Loki estaba fastidiado ¿Cómo rayos termino aquí, entre pilas y pilas de ropa? No recordaba haberle comprado tanta a su bebe, claro era su hijo y merecía solo lo mejor de lo mejor, pero eso no quiere decir que tuviera esa cantidad de ropa, era simplemente obsceno.

Ahora que lo pensaba, muy rara vez su hijo había repetido un conjunto y los únicos que repetía era los que más le gustaban como esa playera negra con una serpiente animada parecida a su fiel mascota. Si, de esa prenda jamás se olvidaría, primero porque su madre había gruñido (si, ¡gruñido!) cuando la vio, alegando que un niño no debería vestir de negro y también porque Harry había montado un berrinche peor que cuando quería quedarse con su mascota (y eso todavía le daba escalofríos) y al ver que eso no funcionaba se puso a llorar, como si le hubieran dado la peor noticia del mundo, aunque tenía que admitir que había sido hilarante ver a su madre en estado de pánico, al darse cuenta de eso y en seguida le prometió el cielo, mar y las estrellas (casi de forma literal) para que se calmara y al final Harry se salió con la suya, se quedó con la dichosa playera, con una gran bolsa de dulces y con una promesa para poder elegir su ropa, desde que él era un niño grande (en su propia opinión).

También estaban sus pijamas onesies: la del pingüino, las de osos (todas las especies de osos que encontró adorables), la del unicornio azul y la favorita de Harry la del dragón verde; todos acordaron que era la mejor también ya que cuando la usaba, Harry se ponía a "rugir" y hacia sus manos como garras para mostrar su ferocidad, otra cosa que todos (si, eso incluía a su padre, muy a vergüenza suya) encontraban algo encantador.

Volviendo al tema de importancia, su hijo tenía demasiada ropa, seguro él era un príncipe, pero al lado del vestuario de Harry parecía un plebeyo con casi nada, y eso es lo que lo había metido en este predicamento.

Había planeado un día de campo con Harry y como su madre no estaba le toco preparar la maleta a él (el por ningún motivo lo llamaría pañalera y Harry lanzaría un berrinche diciendo que él no es un bebe para necesitar eso), siguiendo la lista que dejo para esos casos, porque su madre le ayudaba a preparar la maleta de Harry cada que salían, después de que en una ocasión se había olvidado de los pañales y bueno le daba vergüenza admitir que tuvo que regresar corriendo a casa (él se podía teletransportar pero claro en medio del pánico se olvidó de ese detalle) porque su bebe se ponía irritable cuando estaba mucho tiempo con el pañal sucio, ese día todo el mundo lo había visto correr como alma que lleva el diablo con su hijo sostenido lo más lejos de su cuerpo (porque a pesar de llevar tiempo con él, todavía no se acostumbraba a su olor y después de todo que le daban de comer a su hijo ¿cadáveres? ¿Carne en mal estado? Porque para solo comer papilla y leche eso olía peor que una alcantarilla de los mortales). Su hijo sin proponérselo estaba arruinando su reputación de chico malo.

La cosa había empezado simple la lista decía que necesitaba agua, toallitas húmedas (el mejor invento de la humanidad en su "humilde" opinión, porque de algún modo su hijo siempre terminaba terriblemente sucio), snacks (chocolate como premio o incentivo para su pequeño y más comida saludable), ropa de cambio en caso de que pasara algún incidente y en ese momento fue que empezó el problema, pensó que era fácil pero después de ver los cerros de ropa de su hijo, de alguna forma se convirtió en una hazaña, pensó preguntándole a su hijo, pero a él solo le gustaba su playerita negra y necesitaba más que eso. Y por eso se encontraba en este dilema.

Loki antes de tener a su pequeñin pensaba que era estúpido que una persona cargara con tantas cosas, pero sin duda eran todas necesarias, con las veces que los niños terminaban sucios (tal vez por eso tenía tanta ropa) y agradecía que a él no le tocara lavarla, sin duda eso sí sería duro, curiosamente a los sirvientes no les molestaba (claro todo el mundo adoraba a su pequeño). Y si bien el no andaría en con un cochecito o portabebés como había visto que los mortales llevaban, sin duda la cangurera era algo que había sido muy práctico en su tiempo, ya que dejaba sus dos manos libres y a su hijo a la vista y… no se suponía que el supiera esas cosas. Por todo lo bueno era Loki, Dios de la travesura, era un ser hecho de genialidad y maldad, no debería saber las cosas que son prácticas y necesarias para un bebe, él debía inspirar pavor y respeto entre los suyos, no ser una ama de casa (admitía que eso era un trabajo muy duro y ahora respetaba un poco más a todas la madres, aunque él nunca fuera a admitirlo abiertamente). Era tan triste como cambian las cosas, pero sin duda ver la sonrisa de Harry hacia que todo valiera la pena, inclusive a costa de su reputación, muy a su pesar.

Al final Loki decidió que elegiría la ropa que se viera más nueva y más tierna, cosa que resulto ser difícil, pero no tanto como había sido en un principio. ¡Y listo¡ estaba con su maleta hecha y preparado para salir.

-Papi- lo llamo la voz de Harry

-¿Qué paso?- contesto inmediatamente, sorprendido de que tan perdido estaba en sus pensamientos que no noto a su hijo acercarse, mentalmente se reprendió por bajar la guardia, algún peligro podría acechar y andaba en lalalandia.

-¿Por qué tengo tanta dopa?- interrogó inclinando lindamente su cabecita.

-Eso quisiera saber, no recuerdo haberte comprado tanta ropa.

-Los abuelo y el tío, tamben me degaladon mucha- aporto el pequeño.

Claro, debió suponerlo. Sus padres le regalarían a su pequeño heredero tanta ropa para poner a otras personas en vergüenza. Internamente Loki estaba rodando los ojos.

-¡No podemos degalal-la*?- interrumpió de nuevo sus pensamientos

-¿Disculpa? – pregunto Loki.

-Sí, ¿no podemos degalal-la a los niños que están solitos y no tiene mucho?- dijo Harry con un pequeño puchero.

Loki negaría mil veces, que en ese momento casi se le sale una lagrima. Bien él era un tramposo y travieso, pero le conmovía inmensamente que su pequeño fuera de esa manera, tan bueno y caritativo y con un inmenso corazón, era tan fácil amarlo.

-¿Por qué quieres hacer eso?

-Bueno yo tengo mucha cosa y los otlos niños están solitos y no tienen mucho, cleo que los halia felices, aunque sea un poquito- dijo mientras juntaba sus deditos índice y pulgar, para mostrar la cantidad.

-Claro Haraldr, me haces muy orgulloso- dijo Loki sin poder evitarlo y es que posiblemente hiciera lo que hiciera su pequeño siempre seria su orgullo.

-Además de hacel felices a los niños, después los abuelos me pueden complal mas- respondió con una sonrisa astuta.

Si, ese era su pequeño, amable, con una corazón de oro y un cerebro que heredo de él. Al final verlo sonreír siempre seria su dicha y alegría.

-Fin del capítulo-

*Se supone que la palabra es regalarla dicho de una manera infantil. Algunos niños no pueden pronunciar la "R" muy bien o es lo que le pasa a mis primos y sobrinos.

Y bueno aquí está el capítulo, espero les guste. Perdonen los errores de ortografía. Muchos saludos a todos.