Fe de erratas: Esta vez debo pedir disculpas por que me equivoque en el nombre de la banda en la que toca Frida, que se llama Los Sombreros Atómicos, no Locos como yo le había puesto, gracias por hacerme notar mi error que no se ve nada bien pero bueno… perdón… Sin más que decir más que me alegra estar de regreso con esta historia y me remito a decir:
¡Aquí esta el capítulo nuevo! ¡Yeah! ¡Arriba el Tigre!
Un regalo para Frida
Capítulo cuatro: Por ti
Era uno de los momentos más angustiantes de su vida, por un capricho acepto salir con un tipo que desconocía y que ahora estaba a punto de querer tomarla en aquel callejón. No había luz y estaba húmedo, lleno de basura en algunas esquinas y realmente olía mal, aunque esos detalles pasaban completamente desapercibidos ya que la azoto en la pared y comenzó a besarle el cuello violentamente.
-Oye, espera… yo no… detente, ¡alto! Ya basta- trataba de quitárselo de encima pero era más fuerte que ella y sentía que las cosas empeorarían cada vez más, la había sujetado de las muñecas a la altura de su cara y la tenía completamente inmovilizada.
-¡Te dije que no dijeras nada o nos van a descubrir!-la callo mientras seguía forcejeando por que no se estaba quieta.
-¡Basta! ¡Yo nunca dije que quería hacerlo contigo!-le grito en la cara dejándolo bastante impactado que incluso la soltó. Al pensar que tal vez le había entendido y ya la dejaría ir dio unos pasos para dirigirse a la calle y poder escapar lo más pronto posible de el, pero cuando dio apenas tres pasos sintió como la atacaba por detrás enmudeciéndola con la mano mientras la sujetaba con el otro brazo.
-Escúchame, tu decidiste salir conmigo en primer lugar y si no te gusta como hago las cosas vas a tener que aguantarte ya que a mi nadie se me ha escapado y menos alguien como tu-le dijo al oído mientras ella trataba aún más desesperadamente de quitárselo de encima, lamentablemente este la halo con más fuerza y termino tirándola en el piso, cuando trato de levantarse le dio una cachetada sonora notablemente que le volteo la cara, a cada momento estaba más nerviosa y preocupada. Manny había tenido razón, aquel tipo no tenía ninguna intención buena con ella, si tan solo lo hubiera escuchado, ahora estaba tratando de escapar arrastrándose por el suelo de ser violada por ese desconocido que la embauco. De inmediato la alcanzo y llegó hasta su ropa para tratar de quitarle el vestido que llevaba pero solo logro hacerla gritar y que esta le diera una patada en el estómago para tratar de escapar.
-¡Maldita!- se levanto de inmediato mientras esta corría hacia la calle para encontrar a alguien que la ayudara, trato de correr lo más rápido que pudo pero por la caída en la que azoto cuando este la empujo al suelo la había lastimado notablemente, pronto el dolor la hizo detener su carrera y para su mala suerte en menos de un segundo aquel sujeto ya estaba sobre ella de nuevo.
-¡Suéltame!-le dijo entre gritos y algunas lágrimas que dejo salir al no ver que se librara de esa-Por favor no lo hagas, déjame ir-comenzó a rogarle cuando este la abrió estrepitosamente los botones de su vestido haciendo que la tela se rasgara.
-Nunca- la amenazo al tiempo que la inmovilizaba nuevamente tomándola de las muñecas, realmente le gustaba y no se iría de ahí hasta haberla hecho suya, ignoraba rotundamente sus ruegos y sus lágrimas y se dedico a besarla agresivamente incluso cuando esta no respondía para el en nada.
Estaba sumamente asustada, quería cerrar los ojos y hacer como si no estuviera ahí, pero podía sentirlo, besándola en el cuello, en la boca, en su piel, sus labios le quemaban, era como si el estar juntos la enfermara, pues realmente lo odiaba y se odiaba a si misma por no haberlo visto venir. Si tan solo hubiera hecho caso de Manny, si tan solo le hubiera dicho a Manny lo que sentía por el, si al menos el estuviera ahí para salvarla.
En ese momento le arranco por completo el vestido de la parte de abajo provocando que esta gritara aun más desesperada de querer librarse de el.
-¡Por favor suéltame!-continuaba rogándole en medio de su llanto, deseaba estar muerta antes de que el la tomara por la fuerza.
-¡Ya cállate!-le grito al tiempo que le levantaba la mano para volver a silenciarla, Frida sentía venir el golpe y cerro los ojos fuertemente en espera del impacto y el dolor que acarreaba después de este, pero una garra metálica detuvo su mano y lo hizo tensar el brazo para impedir el golpe.
-¿Pero que diablos?-dejo escapar el otro al ver que esa extraña mano lo había detenido, al escuchar esa afirmación y no sentir nada Frida abrió los ojos solo para ver que desde la oscuridad de donde provenía aquella cadena que terminaba en la garra una figura comenzaba a tomar forma al acercarse a la luz y dirigirse hasta ellos.
-Manny…- exclamo aliviada desde el piso.
-Aléjate de ella -le dijo a aquel sujeto lenta y calmadamente, con odio en sus palabras, sus ojos ardían en llamas y estaba al borde total, era inhumano. Ese tipo se había atrevido a querer quitarle a Frida y querer tomarla por la fuerza, incluso la había lastimado, no quería dejarlo vivir.
-¿Qué crees que haces? ¡Lárgate! ¿Qué no ves que estamos ocupados?-le reclamo al verlo inmiscuirse en sus planes pero justo cuando trató de volver a insultarlo recibió un puñetazo por parte de Manny que lo mando hasta la pared quitándoselo de encima. Tal acción provoco que escombros cayeran y polvo se soltara, de inmediato Frida se levanto del piso y se trato de cubrir lo más que pudo con las manos ya que su vestido estaba notablemente dañado por no decir como estaba ella, Manny se aproximo unos pasos hasta llegar a su altura.
-¿Estas bien?-le pregunto seriamente al verla todavía angustiada, siempre había sido muy extrovertida y alegre pero verla en ese estado de impacto y temor era brutal. Cuando esta asintió todavía muda se aproximo hacia él solo para sentí una bala cruzar cerca de su cabeza, el tipo estaba armado, lo más seguro es que hubiera llevado el arma para amenazar a Frida si no podía controlarla, pero ahora la usaba para poder defenderse de la furia de El Tigre quien llego en auxilio de su mejor amiga.
-¡No des un paso más o te mato!-lo amenazó muy valiente mientras le apuntaba con la pistola, creía que lo podía intimidar con eso, pero Manny no se movió ni un centímetro aun cuando este se acerco para apuntarle directamente en la frente, era más alto que el por muy poco pero aun con el arma no dejaba de ser menos que Rivera.
Al sentirse más valiente se atrevió a presionar el gatillo, pero cuando la bala logro salir en medio de la pequeña explosión que provoco no llego a la cabeza de Manny por que este se movió rápidamente y cuando el otro se percato de que estaba disparándole a la nada recibió una patada en la cara que lo mando hasta el muro que delimitaba el callejón, se había movido ágilmente hasta llegar a una zona fuera de su visión para que no pudiera verle y así atacar.
-¡Manny!-grito la chica de cabellos azules al escuchar el disparo al verlo tan cerca del arma y creer que no podría escapar, pero este se libro muy bien del disparo y eso la tranquilizo.
El joven Rivera no decía palabra alguna, sus acciones decían más que cualquier frase o amenaza, le estaba dando una paliza tremenda, el tipo se levantaba e incluso cuando trato de detenerlo con una navaja que llevaba no pudo ni siquiera llegar a el por que lo detuvo con ambas manos por los brazos dejándolo caer en el suelo, ni siquiera se pudo levantar cuando sintió la bota del héroe sobre su espalda, quería quitarle la vida, quería acabar con su existencia en este mundo por haberse atrevido a lastimar a su Frida, quería eliminarlo por completo de la faz de la tierra y lo iba a hacer así que le soltó una patada que lo hizo sentar en el medio del muro donde se encontraba tirado.
-Te atreviste a lastimar a Frida-rompió su silencio en medio de su furia-Te atreviste a tratar de tomarla en contra de su voluntad…-
Aquel chico estaba sangrando de la frente y lo más seguro es que tenía algunas costillas y huesos rotos, por no hablar de las tremendas heridas que necesitarían varias puntadas, era su fin el que se aproximaba. Desde un principio la cara de Manny se veía completamente seria, llena de odio, los ojos un poco entrecerrados demostrando tranquilidad, incluso cuando por dentro estuviera ardiendo en llamas de odio que podían visualizarse por medio de sus pupilas, su complexión era soberbia, respetable y digna de admiración y respeto, pero su aura, el aura que podía sentirse al solo verle era terrible, un confuso caos en medio de odio y maldad que a cualquier villano haría estremecer, era simplemente demoniaco, estaba a explotar pero su actitud era tan calmada y silente que daba miedo
- No mereces vivir- le comento al tiempo que el chico abría los ojos de par en par y Manny alzaba su brazo a punto de atravesarlo con sus garras y arrebatarle la vida que no merecía por el solo hecho de que haber tocado a Frida.
Eran sus últimos momentos de vida y Manny quería verlo sufrir, se tomo su tiempo para hacerlo sangrar y para que sintiera el mismo dolor y el mismo temor que provoco en Frida multiplicado por cien y lo había logrado, ahora debía terminar lo que había empezado. El viento fue cortado por su velocidad haciendo sonar el filo de sus garras, estaba tan cerca de poder lograr su objetivo cuando unos brazos lo rodearon deteniéndolo en el acto. De inmediato pudo reconocerla, Frida lo había detenido, quería matarlo y trato de tomar vuelo de nuevo para atravesarlo pero Frida tomo su mano desde atrás deteniéndolo de nuevo, quería que se detuviera, no quería que lo matara.
-¿Por qué?- se atrevió a preguntarle mientras aun sujetaba su mano, quería saber la razón de por que quería perdonarle la vida a quien la había tratado de tal manera, quería saber la razón.
Frida estaba sumida en la espalda de su amigo, llego justo a tiempo antes de que no hubiera remedio a la acción que estaba a punto de cometer, no quería que el se convirtiera en un asesino, no quería verlo sometido al puño de la justicia si lo encontraban culpable de asesinato, no quería dejar de verlo si este terminaba en prisión por haberla salvado de los problemas que ella misma se buscó, no quería verlo sufrir más por su causa, no quería…
-No vale la pena…-le contesto mientras gruesas lágrimas escurrían por sus mejillas, lo quería tanto que no podía dejarlo convertirse en un monstruo por ella. Supo captar su mensaje y bajo ambos brazos mientras cerraba los ojos en medio de su resignación, pues sabía que era verdad lo que ella trataba de expresarle, y cuando este se calmo Frida soltó el llanto al sentirse sumamente mal por haber estado en aquella situación tan adversa.
Después de unos minutos el tonto herido que trato de propasarse con ella se extraño al no haber recibido el golpe final por parte de El Tigre, y por fin se animo a abrir los ojos al no escuchar más los sollozos de la chica solo para encontrar el callejón vacío, los dos se habían marchado y lo habían dejado solo a su suerte, para que el destino fuera el único que se atreviera a juzgarlo si debía vivir o no llegaría a ver un amanecer nunca más.
No me gusta tardarme en subir continuaciones pero realmente me fue muy mal estos últimos días, fui hospitalizada, escuela, trabajo, mi vida, ¡Que horror! Y me quejaba de que no me pasaba nada interesante, realmente prefiero mi ritmo de vida tranquilo en el que me aburro con facilidad, pero últimamente me he pasado de la raya con las escapadas y las metidas de pata así que ya no más, debo concentrarme en lo que de verdad importa, que son mis estudios y el trabajo, aun así me encanta escribir y no dejare de hacerlo por que es algo que realmente amo.
Los quiero y solo por eso pondré más atención a esta historia para poderla terminar, cosa que no veo ni lejos ni cerca, tal vez deje sacar un poco más la fan interior y la alargue un poco, con decir que al principio solo tenía planeado hacerla de cuatro capítulos y mírenme es el cuatro y me llegan tantas ideas que no creo poder poner en un solo capítulo, aún así falta poco para terminarla. Tal vez haga otro fic de El Tigre, me ha gustado mucho trabajar en este, pero bueno, ya veremos más adelante.
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Besos
Vixen
