Hola a todos mis lectores, les aviso que esta es una ocacion especial, ya que hoy, 15 de mayo, cumplo medio año desde que comenze a publicar toda esta historia, empezando en el grupo del face, hasta ahora.
Lamente la espera, vuelvo a agradecer sus comentarios, y veo que aunque ya haya pasado mucho tiempo, "Sin amor no hay vida" aun sigue siendo leido (Segun las graficas) les pido que si tienen a alguien a quien lo puede gustar lo que escribo, muestrenle.
Los dejo ahora, disfruten la lectura.
Te consumiré
-¡Oye! ¿Q-que haces?- Exclamaba el rey flama siendo levantado al aire por un brazo que lo agarraba desde su armadura.
-Me hartaste- Dijo duramente la figura oscura de aspecto de una persona joven -Si tanto sufres, acabare con tu sufrimiento- Acercando su rosto al otro.
-¡Pensé que estábamos juntos en esto!- Volvió a exclamar forcejeando para soltarse del agarre del sujeto -¡Sigh!-
-Yo no soy Sigh- Dijo el ser misterioso mientras que a sus espaldas mantenía una cubeta de hielo sin que el rey se dé cuenta.
-¿Qué? ¡¿Entonces quién demonios eres?!- Grito con una furia levantando lo más que pudo sus llamas.
-Soy Finn- Contesto levantando la cubeta y atravesando su armadura con ella, retiro su mano pero esta estaba vacía, solo al rey y este solo se hecho al suelo bajando sus llamas.
-No es… posible- Balbuceo luchando por su vida, pero la fría cubeta lo mantenía paralizado, aun más por que el frio estaba afectando su armadura. Este tal Finn se puso en cuclillas a un lado de él mirándolo con sus inquietos ojos y su incomoda sonrisa.
-Si es posible- Aclaro teniendo en ella, un intermedio de voz natural, y demoniaca.
-¿Q-que su-sucede?- Pregunto tratando de levantar su cabeza para ver mejor a su asesino.
-Nos convertiremos en uno- Contesto, pero esto solo lo dejo con una gran duda, que con su segura muerte, nunca lograra aclarar. Pero esos pocos segundo fueron de vida fueron suficientes, el rey lo miro directo a los ojos, un ojo negro y otro rojo, el solo verlo, logro aclarar una posible solución.
-Con que así están las cosas- Dijo mientras sus llamas arrastraban su rostro más y más profundo hacia el interior de su armadura, donde desapareció por completo.
Otro día casi soleado en la tierra de Ooo, Alice salió corriendo de la cueva con una gran energía y llevando consigo una gran emoción, hace momentos, había recibido una llamada de Jake Jr. Para pasar un tiempo juntas, se encontraría en la casa del árbol que ahora les pertenecía a todos los hijos del hermano de Finn (No pregunten como se las arreglan en esa casa).
Mientras que en la casa, Finn estaba sentado silenciosamente en la mesa de la cocina, teniendo un mano una taza de salsa de tomate caliente que tomaba de a sorbos.
-¿Sucede algo?- Pregunto Marceline llegando flotando hasta estar en la espalda de Finn y a la vez abrazándolo.
-Eh… nada, estoy bien- Contesto forzando una pequeña sonrisa para no poner un ambiente inquieto, pero solo provoco que se pusiera así.
-No me engañas, solo tomas esa cosa cuando estas preocupado- Regaño la vampiresa apuntando a la taza, poniendo una cara de asco.
-No te gusta, para mí esta rico- Dijo Finn tomando otro sorbo. La vampiresa solo emitió un escalofrió al verlo tomar eso.
-No, es horrible, la salsa de tomate solo se lo toma fría- Explico está apuntando al refrigerador, ya adivinando que Finn o uso toda la salsa.
-Pues a mí me gusta caliente- Dijo tomando otro sorbo más, mostrando una innecesaria firmeza.
-So-solo dime que sucede y listo- Pidió Marceline separándose de la espalda de Finn.
Finn dejo a un lado su bebida y se quedó pensando mirando al techo, habían pasado unos dos días desde que Alice se había enterado de todo, pero Finn sentía que ese tiempo había pasado más rápido de lo normal.
-Tuve… un extraño sueño- Dijo Finn pasando su mirada a estar fija en Marceline.
-¿Un sueño? Jeje… ¿Desde cuándo eso es extraño?- Pregunto Marceline sonriendo incómodamente. Enserio, para Marcy, cuando un sueño es extraño.
-Puede que desde ahora- Contesto el Vampiro mirando su rojo reflejo de la salsa -Marcy… ¿Enciende el televisor?- Sonando tan serio, como la expresión que tenía.
-Okey… pero no entiendo nada- Dijo dirigiéndose al televisor. Floto hasta llegar, allí se arrodillo en el suelo y lo encendió -¿Qué canal?- Pregunto con el dedo preparado antes de prender.
-Cualquiera… Solo quiero asegurarme algo- Dijo Finn apoyando su rostro contra su mano.
La vampiresa la encendió algo dudosa, pero la pantalla solo mostro una pantalla blanca, lleva con una lluvia de escalas de grises.
-Maldición- Dijo Marceline golpeando el televisor continuamente, haciendo que la imagen de cambio bruscos pero con el mismo resultado.
-¡Solo arréglalo!- Grito Finn sobresaltando a Marceline. Se sintió anormal, hace años que Finn no gritaba en ese tono.
-Finn… ¿Dime exactamente, que sucede?- Pregunto acercándose a él y tomándolo por el rostro con ambas manos. Este solo las retiro, poniendo sus dedos entre medio de sus ojos.
-Se… se sintió tan real- Contesto Finn. Teniendo los ojos cerrados por los dedos.
-¿Qué fue tan real?... Finn, ya dímelo- Pidió la Vampiresa preocupada. Finn enderezo la espalda quedándose completamente apoyado a la suya, quito sus dedos de su cara y volvió a quedar mirando al techo.
-Soñé que…- Dijo Finn levantando su mano aun mirando al techo -Mate a alguien- Como un flash, su mano pasó de normal, a quemada y ensangrentada y luego normal de nuevo.
Marceline miro como quedo enfocado con su mano, y luego la bajaba lentamente, pensó y llego a una sola idea, se acercó a él de nuevo y se sentó en su regazo, atándolo con sus piernas a la silla.
-Tranquilo, debe ser porque hace tiempo que no sales de aventuras- Trato de tranquilizarlo mientras lo abrazaba, y le daba un beso en la frente.
-No lo creo- Dijo Finn abrazándola con cierta fuerza.
Pero en vez de toma la espalda de Marcy, tomo parte del antebrazo de su brazo izquierdo, Finn escondía unas vendas debajo de su chaqueta, y Marceline no lo sabía.
-Estoy seguro de eso- Dijo la vampiresa sacando sus piernas y poniéndolas en normalmente a los lados de Finn -Ven, en la noche haremos algo, y seguro que te gustara- Volviendo a flotar quedando sobra la mesa.
-Está bien- Dijo este levantándose de la silla, pero tomando de nuevo su taza de salsa.
-¿Vas a terminarlo?- Pregunto Marceline señalando la taza.
-Claro, no voy a desperdiciarlo- Contesto dándole un largo sorbo para poder terminarlo rápido.
-Okey… termínalo y ven- Subiendo a la habitación. Finn termino rápido y aun con la boca llena, dejo la taza en el lavadero y se dirigió a la escalera, pero se detuvo para volver a tomar su herida.
Remango su chaqueta para quitarse las vendas, esperaba que ya se curasen, y por suerte, así paso, se las quito y las tiro en el cubo de basura, pero bien escondido, ya que estas estaban con mucha sangre.
-Espero que esto solo haya sido pura coincidencia- Se dijo a si mismo subiendo las escaleras, sin quitar su vista de la cubeta.
Mientras que muy lejos de la cueva, Alice estaba tocando la puerta de la casa del árbol, estaba tan impaciente y emocionada, que esperaba dando unos saltitos un pie a la vez, hasta que la atendió Joshua.
-¡Hey Alice!, pasa, cuanto tiempo sin vernos- Exclamo el perro arcoíris muy emocionado, alejándose un poco de la entrada para que la chica pudiera pasar -¿Quieres tomar algo?- Pregunto dándole un trago a su lata que tenía en mano.
-No gracias, vengo a buscar a Jake Jr.- Acoto Alice negándose a él buen ofrecimiento de su primo.
-Ta bueno ¡Hey chicos! Adivinen quien vino- Grito Joshua levantando su bebida en lata.
-No grites, aun me duele la cabeza- Dijo T.v asomándose por la puerta de la cocina. Se veía que toda la casa estaba desordenada de muchas maneras.
-¡Wuuu! Nuestra prima viene a celebrar- Exclamo Carl levantando un brazo, tirado detrás del sofá.
-¡Dejen de gritar y ayúdenme a limpiar!- Grito Shirley barriendo el lugar y trayendo tantos artículos de limpieza, como le diera los brazos.
-¿Qué sucedió aquí?- Pregunto Alice mirando como algunos de sus primos estaban tirados o durmiendo, o medio dormidos.
-Anoche tuvimos una fiesta- Contesto Joshua acercándose a un bote de basura para tirar su lata.
-Pero se pasaron- Dijo Margaret llevando de la cocina.
-Oye, no es nuestra culpa que nuestras invitaciones hallan llegado más lejos de lo que pensábamos- Se defendió Joshua.
-Sí, pero admite que estuvo de lo mejor- Dijo Phil tratándose de levantar al final de las escaleras.
-¿Qué hay Alice?- Pregunto Pan de canela apareciendo de la nada a un lado de la chica.
-¡Aaahh! Pan de canela ¿De dónde saliste?- soltó asustada la humana.
-No sé, creo que del suelo- Contesto el viejo dulce que aún mantenía la misma actitud, aun con los años -Mejor me voy, nos vemos, buena fiesta- Se despidió rápidamente saliendo de la casa.
-Eso fue raro- Dijo Alice manteniendo un escalofrió en su espalda.
-¿Crees que eso fue raro?- Pregunto T.v -Eso no fue nada con lo que paso anoche, mira, incluso hicimos un hueco gigante en la casa- Señalándolo en una esquina que nadie había visto.
-¿Y cómo hicieron eso?- Pregunto Jake Jr. Que estaba bajando de las escaleras.
-Ya que se, ni me acuerdo- Contesto Joshua.
-Jake Jr.- Exclamo Alice abrazándola - ¿Y qué vamos a hacer hoy?- Pregunto aun sin soltarla.
-Papá dijo que nos llevaría a una aventura- Contesto felizmente.
-Oye, te dije que despertaras a los otros- Dijo Margaret acercándose a la humana y a su hermana.
-Oh, perdón, se me olvido- Dijo con una sonrisa audaz -Háganlo ustedes, aunque creo que se les hará difícil- Tomando la perilla de la puerta.
-Está bien, pero solo porque papá te está esperando- Se resignó Margaret cruzando los brazos.
-Bien ¿nos vamos?- Pregunto Jake Jr.
-Si- Contesto alegremente la humana, salieron rápidamente de la casa mientras que el resto de los perros arcoíris, tendrían que limpiar la casa.
-En realidad, te llame porque no quería limpiar- Comento Jake Jr. Justo cuando quedaron fuera de la casa.
-Jaja, y bien ¿Qué haremos?- Pregunto Alice comenzando una carrera.
-Bien, para dijo que nos llevaría a lugares donde él y el tío Finn estuvieron- Contesto la perra arcoíris recordando lo que le había dicho -Y según él, estaremos quizás dos días-
-Genial- Dijo la humana con unos grandes ojos brillantes.
-Y que el último lugar, sería uno especial- Concluyo empezándole a dar una curiosidad a la chica.
-Uuuhh, ya quiero saber… Oye, creo que tendría que avisar esto en casa- Dijo Alice comenzando a tomar precaución.
-Sí creo que sí, bueno, vallamos a tu casa para avisar-
-Sí y busquemos provisiones- Dijo Alice casi cayéndole la baba.
-Flan ¿Cierto?- Pregunto Jake Jr. Tomando de antemano lo obvio.
-Como siempre, no puedo estar un día sin el- Contesto imaginando tener una gran cantidad de eso, un su mochila.
-Bien, vallamos rápido que papá de seguro está terminando de preparar las cosas- Dijo y Alice ascendió con la cabeza.
Alice corría con lo que más podía, saltando sobre cosas y haciendo algunas acrobacias para tener una buena velocidad, mientras que Jake Jr. desaparecía y aparecía tomando ventaja de la humana.
-Oye ¿Y cómo te ha ido con ese chico?- Pregunto Jake Jr. Flotando a un lado de la humana. Ya que el día anterior los había visto cerca del bosque divirtiéndose.
-¿Erardo? ¿Por qué preguntas?- Pregunto Alice ya que solo en su casa sabían de él.
-Con que así se llama- Balbuceo mirando hacia otro lado -Como sea… ¿Qué tal se llevan?- Volvió a preguntar, aunque ya tenía una respuesta pensada.
Alice sabía que si habría la boca de más, tendría a él resto de sus primos, y quizás a gente cualquiera de otros lados, encima de ella. Era reconocida en toda la tierra siendo la última humana, y también la hija de la reina de la nocheosfera, y con algunos pocos que conocían la verdadera identidad de su padre.
-Solo salimos y ya- Contesto -Y preferiría que lo llamaras Fabri- Agrego la humana.
-¿Fabri?- Pregunto la perro unicornio apareciendo frente a la humana, manteniendo su distancia.
-Sí, es mejor que Erardo ¿no?- Contesto razonablemente la humana. No era de juzgar los nombres de las personas, pero no le gustaba mucho mencionarle a él de esa forma. Así que cuando se juntaron para pasear, le pregunto si tenía un segundo nombre, y le contesto que era Fabricio.
-Creo que si… pero dime ¿Te gusta o algo?- Insinuó Jake Jr. Yendo directo al grano. Haciendo que Alice se sonrojara repentinamente y mirara a otro lado.
-N-no, apenas nos conocemos- Contesto un poco nerviosa.
-Aja, si claro- Dijo mirando para el frente y rodando los ojos -Mira, ya llegamos- Apuntando a lo lejos a la cueva.
Siguieron corriendo a más velocidad, hasta que en unos momentos, ya habían llegado, tomaron un pequeño descanso en la entrada, cubriéndose del sol e ingresaron hasta llegar a la entrada de la casa.
Cuando entraron, estaba todo silencioso, perecía que estaba vacía.
-¿Mamá, papá?- Pregunto Alice cerrando la puerta en un tono un poco elevado. En eso, Jake Jr. Desaparece y reaparece cerca de la escalera de la habitación superior.
-Están durmiendo- Confirmo la prima de la humana.
-Okey… entonces les dejare una nota- Dijo Alice dirigiéndose a su habitación.
Así, mientras ella escribía las notas, Jake Jr. Ponía provisiones y unas que otras cosas que podían necesitar en la mochila negra de la humana, y en otro bolso de mano color violeta.
Alice dejo la nota en la mesa, salió y como hace un buen rato, se volvieron a dirigir a la casa de su tío Jake para salir a esas aventuras que le había mencionado a su hija. Mientras que, en la habitación dormían muy pegados la pareja de vampiros más reconocida en la tierra de Ooo (o al menos Marceline era conocida).
Hasta que Finn se levantó, pero sin abrir los ojos, se paró a un lado de la cama, abrió los ojos en dirección a Marceline, pero sus ojos pasaron a ser negros, su mirada daría miedo a cualquiera, obviamente a cualquiera que lo estuviera viendo ahora.
-Oh Marceline ¿Tan feliz eres con Finn?- Balbuceo negando con la cabeza con una sonrisa nada agradable -Que lastima que le me haya obligado a meterme en esto- Se Dio vuelta, y con su mirada, recorrió todo lo que había en la habitación.
-Finn…- Susurro Marceline aun dormía, mientras que con su mano, buscaba el cuerpo del que había mencionado.
-Oh que lindo- Dijo Sarcásticamente el cuerpo de Finn manteniendo esa incomoda sonrisa -Hasta dormida lo quieres- Luego miro a lo que el sabia, que era el objeto más preciado para ella, su bajo-hacha -Que lastima que tenga que hacer esto-
Camino hasta la esquina en donde estaba apoyado el instrumento y arma favorita, lo levanto, casi como calculando su peso, luego lo levanto en el aire, y con mucha fuerza, lo golpeo al suelo. Tan fuerte, que logro romper gran parte de una de las puntas del arma, romper tres cuerdas, atravesar el suelo y sacando un fuerte sonido de desafinación como en un micrófono.
-¡Aaaahh!- Grito Marceline despertándose de la nada, como si hubiera sentido contra ella, la misma fuerza que sintió su instrumento.
-Mi trabajo aquí termino- Susurro el cuerpo de Finn. Sus ojos volvieron a ser rojos, se desvaneció un rato, y volvió a reaccionar -¿Eh… que pas…?- Poniendo su mano en su cabeza, luego se dio cuenta de lo que sostenía en su otra mano.
-¿Finn, que hac…?- Pregunto Marceline frotándose un ojo, hasta que vio su bajo-hacha destrozado en parte, y que reacciono al escuchar que se calló repentinamente -¡¿Qué HICISTE?!- Exclamo levantándose bruscamente de la cama, y quitándole su instrumento.
-M-Marceline, no sé qué paso- Dijo Finn intentando calmarla, tomándola por su cabellera que tapaba su rostro.
-¿No sabes que paso eh?- Pregunto Marceline aun mirando su bajo-hacha en mano.
-Lo digo enserio ¿Acaso no me cre…?- Dijo Finn inclinándose un poco para poder verla a la cara, hasta que Marcy solto su bajo, alzo la mirada, para mirar a Finn con unos ojos llenos de odio.
-¡Sabes cuánto amo este bajo!- Grito Marceline, asustando casi de muerte a Finn. Quien aún intentaba recordar por que tenía el bajo de su amor en esas condiciones -¡Y AUN ASI LE HACES ESTO!- Grito con aun más fuerza.
-E-enserio, no sé lo que paso- Intento explicar Finn mientras trataba de tomarla de la mano, pero Marceline lo rechazo bruscamente.
-¡¿Cómo no lo sabes?!- Aun manteniendo el odio y aunque no se pudiera, su odio subía y subía de forma difícil de creer.
-¡Solo digo la verdad!- Grito Finn sin saber por qué subió su tono.
-Oh, y ahora me gritas ¡Te vi romperlo!- Esta vez la vampiresa lo dijo soltando unas lágrimas.
-¡Yo no lo hice!- Siguió gritando Finn comenzando a perder el control. Marceline no lo noto, pero el ojo derecho de Finn comenzaba a tomar un tono más oscuro.
-¡MIENTES! ¡Dime la verdad!- Sacando cada vez más lágrimas, de la que Finn hubiera pensado ver en Marceline.
-¡Lo estoy haciendo!- Respondió Finn con el mismo tono que Marceline.
-No lo haces, dime por…- Siguió Marceline, pero un golpe la callo.
Finn sin poder controlarse, se le escapo su mano, le dio una fuerte bofetada en la cara a Marceline, tanto el como ella, quedaron impactados con la repentina acción. Marceline quedo mirando de lado por el golpe, teniendo su mano donde recibió el golpe, mientras Finn, con la boca abierta, miraba su mano.
-M-Marceline, y-y-yo no quise- Dijo Finn aun impactado, tratando de tomarla de los hombros, pero mantuvo sus manos a poca distancia.
-Fuera de la casa- Tartamudeo Marceline en un tono bajo y tranquilo y aun manteniéndose paralizada.
-Marceline, no…- Susurro Finn tratando de acercarse aún más.
-Dije, que, te fueras- Volvió a decir sin moverse aun.
-Marcy…-
-¡QUE TE LARGUES!- Grito repentinamente convirtiéndose en un murciélago gigante que apenas cabía en la habitación.
Sin poder hacer nada, Finn también se transformó en uno, solo que pequeño, y salió por la ventana recibiendo muchas maldiciones de parte de su amor, que por el momento, ella no preferiría llamarlo así.
Finn tomo un paraguas que estaba enfrente de la cueva y antes de irme, volteo a mirar por la ventana, tomando su forma natural, vio como Marceline se tapaba la cara con una de sus manos mientras que con la otra, cerraba la cortina. Finn tenía una idea de lo que pudo haber pasado, abrió el paraguas y salió al sol, con una mezcla de ira y tristeza.
Más adelante, se detuvo bajo la sombra de un árbol, mientras que el sol comenzaba a ponerse, sintió una sensación extraña, y familiar a la vez.
-Qué triste, te corrieron de la casa- Dijo burlonamente una sombra que estaba colgado en el árbol, al bajar Finn vio que era Sigh.
-Maldito ¿Por qué lo hiciste?- Dijo Finn entre dientes dejando a un lado su paraguas.
-Te lo dije, lo haremos fácil, o difícil- Contesto con su habitual sonrisa incomoda.
En eso fin se acerca rápidamente a él e intenta darle un puñetazo, pero cuando le dio, fue como el humo, se hiso un agujero donde golpeo y se dirigió atrás de él formándose lentamente.
-Uuuhh… estas muy enfadado- Volvió a decir burlonamente Sigh.
-Déjame tranquilo- Dijo Finn sin voltear.
-Entrégame la espada y te dejare- Explico la sombra maligna.
-Nunca, esto no cambiara mi opinión- Contesto firmemente el vampiro.
-De acuerdo, pero no me detendré hasta conseguirla- Dijo y luego se desvaneció en el aire.
Finn comenzaba a entender en más profundidad sobre los juegos que le había mencionado John, si las cosas seguían así, será más difícil ganar en todo esto, aunque tuviesen su padre, aun le costaría por tener que involucrar a su hija.
Solo Finn sentía la tensión de los problemas actuales, pero Alice estaba de camino a la casa de su tío muy alegre, la emoción de las aventuras que sentía, era similar a la que Finn tenía en sus tiempos de humano hace muchos años. Ella estaría de otro modo si de alguna manera, se hubiera enterado de lo que paso hace menos de una hora, pero ahora se encontraba, frente a la casa del perro, esperando a que él y su hija salieran.
-¡¿Qué hora es?!- Exclame el viejo perro saliendo de la casa estirándose como de costumbre.
-¡Es hora de aventura!- Contestaron los tres con un grito, pero Jake no pudo terminar la frase, gracias a una tos que salió de la nada.
-Me alegra que hagamos esto ¿Pero no estas algo viejo para esto?- Pregunto Alice algo preocupada, acercándose a este.
-No, no, a este viejo perro, aún le queda energía- Contesto Jake inclinado, apoyando sus manos en sus rodillas.
-¡Bien! ¡Vallamos!- Grito muy emocionada Jake Jr. -Ah, y antes ¿Por qué yo y no los otros papá?- Jake se enderezo y mirando a las chicas, les diría lo que ya había planteado antes.
-Por qué solo ustedes dos, podrán con todos estos desafíos que, yo y Finn, superamos en el pasado- Contesto dándole más emoción a las chicas.
Las chicas se acomodaron en el recién hecho gigantesco, espalda de Jake, con bolsas de piel que formaron, guardaron las provisiones y los bolsos para ir mas cómodas. Así apenas terminaron, el perro gigante salió de un salto a la primera parada de su programada aventura, que pretendía que sería la última a la que iría.
Los años arruinaron de cierta manera a Jake, el pelaje de le hiso algo más erizado, su elasticidad ya no era la misma de antes y su voz ya no era tan potente con se lo escuchaba antes, pero eso no lo desanimaría para esta travesía.
-Oye ¿Y a donde iremos primero?- Pregunto Alice recostándose sobre la cabeza de Jake.
-Bueno, primero iremos a los pantanos, luego al reino helado- Contesto Jake, agregándole algo adicional.
-¿El reino helado?- Pregunto la hija del perro.
-Sí, le pediré al rey helado que nos cree un ejército de golem de nieve, así pelearemos- Volvió a responder el viejo perro.
-No me agrada nada ese vejete- Comento Alije sentándose, mientras se tomaba de las piernas.
-Descuida, algún día te caerá bien- Dijo Jake de forma comprensiva -Mira, yo y tu padre peleábamos con él, ahora no nos llevamos ni mal, ni bien, pero algo es algo-
-Okey-
Mientras tanto, una figura femenina de fuego se hallaba en un lugar lleno de demonios, desplazándose entre la lava y las llamas, sin dejarse ver hasta llegar hasta el hombre, que gobernaba ese lugar donde todos eran torturados.
-Esto será divertido- Susurro la princesa flama tomando forma y ocultándose tras un muro, antes de entrar a la casa del señor de la nocheosfera.
Velozmente, entro y empezó a merodear el hogar, para ver si es que lo encontraba, pero luego de un rato, no encontró nada, solo se detuvo en una azotea, que le permitía mirar casi todo el reino gobernado por la destrucción.
-Aahh ¿Dónde estará?- Se preguntó mirando alrededor, hasta que un tentáculo la tomo por el cuello, este la tomo con fuerza, pero luego la solto por las quemaduras que comenzaban a verse en esa extremidad.
-¿Quién eres y que haces aquí?- Pregunto un mounstro de cabeza gigante y traje que estaba detrás de ella, flotando muy cerca del suelo.
-Usted debe ser Hudson Abadeer- Dijo la princesa con mucha seguridad. Este mounstro toco el suelo y tomo la forma natural del vampiro que era.
-Si ¿Y qué quiere?- Pregunto moviéndose de forma rara y elástica hasta estar cerca de ella.
-Creo que le interesara esto- Dijo la princesa tomando unos pedazos de aluminio que tenía en un bolsillo de su vestido, parecía que envolvía algo.
-Déjame ver- Dijo Hudson tomándolos y desenvolviéndolos, en ellas habían unas cuantas fotos, pero no fotos cualquieras, era fotos de su hija, junto a Finn y a una pequeña chica humana -¿Qué es esto?- Pregunto sonando un poco furioso.
-¿Qué no lo sabes?- Pregunto la princesa con una sonrisa de victoria al ver que se comenzaba a sentir furioso.
-Bueno, sé que Marceline está con Finn, que ahora es vampiro ¿Pero quién es ella?- Pregunto apuntando a la que sería Alice en algunas fotos en las que cada vez se la veía más grande.
-Ella es hija de Marce y Finn, en resumen, tu nieta- Contesto la princesa aun manteniendo su sonrisa.
-¡Inaceptable! No puedo tener a un humano en mi familia- Dijo con tanta furia, que arrojo todas las fotos, dejándolas quemar en una llama que estaba de la nada sobre el suelo que pisaban -Tengo que verlo-
Hudson tomo la forma del mounstro y se dirigió mas adentro de su casa, hasta llegar a una sala en la que habían unas cuantas fotos de el con Marcy, con un pequeño tentáculo, abrió una puerta que solo se abría del otro lado, dejando ver detrás de este un portal azul.
Mientras que el rey de la nocheosfera, se retiraba de su puesto, la princesa quedo satisfecha por cumplir perfectamente su jugada.
-Haber cómo te arreglas con esto, colmilluda- Dijo hablando sola, y se dirigió a una de las tantas llamas que había, fusionándose con esta y desapareciendo del lugar.
Mas entrada la noche, Finn podía dejar de usar su paraguas, y que el sol ya no le daba, y que estaba por entrar al bosque que acostumbra visitar cuando no se siente bien o tiene los pensamientos revueltos.
Floto hasta quedar muy dentro de esta, hasta llegar a un lugar cómodo, que era otra cueva, que siempre visitaba cuando podía, ese lugar le recordaba que siembre debía luchar por lo que en verdad quería. Entro y se recostó en el aire, muy escondido en la oscuridad.
-Aaahh… ¿Cómo llegamos a esto?- Se preguntó a sí mismo el vampiro.
-Tú deberías saberlo- Contesto una voz femenina de la nada muy cerca de él.
-¿Quién está ahí?- Pregunto Finn un poco alarmado, buscando si algo aparecía en la oscuridad.
-No te asustes, solo soy yo- Dijo apareciendo en una pequeña luz que entraba a la cueva, era Damina, con su aspecto de siempre.
-¡Damina! Que alegría verte- Exclamo Finn muy alegre, bajando al suelo con las ganas de abrazarla.
-Sí, sí, ahora te alegra- Dijo Damina no muy animada.
-¿Eh?-
-Nos vimos hace unos días, y recién hoy nos podemos ver- Explico el porqué de su humor de ahora.
-Ah eso, es que tuve unos cuantos problemas- Dijo Finn brotándose la nuca -Pero ahora que nos vemos ¿Quiere hacer algo?-
-Hmmmm… no tengo nada mejor que hacer, así que ¿Qué te parece si me acompañas a beber algo?- Ofreció Damina saliendo se la cueva.
-Me parece bien- Contesto Finn saliendo flotando de la cueva.
Como en los viejos tiempos, Finn siguió a toda velocidad a Damina, guiándolo por entre los árboles, y sin tener ni la más mínima idea de adonde lo llevaría, hasta que llegaron a un lugar muy iluminado por focos y cosas que casi cegaron por un momento a Finn.
-¿Te acuerdas de estas tiendas?- Pregunto Damina caminando tranquilamente entre la multitud de gente que había en el lugar.
-Si un poco, ¿es la misma que hace años?- Pregunto Finn mirando por todos lados, y dándose cuenta que el mas observado, era él.
-Sí, cada tanto cambian de lugar- Contesto Damina.
Por un momento Finn quedo distraído mirando, y cuando intento mirar a su amiga, se dio cuenta que estaba caminando solo, Damina se había sentada en una banca no muy lejos de él, Finn se acercó y vio a una criatura robusta que tenía muchas botellas en mano.
-Lo de siempre- Pidió Damina llamando la atención de la criatura.
-Ohh, Damina ¿Qué andas haciendo?- Pregunto la criatura mientras tomaba un gran tarro de cristal, y comenzaba a llenarlo con un líquido trasparente y amarillento que tenía en una de sus tantas botellas.
-Lo mismo de todos los días, solo que hora vengo con una amigo- Contesto Damina mirando a Finn, y la criatura dejaba la gran tarro frente a ella llena hasta el borde -Gracias- Agradeció tomando la taza.
-Así que un amigo, dime ¿Cómo te llamas?- Pregunto la criatura a Finn casi intimidándolo, por su exagerada voz grave.
-F-Finn- Contesto un poco nervioso.
-Bueno, nunca vi a esta chica con un amigo, así que ¡Esta noche yo invito!- Exclamo la criatura alegrando a sus otros clientes, quienes levantaban sus tarros, derramando lo que le sirvieron sin importarles -Pero solo a ustedes dos- Susurro para aprovecharse de los otros.
-Jeje okey- Dijo alegremente Damina dándole un gran sorbo a su bebida, luego miro a Finn que aún estaba sin hacer nada -Anda, pide algo-
-Es que no sé qué pedir- Confeso Finn mirando tantas botellas, pero todas sin decir de que eran.
-Eres vampiro ¿No?- Dijo Damina para que el dueño del negocio, viera que servirle.
-Pues si- Contesto este.
-Entonces te recomiendo el mejor vino tinto que tengo en mi selección- Dijo la criatura tomando la botella más cuidada que tenía entre tantas -Tan todo como la sangre misma- Tomando una coma muy ancha y sirviendo hasta casi desbordar.
-Aahh… ejeje, gracias- Agradeció Finn tomando la copa con su bebida -Por cierto, no se tu nombre-
-Pues, un mi casa me decían Royer- Se presentó la criatura tomando una taza y comenzando a limpiarlo con un trapo un poco sucio - Pero poder decirme Roy-
-Bien, entonces gracias Roy- Volvió a agradecer el vampiro.
-No hay por qué, lo que sea por el amigo de mi mejor clienta- Dijo Roy alegremente, guardando la tarro que había dejado medio limpia -Llenen de Alcohol esos jóvenes cuerpos-
Y así entre gratitudes de los otros clientes (Que por cierto tomaban y tomaban, sin saber que ellos tendrían que pagar) Finn comenzaba a tomar rápidamente el delicioso vino que le habían cérvido, terminándolo en unos momentos.
-Guau, ni yo me lo hubiera tomado tan rápido- Dijo sorprendida Damina quien apenas había tomado solo la mitad de su tarro.
-Esto es lo más delicioso que he probado en mi vida- Dijo Finn poniendo sus ojos negros con un punto rojo en el centro -Quiero más- Levantando la copa para llamar a Roy.
-Tranquilo, no te vayas a emborrachar tan rápido- Acoto Damina para luego darle otro sorbo a su bebida. Rápidamente volvió Roy para servirle el vino a Finn, pero como vio que lo termino tan rápido, en vez de guardar la botella, lo dejo a un lado de Finn.
-Mi precioso- Dijo Finn mirando la botella llena de vino por la mitad, casi babeando mientras se terminaba de llenar la copa (N. de A: No juzguen a Finn, cualquiera se emociona cuando comienza a beber por primera vez XD)
Mas al rato, Finn se había terminado la botella completa, y Damina ya estaba por terminar su segunda ronda, ambos se reían de la nada, aun sin estar completamente borrachos, gritaban todo lo que decían y los otros clientes también hacían lo mismo.
-Y cuando yo y Jake intentábamos escapar de la habitación de mi mujer ¡Al tarado le muerde una araña!- Grito Finn conteniendo la risa en la últimas palabras y luego soltándolas.
-¡AJAJAJA! ¿Y saben a quién más le mordió una araña?- Pregunto un cliente cualquiera deteniendo las risas de todos por un rato -¡A mi mamá!- Respondió soltando grandes carcajadas de él y los otros (N. de A: Nunca me voy a cansar del chiste de musculoso XD).
-AJAJA Oigan, oigan, ¿Y se enteraron de lo último?- Pregunto Damina que en un principio, sonaría gracioso, pero era algo más seria -Todos están ahora, con que alguien mato al rey flama ¿Pueden creérselo?-
Finn todavía no estaba completamente perdido en la bebida, pero al escuchar eso, lo hiso sacar de ese estado de idiotez en la que estaban todos, mientras los otros hablaban, a él le volvía a la mente las escenas, de lo que pensaba que era un sueño, pero fue real.
-Damina, vámonos de aquí- Dijo seriamente Finn levantándose de su asciendo.
-Espera ¿Qué?- Pregunto viendo como empezaba a irse, entonces se levantó y lo alcanzo -¿Qué te pasa? La estamos pasando de lo mejor-
-De pronto no me sentí muy bien- Contesto aun sonando serio el vampiro.
-¿Qué? Hay, vallamos a otro lado, aquí hay mucho ruido- Dijo Damina tapándose un poco los oídos por el ruido que se hacía en el lugar.
-Pidamos una habitación- Dijo Finn tomando la delantera. Damina se sorprendió un poco por la rápida conclusión.
Cuando llegaron a un servicio de motel, Damina, al ser muy conocida en ese lugar, también le fue gratis, por llevar a un amigo, aunque creo que los dueños entendieron otra cosa con "Amigo" pero de todos modos aceptación la habitación.
Dentro de la habitación, Damina se acomodó en su cama, quedándose relajada por no tener que llevar más su arco y su carcaj de flechas, pero Finn solo se quedó mirando por la ventana, que daba casi justa dirección por donde vino.
-¿Qué miras?- Pregunto la elfa tratando de ver lo mismo que miraba Finn.
-Creo que aquí derecho, queda mi casa- Contesto Finn.
-Okey… ¿Y por qué pediste una habitación?- Volvió a preguntar sentándose en su cama de un salto -Si tienes tu casa-
-No creo que sea volver hoy- Contesto Finn sonando algo triste, se alejó de la ventana y se recostó en su cama.
-Oooh… ya se, se pelearon, descuida, es normal en las parejas- Trato de animarlo.
-Pero esto se volvió muy serio-
-¿Cómo que muy serio?- Pregunto levantándose y sentándose a un lado de Finn.
-Es que… yo y toda mi familia estamos metidos en algo que se nos va de las manos- Contesto Finn, pero como que no le quedó muy claro su respuesta.
-Mira… si lo que necesitas es un consejo, pregúntamelo, después de todo, soy una chica- Volvió a tratar de animar a Finn, pero no hiso efecto alguno.
-El tema es, que estoy en problemas, y no es mi culpa-
-Aja, y ¿Por qué no es tu culpa?-
-Es solo que… me obligaron a estar en todo esto- Trato de Explicar, pero Damina seguía sin entender.
-¡Ya! Solo dime que pasa- Ordeno Damina un poco furiosa.
-Está bien… Recuerdas cuando yo empecé a controlar el fuego, cuando me volvía loco-
-Si lo recuerdo- Dijo Damina poniendo su mano en su herida rodilla.
-Bien, esa parte mía cobro vida, ahora me quiere arruinar la vida, para arruinar a los otros ¿Suena razonable?-
-Ni en lo más mínimo- Contesto Damina mientras negaba con la cabeza.
Finn no quería contárselo tan directamente, no quería que de alguna forma, Damina quedara involucrada en esto, Sigh ya hiso su trabajo con Marcy, estaba preocupado por quien lastimaría luego sin saberlos por su culpa. Pero sabía que ella era fuerte, la conocía desde hace años, pero no podía asegurarse de que tan grande fue el cambio de su madurez, podía arriesgarse, o simplemente dejarlo, pero podía confiar en que ella no se lo dirá a nadie.
-¿Tu sabes por qué murió el rey flama?- Pregunto Finn. Eso no era nada coherente para ella, pero una cosa llevaría a otra.
-No exactamente, pero tuve que ser alguien del reino-
-Pues no, de alguna forma, yo lo mate- Explico Finn de la forma más seria posible.
-¿Cómo que de alguna forma?- Damina comenzó a sentir mucha duda.
-Es difícil, es como… mi otro yo, mi parte de fuego- Tartamudeaba Finn intentando buscar la forma de explicarlo -Se separó de mí hace años, y ahora volvió- Por la mirada de Damina, Finn ya pensaba que lo estaba tomando como loco, así que solo se dio vuelta, pero ella se puso en su espalda.
-Te creo, si puedo ayudar, te ayudare- Dijo Damina, haciendo sentir un golpe de alegría en Finn, pero como que algo no le quedaba en claro.
-Pero ¿Por qué me crees?- Pregunto Finn.
-Bueno, aunque ya hayan pasado muchos años, siempre serás mi mejor amigo- Contesto Damina abrazando a Finn.
Damina nunca había abrazado en años, luego de que ya no estuvo con Finn, se la pasaba conociendo a más gente, haciendo amigos, pero nunca llego a tener con ellos, la misma confianza que tuvo con Finn, aunque esté no la hubiera visto en años.
Apagaron las luces y cada uso se acomodó en su cama, era como en los viejos tiempos, ambos durmiendo juntos es un mismo espacio, solo que esta vez estaban más cómodos, además que ya no había ninguna intención de que el otro llegara a llegar a algo más.
Luego de estar un rato acostados, cuando llego el punto en el que ya no podían ni levantarse gracias a la comodidad de las camas, Finn comenzó a levantarse de una forma extraña, parecía que tenía los músculos dormidos, Damina se dio vuelta para ver qué pasaba.
-¿Pasa algo Finn?- Pregunto Damina sacando su brazo de las frazadas para frotarse un ojo.
-Jejeje… jeje Aaahh…- Finn comenzó a actuar extraño, se levantó sin aun levantar la mirada -Nadie debe saberlo- Levantando la cabeza, dejando ver que aun en la oscuridad, sus ojos negros aún se notaban.
-¿Eh? ¿Saber qué?- Damina quedo muy confundida, aunque Finn estaba extraño, tenía que mantener precaución, así que del otro lado de su cama, comenzaba a mover su otro brazo que gracias a las frazadas, no se notaba bien.
-Lo sabes, y debes morir- Dijo Finn saltando de la nada, cayó encima de Damina, tomándola por los brazos y estirándolos para que no se pudiera mover, allí vio que en su otra mano, tenía una flecha -No, no, no- Negó sacándole bruscamente la flecha -No lo hagas más difícil-
-No eres Finn ¿Quién eres?- Pregunto Gritando, mientras forcejeaba con las piernas, pero Finn las fijo con sus rodillas, haciéndole una paralitica que la paralizo del dolor.
-Si lo soy ¿Qué no lo ves?- Contesto acercando su cara al de Damina, con una aterradora sonrisa.
-No, no lo eres ¿Dime quién eres?- Volvió a preguntar retomando su esfuerzo por soltarse, logro soltar su mano derecha, pero Finn la volvió a poner en su lugar, clavándole la misma flecha, con la que pensaba defenderse -¡Aaahh!-
-Que lista eres, bien te diré, yo soy eso que te conto Finn… Yo soy Sigh- Admitió su verdadera identidad.
-Bien Sigh… ¿Qué tienes en mi contra?- Pregunto y luego le escupió en la cara, Sigh controlando a Finn, se limpió y lo paso por uno de los pecho de Damina.
-Nadie debe saber de esto, así que te matare- Contesto tomando el cuello de Damina, sin aplicar mucha fuerza a su agarre.
-Inténtalo, a ver si puedes- Amenazo Damina sin perder la confianza en que Finn volverá a retomar su consciencia.
-Te arrepentirás de decirlo- Dijo Sigh comenzando a mover la flecha que atravesaba la mano y la ahorcaba aún más.
Luego Sigh intento pensar algo mejor, comenzó a recorrer en los recuerdo de Finn, antes de que fuera creado, encontró que esta chica, sentía algo más por Finn, así que pensó, en manipularla antes de matarla.
-Sabes…- Dijo soltando la flecha y dirigiendo su mano a uno de los pechos de Damina -Aunque no sea Finn, aún tengo sus recuerdos- Soltado su cuello y susurrando en su oído.
-Ya tenía eso pensado ¡Pero no eres el!-
-Sí, pero siento lo mismo que él- Dijo lo más cariñosa, y de alguna forma, aterradoramente posible en su oído -Si quieres, puedes salvar siendo… mi esposa- Poniendo más fuerza en su mano que agarraba el pecho de Damina.
-Tentador, pero nunca en la vida- Amenazo emanando todo el odio que pudo dar a sentir en el momento.
-Entonces… muere- Dijo soltando su mano, y poniendo su mano firme, atravesó el corazón de Damina -La elfa más fuerte, asesinada por su único amigo, que divertido- Burlo aun con la cara paralizada de dolor de la chica.
-F-Fi-Finn te hará pa-pagar- Dijo Damina sacando sangre de la boca, y luego tosiendo sacando más y más sangre tanto de su boca, como por la herida que le hicieron.
-Dime cuando lo haga- Dijo alejándose un poco, hasta que algo negro salió de su espalda, y sus ojos volvieron a ser rojos como ante, se desvaneció e instantáneamente retomo la consciencia -D-Damina… ¿Qué…?-
-Volviste…- Susurro cambiando su expresión por una cómoda sonrisa.
-¡¿Pero cómo?!- Se alarmo al ver su mano atravesando a su amiga, el retiro rápidamente viendo respirando rápida y entrecortadamente -No…- Comenzó a soltar lágrimas.
-Descuida… sé que no fuiste tú- Siguió susurrando manteniendo la misma sonrisa.
-L-lo siento, de verdad- Comenzando a tener un gran nudo en la garganta, apenas podía hablar, se recostó sobre el pecho se Damina, sin importarle la gran cantidad de sangre que esta perdía, soltando muchas más lagrimas -Lo siento, lo siento, lo siento-
-No te preocupes… Solo prométeme algo…-
-¿Qué cosa?- Pregunto Finn retirando su cara del pecho de su amiga, y pasándolo a estar cara a cara con ella, dejando en ella, muchas lágrimas que caían simultáneamente sin poder detenerse.
-No sobreviviré… Así que, pon mi cadáver y todas mis cosas, donde nos conocimos- Terminando su promesa, hiso lo posible, por levantar su cara, para poder darle un beso en el labio, fue corto, pero era todo lo que quería sentir, antes de perder la vida.
-Damina…- Balbuceo el vampiro teniendo la boca a medio abrir.
-Quizás nunca más te vuelva a ver… pero atesorare, cada momento que… estuvimos junt…- Así, dijo casi hasta el final, sus últimas palabras, dejo de esforzarse por mantenerse vivo, y se dejó caer, apagando las luces de sus ojos.
Finn vio, como Damina ya no respiraba más, ya no veía ningún movimiento en ella, ni siquiera podía sentir el fluir de su sangre, aunque lo veía, no lo podía creer.
-Damina… Damina no te hagas- Dijo Finn comenzando a sacudirla -¡Vuelve, tu eres fuerte!- Comenzó a desesperarse, tirando por todos lados sus lágrimas -No me dejes- Abrazándola con toda la fuerza que el momento le daba.
-No me olvides- Escucho Finn, un pequeño, pero claro susurro, que por oído, noto que era de Damina, oficialmente, se había ido.
Finn solto a Damina y se separó de ella, miro como la sangre dejaba de correr en ella, sus manos tan llenas de sangre, que parecía ese el tono de su piel, estaba desesperado, se tomó de los pelos tan fuerte, que ya estaba arrancándoselos. Pero comenzó a respirar, intento tranquilizarse, se limpió los ojos en los que dejaban de fluir lágrimas, entonces, se puso su chaqueta azul, tomo las cosas de Damina, las envolvió en una frazadas poniéndolas en su espalda como una mochila. Luego tomo en brazos el cadáver, y salió flotando por la ventana, tan fuerte fue el momento, que el nudo en la garganta, no lo dejaba hablar.
Tal y como pidió su amiga, se dirigió al bosque, llegando al lugar donde se conocieron, esa familiar y por ahora, un triste lugar, en el que volver en el futuro, con la cabeza baja, entro en ella, caminando hasta el fondo.
Allí cabo un pozo, pasaron largos minutos, en los que escavaba con la mano, y veía el cadáver de su amiga, hasta que termino, allí la coloco, y alrededor de ella, la cubrió con todas su cosas, y como un extra, arranco su capucha, con orejas de oso, y la coloco en sus manos.
-Lamento mucho… haberte involucrado- Sollozo, tomándola fuertemente de la mano, y acomodando en ellas, su corito, que termino en el atravesado pecho de Damina.
Luego se retiró del lugar, camino hasta fuera del bosque, lenta pero inseguramente, teniendo un fuerte peso en su cuerpo, hasta que se detuvo en un lugar sin árboles, sin nada alrededor, solo el lejano bosque que había dejado.
-¿Listo para entregarme la espada?- Pregunto una voz misteriosa, que al momento tomo forma, viéndose en el a Sigh.
-¿Por qué lo hiciste?- Pregunto Finn, apretando fuerte los puños por el rencor que le tenía.
-Te lo dije… si no me la das, hare lo posible por tenerla- Contesto el ser oscuro.
-Bien, mañana, a primera hora, en este lugar- Confirmo Finn si rendición contra Sigh.
-Ohh… ¿Tan fuerte fue lo que hice?- Pregunto burlonamente, sin importarle nada más que tener lo que quería.
-¡Mañana a esta hora! ¡¿Entendiste?!- Exclamo Finn, tratando de controlarse.
-Está bien… entonces nos veremos mañana- Dijo Sigh, mientras desaparecía como de costumbre.
Luego de que se fuera, Finn callo de rodillas al césped, ya no tenía fuerzas para continuar, lo único que le quedaba, era su hermano y su hija, y no permitiría que ellos también sufrirán, ¿Era correcta su elección? No lo sabía, pero debía terminar con esto lo antes posible.
-Oye, no te muevas- Dijo Jake, poniendo lágrimas de ciclope, sobre una herida en la pierna de Alice.
-No lo necesito- Dijo Alice tratando de negar los tratamientos de su tío.
-Necesitas estar en perfectas condiciones para mañana- Regaño Jake tirando lo que quedaba de ese frasco.
-¿Y por qué en esas condiciones?- Pregunto Jake Jr.
-Por que mañana iremos a un lugar especial- Contesto el perro, guardando el frasco vacío.
-¿Tan especial?- Pregunto Alice recuperándose de toda la emoción que experimento en el día.
-Sí, ¿Quieren saber por qué?-Pregunto el perro, comenzando a tentarlas.
-¡Siii!- Dijeron ambas al mismo tiempo.
-Mañana iremos a uno de los lugares más peligrosos- Comenzó a decir Jake -Veremos si nos podremos adentrar, en la Gruta-
-¿La gruta?- Preguntaron ambas al mismo tiempo.
-Sí, el lugar esta inestable, así que será más emocionante-
-Está bien, durmamos ¡ya!- Ordeno Alice por la emoción.
Así al momento, las chicas estaban recostadas sobre la desbordada piel del perro, que parecía cómodo aun con tener que dormir con las chicas aplastándolas de cierta forma.
Mientras que las chicas dormían así, y Finn estaba durmiendo sobre un árbol (Como imaginaran, no se anime a volver a su casa) estaban siendo observados, por un espejo, dentro de una zona oscura, donde solo habían tres personas.
-¿Era necesario matar a mi padre?- Pregunto la princesa flama, quien no parecía estar tan enojada.
-Para el juego si… las jugadas están armadas, es hora de ver los resultados- Explico Sigh, pareciendo el líder de todo.
-Estas muy equivocado si piensas que Finn sucumbirá- Advirtió John.
-Ohh… ¿Y por qué lo crees así?- Pregunto Sigh sintiendo mucha curiosidad.
-Por yo ya hice mi última jugada- Contesto, como si los estuviera intimidando.
-Ja, no importa, la mía te arruinada, aunque tengas éxito- Se burló la princesa flama.
-Me encanta tu confianza- Dijo Sigh.
-¿Y por qué?- Pregunto John cruzando los brazos.
-Dos palabras… Alice, vampira- Dijo levantando la mano, y levantando con cada palabra, un dedo.
-No importa, con tal de que la princesa que contacte haga lo suyo, todo terminara bien- Dijo John, mientras en la imagen, mostraba en la oscuridad, a una bella princesa de larga cabellera castaña, piel morocha y de hermosa anatomía. Siendo llevada por un carruaje lleno de gemas, cristales y polvo de minerales preciosos que no se veían por ese lugar.
Era hermosa sin duda… pero ¿Quién será esta princesa? John pidió su auxilio por una razón en especial de ella… por su puro corazón, que la mantenía con vida, y la hacia inmortal.
Chan chan, ¿Quien sera esta princesa? ¿Que pasara luego? solo quiero decirles, que esta princesa, es de otro fic, soy amigo de la autora asi que le pedi para que su personaje, apareciera en mi historia.
No olviden dejar sus review para criticas y opiniones, como siempre, tardade para el siguiente capi, ya que ahora se me juntaran algunas cosas, asi que en un tiempo, no podre escribir nadita.
Asi que, muestrenles a sus amigos mi fic, desayunen bien (?)... y nos veremos luego.
