Capítulo 4: Suerte

-Mamá… realmente no quería hacerlo

-Estoy muy decepcionada de ti ¿Cómo pudiste intentar atacar a una de tus compañeras con un punzón para uñas?

-Ella me insultó- Estoy… ¿sollozando?

-Tienes que aprender a lidiar con lo que sientes, heriste la mano de uno de tus compañeros de clase

-Él no tenía porque meterse… se buscó lo que le hice

Mamá estaba ahí frente a mí, con esa mirada penetrante de disgusto, abofeteándome por lo que había dicho.

-Ma…

-Tu compañero lo hizo porque era lo correcto, defendió al débil y detuvo la tontería que estabas a punto de hacer, no lo hizo porque tenía porque meterse, era necesario.

-Yo no quería lastimarlo a él.

-Quiero que te quede algo claro, nunca abuses del poder que tengas sobre otros, siempre úsalo para cuidar del débil y el desafortunado, el valor de la vida es algo que aún no comprendes, pero tarde o temprano tendrás que afrontar un problema en el que tengas que jugártela por una vida que tú consideras valiosa.

-Si mamá, perdóname…

-Estas castigado… ahora quita tus cuadernos de la mesa, vamos a comer.

-¿Llegará papá hoy?

-No lo sé hijo…

Mamá se había desvanecido… siento que me estoy asfixiando, mi cuerpo pesa y trato de patalear más y más… no veo nada… solo luz.

-Haz lo correcto… Iván, mi pequeño hijo…

Los primeros rayos del sol pasaban por mis ojos entreabiertos, supuse que estaba amaneciendo, revisé mi celular y oh vaya, se averió, dormir bajo la lluvia toda la noche lo dejó inservible así que no podía pedir ayuda, al parecer Fluttershy sigue dormida, creo que es la única que pudo dormir bien la noche anterior.

La despierto tocándola un poco del lomo y al parecer da resultado, jamás pensé que a pesar de tener un aspecto tan deplorable se viera tan adorable con el cabello enredado y bostezando para recibir un nuevo día.

-Buenos días…

El silencio se apoderó de mí un par de minutos, mientras ella me miraba de forma hueca y cansada, esperando una respuesta a todo lo que había pasado ayer.

-Aun no puedo creer que hayas logrado entenderme cuando hablé ayer… no sé qué decirte.

-¿Entenderte?- preguntó la pequeña pegaso rascándose la cabeza con su casco

-Er… sí, bueno no es normal que un pony de color te hable.

-Eh… está bien.- Se quedó callada un momento, mirando hacia calle.

-Aunque no tengo mucho que decir, eres el primero de tu manada de monstruos salvajes que entiende lo que digo.- Afirmó Fluttershy.

-¿El primero?- Pregunté algo confundido.

-Sí, no comprendía nada del lenguaje de los que me encerraron, ni de otros en particular.

-Es raro ser el único que te entiende.- le contesté mirándola de forma incrédula.

-Ya puedes irte… las otras no vendrán.

-Una persona me enseñó que no puedo dejar a su suerte a los desvalidos y particularmente no quiero dejarte a ti.

-¡¿Cómo puedes decir eso después de lo que me hicieron?! Nisiquiera me conoces- Empezó a chillar de forma desesperada.

-Te explicaré eso cuando te cure los golpes.

La tomé entre mi brazo y al parecer no hubo problemas con que yo la cargara, se veía que llevaba un perro en el abrigo, así podría llegar más fácil a casa.

Saliendo del callejón en donde pasé la noche miré hacia la calle, aún no había actividad, ni autos ni gente pasando, quizá es muy temprano por lo que decidí caminar hasta llegar a una estación de metro cercana, por donde había llegado.

Seguí caminando hasta que vi la estación de metro, pero oh sorpresa, un policía me detuvo a punto de pasar mi tarjeta por el lector.

-No puede acceder con perros muchacho.- Dijo el uniformado.

-Por favor necesito llevarla a casa, está enferma.- Le dije de forma sobreactuada, necesitaba hacerlo parecer creíble.

-Las reglas son las reglas, pero no hará daño si te dejo pasar solo esta vez, procura tenerla bajo control.- Dijo el policía tratando de ver al "perro" que llevaba en mi brazo.

Pasé mi tarjeta por el lector y me fui rápidamente hacia los andenes, el transcurso fue muy corto, al parecer no me había alejado tanto de mi habitual camino a casa, solo tenía que recorrer unas cuantas estaciones y cambiar de línea.

La hora pico matutina iba a ser un problema pero al parecer había poca gente en el vagón, mejor para mí.

Durante el trayecto noté que mi olor no era el mejor, estaba sudado, empapado y dormí en la basura… así que pude notar un par de miradas clavadas en mi persona, hasta que alguien rompió el silencio.

-¿Te gusta venir a apestar al metro, imbécil?

Un zoquete que tenía un aspecto joven comenzó a molestarme del otro lado del vagón, así que opté por ignorarlo.

-¿Acaso pedirás limosna, perdedor?-

Seguía callado, por momentos acariciaba el lomo de Fluttershy por encima de mi abrigo para distraerme hasta que noté que comenzó a acercarse hasta estar en una posición en la cual invadía mi espacio personal.

-No me ignores pedazo de mierda, te estoy…

No pudo terminar su insulto, no me pude contener así que solté un cabezazo certero, haciéndolo sangrar por la nariz de inmediato.

-Mi perro tiene fiebre y se perdió ¿si no te importa dejarías de hacer ruido?

La gente empezó a rodear con disgusto al chico, sujetándolo en señal para que lo moliera a golpes, la naturaleza agresiva de los demás llamaba a las personas para cerrar la boca de un impertinente.

-Suéltenlo… ustedes son más, ya no quiero más problemas, solo quiero irme a casa.

El metro por fin había llegado a una de las estaciones terminales, la cual daba transbordo a otra línea, necesitaba llegar a una estación de dicho tramo para poder llegar a casa.

Transbordé y esta línea era un poco más concurrida, llegué a la estación siguiente después de una estación y salí del metro.

Estoy por llegar a casa, solo me queda tomar un autobús así que dispongo a esperarlo, llega y subo corriendo porque no sabía en qué lugar iba a toparme a un trabajador de Rey de picas, seguro aún me estaban buscando por el pequeño desorden que causé ayer.

Sin novedades llegué al edificio de departamentos donde vivo, subo y abro con mi llave, todo en orden, sin señales de que alguien hubiese entrado o algo parecido, le quito a Fluttershy el abrigo para que vea mi casa.

-Bueno, bienvenida a casa Fluttershy…- dije suspirando.

-Casa… no vuelvas a decir esa palabra de nuevo…- de repente escuché su estómago rugir, para ser pequeña se escuchaba muy fuerte.

-Creo que debemos de comer algo.

Fui directo al refrigerador y tomé tres manzanas, las llevé a donde estaba ella.

-Verás, no son manzanas de Sweet Apple Acres, pero servirá.- dije acercándole una manzana.

Ella la mordió tomando mi mano con sus cascos, mientras yo le ayudaba a alimentarse, su actitud está muy cambiada, supongo que tendré que preguntarle qué fue lo que pasó con ella y sus amigas después de que se calme, probablemente esté en shock o totalmente desorientada, tan solo con mirarla a los ojos notas la desesperanza que emana de ella, que habrá ocurrido en Equestria… su hogar.

Regresé a la nevera dejando las manzanas en el suelo para la pegaso mientras que revisaba si aún tenía algo de comer, y al parecer aún quedan un par de rebanadas de pizza.

-Bien Fluttershy, necesito que me digas unas cuantas cosas.- Dije mientras ponía la pizza en el microondas.

-Em… ah… yo… bueno.

-Quiero que me digas como es que llegaste a este mundo y me cuentes todo a detalle, sé que es doloroso pero la respuesta quizá nos ayude a llevarte de nuevo a casa.

-No quiero regresar, este mundo quizá sea horrible y lleno de gente mala… pero es mejor a lo que está pasando en Equestria.

-Necesito que me digas qué sucedió, a detalle.

-Veras, nuestro mundo era gobernado por la princesa Celestia y la princesa Luna, pero…

-Lamento interrumpirte Fluttershy pero hay cosas que ya sé de ti y bueno, es algo que no puedo decir, más bien tengo que mostrarte.

Llevé a la pequeña pegaso a mi habitación, le dije que pasara y se pusiera cómoda en la cama, por otra parte yo encendí la PC y me metí al sitio web de Netflix para poner episodios al azar My Little Pony mientras que yo comía un poco.

Ella no daba crédito a lo que veía pues su cara de asombro daba a demostrar que todo lo que ocurrió en la serie era verídico, le expliqué los hechos más importantes de Equestria, sobre la invasión de los changelings, Discord, el rey Sombra y el nombramiento de la princesa Twilight, le mencioné que conocía a sus amigas, los elementos y otros datos importantes sobre su mundo.

Ella se mostraba asombrada pero no asustada, su rostro por una parte mostraba algo de desagrado, cuando le mencioné sobre el espejo y el árbol de la armonía solo me dio la confirmación del espejo y la aventura de Twilight, pero ella no tenía ni una idea de lo que era el árbol de la armonía.

-Ahora veo porque me salvaste, somos valiosas en tu mundo.- Dijo mirando hacia la ventana.

-No, te salvé porque toda vida es valiosa y como dije, tienes que regresar a casa.

-¡Te dije que no quiero volver!-Gritó la pegaso

-¿Qué ocurrió en Equestria?

-Te contaré, pero si pensabas en encontrar a las demás puedes ir perdiendo la esperanza… yo ya lo hice.

Ella terminó esa frase sollozando y hundiendo su rostro en mi cama, expectante a lo que ella pudiera hacer después de lo ocurrido tomó valor y me miró directamente a los ojos.

-Te contaré lo que pasó.

Notas del autor:

El capítulo originalmente fue escrito durante el comienzo de la cuarta temporada, fue reestructurado casi en su totalidad para enriquecer la lectura del mismo, por lo que si notan discrepancias háganmelas saber.

Asimismo el fanfic podrá tener posibles referencias a la temporada 4 escondidas debido a que cosas que quería tocar con este fanfic ya fueron exploradas en la cuarta temporada, aún así ejecutaré la idea de forma distinta a como fue planteada en el show.

Sobre sus reviews estoy bastante agradecido por sus palabras de aliento y posibles críticas constructivas y destructivas que puedan llegar, tenía planeado subir un capitulo cada quincena, si ustedes piensan que es muy tardado veré la posibilidad de hacer esta serie semanal, todo depende de mis tiempos y que tanto se me complique ponerme a escribir en mi tiempo libre, pues no creo tener un estancamiento de ideas puesto que el fanfic de inicio a final ya lo tengo pensado.