Bueno, aquí dejo el capítulo cuatro de esta historia tan loca xD Realmente espero que esté quedando bien.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece
POV España
Había pasado una semana desde que Estados Unidos había dado la alerta y ahora nos íbamos a reunir de nuevo. Esta vez la reunión sería en Londres, Inglaterra. No entendía porqué había elegido ese lugar si su anfitrión no se encontraba ahora con nosotros. Quizás Estados Unidos quería pisar la tierra de Arthur, aunque fuera en estos momentos, una vez más e intentar pensar en un plan para rescatarlo.
Cuando le dije a mi jefe cual era la situación, inmediatamente salió corriendo a cualquier lugar. Sin saber que hacer y donde buscarlo, informé a mi rey quien se desmayó por lo mayor que es. Una noticia de estas más y moría del susto. Al día siguiente apareció Rajoy, mi jefe, y estuvimos hablando durante un día entero sobre esto. Mi rey estaba con nosotros.
Una guerra no era lo que necesitaba en mis condiciones actuales, mucho menos si era con seres del espacio. La crisis me había dejado realmente agotado y no tenía ganas de nada. Apenas podía dormir y mi cuerpo estaba débil. No sabía cual podría ser mi rendimiento en esta guerra. Tenía un poderoso ejército, eso si, yo era muy fuerte incluso, pero una crisis es una crisis.
Mi hermano Portugal ya me lo había dicho. Él estaba igual o peor que yo y no tenía ganas de pelear. Lo entendía, realmente lo hacia. Quizás Grecia esté pensando lo mismo. Al parecer, Portugal sigue intentando lidiar con su jefe quien no razona. Debe ser duro. El mío no es mejor que el suyo, de eso estoy seguro, puedo hacerme una idea de como lo está pasando ahora. Una semana de charla con políticos y el ejército ¡Vamos a acabar muertos de cansancio!
Ya en la reunión cuando llegué habían algunos países ahí reunidos. Todos los hermanos de Inglaterra se encontraban sentados, Estados Unidos, Japón y Alemania junto a Prusia estaban de pie murmurando y en una esquina estaba Sealand quien por primera vez había sido invitado a una reunión, él y las demás micronaciones del mundo como Andorra o Mónaco.
-¡España, por fin llegas! -Me dijo Prusia contento de verme. Sonreí y lo abracé como siempre.
-Claro que si, el jefe España no puede faltar.
-Kesesesese, veamos que podemos hacer hoy. -Dijo poniéndose serio -Que Inglaterra haya desaparecido es peligroso. Si han podido con él podrán contigo y conmigo. Sobretodo conmigo, tu tienes ejército, yo soy una nación desaparecida.
-No digas eso, tu hermano te protegerá.
-No quiero depender siempre de West. -Dijo -Es fuerte, pero debe concentrarse en los suyos.
-Tu eres de los suyos, Prusia. -Sonreí -Alemania jamás te ha considerado un estorbo.
-Eso lo sé, soy su querido e impresionante hermano mayor, kesesesese.
Poco a poco fueron llegando las demás naciones que faltaban, siendo los italianos los últimos en venir. Mi Romano se sentó a mi lado algo cabreado como siempre y a su lado estaba su hermano Italia Veneciano quien temblaba de miedo. Que tierno eran los dos, mi Romano también estaba temblando. Escocia se levantó cuando todos nos sentamos y nos miró todo serio, nos repasaba y analizaba con su mirada escalofriante. Me daba miedo saber que estaría pensando en estos momentos en los que su hermano estaba desaparecido.
-Siendo Londres mi hermano debería estar siendo el anfitrión pero, por motivos evidentes no puede y seré yo quien ocupe su lugar tanto en la reunión como en cualquier actividad que realizaba en nombre del Reino Unido. -Dijo serio -Por lo tanto, en las reuniones que se hagan del G8 seré yo quien vaya.
-¿Porqué has decidido ser tú si eres un vago? -Preguntó Francia con una pequeña sonrisa en el rostro, Escocia lo atravesó con la mirada.
-Soy vago cuando quiero y donde quiero. -Esa fue una buena respuesta, Francia la había tomado a bien a juzgar por su sonrisa.
-Eso es bueno, Mon amour. -Dijo Francia, Escocia le devolvió una pequeña sonrisa. Eso fue algo extraño para mi.
-Bueno -Comenzó Estados Unidos -De momento esas cosas se han llevado a Corea del Norte e Inglaterra con ellos. Sin embargo, con los informes que he recibido, me he dado cuenta de que solo se llevan a uno aunque tengan más a su alrededor. ¿Qué pensáis?
-Cuando estaba en el suelo... -Habló Corea del Sur -Pude oír hablar entre ellas a esas dos criaturas y luego se llevaron a mi hermano. Es posible que tengan algún plan con nosotros.
-¿Os acordáis de la nota que dejaron escrita? -Dijo Rusia -Estuve con mis hermanas analizándola y he podido llegar a una pequeña conclusión.
-¿De que se trata Rusia? -Pregunté yo algo curioso por saber.
-La nota decía '' nosotros, seres del espacio superiores a vosotros, os haremos sufrir. Vuestra existencia es una amenaza para todos y os vamos a aniquilar. Estar seguros de esto '' -Leyó Rusia la nota. La tenía apuntada en un papel. Se levantó y pasó esto a Escocia -No han tocado a los humanos así que no los van a matar.
-¿Cómo planean entonces matarnos? Morimos si todos ellos mueren. -Murmuró Alemania, Rusia lo miró con esa sonrisa suya tan infantil.
-Hay una manera de matar a una nación sin usarlos a ellos. -Anunció -Solo una nación puede eliminar a otra nación. ¿No pasó así con Imperio Romano o el Sacro Imperio Romano, Italia? -Italia se sobresaltó y miró a Rusia con los ojos llorosos al recordar la muerte de Sacro imperio romano. Romano al ver a su hermano se cabreó y se levantó, lo sujeté por detrás para que no fuera a pegarlo.
-¡Suéltame bastardo! -Gritó -¡Ese estúpido ruso quiere pelea!
-Solo digo algo que es verdad.
-¡No debías mencionarlos de esa manera! Los dos son muy importantes para mi hermano... ¡Estúpido!
-¿No es tu abuelo Roma importante para ti? -Preguntó él -Tienes su nombre en el tuyo como Sur de Italia. ¿No es así, Italia Romano? -Italia se levantó de golpe también y sujetó a su hermano de la mano, este se calmó un poco y yo pude soltarlo. Los tres nos sentamos en silencio.
-Claro que lo es... -Murmuró por fin Romano. Yo sonreí y acaricié su cabeza, este se sonrojó y apartó la mano.
-Ahí tienes la respuesta a todo este enigma. -Murmuró Rusia con una sonrisa.
Todos nos quedamos en silencio analizando lo que acababa de pasar. Rusia lo había echo a posta, había echo reaccionar a Romano de esa manera para demostrar lo que quería decir. Mejor echos que palabras dicen. Miraba a Romano de reojo. Este estaba tranquilo en apariencia, pero pude fijarme en que se estaba mordiendo el labio. Su hermano estaba igual.
-Entonces se han llevado a Inglaterra y a Corea del Norte para hacernos daño. -Concluyó Estados Unidos. Escocia lo fulminó con la mirada. Ambos se miraron, una lucha de miradas terrible. Si las miradas matasen, Estados Unidos estaría muerto.
-Cómo... -Murmuró el pelirrojo -Cómo puedes estar tan tranquilo... -Se levantó de golpe. Gales lo hizo igual para detener a su hermano quien iba derecho al estadounidense. -¡No entiendo como puedes estar tan tranquilo cuando Inglaterra ha desaparecido!
-¡Debo estarlo! ¡No puedo actuar de forma imprudente estando miles de vidas en juego!
-¡Aun así deberías mostrar algo de sentimientos!
-Que bueno... -Murmuró Estados Unidos. -¡¿Desde cuando te preocupas tu por tu hermano?! Siempre he sabido de su boca lo mal que lo tratabas y como lo desprecias. Tú y todos los demás hermanos. -Gales soltó a Escocia quien, al verse libre, le dio un puñetazo al estadounidense. Gales soltó una pequeña sonrisa y luego se agachó a ver al chico.
-No hables de algo que no sabes. -Le aconsejó.
-Déjalo, es solo un mocoso inútil, que va a saber de nosotros si solo ve por él. -Escocia se sentó siendo seguido por Gales, quien ahora no parecía estar tranquilo.
Me quedé un poco extrañado, quiero decir, Escocia no había dudado en patear a Estados Unido cuando estaba en el suelo y, sin embargo, se había vuelto a sentar. Además, Gales soltó de repente a su hermano, lo que me lleva a deducir que de verdad lo cabreó el comentario del americano y dejó que lo golpeara. Me fijé en que Irlanda del Norte se mordía el labio y, a su lado, Irlanda miraba con nerviosismo a su gemelo. La tensión familiar era muy notable.
POV Irlanda.
Cuando me enteré por boca de mi hermano a través de una llamada que mi hermano había sido capturado, el mundo se me cayó. Me sentí culpable de alguna manera. Quizás, si hubiera estado con ellos, podríamos haberlo evitado. No podía creer que mi hermano, el más fuerte de todos a pesar de ser el menor, había caído el primero.
En la reunión que se celebraba hoy en Londres, pude notar el malestar de todos. Escocia no fumaba y estaba con la mirada perdida; Gales no estaba inexpresivo, mostraba una enorme tristeza; Mi Gemelo Irlanda del Norte sonreía falsamente, podía notarlo fácilmente y Sealand, el pequeño Sealand que aun buscaba apoyo para ser reconocido, estaba sentado tranquilamente sin decir ni una palabra.
Presté atención a todo lo que se dijo, incluyendo al ruso con su demostración de lo que querían realmente esos seres del espacio. Debía admitir que Rusia había echo un gran comentario y que eso nos ayudaría un poco. Mi hermano Escocia y ese bastardo americano peleaban, como de costumbre cuando se veían, por Inglaterra. La pelea era algo diferente pues Escocia no había seguido pegando al americano, era una pena porque si fuera por mi le habría dado otros muchos golpes en el rostro.
Cuando todo se calmó y el ambiente tenso comenzaba a desaparecer, Japón se levantó serio como siempre y dijo que tenía una sugerencia que hacer al respecto, algo más como una opinión al respecto. Siendo él, seguro que decía algo interesante.
-Verán, creo que lo dicho por Rusia debe ser cierto, de otra forma no se puede explicar porqué dejaban siempre a los otros y se llevaban a uno. -Dijo -Por eso, sabiendo esto, debemos juntarnos en grupos y hacer cosas que no se esperen.
-¿Qué quieres decir? -Preguntó Escocia.
-Ellos nos han estado vigilando y tienen la suficiente información como para ganarnos, aprovechando esto, debemos hacer cosas que jamás haríamos. -Informó
-¿Qué propones? -Preguntó Escocia interesado en el tema. Su rostro reflejaba nerviosismo y esperanza, confiaba en la opinión de Japón.
-Primero, en el caso normal, Estados Unidos y Rusia empezarían a ver quien de los dos es más fuerte y los derrota antes, ahora, que los dos unan fuerzas y material. Segundo, Corea del sur tome también el ejército de Corea del Norte, siendo muy difícil pues ambos países actualmente no se llevan bien, pero se puede intentar. Tercero, que los hermanos Italia tomen el mando, ellos son débiles en pelea, pero se ha demostrado que Romano tiene un buen manejo con armas gracias a la mafia y ambos, cuando alguien querido se ha visto en peligro, han demostrado ser de ayuda, por supuesto, eso realmente es difícil que pase, pero en esta situación no.
-Es una buena idea, jamás uniría fuerzas con el bastardo ruso, pero si hago eso quizás podamos pelear.
-América tiene razón. Yo tampoco lo haría pero si hay que hacerlo para vencer lo haré. Japón, has tenido una buena idea. -Japón se mostró incómodo al elogio que le dio Rusia, eso fue extraño.
-Haré lo que pueda, debo hablar con el jefe de mi hermano. -Dijo Corea del sur quien ya tenía el móvil en la mano mandando un mensaje. Seguro que era a su jefe.
-Bien, es bueno saber que estáis de acuerdo, pero no hemos terminado. -Japón miró a España -Hay países que por la crisis están débiles.
-Japón, puedo perfectamente pelear, solo estoy un poco débil. -España intentaba convencer a Japón de poder solo, pero nadie se creyó eso.
-Bastardo, haz lo que dice Japón. -Ordenó Romano para sorpresa de todos. Observé al mayor de los italianos. Su rostro estaba serio, con el ceño fruncido. No habría nada raro si un fuera por el brillo en sus ojos, esa valentía inusual que demostraban.
-España, Grecia y Portugal serán ayudados por Turquía, los cuatro formaréis un ejército.
POV Normal.
Turquía se quedó callado al escuchar su nombre y que debía hacer. Miró a Grecia quien estaba despierto, algo muy raro, mirándolo con odio. Frunció el ceño al ver a ese crío contemplándolo de esa manera. No estaba nada contento con tener que colaborar con un niñato que él mismo había criado y que así se lo pagaba. Realmente lo odiaba.
Grecia giró su rostro y miró a Japón quien, al ver eso, se puso nervioso. Sabía que a Grecia no le hacía nada de gracia tener que colaborar con aquella nación que lo separó de su madre cuando esta estaba a punto de morir, quien lo crió y lo trató mal durante muchos años. Japón conocía muy bien la historia de ambos.
-Solo acepto... por la misión... pero odio... hacer esto con él. -Habló Grecia con lentitud, como siempre.
-Yo tampoco quiero colaborar con un niño caprichoso como tú, pero lo haré por Japón.
-Cuidado... con lo que dices... -Grecia se levantó -No soy... un niño... ya soy un... adulto...
-Aveces no lo parece. -Turquía también se levantó, todos miraban nerviosos la escena. -Calla y acepta que no puedes sin mi.
-Chicos va, no es para tanto -Intentó calmar España -A mi tampoco me hace gracia ser ayudado pero todo esto es por nuestros habitantes y por nosotros. Chicos, colaborar y dejar vuestros problemas.
-Si los tontos de Estados Unidos y Rusia han podido, vosotros también. -Habló Portugal, siendo serio y directo como siempre.
Japón suspiró de alegría al ver como los dos volvían a sentarse en sus puestos. Aunque seguían con las miradas, ya no querían matarse entre ellos. Debía de pensar en más cosas rápidamente, quedaban muchos países y tenía pocos planes en su cabeza. Miró a Corea del Sur, este al notar la mirada le sonrió e hizo un gesto de apoyo. Japón le devolvió la sonrisa y asintió. China no perdió detalle a estos pequeños gestos, sus niños se hacían grandes.
-Aiya! Se me ocurre algo. -Dijo el chino. -Romano y Alemania se llevan mal... ¿Verdad?
-Si China-san.
-Entonces... que colaboren. Ambos sean líderes. Alemania es muy fuerte y además sería raro verle ayudar a Romano.
-¡No pienso aceptar la ayuda de un bastardo come patatas como él! -Grito Romano. -¡Me niego!
-Fratello, no seas así. -Animó Italia -Alemania no es tan malo, solo tiene revistas extrañas y poca paciencia.
-Italia, mejor no ayudes. -Susurró el alemán sonrojado.
-¡Calla tonto fratello!¡No defiendas a esa salchicha con patas!
-Estoy de acuerdo con China, ustedes estarán juntos en esto. -Apoyó Japón. -Yo ayudaré a Corea-san con el territorio del norte. China, Taiwan, Tailandia y Macau formarán un solo ejército. Prusia estará al lado de Rusia todo el tiempo, en vez de con su hermano Alemania. Suecia y Dinamarca unirán fuerzas, Noruega y Finlandia otro grupo e Islandia estará con Hong Kong -san en China.
-Kesesese, el maravilloso yo no quiere estar al lado de ese cerdo ruso. -Prusia se cruzó de brazos -No quiero estar al lado de él.
-¿Tienes miedo de mi, Da? -Preguntó Rusia con una sonrisa, Prusia sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo.
-N-no... el impresionante yo no tiene miedo a nada...
Prusia miró a otro lado incómodo por la mirada del ruso. Siempre había odiado a Rusia pero, después de que acabara la Segunda Guerra Mundial, lo odió más que nunca. Rusia se encargó de hacerle sentir miserable, de maltratarlo todas las noches, de recordarle que ya no era un país. Ya no era nada. Odió a Rusia todas las noches, todos los días. Cada vez que veía al ruso recordaba esas miserables noches, cada vez que este le tocaba, le recorría un dolor por todo el cuerpo.
-Me alegra que no me tengas miedo, Da. -Rusia sonrió aun más y luego dirigió su mirada a cualquier otra cosa, olvidándose de él.
-Oye, yo tengo que reclamar algo. -Hablo Dinamarca. -No entiendo porqué el rey del norte debe estar junto a ese sujeto extraño de Suecia.
-Si no lo entiendes es que eres tonto. -Dinamarca miró mal a Suecia, como deseaba tener su hacha en estos momentos.
-Mi hermano debe estar conmigo, no con el violador asiático. -Murmuró Noruega. -Islandia, di '' hermanito mayor, quiero estar a tu lado''.
-¡No diré eso nunca! -Gritó sonrojado Islandia. Hong Kong frunció el ceño.
-No soy un violador, Is me lo pide, yo lo cumplo. -Habló serio. Islandia se sonrojó aun más y lo golpeó.
-Te lo mereces por violador. -Noruega miró a su hermano – Di '' hermanito mayor, quiero estar contigo''
-¡Qué no lo diré!
-Bien, entonces todo está preparado. -Estados Unidos sonrió -La próxima semana nos reuniremos en Madrid, si a España no le importa.
-Claro que no, podéis venir. -España habló. Iba a decir algo más pero un ruido lo interrumpió.
Todos miraron por donde provenía pero no encontraron nada. De repente, una luz los cegó a todos por unos instantes y, cuando pudieron ver, se encontraron con ocho seres de apariencia de reptil. Corea los reconoció de inmediato, su cuerpo temblaba. Escocia y los otros hermanos veían con temor, era la segunda vez que los veían.
EN OTRO LUGAR.
Contempló los recipientes. Por fin habían podido comenzar con la misión de exterminar a las naciones. Miraba a los dos cuerpos flotantes en aquel líquido espeso. Uno con los cabellos rubios y cortos y otro moreno y largo. Ambos tenían los ojos abiertos. Lo miraban sin ningún tipo de expresión en el rostro. Sonrió, esto era interesante, muy interesante. Debía irse, pues hoy tendrían a otro experimento.
