La leyó una vez incrédulo ¿De veras Kate le había abierto las puertas de su corazón? ¿Le estaba diciendo que le quería? Miró a su alrededor en busca de una cámara secreta o algo parecido, al no ver nada, decidió que lo mejor era repasar la carta en su despacho.
En poco tiempo, llegó a su casa, Martha estaba allí y le preguntó sobre la búsqueda de Kate. Este respondió con monosílabos con la tez severamente alterada y se encerró en su despacho.
La releyó dos y tres veces. Ahora sí que lloraba de frustración, en esa carta Rick veía lo imposible que sería una relación con Kate, estaba harto de tantos miedos, inseguridades, muros y gente malvada que les separaba además de los tiempos, utilizar a Gina solo le había traído problemas y descubrió que ella había hecho lo mismo que él. Aunque, realmente lo que más le dolía era el sentimiento de inferioridad que narraba Beckett ¿de veras no se consideraba suficiente para él? Tenía una hija, vivía con su madre y con dos divorcios a sus espaldas, ¿de veras era perfecto para ella?
¿Y cuando escribió que siempre había estado a su lado incluso cuando aún no sé conocían se referiría a sus libros? Supuso que sí y con ello tomó una decisión y pensó que tal vez sería lo mejor.
….
Los ojos la escocían de tanto llorar. No había atendido llamadas, ni había mirado el teléfono. Se decía a si misma que haberle dado la carta no era mala idea, pero y si Castle sabiendo cómo era ella, huía. No se sentía capaz de soportar tal soledad, una vida sin él. Entregarle la carta había sido como un venazo y ahora no sabía si estar arrepentida, si llamarle, si... A la cápsula había metido la letra de la canción de Frank Sinatra, My Way, esperaba sentirse como el cantante al final de su vida, aunque sinceramente estaba un poco confusa y emocional en ese momento.
Entremedias de su decadencia, sonó la puerta. ¿Sería tal vez Castle? No, no lo era, era un chico joven con un paquete.
-Me tiene que firmar el cheque, señora
-¿De parte de quién? No podía ser lo que ella se esperaba, no era posible.
-Un tal Alexander, no sé más, me llamó y me pagó veinte de los grandes por traerle esto, el amo. Dijo sonriente el joven. Tras ese pago, verificó su teoría, Castle la había respondido.
Dentro de la caja había una carta y algo envuelto. Por fuera del sobre estaba señalado un uno y en lo otro un dos. Abrió la carta y empezó a leer.
"Querida Katherine:
Me dispongo a escribir esta carta para comunicarte lo equivocada que estás y lo erróneas que son tus teorías y pensamientos. Tu rostro tras estas palabras puede ser de completa confusión, pero no debería serlo, pero no te preocupes, pronto conocerás tu error.
Hace unos años, conocí a la policía más tenaz e inteligente que había visto en mi vida. Estaba entregada a los demás, en su búsqueda de justicia, en vez de quedarse estancada en el pasado había conseguido ayudar a los demás. ¿No te parece alucinante?
Su único problema era que vivía solitaria. Cuando la conocí no me podía creer que ningún hombre se hubiera aferrado a ella. Sonreía poco…reía poco, no se solía abrir a los demás…
Y entonces, llegó una persona genial en su vida, fantástica, única, el inconfundible Richard Castle. "
No pudo evitar esbozar una sonrisa, le resbalaban lágrimas pero el tonto de Castle siempre la hacía reír.
"Al principio él era un auténtico peso para ella, pero poco a poco se fue haciendo imprescindible (sin duda alguna). Como este era un don Juan, la chica huyó de él e hizo bien porque aún tenía que dejarle madurar. El único inconveniente era que Castle no se alejaba, ¿sabes por qué? No, creo que no lo sabes… La amaba en su fuerza y en su debilidad…y su amor por ella era tan grande que perdonaría cualquier cosa. Más bien incluso la dejaría ser feliz con otro hombre si él no era el elegido. Creo que tampoco sabes que lo que más le duele en el mundo es que ella no se sienta segura de sí misma, porque es INCREIBLE, porque si alguien no se la merece es él, que ha tenido varias relaciones fracasadas, una hija y una madre que viven con él… (No parece una buena conquista, ¿eh?)
Pero como dice la indudable Martha, quién la sigue la consigue, y por eso Richard la lleva el desayuno, porque por esa sonrisa que le envía a él, solo a él por las mañanas, movería montañas.
El asesinato de su madre es un tema farragoso y lo peor es que Castle no lo está haciendo bien del todo…ya que a través del teléfono recibe información de un tal Smith. Por favor sigue leyendo"
Kate tiró la carta a la otra esquina de la habitación. ¿Por qué le decía esto ahora? Tras declararla su amor, le hacía esa confesión, cómo no había confiado en ella. Pero, había algo que la obligaba a seguir, si él la perdonaba todo ella debería seguir leyendo. Ya no le quedaba mucho además…
"Gracias por seguir leyéndome… quiero que hagas dos cosas: primero dejar a Rick hablar, dos abrir la puerta.
Atentamente.
Alexander."
La carta no decía mucho más, así que miró por la mirilla de la puerta principal, pero no vio a nadie. Abrió la puerta y vio a Richard andar dando tumbos de un lado para otro nervioso en su mundo. No dijo nada y se intentó meter para dentro, pero fue ineficaz..
-Espera. Tengo que explicarme. Lo hice por… salvarte, sé que no debí haberlo hecho, tenía tanto miedo de que fueras aun herida a por el asesino… Se notaba que las palabras las decía de corazón puesto que su cara era de dolor. –Si no me perdonas, lo entenderé. Si te lleva tu tiempo….te estaré esperando. Rick se dio la vuelta sin siquiera mirar la cara de Kate, al menos se iría a gusto a la tumba, ya se lo había dicho.
Cuando estaba a punto de subirse al ascensor, oyó a Kate.
-Espera tú ahora. Levantó la cabeza y vio los ojos llenos de lágrimas de la detective, con su carta entre manos. Estaba atónito ante la estampa que tenía enfrente.
Sin pensárselo, Kate se abalanzó sobre Rick y lo abrazó fuerte, como si quisiera estrujarle y lloró muy fuerte. Rick la rodeó con los brazos y la intentó tranquilizar.
-Perdóname tú a mí. Le dijo un poco más calmada.
-¿Y si empezamos de cero? Propuso Rick
Kate levantó la mirada y enfocó a los ojos y a los labios del escritor. Le tenía muy cerca e ir sin tacones la dejaba a una desventaja muy cómoda que la permitía observar sus labios.
-De cero no. Dijo antes de besar sus labios. Un besó llevó a otro y estalló la tensión que llevaba desatada, Rick cogió en brazos a Kate y a pesar de que estaba abierta le fue complicado entrar en la casa puesto que ambos se descentraban y perdían el norte con cada beso, caricia que llevaban esperando años por recibir del otro.
…
Tras unas oleadas de pasión desenfrenada, Kate se tumbó encima de Castle. Descansando en su nueva paz.
-Rick… Musitó mientras acariciaba su pecho
-Dime Kate
-¿De verdad me dejarías escapar con otro hombre?
-Creo que ahora no… si no hubieras abierto esa puerta… puede que sí. Kate no le dejó avanzar y le besó con pasión.
-Hay algo que no entiendes por muy bien que escribas….al único que quiero, con él único con el que podría vivir es contigo. Rick no pudo contener una lagrimita y la besó con deseo también.
-Entonces, ¿ya te imaginas a los pequeños Ricky y Katie? Dijo con su típica sonrisa chula y pícara
Kate tampoco podía negar la carta. -¿Algún problema?
-Por mi cuanto antes y cuantos más mejor.
-¿Sabes que no te voy a dejar leer nunca más ninguna carta? Dijo ella con falso enfado
-Casi que espero que no tengas que escribir ninguna del tipo de la que vi…
-Te quiero Rick. Contestó la detective
-Yo también te quiero, siempre…siempre Kate.
Sellaron el pacto con un beso, el cual siempre sería su frase, aquella que resumía lo que sentirían siempre.
Gates nunca sabría que su pequeña iniciativa acercaría tanto a dos personas
…
No sé cómo os parecerá.. Prefiero acabarlo un poco con prisa y subirlo que dejarla sin acabar… Aún estoy pensando en un epilogo…pero no lo veo claro
Espero que os gustase y gracias por permitirme compartir esta experiencia con vosotros
