Hanako terminó su primer día en la preparatoria. Realmente era como se lo esperaba.
Se dirigía a dónde estaba su residencia, un departamento en un edificio de aproximadamente veinte plantas, ella se encontraba en el departamento 306 en la planta 17.
Caminó hacia el ascensor, y ya llegando al piso donde residía, se encontró con las cajas enviadas desde Japón. Eran varias, pero ella contaba con la fuerza suficiente para hacerse cargo de introducirlas a la vivienda.
Cuando le quedaba ya tan sólo la última de ellas vio salir del ascensor a la chica atacada por esa abusiva en la escuela. La miró con cierto interés, fijándose en un pequeño cardenal cerca de su mejilla donde esa chica le había golpeado.
La siguió con la mirada hasta que vio que se dirigía hasta el departamento junto al suyo. Se impresionó al saber que esa chica era su vecina.
Sólo termino con su deber y cerró la puerta.
…
Hanako salió temprano como de costumbre, asegurándose de cerrar la puerta con llave, siempre solía despertarse temprano en su casa, puesto que, odiaba más que nada estar fuera del horario.
Observó la puerta del departamento contiguo, el de aquella chica, la cual había defendido el día anterior sin saber su nombre siquiera, pero sólo sabía por qué lo hizo: odiaba a los abusivos. Prácticamente, a Hanako no le agradaba mucho el contacto con otras personas.
Siguió inmersa en sus pensamientos mientras tomaba el ascensor hacia la primera planta.
De repente sintió algunos pasos detrás de ella, volteó y allí vio a aquella chica, la cual se le acercó, cosa que incomodó mucho a la albina.
─Yo… esto… Quería agradecerte por lo de ayer─ dijo Natsuki.
─Ah… No es nada…─ comentó Hanako por lo bajo.
─De verdad, me ayudaste mucho─ inquirió la chica de los ojos verdes.
Hanako se incomodó más de lo que estaba hace unos momentos. Natsuki le sonrió y la invitó a tomar el camino hacia el instituto juntas, Hanako no tuvo más opción que aceptarle.
El camino fue rápido e incómodo, puesto que, ninguna se atrevía a hablarle a la otra. Después de unos cuantos pasos se acercaron al establecimiento, donde Natsuki divisó a lo lejos a Sieghan.
─¡Oh! Si me disculpas…─comentó despidiéndose de la albina y yendo al encuentro del muchacho, quien no dijo nada respecto a quién acompañaba antes a la chica.
─ Me pregunto qué tipo de relación tiene ella con ese chico…─dijo Hanako mentalmente.
. . .
Las clases transcurrían normalmente en el salón de la clase 1-B, excepto por dos distraídos que se encontraban observando a la misma persona.
─Tiene algo…─pensaba Keita, mientras posaba sus profundos ojos azules en la chica de la mirada de sangre.
─Es linda…─ pensaba también Haru, imitando a su amigo, pero, sin saber que ambos se habían interesado de una manera u otra aquella chica.
─Señorita Hanako, ¿podría decirme la respuesta a este problema?─ ordenó la profesora dirigiendo su atención a la aludida.
─ 3 al cuadrado─ la muchacha respondió en menos de 2 segundos.
─C-Correcto─ le respondió la mujer─ ¡Bien! Muchachos… Uno de estos días tendremos un examen sorpresa así que estudien.
Cuando acabó de decir lo anterior, se oyó el timbre indicando la salida al receso.
…
─¡Hey! ¡Sieghan, espérame!─ vociferó Natsuki corriendo detrás del pelirrojo quien ya había salido del aula hace unos momentos.
De repente, no se dio cuenta y cayó encima de alguien.
─¡Lo siento mucho!─ se disculpó con intenciones de proseguir su búsqueda.
Pero fue detenida por una voz que le resultó extrañamente reconocida.
─ ¿Natsuki? ¡Natsuki! ¿De verdad eres tú?─ comentó aquel muchacho de tez morena, cabello negro y ojos color ámbar.
La chica se paralizó un momento y luego reaccionó en un milisegundo.
─¿¡T-Takashi!?─ preguntó sorprendida y acercándosele.
─¡Sí, así es! ¿Me recordabas aún?
─¡Oh, claro! ¿Cómo me iba a olvidar de mi mejor amigo cuando estaba en el orfanato?
Takashi rió, luego le explicó que después de ser adoptado por una pareja estadounidense creció fuera de Inglaterra, y así posteriormente ingresó a aquella preparatoria por un tiempo determinado.
─¡Oh! Qué extraño es que nos hayamos vuelto a encontrar─ le sonrió la chica.
─¡Sí, mucho!
Natsuki no se dio cuenta de que el tiempo del receso transcurrió muy rápido hablando con su viejo amigo, cuando el timbre sonó para entrar a la clase siguiente. Fue ahí donde se recordó que estaba buscando a Sieghan.
─E-Esto… Takashi-kun debo irme a clase, ¿en qué clase estás?─ preguntó Natsuki nerviosa.
─ 1-C─ le respondió este con una sonrisa, luego se despidió y se fue.
─1-C… La clase de Venus…─ meditó Natsuki por un momento, el cual fue interrumpido por un empujón leve, ella se dio cuenta de quién se trataba.
─ ¡Sieghan!─dijo tomando la muñeca del muchacho, pero este no le hizo caso y se zafó.
Ambos entraron y se dirigieron a sus respectivos asientos.
La clase que tocaba era Ciencias, el profesor tomó un libro y se dispuso a hablar:
─Alumnos, para variar en este subsector, he decidido darles un trabajo, para el cual se formarán grupos de cinco integrantes.
Al terminar su frase, inmediatamente comenzaron los murmullos de los jóvenes.
─Pero antes que nada, yo seré quién los organice, cuando diga sus nombres, den un paso al frente─ prosiguió─ Sunny Strauss, Miko Strauss, Asuka Connell, Lily Redfox y Hyou Redfox conformarán el primer grupo.
Los mencionados se dirigieron al frente donde se les asignó el tema del trabajo.
─Segundo grupo: Haru Dragneel, Keita Fullbuster, Sieghan Fernandes, Natsuki Aoyama y Hanako Shizen.
Los chicos se dirigieron adelante justo como los demás.
Y así el profesor terminó de formar grupos, en ese instante terminó la clase.
Sieghan salió rápido como siempre y esta vez Natsuki lo alcanzó.
─ ¿Estás molesto?─ preguntó ella.
─No─ le respondió secamente.
─ ¿Seguro?─ insistió.
─Sí─ volvió a contestarle de la misma forma.
─ Pues a mí me parece que sí…─ dijo Natsuki inflando los mofletes.
─Tks… No, es solo que…─ Sieghan no pudo terminar su frase al verse interrumpido por cierto chico que abrazó a Natsuki.
─Ah, Takashi. Hola─ dijo ella sonriéndole.
En esos momentos, Sieghan sintió algo raro sobre la presencia de aquel muchacho.
Takashi cortó el abrazo y le dirigió la mirada al pelirrojo.
─Oh Natsuki, no sabía que tenías novio─ comentó.
─ ¿Qué? ¡Ah! No, no, es solo un amigo…─ dijo ella tratando de no sonar avergonzada.
─ ¡Ah, ya veo! ¡Hola!─ Takashi le sonrió a Sieghan extendiendo su mano para estrecharla.
Sieghan se sentía molesto, humillado y no entendía el por qué. Ignoró el gesto con odio.
─ No es muy simpático que digamos─ rió el moreno.
Natsuki también se sintió incómoda, solo se dignó a sonreír.
La ira se apoderó de Sieghan por unos momentos y prefirió marcharse.
─En fin… Natsuki, te cuento que estoy aquí solamente de prueba… Y pues, mi rendimiento no es muy bueno, así que según mis calificaciones, es mi estadía aquí─ comentó Takashi bajando la mirada.
─ ¡Oh! Entonces, ¡esfuérzate! ¿sí?─ sonrió la chica.
─A-Ah… si, supongo─ dijo Takashi intentando ocultar su nerviosismo.
─El plan marcha como lo planeamos, hermana─ dijo una chica hablando por móvil, en las cercanías de donde se encontraba Natsuki.
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