse y tranquilizarse de igual manera-.

Minutos más tarde, después de charlar, se encontraron con Ringo al centro del escenario pequeño. Vestía un poco más formal que de costumbre. "Un poco" creo que es demasiado poco para él mismo. Llevaba una blusa amarilla holgada de líneas a los costados repletas de lentejuelas doradas que brillaban bajo la tenue luz alumbrando el centro; unos pantalones estilo capri* ajustados y oscuros; como toque final, unos zapatos de taco alto cerrados por el frente de color dorado.

-¡Vamos a dar inicio! Silencio todos y encuentren un asiento libre. Procuren permanecer junto a sus superiores. –Hyuuga y Shining cruzaron por el espacio entre el escenario y las butacas, donde yacía una mesa larga y estrecha, adornada con tres sillas mirando hacia el frente; se sentaron y todos guardaron silencio, algunos trotando directo a sus lugares. Quartet Night y HEAVENS estaban presentes también.- Seguiremos el orden de la lista del día de ayer, los primeros en presentarse serán Akito y Samantha Hiroshi.

Los gemelos intercambiaron miradas. La de Samantha llena de horror. Akito se acercó y la rodeó con sus brazos protectoramente.

-Puedo hacerlo primero. Son pocas personas, puedes arreglártelas. –Sonrió y la apartó sin retirar sus brazos de los delgados hombros de su hermana.

-Gracias. –Susurró conmovida.- Lo harás de maravilla. Suerte. –No era como que nunca había tenido audiencias grandes, sin embargo era la primera vez que haría una presentación separada de su hermano. Esa seguridad de tenerle como respaldo todo el tiempo no estaría una vez llegara su turno.

El chico asintió y se dirigió al escenario con total seguridad, reemplazando a Ringo, quien prácticamente voló hasta su lugar junto a Hyuuga. Con su violín en mano y la frente en alto comenzó con una maravillosa y alegre introducción, antes de hacer sonar su voz en el micrófono a manera de a cappella.**

Ven, toma mi mano

Te llevaré dentro de esta luz brillante

Empezaremos en una página en blanco

Dedicada al día de hoy

No regresaremos hasta terminar

Y desearé que permanezcas bella.

Avanzando, y viajando al compás de esta canción

Veremos múltiples manchas de colores

Cantaremos junto al palpitar de las olas

Uno, dos, tres…

Volemos.

No te detengas, no te des por vencida

Mantente fuerte

Todos juntos lo lograremos

Disfrutemos la vida.

Nadie nos podrá detener

Nos estiraremos y alcanzaremos nuestra meta

Siempre perseguiremos nuestros sueños

Que están más cerca de lo que parece.

Estamos siempre para ti

"Siempre da lo máximo" te diremos

No hay manera de que te hundas en lágrimas

¡Vuela directo al cielo!

Y desearemos que permanezcas siempre bella

Mostraremos siempre esa sonrisa especial.

Otoya y Samantha se dieron cuenta de lo sorprendidos que estaban cuando Akito terminó de cantar. Se miraron, incapaces de asimilar las letras, su voz, el sonido el violín que de vez en cuando le brindó apoyo en su canción. Aplausos inundaron el auditorio.

Hizo una ligera reverencia a su pequeño público y se retiró del escenario sin decir nada más.

-Gracias, siguiente. –Dijo en voz dura Shining.

Samantha se armó de valor como pudo. Y estuvo agradecida del apoyo moral de su superior al entregarle la guitarra que ambos habían escogido días atrás, especial para la ocasión.

-Suerte. –Musitaron su hermano y Otoya. Ella asintió y con una sonrisa vacilante se dirigió al centro del escenario.

Una persona vestida totalmente en negro le proporcionó un banco alto que situó frente al micrófono. La chica se sentó, tratando de hacer movimientos delicados y ligeros, cuidando de no dejar caer la guitarra o golpear el pedestal a causa del temblor de sus manos.

Los cabellos que caían por su espalda resbalaron por su hombro izquierdo cuando inclinó la cabeza para mirar la guitarra. Se aferró a la púa de la guitarra y comenzó a rasguear las cuerdas, alzando la mirada a sus espectadores. Como aspirante era esencial que supiera que debía mirar a un lugar en concreto de la habitación en una presentación. Tenía una sola opción: directo a la pared final del lugar. Se preguntó si era válido mirar hacia abajo, directo a su instrumento; como sea, se negó a hacerlo, así que terminó clavando la mirada en su superior por el resto del performance.

Cuando su voz fluyó y las palabras acariciaron sus labios todo rastro de nerviosismo se esfumó como si nunca hubiera estado allí.

*Capri: Son los pantalones mejor conocidos como "pesqueros"; ni muy largos, ni muy cortos.

**A cappella: Composición que no incluye acompañamiento de instrumentos u octavas. (algo así… es lo que yo entendiendo lol).

Chan Chan! Se acabó! Guauuuuu! Hasta yo me quedé intrigada (no tengo ni idea de qué sigue :D). Puede que sea tedioso leer las letras de las canciones que cantan pero lo recomiendo porque tienen que ver con el desarrollo del personaje (en especial estas canciones). Y además me esforcé mucho en hacer las traducciones T_T .

La canción que interpretó Akito es Belleza en ti. (En japonés Gorgeous 4U de Jun Fukuyama)

Cuidense! Y dejen reviews. Todo se acepta (: Sugieran cosas loquísimas y una trivia! Ñañaña: ¿Cuál es el kouhai que menos les gusta hasta ahora?

Reviews. Reviews. Me niego a subir el siguiente capítulo hasta que dejen un review :c